A pesar de las altas tasas de infección por el VIH
en Kenia, estudios recientes indican que las personas que prestan
servicios a clientes que tienen infecciones de transmisión sexual (ITS)
en Kenia occidental no están promoviendo activamente el condón entre
estos clientes. Como resultado de ello, pocos clientes están usando
condones para prevenir la transmisión de ITS/VIH a otras personas o para
prevenir la reinfección.1 En una investigación reciente en la
que se emplearon métodos cuantitativos y cualitativos, investigadores de
FHI trataron de determinar y explicar factores que interfieren en la
promoción del condón en dos lugares de la provincia de Nyanza, Kenia
occidental, con miras a ayudar al Ministerio de Salud de Kenia a reducir
la prevalencia de ITS/VIH en la región mediante la elaboración de
estrategias para mejorar el asesoramiento relativo al condón y su
distribución.2
En Kisumu y Siaya, en Kenia occidental, se
recopilaron datos durante 10 meses en 12 lugares del sector formal de
atención de salud (como clínicas, hospitales y dispensarios públicos y
privados autorizados) y del sector informal de atención de salud que
incluye curanderos tradicionales, herbalistas, trabajadores de salud no
autorizados y vendedores de fármacos, y vendedores de farmacia no
capacitados. Los trabajadores de campo llevaron a cabo 135 entrevistas a
fondo y semiestructuradas con clínicos, pacientes que tenían ITS,
expertos locales, vendedores de farmacia y vendedores de fármacos. También
realizaron charlas de grupos focales con personas en riesgo de contraer
ITS/VIH, incluidos taxistas en bicicleta, trabajadores sexuales,
vendedores de pescado y jóvenes. Entre otros métodos de investigación
que se usaron en el estudio figuran los siguientes: observación de los
participantes; observaciones estructuradas (en las cuales los trabajadores
de campo observaban las sesiones de asesoramiento relativo a ITS y
registraban, en una lista de verificación, lo que el proveedor decía y
hacía en cuanto a la promoción del condón) y cartografía del lugar
para determinar sitios donde se prestan los servicios.
Ya casi está completo el análisis de datos, y se
espera que el informe final esté listo a principios de 2003. Los
hallazgos preliminares confirmaron que, en el entorno de salud formal y en
el informal, la promoción del condón para los clientes que tenían ITS
era baja. El asesoramiento relativo al condón en clínicas y hospitales públicos
a menudo era breve y rudimentario, y consistía en que los proveedores
mencionaban brevemente los condones como una buena manera de prevenir la
transmisión de ITS. La doctora Lorie Broomhall, asociada principal de FHI
que trabajó como coinvestigadora en el estudio con la directora del
proyecto, Jennifer Liku de FHI/Kenia, opina: «Los datos de observación
estructurada indican que pocos proveedores demostraron el uso del condón
o apenas ofrecieron condones a los clientes. Notablemente, muchos
proveedores creían que estaban promoviendo el condón en mayor medida que
la observada».
Entrevistas realizadas con directores de hospitales
y supervisores clínicos revelaron que el personal que estaba bajo su
supervisión no había recibido capacitación en los tres años anteriores
acerca de asesoramiento en ITS ni en promoción del condón. Este problema
se atribuyó, en parte, al elevado cambio de personal. Otros factores de
organización que pueden haber obstaculizado la promoción del condón
incluían un sistema de atención de salud sobrecargado que se
caracterizaba por bajo estado de ánimo, disputas laborales, elevadas
cargas de clientes y escasez de personal. Las enfermeras que fueron
entrevistadas dijeron que estaban demasiado ocupadas para dar
asesoramiento general acerca de las ITS o asesoramiento especial acerca
del condón. La doctora Broomhall declara: «La escasez de personal también
puede explicar la presencia de empleados no capacitados que trabajan como
personal médico. Las notas de campo registraban casos en los que
‘limpiadores’ y otros miembros del personal de mantenimiento
diagnosticaban y trataban a pacientes en clínicas públicas y privadas».
Entrevistas con directores médicos y promotores
comunitarios de la salud señalaron que los medicamentos para las ITS, una
vez que se habían proporcionado gratuitamente en clínicas y hospitales públicos,
se habían acabado. La falta de medicamentos gratuitos para las ITS hizo
que algunas personas que tenían dichas infecciones no acudieran a los
hospitales ni a las clínicas y compraran esos medicamentos en farmacias y
de vendedores de fármacos que no tenían autorización ni capacitación.
La doctora Broomhall opina: «Esos proveedores informales tenían pocos
conocimientos acerca de las ITS, y por lo tanto no era probable que
hicieran diagnósticos apropiados. Además, prácticamente no existía
asesoramiento relativo a las ITS ni promoción del condón en el sector
informal de la salud. En observaciones estructuradas, ningún proveedor
informal mencionó los condones a los clientes. Del mismo modo, la
observación de participantes y entrevistas revelaron que los pacientes
que tienen ITS a menudo se autorrecetan y compran los medicamentos más
baratos para dichas infecciones, con frecuencia en dosis inadecuadas, en
tiendas y farmacias y en el mercado».
Tomando como base esos resultados preliminares, los
investigadores de FHI han recomendado lo siguiente:
-
Aumentar la conciencia acerca de las ITS
mediante campañas en los medios de información que hagan hincapié
en la importancia del tratamiento profesional de las ITS, en los
peligros del autodiagnóstico y del autotratamiento, y en el hecho de
que los comportamientos que hacen que una persona corra el riesgo de
contraer la infección por el VIH también la hacen correr el riesgo
de contraer ITS.
-
Ampliar la capacitación en promoción del condón
de modo que se incluya a proveedores del sector de atención de salud
informal.
-
Aumentar la frecuencia de la capacitación en
asesoramiento relativo a ITS y en promoción del condón en clínicas
y hospitales para contrarrestar el problema del alto cambio de
personal.
-
Mejorar los servicios generales de ITS mediante
la estandarización y la supervisión del personal para hacer que los
pacientes reciban asesoramiento adecuado relativo a los condones.
-
Abordar la escasez o la falta de medicamentos
para las ITS.
— Kim Best
Referencias
- Miller K, Miller R, Askew I, et al. Clinic-Based
Family Planning and Reproductive Health Services in Africa: Findings
from Situation Analysis Studies. New York, NY: Population Council,
1998; Joint United Nations Programme on HIV/AIDS. Differences in
HIV Spread in Four Sub-Saharan African Cities. Geneva: World
Health Organization, 2001; Macro International Inc. Kenya Service
Provision Assessment Survey. Nairobi, Kenya: Ministry of Health,
1999.
- Broomhall L, Liku J, Okowa R, et al. Factors hindering
the promotion of condoms by STI service providers in Kenya [poster
session]. The XIV International Conference on HIV/AIDS,
Barcelona, Spain, July 7-12, 2002.