Las investigaciones recientes indican que los médicos que emplean la
ligadura y excisión sencilla para la esterilización masculina, o
vasectomía, deben considerar seriamente modificar la técnica quirúrgica
e incluir la interposición fascial.
Los resultados preliminares de un estudio relativo a la vasectomía en
siete países, dirigido por FHI y EngenderHealth, con sede en Nueva York,
NY, indican que al incluir la interposición fascial se obtiene una
disminución más rápida del recuento de espermatozoides que cuando se
realiza solamente la ligadura (atadura) y excisión (corte) sencilla de
los vas deferens (conductos deferentes), cada uno de los tubos que
conducen los espermatozoides desde los testículos. La interposición
fascial consiste en colocar el recubrimiento fascial del vas sobre un
extremo cortado y coserlo para cerrar el tubo y crear así una barrera
tisular natural. Este paso adicional puede aumentar más la eficacia de
este método anticonceptivo masculino.
El doctor David Sokal, director asociado médico de FHI que dirigió la
investigación, opina: "La vasectomía es más segura, más rápida y
más fácil de realizar que la esterilización femenina, y ya es altamente
eficaz. Pero es importante tratar de hacer que la vasectomía sea todavía
más eficaz para aumentar la confianza en el método y promover su uso más
generalizado".
En el estudio, cuando se empleó la interposición fascial con la
ligadura y la excisión, aproximadamente 93 por ciento de los hombres habían
registrado un recuento bajo de espermatozoides (menos de 100.000
espermatozoides por mililitro de semen) 22 semanas después de la operación
quirúrgica, comparados con 81 por ciento de los hombres a los que no se
les hizo la interposición fascial. El recuento normal de un hombre se sitúa
por encima de 20 millones por mililitro.
La permanencia de espermatozoides en algunos hombres que se habían
sometido a la ligadura y la excisión solas ya se había observado en un
estudio de FHI realizado en México a finales de los años 90. Los
investigadores observaron que, en más del 10 por ciento de los hombres
que se sometieron a la ligadura y la excisión, un número considerable de
espermatozoides podía permanecer en el semen durante varios meses.
En Nepal, se documentó la permanencia de espermatozoides de dos a
cuatro años después de la vasectomía (generalmente en casos de ligadura
y excisión sencilla) en 2,3 por ciento de aproximadamente 1.000 hombres
que participaron en un estudio efectuado por FHI en 2000 en colaboración
con el Ministerio de Salud de Nepal. Las características del recuento de
espermatozoides de los hombres que seguían teniendo espermatozoides en el
semen indicaban que había ocurrido una recanalización; es decir, que los
espermatozoides habían encontrado un camino temporal o permanente a través
de la parte de la vasectomía que estaba sanando. Notablemente, la
interposición fascial puede aumentar la eficacia de la vasectomía al
prevenir dicha recanalización.
El riesgo de embarazo probablemente sea mayor en las mujeres cuando a
sus compañeros les toma más tiempo registrar un recuento bajo de
espermatozoides. El estudio de FHI/EngenderHealth no examinó las tasas de
embarazo. Pero los investigadores que dirigieron el estudio en Nepal
calcularon que, de 1.000 parejas en las que el hombre se había sometido a
la vasectomía con ligadura y excisión como método de planificación
familiar, 17 mujeres quedarían embarazadas en el primer año después de
realizarse el procedimiento. En cambio, en Estados Unidos, donde los
procedimientos de vasectomía son diferentes, las pruebas de semen están
disponibles habitualmente y las parejas que eligen dicho método son de
mayor edad, se calcula que 1,5 mujeres de 1.000 parejas quedarían
embarazadas en el primer año después del procedimiento.
En todo el mundo se practican diferentes métodos de vasectomía. La
mayoría de ellos, si no todos, se pueden realizar con la interposición
fascial o sin ella. En los países en desarrollo, la ligadura y la excisión
es el método más común. En los Estados Unidos y en otros países que
cuentan con muchos recursos, y donde la vasectomía se ha generalizado, la
cauterización (quemadura del interior de los extremos del vas) o el uso
de grapas metálicas, a menudo con interposición fascial, son las técnicas
más comunes.
Algunos expertos consideran que la cauterización es el mejor método
para cerrar el vas. Sin embargo, se necesita más investigación para
evaluar el método y determinar la viabilidad de su uso en entornos de
bajos recursos. Por ejemplo, en varios países desarrollados es común el
uso de dispositivos manuales de cauterización que funcionan con pilas
alcalinas AA, pero no se han estudiado en entornos de bajos recursos.
Sea cual sea el procedimiento que se use, advierte del doctor Sokal, es
importante que las parejas sean conscientes de que existe un leve riesgo
de fracaso, y declara: "Cuando existen exámenes de semen, los
hombres deben someterse a ellos después de la vasectomía. Cuando éstos
no existen, generalmente se aconseja a las parejas que usen anticoncepción
de respaldo durante 12 semanas. Este período de espera es necesario para
permitir que los espermatozoides que se encuentran después del lugar de
la vasectomía sean eliminados del vas. No obstante, incluso si los
hombres siguen estas instrucciones, existe un leve riesgo de embarazo. Por
consiguiente, si la compañera de un hombre vasectomizado queda embarazada,
se debe suponer que el embarazo ocurrió por un fallo de la vasectomía y
no por un acto de infidelidad".
La investigación que está realizando FHI/EngenderHealth, que empezó
en 1999 y que se financia en parte con fondos de la Agencia de Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional, se lleva a cabo en Brasil, El
Salvador, Nepal, México, Panamá, Sri Lanka y Estados Unidos. El análisis
final del estudio se efectuará después de que todos los hombres hayan
completado el seguimiento.
Este y otros estudios recientes relativos a la eficacia de la vasectomía
se presentaron en 2001 en una reunión de expertos copatrocinada por FHI y
EngenderHealth. El resumen
en inglés de esta reunión está disponible.
En el estudio reciente realizado en siete países, todos los
procedimientos utilizaron el método de vasectomía sin bisturí (VSB),
que tiene que ver con la forma en que el cirujano aborda el vas. La VSB
puede usarse con diversos métodos de bloqueo del vas, y se ha demostrado
que tiene menos efectos colaterales, aunque esta técnica puede ser más
difícil de aprender para los cirujanos que el método tradicional que
emplea el bisturí.
– Kim Best