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FHI: Boletín trimestral de salud, Network en español

Cómo interpretan las mujeres los síntomas ginecológicos

Según las investigaciones cualitativas, los síntomas influyen en el comportamiento y el sentido de bienestar.

Network en español: 2002, Vol. 22, No. 2

Todos los derechos reservados, Family Health International, 2002. 
Network
es reimpresa con autorización de Family Health International.

En el noreste de Tailandia, los datos epidemiológicos indican que la prevalencia de infecciones graves del aparato reproductor (IAR) entre las mujeres es relativamente baja, como lo es la incidencia de cáncer cervicouterino. Otra noticia, al parecer buena, es que a muchas mujeres se les hace el frotis de Papanicolaou, debido en parte a una campaña de promoción de ese tipo de prueba para detectar el cáncer cervicouterino.

Sin embargo, la salud reproductiva de las mujeres del noreste de Tailandia es mucho más compleja de lo que parece para basarse únicamente en datos epidemiológicos. Según una encuesta comunitaria realizada en 1997 y 1998 por investigadores de la Universidad de Mahidol, en Tailandia, y la Universidad de Arizona, en los EE.UU., había un porcentaje elevado de síntomas ginecológicos notificados por las mujeres en edad reproductiva de la provincia rural de Kohn Kaen del noreste de Tailandia. El 70 por ciento de las encuestadas habían notificado esos síntomas en los dos años anteriores, y entre el 58 y el 71 por ciento de esas quejas eran recurrentes. Además, los métodos de investigación cualitativa que usaron los investigadores indicaron que esos síntomas eran motivo de gran preocupación para las mujeres y afectaban enormemente su comportamiento relacionado con la salud, el uso de medicamentos, las relaciones sexuales y su tranquilidad mental. Los investigadores llegaron a la conclusión de que esas reacciones a los síntomas ginecológicos, estuviesen o no relacionados con IAR clínicamente detectables, eran en sí una cuestión de salud importante.1

Los investigadores citaron el estudio como ejemplo ilustrativo de la razón por la cual la investigación de alta calidad en ciencias sociales es un complemento importante de la investigación epidemiológica de alta calidad sobre las IAR y un enfoque basado en las pruebas con respecto a la prestación de atención de salud.

Los investigadores declararon: «Las infecciones del aparato reproductor en las mujeres son un campo difícil de estudio e intervención. Con frecuencia, son asintomáticas, difíciles de diagnosticar incluso cuando hay síntomas, son objeto de estigma con frecuencia y, por lo tanto, no es fácil hablar de ellas en las encuestas ni cuando se registra la historia clínica, además son problemáticas cuando se trata de recopilar datos epidemiológicos debido al carácter invasivo y al malestar personal relacionados con los exámenes ginecológicos. Una consecuencia de esas dificultades es que los diferentes métodos — entre ellos, las encuestas de síntomas autonotificados, los exámenes clínicos y las evaluaciones de laboratorio — que se emplean para obtener datos sólo obtienen información parcial y, por lo tanto, tienden a producir diferentes imágenes de la índole y el alcance de los problemas de salud de las mujeres en una población dada».

En la encuesta comunitaria participó una muestra de 1.028 mujeres en edad reproductiva. Las mujeres, originarias de 16 aldeas de tres distritos de la provincia de Khon Kaen, fueron seleccionadas de modo que reflejaran la estructura etaria de la provincia. Su estado civil era diverso, como también la actividad económica que desempeñaban. La encuesta reveló los informes de quejas ginecológicas de las mujeres, su asistencia a la clínica para el frotis de Papanicolaou, la automedicación y el uso de los servicios de salud cuando tenían problemas ginecológicos. Esa investigación inicial fue seguida de dos meses de investigación cualitativa mediante una combinación de actividades: observación de las participantes, entrevistas estructuradas y semiestructuradas y charlas de enfoque con las mujeres en edad reproductiva procedentes de seis aldeas en distritos que en un principio habían sido encuestados. Otro mes de investigación cualitativa en las mismas seis aldeas produjo historias de casos detallados de 50 mujeres que, por iniciativa propia, habían notificado problemas ginecológicos crónicos o recurrentes. Las mujeres casadas que habían notificado síntomas recurrentes en la encuesta inicial fueron seleccionadas para hacerles entrevistas a fondo. Se realizaron otras entrevistas con los hombres en torno a los problemas ginecológicos de las mujeres, como también las percepciones y los comportamientos relacionados con las infecciones de transmisión sexual (ITS). La información relativa a la disponibilidad de medicamentos, las tendencias de compra de medicinas para problemas ginecológicos y la comercialización de medicamentos se obtuvo mediante entrevistas y documentación en las farmacias y tiendas de abarrotes de las aldeas. Por último, durante un mes se realizaron investigaciones de los servicios de salud que abarcaron entrevistas al salir en hospitales y clínicas, como también entrevistas a fondo con los proveedores de salud.

Según las investigaciones, lo que más preocupaba a las mujeres era que los síntomas ginecológicos fuesen señal de problemas que producirían cáncer cervicouterino. (De las 50 mujeres que durante las entrevistas a fondo notificaron síntomas abdominales y ginecológicos recurrentes, 49 creían que los síntomas podrían dar lugar a cáncer.) Debido en parte a la campaña intensiva de análisis e información relativa al cáncer cervicouterino en la región, las mujeres estaban bastante familiarizadas con la enfermedad y muchas de ellas creían erróneamente que era bastante común. Las mujeres consideraron que la incidencia de cáncer cervicouterino era hasta 500 veces superior a la incidencia real de 28 casos por 100.000 mujeres.

Pimpawun Boonmongkon/Mahidol University
Una funcionaria en un dispensario de salud reproductiva rural en la provincia de Khon Kaen, Tailandia Oriental, atiende a una paciente en una cita de seguimiento.

Motivadas por el temor al cáncer cervicouterino y el estigma relacionado con los problemas ginecológicos, el 80 por ciento de las 1.028 encuestadas trataron de curarse ellas mismas cuando se les manifestaron esos problemas, cuya causa les era a menudo desconocida. La disponibilidad inmediata de antibióticos facilitó el autotratamiento. En 50 estudios de casos a fondo, las mujeres notificaron con frecuencia el uso de tetraciclina, que es un tratamiento médico inapropiado para muchos problemas ginecológicos, como las infecciones causadas por Candida. En realidad, el uso de antibióticos empeora ese tipo de infecciones.

Si los síntomas persistían, las mujeres solicitaban frecuentemente ayuda en los centros de salud pública. La encuesta comunitaria reveló que aproximadamente dos terceras partes de las mujeres dijeron que primero habían visitado los centros de salud pública. Las investigaciones cualitativas indicaron que en esos lugares la mayor parte del tratamiento era inadecuado desde el punto de vista médico. Los proveedores mismos decían que estaban mal capacitados y equipados para diagnosticar y tratar a las pacientes que aquejaban de trastornos ginecológicos. En general, si los síntomas persistían, las mujeres eran remitidas al hospital de distrito, donde generalmente se les hacía el frotis de Papanicolaou. Mientras tanto, otras mujeres buscaban por su cuenta el frotis de Papanicolaou (usualmente, porque les preocupaba el flujo vaginal y el cáncer), lo cual hacía aumentar las tasas de frotis de Papanicolaou recopiladas en los datos epidemiológicos. Si bien el frotis podía eliminar el temor al cáncer cervicouterino, pocas mujeres recibían lo que quizás necesitaban más: información acerca de los síntomas de las IAR y tratamiento de las mismas, que podían manejarse fácilmente, e incluso curarse.

En las entrevistas a fondo, muchas mujeres dijeron que durante largo tiempo, y a veces años, habían sufrido síntomas ginecológicos dolorosos y desagradables. Mientras tanto, muchas vivían con el temor de que esos síntomas culminarían en cáncer e incluso la muerte. Algunas mujeres pensaban que su condición se convertiría en cáncer cervicouterino más rápidamente si tenían relaciones sexuales. Por lo tanto, podían seguir teniendo relaciones sexuales que se habían convertido dolorosas y aterradoras o evitarlas. Las mujeres consideraban que era arriesgado no tener relaciones sexuales, ya que sus compañeros podían verse tentados a tener relaciones extramaritales y luego contraer infecciones de transmisión sexual graves, incluido el VIH/SIDA.

De la investigación a la práctica

Esta investigación ha dado lugar a varias intervenciones piloto en el campo de la salud femenina en la provincia de Khon Kaen, entre ellas las siguientes:

  • La elaboración de materiales educativos que abordan las cuestiones de salud que plantearon las participantes en la investigación. Esos materiales se sometieron a pruebas preliminares y se distribuyeron a las mujeres de las zonas rurales en los puestos de salud rurales y en los consultorios de salud públicos.

  • La capacitación de voluntarios de salud locales para que transmitan a sus vecinos mensajes relacionados con la salud sexual y reproductiva y promuevan el diálogo en toda la aldea relativo a cuestiones de salud sexual y de género. Hasta la fecha, 16 voluntarios de salud reproductiva han recibido capacitación para transmitir esos mensajes de salud a sus vecinos y ver con ellos material educativo pertinente.

  • La capacitación de enfermeras en los puestos de salud rurales y los hospitales de distrito para realizar exámenes físicos y entrevistas que tengan en cuenta el aspecto cultural, abordar los temores locales relativos al cáncer cervicouterino, y diagnosticar y tratar los problemas rutinarios de infecciones del aparato reproductor. Un estudio de observación en curso indica que esta capacitación ha hecho que mejore de varias formas la calidad de la atención. Ha mejorado la comunicación de las enfermeras con los pacientes; se mantienen registros de estudios de casos detallados de las mujeres que tienen problemas crónicos o recurrentes; se ha establecido un mejor sistema de remisión; y el tiempo de espera de los resultados del frotis de Papanicolaou ha disminuido de aproximadamente dos o tres meses a menos de un mes.2

— Kim Best

Referencias

  1. Boonmongkon P, Nichter M, Pylypa J. Mot Luuk problems in northeast Thailand: why women’s own health concerns matter as much as disease rates. Soc Sci Med 2001;53(8):1095-112.
  2. Boonmongkon P, Nichter M, Pylypa J, et al. Women’s health in northeast Thailand: working at the interface between the local and the global. Women Health 2002;35(4):59-80.

Para mayor información, refiérase al sitio Web de Family Health International www.fhi.org

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Last Updated: 09 Jul 2003

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