Según un estudio realizado por el Proyecto de Estudios de la Mujer de
FHI, la percepción que tienen las adolescentes de su embarazo puede
influir en la salud y el bienestar del bebé.
En un estudio de tres años realizado en Fortaleza, Brasil, los
investigadores de Maternidade Escola Assis Chateaubriand (MEAC) y FHI
examinaron a 259 lactantes y midieron sus aptitudes motoras (movimiento de
los músculos), sociopersonales y del lenguaje. Los investigadores
observaron que haber deseado o no el embarazo tenía pocos efectos
adversos en el desarrollo del lactante. Sin embargo, los sentimientos
ambivalentes desempeñaban una función mucho mayor.
Las madres jóvenes que tenían sentimientos ambivalentes acerca de su
embarazo, es decir, que cambiaron de opinión durante el estudio en cuanto
a si deseaban el embarazo, tenían más probabilidades de tener bebés que
obtenían una puntuación inferior a un nivel fijado específicamente, en
las pruebas que miden el desarrollo infantil. Se hicieron las pruebas a
lactantes que tenían aproximadamente un año de edad. Casi 14% de los
lactantes que tenían madres con sentimientos ambivalentes recibieron una
puntuación inferior a la fijada, comparados con 7% en el grupo de madres
que dijeron sistemáticamente que su embarazo había sido involuntario y
5% en el grupo de madres de dijeron sistemáticamente que su embarazo había
sido voluntario.1
La doctora Patricia Bailey, experta en salud maternoinfantil de FHI y
quien supervisó el estudio, opina: "Las jóvenes que dijeron con más
firmeza en la primera entrevista que deseaban tener el bebé y que luego
cambiaron de opinión, fueron las que tuvieron más problemas. Al parecer,
las que reconocieron que su embarazo no era muy oportuno recobraron
fuerzas e hicieron lo mejor posible por proporcionar buenos cuidados al
bebé".
"Es alentador observar que a los bebés de madres que dijeron que el
embarazo había sido involuntario no les va peor que a los bebés cuyas
madres dijeron que el embarazo había sido voluntario. Sin embargo, estos
resultados indican que a medida que pasa el tiempo, un número cada vez
mayor de jóvenes desean haber pospuesto el embarazo."
También se observó una correlación entre las percepciones de las
madres acerca del embarazo y los lactantes que recibieron puntuaciones
superiores a las que se esperaba. Contrariamente a los resultados de
investigaciones anteriores realizadas en Estados Unidos, que indican que
las mujeres que deseaban el embarazo generalmente tienen bebés más
sanos, las adolescentes del grupo de "embarazo involuntario" tenían el
doble de probabilidades de tener bebés que habían recibido puntuaciones
superiores a las fijadas específicamente, comparadas con las madres que
dijeron que su embarazo era voluntario. El 38% de los lactantes del grupo
de embarazo involuntario recibieron una puntuación superior a la fijada,
comparados con el 18% del grupo de embarazo voluntario y 31% en el grupo
de madres con sentimientos ambivalentes.
Otros factores no parecieron desempeñar una función importante en el
desarrollo infantil. La edad, el nivel en el empleo o de educación, el
estado civil, la autoestima y el uso de anticonceptivos de la madre en el
postparto no influyeron en el desarrollo infantil; ni el parto prematuro,
las complicaciones durante el embarazo o el parto, la asistencia a
consultorios del niño sano ni la lactancia materna.
Puesto que la mayoría de las mujeres del estudio no tuvieron la
intención de quedar embarazadas, los resultados indican que se necesita más
información acerca de la sexualidad, la anticoncepción y la toma de
decisiones.
Los programas que animan a las jóvenes a postergar el embarazo hasta
que sean mayores también deben considerar la función de la autoestima.
La proporción de jóvenes con una autoestima alta aumentó de 30% a 53%
al cabo de un año. La autoestima aumentó en las madres que habían
tenido su bebé recientemente y las pacientes que habían abortado.
Los adultos consideran que el embarazo en la adolescencia es peligroso
para la salud de la madre y del bebé, y que perjudica las perspectivas de
educación y empleo de la madre, pero muchas jóvenes sienten que el tener
un bebé hace que aumente su sentido de valor personal. Por consiguiente,
no consideran que el embarazo perjudique su futuro. "Las adolescentes
necesitan prevenir el embarazo, y necesitan saber que tienen otras
opciones para su futuro antes de adoptar la función de madres", dijo la
doctora Bailey.
El estudio de Brasil entrevistó a más de 367 mujeres de 12 a 18 años
de edad que solicitaron servicios prenatales en los consultorios de MEAC
en Fortaleza y a 196 mujeres que solicitaron tratamiento para
complicaciones del aborto. Entre los hallazgos figuran los siguientes:
- Las matrículas escolares bajaron de 52% a 31% en un año. Las
pacientes que habían abortado tenían más probabilidades de seguir
asistiendo a la escuela.
-
- En la primera entrevista, muchas de las adolescentes embarazadas
dijeron que sus familiares y su compañero estaban entusiasmados con
el embarazo, y que creían que la relación con ellos mejoraría. Al
cabo de un año, la calidad de las relaciones con los padres no había
cambiado considerablemente. Las relaciones con el compañero se
deterioraron en el grupo prenatal y en el grupo de aborto.
-
- En el momento de la concepción, el uso de anticonceptivos era de 3%
entre las adolescentes que dijeron que su embarazo había sido
voluntario y 17,6% entre las que dijeron que su embarazo no había
sido voluntario. Al cabo de un año, las dos terceras partes de todas
las adolescentes usaban anticonceptivos, y el mayor uso se observó
entre las madres cuyos embarazos habían sido involuntarios (75%).2
-- Barbara Barnett
Referencias
- Bailey P, Bruno ZV, Cox A. Pregnancy intentions and
their effect on infant development. Presentation at the Population
Association of America Meeting, New York, March 25-27, 1999.
- Bruno ZV, Bailey P. Brazil: Adolescent
Longitudinal Study, Summary Prepared for the Women's Studies Project.
Research Triangle Park, NC: Family Health International, 1998; Bailey
PE, Bruno AV, Chen M. Adolescent pregnancy one year later: the effects
of abortion versus motherhood in northeast Brazil. Unpublished paper.
Family Health International, 1999.