La capacitación es esencial para aumentar los conocimientos que tienen
los proveedores acerca del DIU, las aptitudes de inserción y de manejo de
efectos secundarios, y las técnicas de asesoramiento.
Un ejemplo de un programa de capacitación integral es la Green Star
Network (Red Estrella Verde) en Pakistán. Desde que se inició en 1995,
este proyecto ha capacitado a más de 1.600 médicas para que inserten el
DIU, y a muchos otros para que presten servicios de planificación
familiar integrales. La labor a nivel nacional, administrada por
Population Services International (PSI), permite que las clientas de bajos
ingresos tengan más acceso a servicios de planificación familiar de
calidad.
Sólo
18% de las mujeres casadas pakistaníes usan anticonceptivos modernos,
pero según PSI, más del 50% de ellas dicen que quisieran limitar o
espaciar los nacimientos. Para hacer aumentar el uso de anticonceptivos,
PSI comenzó educando a los trabajadores de salud del sector privado ya
que aproximadamente 75% de los pakistaníes reciben servicios de salud de
proveedores privados. Puesto que la cultura de ese país no anima a las
mujeres a que acudan a médicos de sexo masculino para hacerse exámenes pélvicos
y hacerse insertar el DIU, la Red emplea a médicas y recomienda a los médicos
de sexo masculino a que remitan a las clientas que desean usar el DIU a
las médicas de Green Star.
El mayor reto era enseñar a los médicos lo relativo a los DIU. "Los
médicos habían oído hablar del DIU pero no entendían cómo funcionaba",
dice Julie McBride, gerente de mercadeo del PSI, quien trabajó con el
programa en Pakistán, y agrega: "Había muchos mitos y rumores" entre
los médicos y también entre las clientas.
Al tiempo que los proveedores recibían capacitación, el PSI dirigió
simultáneamente una campaña en la que participó una actriz muy conocida
en la radio y la televisión. La actriz animaba a las mujeres y los
hombres a buscar la estrella verde en el exterior de los consultorios de
los hospitales, como signo de servicios de planificación familiar de
calidad y bajo costo. El PSI ha capacitado a más de 10.000 proveedores
para que asesoren acerca de la planificación familiar y administren métodos.
Como el proyecto de PSI, los programas de capacitación de FHI también
se centran en aptitudes técnicas y de asesoramiento, afirma la doctora
Irina Yacobson, directora médica asistente de FHI, que ha dirigido la
capacitación relativa al DIU en Asia central, América Latina y África.
En cuatro antiguas repúblicas soviéticas, donde la doctora Yacobson
dirigió la capacitación, la mayoría de los proveedores tenían
experiencia en la inserción del asa de Lippes, pero no estaban
familiarizados con la técnica de inserción diferente y la colocación
que requiere el dispositivo T de cobre.
La doctora Yacobson también declara: "La opinión general (entre los
trabajadores de salud) era que el dispositivo T de cobre no era un buen método,
y que el cuerpo lo expulsaba. Y los proveedores lo insertaban
incorrectamente, de modo que los brazos no se desdoblaban. Los brazos
ayudan a mantener el dispositivo en su lugar. La inserción incorrecta hacía
que éste se saliera y ello, a su vez, reforzaba la idea de que el DIU no
daba buenos resultados".
Otra cuestión importante era la necesidad de un mejor asesoramiento.
La doctora declara: "Las mujeres no recibían ningún asesoramiento en
absoluto acerca de lo que debían esperarse. Los proveedores no hablaban
con las mujeres durante la inserción. Les decían que regresaran al cabo
de un mes, pero no les hablaban de los efectos secundarios ni les decían
que debían verificar la presencia del hilo (para cerciorarse de que el
DIU no había sido expulsado). Dedicaban un tiempo mínimo explicando el
procedimiento o los efectos secundarios".
La capacitación que impartió FHI, y que fue financiada por el Fondo
de Población de las Naciones Unidas, animaba a los trabajadores de salud
a que explicaran el proceso de la inserción a las clientas; que dijeran a
la mujer lo que oiría o sentiría cuando se le insertara el DIU y le
explicaran que la inserción podía causarle molestia pero que no le dolería.
Además los consejeros aprendieron a hacer saber a las mujeres que los
sangrados menstruales podrían ser más abundantes, o que podían sufrir cólicos
los primeros meses después de la inserción.
El asesoramiento también debe abordar los signos de embarazo y
embarazo ectópico, incluida la amenorrea y los signos de perforación
uterina posible, incluidos el dolor abdominal, la obstrucción intestinal
o la infección pélvica; y síntomas de enfermedad pélvica inflamatoria,
como fiebre, dolor abdominal y flujo cervicovaginal purulento.
Los expertos dicen que los trabajadores de salud deben pensar en el
proceso de asesoramiento en dos etapas. La primera etapa consiste en
explicar los diferentes métodos disponibles y ayudar a la clienta a
decidir si el DIU es lo mejor para ella. La segunda consiste en ayudar a
la clienta que ha elegido el DIU a prever el proceso de inserción y los
posibles efectos secundarios después de la inserción.
El doctor Carlos Huezo, director médico de la Federación
Internacional para la Planificación de la Familia, opina: "El mejor
asesoramiento se da cuando realmente respondemos a lo que la clienta desea
saber y respondemos a lo que parece preocuparle. Si una clienta expresa
interés en el DIU,una forma de abordarla es diciéndole: '¿Qué ha oído
decir del DIU? ¿Qué ha oído decir que la hace desear usarlo? ¿Qué le
preocupa acerca del método?' Luego, el proveedor puede dar información
clara".