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Muchas mujeres que necesitan la anticoncepción de emergencia no la
usan. Por lo general, las mujeres simplemente no saben que existe o, si lo
saben, no saben dónde obtenerla o cómo o cuándo usarla.
Algunas personas creen, erróneamente, que este tipo de anticoncepción
causa aborto. Otras creen que puede hacerles daño o -- si la mujer ya está
embarazada -- hacerle daño al feto. Los conceptos erróneos y la falta de
conocimientos acerca de la anticoncepción de emergencia también son
comunes entre los proveedores de servicios de planificación familiar.
Entre los esfuerzos para familiarizar a las mujeres y a los proveedores
en cuanto al uso de la anticoncepción de emergencia figuran los
siguientes: campañas de educación y por los medios de información,
servicios de consulta telefónica directa, proyectos innovadores de
mercadeo para las mujeres y capacitación para los proveedores.
Desde principios de los años 70 se ha sabido que los anticonceptivos
orales pueden reducir el riesgo de embarazo después de un acto sexual sin
protección. En años recientes, los expertos en salud reproductiva han
promovido la anticoncepción de emergencia. El Consorcio sobre
Anticoncepción de Emergencia, grupo integrado por más de 20
organizaciones, ha fijado la meta de hacer que las píldoras
anticonceptivas de emergencia formen parte habitual de la atención de
salud reproductiva en todo el mundo.
Los esfuerzos del Consorcio para introducir la anticoncepción de
emergencia en entornos tan diversos como Kenia, México, Indonesia y Sri
Lanka han sido de gran amplitud. Tales esfuerzos incluyen las siguientes
actividades: evaluación de las necesidades de los usuarios y las
capacidades de los servicios; apoyo para el método; selección y a veces
registro de productos; elaboración de planes de distribución; información
a los futuros clientes; capacitación de los proveedores; y monitoreo y
evaluación de los servicios de anticoncepción de emergencia.1
Por qué el uso es limitado
Las encuestas realizadas por el Consorcio antes de tratar de introducir
el método revelaron que la mayoría de los futuros usuarios no estaban
familiarizados con el método.
«En Kenia, sólo aproximadamente 10 por ciento de las 282 clientas
estaban enteradas de la anticoncepción de emergencia cuando se inició un
programa en 1996», dice la doctora Esther Muia, asociada de programas en
Nairobi para el Population Council, el cual es miembro del Consorcio.
Pathfinder International coordinó el programa de Kenia, con la ayuda del
Population Council.
Inicialmente, sólo 18 por ciento y menos de 5 por ciento de las
mujeres que participaron en la encuesta en México e Indonesia,
respectivamente, estaban familiarizadas con la anticoncepción de
emergencia. En Sri Lanka, los conocimientos que tenían los usuarios
probables acerca del método también era bajo a pesar de que la tasa de
prevalencia de uso de anticonceptivos en ese país es de 67 por ciento y
es una de las más altas de Asia Meridional.
El deseo de una mujer de prevenir el embarazo puede ser particularmente
urgente cuando ha sido forzada a tener un acto sexual. En campos de
refugiados de Kenia, el Comité de Rescate Internacional (CRI) observó
que menos de la mitad de las 825 mujeres entrevistadas mientras vivían en
los campos sabían que podían prevenir un embarazo posible después de un
acto sexual sin protección.2 El doctor Fariyal Fikree, quien,
junto con la doctora Muia y otros colegas del Population Council, dirigió
el estudio en asociación con el CRI opina: «Sólo 11 por ciento de las
mujeres encuestadas que notificaron haber tenido relaciones sexuales por
coacción en los campos dijeron que habían oído hablar de la
anticoncepción de emergencia, a pesar de que ésta se ofrecía en un
hospital del campo. Además, muchos proveedores de atención de salud no
habían recibido información en cuanto a la manera de proporcionar
anticoncepción de emergencia».
Los investigadores han observado que invariablemente las mujeres más jóvenes
saben más acerca del método que las mujeres de más edad, pero a menudo
lo entienden superficialmente.3 Incluso es posible que las
mujeres que están bien informadas no usen la anticoncepción de
emergencia cuando la necesitan porque se niegan a pensar en la posibilidad
de estar embarazadas. La tendencia de hacer caso omiso o subestimar las
probabilidades de quedar embarazadas, particularmente entre las mujeres más
jóvenes, puede hacer que algunas mujeres se arriesguen en vez de recurrir
a la anticoncepción de emergencia rápidamente.4
Las creencias erróneas de que la anticoncepción de emergencia produce
aborto o perjudica la salud pueden hacer que las mujeres no se animen a
usarla. En realidad, los expertos de FHI y otras personas afirman que la
anticoncepción de emergencia no pone fin a un embarazo que ya se ha
establecido y, por lo tanto, no es abortifaciente. El método previene el
embarazo de diferentes formas. Puede prevenir o retrasar la ovulación,
que es el proceso en el cual se libera el óvulo del ovario. Si se usa
después de la ovulación, puede impedir que el espermatozoide fecunde el
óvulo. También puede interferir con la implantación del óvulo en el útero.
Los defectos de nacimiento no son más comunes en los bebés que han
nacido de mujeres que tomaron accidentalmente anticonceptivos orales después
de la concepción que en los bebés nacidos de mujeres que no tomaron esas
píldoras durante el embarazo. Un análisis de 12 estudios realizados
desde 1969 indicó que no había una relación entre las píldoras
anticonceptivas orales y los defectos de nacimiento. Aun el uso durante el
embarazo de anticonceptivos orales de dosis alta que contienen hasta 150
µg de estrógeno por píldora (una dosis de píldoras anticonceptivas de
emergencia contiene 100 µg de estrógeno) no se relacionó con defectos.5
El uso habitual de las píldoras anticonceptivas de emergencia, en
lugar de un anticonceptivo corriente, no se recomienda debido a problemas
que no tienen que ver con la seguridad. Simplemente las píldoras son
menos eficaces que la mayoría de los otros métodos de planificación
familiar. A muchas usuarias también les da náuseas. Sólo en muy pocos
casos las píldoras anticonceptivas de emergencia plantean un riesgo para
la salud de las mujeres que las toman. Dos estudios revelaron que el uso a
corto plazo de la pauta hormonal combinada de anticoncepción de
emergencia no aumentaba el riesgo de tromboembolia.6 No hay
pruebas de que en alguna circunstancia el uso repetido de píldoras
anticonceptivas de emergencia plantee riesgos para la salud. El uso
habitual y frecuente puede perturbar el ciclo menstrual de la usuaria, lo
cual puede ser inaceptable para algunas mujeres.7
Informar a las mujeres
Para un número cada vez mayor de mujeres en el mundo, basta con una
llamada telefónica para obtener información acerca de la anticoncepción
de emergencia. Varios servicios de consulta telefónica directa que
proporcionan información acerca de la anticoncepción de emergencia --
incluida información relativa a proveedores de servicios, uso correcto,
posibles efectos secundarios y precio -- se han establecido en los últimos
cinco años.
En Sri Lanka, un servicio de consulta telefónica directa de
anticoncepción de emergencia recibe más de 75 llamadas diarias de
mujeres de todo el país. La Asociación de Planificación Familiar de Sri
Lanka (FPASL) lanzó el servicio apoyada por el Consorcio sobre
Anticoncepción de Emergencia, con la ayuda del Programa de Tecnología
Apropiada en Salud (PATH), cuya sede está en Estados Unidos, y la
Organización Mundial de la Salud en Ginebra.
Daya Abeywickrema, directora ejecutiva de la FPASL opina: «Una de las
cosas más útiles que hicimos como parte de nuestro plan de promoción de
la anticoncepción de emergencia fue establecer un servicio de consulta
telefónica directa. No pensamos que mucha gente fuese a llamar, pero
recibimos 8.000 llamadas durante los primeros dos años del proyecto».
Las personas que respondían las llamadas recibieron diversas preguntas,
lo cual ilustra la necesidad de información muy variada. Aproximadamente
una cuarta parte de las personas que llamaron deseaban saber cómo usar la
anticoncepción de emergencia; otra cuarta parte quería saber acerca del
retraso de períodos menstruales; 18 por ciento preguntó dónde comprar
las píldoras; 11 por ciento pidió el nombre de un producto
anticonceptivo de emergencia; 9 por ciento preguntó acerca de efectos
secundarios y 6 por ciento quería saber el precio.
El plan de promoción también incluyó una amplia campaña
publicitaria, difusión de la información mediante la prensa, programas
de charlas por la televisión y programas por la radio, y una campaña
educacional llevada a cabo por 50.000 voluntarios de campo.8
En México, un servicio de consulta telefónica directa similar
establecido en 1999 recibe aproximadamente 10.000 llamadas al mes. Dicho
servicio forma parte de una iniciativa mayor que incluye un sitio en la
Web (http://www.en3dias.org.mx)
relativo a la anticoncepción de emergencia. La información acerca de la
anticoncepción de emergencia se disemina de diversas formas, por ejemplo
en tarjetas postales en restaurantes y volantes en conciertos de música y
otros acontecimientos importantes para los jóvenes.
Population Council efectuó encuestas antes y después de estas y otras
actividades de difusión en México para evaluar los conocimientos y las
opiniones acerca del método. «Tal vez en parte como resultado de los
esfuerzos de difusión realizados en México, casi una tercera parte de
los 806 clientes y clientas de planificación familiar que participaron en
la encuesta en el año 2000 estaban enterados de la anticoncepción de
emergencia, en comparación con menos de la quinta parte de los 1.127
clientes encuestados en 1997», afirma Angela Heimburger de Population
Council, quien ha dedicado los últimos cuatro años a investigar la
anticoncepción de emergencia en México.
Las estadounidenses pueden obtener información relativa a servicios de
anticoncepción de emergencia llamando a un servicio nacional de consulta
telefónica directa o conectándose con un sitio en la Web (http://www.not-2-late.com).
En los estados de Connecticut, Georgia, Maryland y Carolina del Norte, las
mujeres pueden obtener recetas para las píldoras anticonceptivas de
emergencia rápidamente al llamar a servicios de consulta telefónica
directa. (En Carolina del Norte, FHI está ayudando a afiliadas de la
Federación Americana de Planificación de la Familia que ofrecen el
servicio telefónico). En el estado de Washington, se anima a los farmacéuticos
a proporcionar anticoncepción de emergencia directamente a las clientas
al colaborar con los médicos respecto a las recetas.9
La información difundida en el lugar de trabajo también ha aumentado
los conocimientos acerca del método. Unos 400 trabajadores de cuatro
plantas de ensamblaje en Tijuana, México, se han enterado de la
anticoncepción de emergencia y han recibido estuches con píldoras
anticonceptivas de emergencia para la prevención del embarazo y condones
para protegerse contra las infecciones de transmisión sexual. La doctora
Sandra García, asociada de programas regionales que trabaja con
Population Council en México dice: «Population Council, en colaboración
con Fronteras Unidas Pro Salud, organización no gubernamental local,
eligieron esta población porque, en parte, previmos que iba a haber una
necesidad especial de anticoncepción de emergencia. Muchos trabajadores
son jóvenes, y los jóvenes tienen más probabilidades que las personas
de más edad de tener relaciones sexuales espontáneas y sin protección.
Estos trabajadores también tienen horarios largos e irregulares, lo cual
dificulta la obtención de servicios de salud reproductiva».
Aproximadamente 50 trabajadores (13 por ciento) se llevaron el estuche
a su casa. Cabe señalar que aproximadamente la mitad de las personas que
asistieron a las sesiones de capacitación en el lugar de trabajo en
Tijuana eran hombres, y el Council ahora está haciendo planes para
elaborar información especial acerca de la anticoncepción de emergencia
para ellos.
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Volante para hombres de Asia del Pacífico.
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Pocas campañas de promoción de la anticoncepción de emergencia se
centran en los hombres. Sin embargo, los hombres jóvenes asiáticos del
Pacífico en Seattle, WA, Estados Unidos, han recibido folletos acerca de
la anticoncepción de emergencia. Esta iniciativa de los Servicios de
Salud de la Comunidad Internacional, en colaboración con PATH, es parte
de un programa más amplio de salud reproductiva para el grupo
minoritario.
Nhan Tran, especialista del programa para la iniciativa dice: «Hacemos
frente a barreras que son únicas en este grupo, por ejemplo el idioma, la
cultura, los niveles de aculturación y la falta de materiales
educacionales apropiados desde el punto de vista cultural. Este folleto de
anticoncepción de emergencia se creó en respuesta a esto». A diferencia
de los folletos típicos de anticoncepción de emergencia para mujeres, el
folleto para hombres contiene poca información relativa al producto. Pero
anima fuertemente a los hombres a apoyar las decisiones de salud
reproductiva de sus compañeras. Tran agrega: «A la mayoría de los
hombres les gustó recibir información sobre algo que tradicionalmente se
considera como una cuestión sólo de mujeres».
Conocimientos de los proveedores
Algunos proveedores han estado al tanto de la anticoncepción de
emergencia desde hace mucho tiempo y la han proporcionado incluso cuando
tenían que dividir los paquetes corrientes de anticonceptivos orales para
suministrarlos como anticoncepción de emergencia. Esta práctica era común
en consultorios gubernamentales y de planificación familiar en Brasil
antes de que se dispusiera de un producto diseñado especialmente para la
anticoncepción de emergencia. Dicho producto, que pudo obtenerse a partir
de 1998, está dedicado a la anticoncepción de emergencia y contiene las
dosis requeridas y también instrucciones.
Tal ingeniosidad y confianza en el suministro de píldoras
anticonceptivas de emergencia son una excepción a la regla. Un gran número
de estudios han demostrado que los proveedores no tienen conocimientos y
tienen conceptos erróneos acerca de las píldoras -- especialmente cuando
éstas no existen como producto dedicado. Incluso los proveedores que están
enterados del método a menudo no lo ofrecen a las mujeres elegibles para
su uso.
Una encuesta de 1997 llevada a cabo en Ghana por investigadores de FHI
en colaboración con Research International, Ghana, para evaluar los
conocimientos de los proveedores de servicios de salud acerca de la
anticoncepción de emergencia. En la encuesta se encontró que
aproximadamente la tercera parte de los 325 proveedores entrevistados habían
oído hablar de ella pero ninguno sabía cómo suministrarla
correctamente.10 Como resultado de ello, FHI ayudará a la
Asociación de Planificación de la Familia de Ghana a capacitar a los
proveedores para que proporcionen anticoncepción de emergencia en ocho
consultorios.
Una encuesta reciente de 775 consultorios de planificación familiar de
Estados Unidos reveló que 140 de ellos no suministraban píldoras
anticonceptivas de emergencia. Las razones más frecuentes por las que no
lo hacían incluían la falta de demanda (46 por ciento) y capacitación
inadecuada para proporcionar el método (22 por ciento).11 FHI
ayudó a llevar a cabo la encuesta a la Asociación Nacional de Salud
Reproductiva y Planificación Familiar y a la Asociación Nacional de
Enfermeras de Atención Directa en Organizaciones de Salud de la Mujer.
En 1996, cuando se inició en Kenia el proyecto patrocinado por el
Consorcio para promover el uso de la anticoncepción de emergencia, menos
de la mitad de unos 90 proveedores encuestados estaban al tanto del método.
Luego unos 200 proveedores recibieron capacitación acerca de diversas
pautas, eficacia, mecanismos de acción, indicaciones y
contraindicaciones, efectos secundarios y selección y asesoramiento de
las clientas. Al cabo de tres años, el porcentaje de proveedores que
estaban al tanto de la anticoncepción de emergencia se duplicó de 46 por
ciento a 88 por ciento. Los que proporcionaban el método aumentaron en más
de cuatro veces (el porcentaje pasó de 15 por ciento a casi 70 por
ciento).12
-- Kim Best
Referencias
- Consorcio sobre anticoncepción de emergencia. Expansión
de la anticoncepción de emergencia hacia el acceso global.
Seattle, WA: Consolidated Printers, 2001.
- Muia E, Fikree F, Olenja J. Enhancing the Use of
Emergency Contraception in a Refugee Setting: Findings from a Baseline
Survey in Kakuma Refugee Camps, Kenya. New York: Population
Council, 2000.
- Ellertson C, Shochet T, Blanchard K, et al.
Emergency contraception: a review of the programmatic and social
science literature. Contraception 2000;61(3):145-86.
- Sorensen MB, Pedersen BL, Nyrnberg LE. Differences
between users and non-users of emergency contraception after a
recognized unprotected intercourse. Contraception
2000;62(1):1-3; Lewis C, Wood C, Randall S. Unplanned pregnancy: is
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1996;22(1):16-19.
- Bracken MB. Oral contraception and congenital
malformations in offspring: a review and meta-analysis of the
prospective studies. Obstet Gynecol 1990;76(3, Pt 2):552-57;
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congenital malformations. Adv Contracept 1990;6(3):141-67.
- Vasilakis C, Jick SS, Jick H. The risk of venous
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1999;59(2):79-83; Webb A, Taberner D. Clotting factors after emergency
contraception. Adv Contraception 1993;9(1):75-82.
- United Nations Development Programme/United Nations
Population Fund/World Health Organization/World Bank Special Programme
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- Abeywickrema D, Basnayake S, Subasinghe C, et al.
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- Hutchings J, Winkler JL, Fuller TS, et al. When the
morning after is Sunday: pharmacist prescribing of emergency
contraceptive pills. J Am Med Wom Assoc 1998;53(5 Suppl
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- Steiner M, Raymond E, Attafuah J, et al. Provider
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- Spruyt A, Grey T, DeSarno J, et al. Provision of
emergency contraceptive pills in U.S. family planning clinics.
Unpublished paper. Family Health International, 2000.
- Muia E, Blanchard K, Lukhando M, et al. Emergency
Contraception in Kenya: An Evaluation of a Project on Enhancing the
Use of Emergency Contraception in Kenya. New York: Population
Council, 2000.
| Lo que deben saber los
proveedores |
|
Los proveedores de píldoras anticonceptivas de emergencia
deben estar preparados para dar a los clientes información específica
acerca del uso de este método anticonceptivo de respaldo. La
mayoría de los expertos están de acuerdo en que los proveedores
deben:
-
Hacer hincapié en que las clientas se tomen la primera
dosis de píldoras anticonceptivas de emergencia lo más
pronto posible, y la segunda dosis 12 horas después de la
primera. Las mujeres deben entender la importancia de pedir la
anticoncepción de emergencia antes de que transcurran 72
horas desde el momento del acto sexual sin protección,
especialmente en las culturas en las que normalmente las
mujeres esperan hasta que el período se atrase para solicitar
asistencia. En el programa de Sri Lanka para introducir la
anticoncepción de emergencia, más del 60 por ciento de las
mujeres que llamaron al servicio de consulta telefónica
directa lo hicieron inicialmente después de que se les había
atrasado un período, cuando ya era demasiado tarde para usar
el método. Del mismo modo, en el programa de introducción en
Indonesia, aproximadamente 20 por ciento de las clientas
esperaron hasta que se les había atrasado el período para
pedir el método.
-
Poder determinar la dosis apropiada de anticonceptivos
orales disponibles para uso como píldoras anticonceptivas de
emergencia, especialmente en entornos en los que no se dispone
de píldoras especialmente empacadas para la anticoncepción
de emergencia (es decir, productos dedicados) (véase el
cuadro Píldoras
anticonceptivas de emergencia, donde se presenta la dosis
por formulación).
-
Poder informar a las clientas acerca de las infecciones de
transmisión sexual y hacer hincapié en que la anticoncepción
de emergencia no protege contra dichas infecciones.
|

Esta capacitación fue realizada por personal de FHI
a los proveedores de servicios en Zambia.
|
-
Considerar el uso de la anticoncepción de emergencia en
relación con diversos métodos de planificación familiar.
Los proveedores deben poder explicar cómo comenzar a usar o
reanudar el uso de la anticoncepción corriente después del
uso de la anticoncepción de emergencia, y ofrecer métodos
continuos para prevenir el embarazo y las enfermedades. Si no
se puede proporcionar un método anticonceptivo corriente
durante la visita que la clienta ha hecho para obtener
anticoncepción de emergencia, los proveedores deben hacer una
cita de seguimiento para ese propósito. Si el fracaso del método
anticonceptivo es lo que ha producido la necesidad de la
anticoncepción de emergencia, los proveedores deben hablar de
las razones de dicho fracaso y cómo prevenir otros fracasos.
-
Explicar que, después del uso de la anticoncepción de
emergencia, la mujer debe solicitar una evaluación y
asistencia por si ha quedado embarazada si su período
menstrual se ha atrasado más de una semana desde la fecha
esperada.
-
Ser corteses y expresarse claramente, e invitar a las
clientas a que hagan preguntas. Los proveedores deben mantener
una actitud respetuosa e imparcial, y ofrecer la anticoncepción
de emergencia a cualquier mujer que la necesita, sean cuales
sean sus razones.
-
Informar de manera habitual a las clientas acerca de la
disponibilidad y el uso de la anticoncepción de emergencia.
-- Kim Best
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| Asesoramiento
relativo a métodos corrientes que se necesitan |
| Ningún método anticonceptivo se considera
mejor o más apropiado que cualquier otro como método corriente
para usarse después de la anticoncepción de emergencia.
Como la mayor parte de otras situaciones en la vida de una
clienta, comenzar a usar o reanudar el uso de la anticoncepción
corriente después de la anticoncepción de emergencia debe ser un
proceso de elección de una variedad de métodos y debe abordar
las necesidades y preferencias de la clienta.
Después de usar la anticoncepción de emergencia, incluso las
mujeres que han usado un método anteriormente tal vez necesiten
asesoramiento de seguimiento. Por ejemplo, si una mujer había
estado usando anticonceptivos orales como método corriente y pidió
anticoncepción de emergencia porque no se había tomado unas píldoras,
su médico o proveedor debe hablar de las razones por las que no
se tomó sus píldoras habituales.
El asesoramiento relativo a cuándo reanudar o comenzar a usar
un método corriente depende del método en cuestión.
-
Los métodos de barrera u otros métodos no hormonales
pueden comenzar a usarse inmediatamente después de usar las píldoras
anticonceptivas de emergencia.
-
Los métodos hormonales como las píldoras anticonceptivas
orales, los inyectables y el Norplant pueden empezar a usarse
inmediatamente siempre y cuando la mujer no esté embarazada.
Si una clienta espera hasta que le vuelva el siguiente ciclo
menstrual antes de comenzar a usar un método hormonal fiable,
debe usar condones u otros métodos de barrera como respaldo.
-
Si una mujer elige un dispositivo intrauterino (DIU) como método
anticonceptivo habitual, el proveedor puede insertarlo siempre
y cuando la mujer no esté embarazada.1
El DIU también puede usarse como anticoncepción de emergencia
durante un período de hasta cinco días después del acto sexual
sin protección, y puede seguirse usando como método
anticonceptivo habitual. Sin embargo, no debe insertarse un DIU si
la mujer sufre de una infección de transmisión sexual (ITS).
Después de usar las píldoras anticonceptivas de emergencia,
la menstruación de la mujer puede atrasarse hasta una semana. Si
se atrasa más de una semana, la clienta debe someterse a una
prueba de embarazo para cerciorarse de que no está embarazada.
¿Uso habitual?
A algunos proveedores les preocupa que el informar a las
clientas acerca de las píldoras anticonceptivas de emergencia
haga que éstas usen la anticoncepción de emergencia
habitualmente.
La mayoría de los estudios indican que estar enteradas de las
píldoras anticonceptivas de emergencia y usarlas no hace que las
mujeres dejen de usar la anticoncepción corriente. Una razón
importante es que algunos efectos secundarios de estas píldoras
--particularmente náuseas, trastornos menstruales y vómito --
hacen que las mujeres se desanimen a usar este método
habitualmente.
No obstante, entrevistas realizadas con 29 jóvenes solteras
nigerianas revelaron que algunas de ellas estaban usando la
anticoncepción de emergencia como su método habitual de opción.
Por ejemplo, algunas mujeres sólo tenían relaciones sexuales
ocasionalmente con el novio, y consideraban que las píldoras
anticonceptivas de emergencia les servía en su caso. El estudio
también observó que las mujeres de algunas culturas creen que
los anticonceptivos modernos son peligrosos, o es posible que
estigmas sociales desalienten el uso de métodos corrientes. «Ya
sea que estas creencias y restricciones sociales estén
fundamentadas o no, sí contribuyen a la preferencia que tienen
las jóvenes solteras de usar un anticonceptivo una sola vez,
inmediatamente después del acto sexual», concluyó Elisha P.
Renne de la Oficina de Población de la Universidad de Princeton y
autora del estudio.2
El uso de la anticoncepción de emergencia puede brindar una
oportunidad para asesorar a las mujeres que nunca han usado la
anticoncepción corriente o que no la han usado sistemáticamente.
En el Reino Unido, a las jóvenes que acuden a los consultorios
para recibir anticoncepción de emergencia se les da asesoramiento
habitualmente acerca de los métodos corrientes.
En una encuesta de inglesas de 14-29 años de edad registradas
en una base de datos de investigación de práctica general, sólo
4 por ciento (608) de 15.200 que habían recibido anticoncepción
de emergencia la recibieron más de dos veces en un año, lo cual
indica que pocas mujeres dependen únicamente de la anticoncepción
de emergencia.3
A las parejas que usan condones u otros métodos de barrera
para protección doble -- contra el embarazo y las infecciones de
transmisión sexual -- se les puede ofrecer las píldoras
anticonceptivas de emergencia como método de respaldo para
prevenir el embarazo cuando el método de barrera falla o no se
usa. En un estudio llevado a cabo en Ghana, la mayoría de las
mujeres dijeron que les gustaría tener la anticoncepción de
emergencia como un respaldo para el espermicida.4
-- Ellen Devlin
Referencias
- Grupo de Trabajo de Orientación/Competencia
Técnica. Recomendaciones para la actualización de prácticas
seleccionadas en el uso de anticonceptivos, Volumen II.
Chapel Hill, NC: Program for International Training in Health,
1997.
- Renne EP. Postinor use among young women in
southwestern Nigeria: a research note. Reprod Health
Matters 1998;6(11):107-14.
- Rowlands S, Devalia H, Lawrenson R. Repeated
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the UK. Br J Fam Plan 2000;26(3):138-43.
- Lovvorn A, Nerquaye-Tetteh J, Glover EK, et
al. Provision of emergency contraceptive pills to spermicide
users in Ghana. Contraception 2000;61(4):287-93.
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