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Las personas que usan la anticoncepción por primera vez son un grupo
diverso. Algunos son adolescentes que comienzan a usar anticonceptivos
varios meses después de la primera relación sexual y corren el riesgo de
un embarazo no planificado o de contraer una enfermedad de transmisión
sexual. Algunos son hombres y mujeres adultos que no quieren usar
anticonceptivos antes de haber tenido un hijo y haber comprobado su
fertilidad. Otros son hombres y mujeres de más edad que no empiezan a
usar anticonceptivos antes de haber tenido el número deseado de hijos o
ya están listos para dejar de procrear.
La falta de acceso a los servicios, la falta de información acerca de
los métodos disponibles y de cómo surten efecto, y los temores relativos
a los efectos secundarios pueden desanimar a los hombres y las mujeres y
hacer que no empiecen a usar anticonceptivos. Además, las normas
culturales como preferir una familia numerosa, el hecho de que se valora
más a un hijo varón que a una hija, la categoría que da el ser madre y
el control que ejerce el hombre en el comportamiento de la mujer-- pueden
influir en el comienzo del uso de la anticoncepción.
Los trabajadores de planificación familiar deben ser conscientes de
las necesidades, inquietudes y experiencias múltiples de las personas que
usan la anticoncepción por primera vez.
La doctora Priscilla Ulin, investigadora y directora del Proyecto de
Estudios de la Mujer de FHI que se terminó recientemente, opina: "Para
muchos hombres y mujeres, el uso de anticonceptivos no forma parte de un
plan a largo plazo en sus vidas. Con frecuencia, el uso de anticonceptivos
es una reacción. Es una respuesta al miedo a que haya ocurrido un
embarazo, un embarazo no planificado, un embarazo no deseado o demasiados
embarazos".
"Hay muchas mujeres que quisieran usar anticonceptivos pero que no lo
hacen. Tienen la preocupación infundada de que la anticoncepción les
puede causar enfermedades o hacerlas estériles, por lo cual les da miedo
correr ese riesgo antes de haber tenido el número de hijos deseado. A
veces las nuevas usuarias son usuarias secretas, especialmente cuando son
las primeras en tomar una decisión que va contra las normas sociales y
culturales de la comunidad."
Los trabajadores de salud pueden ayudar a las mujeres y a los hombres a
comprender el valor del uso de la anticoncepción como una forma de
espaciar, posponer o poner fin a la procreación.
Mujeres y hombres de más edad
Para algunas parejas, la idea de planificar la familia es aceptable.
Sin embargo, no desean espaciar o limitar los nacimientos antes del primer
embarazo o antes de haber tenido el número de hijos deseado.
En Zimbabwe, el Proyecto de Estudios de la Mujer de FHI observó una
tendencia en la vida reproductiva de las mujeres. En promedio, la primera
menstruación ocurrió a los 14 años de edad, la primera relación sexual
a los 18 años, el matrimonio a los 19 años y el primer embarazo a los 20
años, según una muestra nacional de casi 2.500 mujeres. En la mayoría
de las mujeres el uso de anticonceptivos por primera vez no ocurrió antes
del primer nacimiento. Sólo 11% de las mujeres notificaron haber usado la
planificación familiar cuando tuvieron la primera relación sexual, y el
porcentaje del uso bajó a 9% cuando se casaron. Sin embargo, la proporción
pasó a 58% después del primer nacimiento.1
Una mujer explicó: "Es absolutamente necesario que la pareja tenga un
hijo antes de empezar a usar la anticoncepción. Por qué practicaría uno
la planificación familiar si ni siquiera tiene una familia? Nunca se sabe
lo que la anticoncepción puede hacerle al organismo de la mujer. Puede
que la vuelva estéril antes de que haya tenido aunque sea un hijo".2
Otros estudios realizados en África y en otros lugares también han
indicado que muchas parejas creen que deben tener un hijo antes de usar la
anticoncepción. En Turquía, una encuesta entre 918 mujeres casadas de 15
a 44 años de edad observó que el 73% de ellas no empezaron a usar la
anticoncepción antes del primer nacimiento. Casi la mitad de las que
usaban un método habían elegido el coito interrumpido, por miedo a los
efectos secundarios de los métodos modernos.3 En Bangladesh,
una encuesta de 128 parejas observó que la tercera parte de las mujeres y
la mitad de los hombres dijeron que las mujeres debían comprobar su
fertilidad antes de usar la planificación familiar. Los métodos
tradicionales, como la abstinencia, las preparaciones herbáceas y el
coito interrumpido, se usaban mucho en los primeros años de la vida
reproductiva de las mujeres, especialmente durante el intervalo entre el
matrimonio y el primer hijo.4
Las mujeres de más edad que solicitan métodos anticonceptivos por
primera vez en las clínicas de la Asociación Probienestar de la Familia
(PROFAMILIA) en Colombia generalmente desean el dispositivo intrauterino
(DIU) o la esterilización, dice María Isabel Plata, directora ejecutiva.
Aunque es su primera visita a la clínica, a menudo no es la primera vez
que tratan de usar la anticoncepción. Muchas han probado los condones o
las píldoras, que pueden obtener sin receta en dicho país. Están
cansadas de usar métodos a corto plazo o han quedado embarazadas porque
han usado los métodos incorrectamente.
En la India, la mayoría de las mujeres que usan la anticoncepción por
primera vez están interesadas en métodos permanentes y no reversibles,
dice la doctora Nina Puri, presidenta de la Asociación de Planificación
Familiar de la India (FPAI). Y agrega: "Tradicionalmente, el concepto de
la planificación familiar en la India ha sido aceptado". Pero muchas
mujeres comienzan a usar anticonceptivos después de haber tenido tres
hijos o más. También dice: "En realidad no querían venir para espaciar
los nacimientos, y no tenían suficiente información acerca de los métodos
temporales".
La Encuesta Nacional de Salud Familiar de la India, en la que
participaron casi 90.000 mujeres en edad de procrear casadas alguna vez,
observó que sólo 4% de las mujeres que no tenían hijos estaban usando
la planificación familiar. La cifra pasó a 19% en las mujeres que habían
tenido un hijo, a 46% en las que habían tenido dos hijos y a más de 50%
en las que habían tenido tres hijos o más.5
Tradicionalmente, el Gobierno de la India ha promovido la esterilización
masculina y femenina en sus programas de planificación familiar. La
preferencia está cambiando, pero para muchas parejas la esterilización
es el primer y el único método anticonceptivo que usan. En la encuesta
nacional, la esterilización era el método preferido, y pocas mujeres sabían
que existían métodos reversibles o los usaban.
La esterilización también es el anticonceptivo principal en otras
partes. Los estudios realizados en 19 países, dirigidos por la Encuesta
Demográfica y de Salud, observaron que la tercera parte de las mujeres
esterilizadas en Indonesia y las dos terceras partes de las de Sri Lanka
no habían usado ningún método anticonceptivo moderno antes de someterse
a la esterilización. El 53% de las mujeres de Kenia y el 36% de las de
Botswana dijeron que no habían usado ningún método moderno antes de la
esterilización. En América Latina y el Caribe, el porcentaje de mujeres
que no habían usado un método moderno antes de la esterilización osciló
entre 17% en Trinidad y Tabago y 54% en Bolivia.6
En un estudio de FHI realizado en Nepal se encuestaron 817 mujeres
esterilizadas y se observó que, para el 81% de ellas, la esterilización
era el primer método anticonceptivo que habían usado, aunque el 93% sabía
de por lo menos un método moderno temporal que podía usarse para
espaciar los nacimientos.7 Casi el 40% de las mujeres que se
habían esterilizado tenían cinco hijos o más, y casi las dos terceras
partes de las mujeres eran menores de 29 años de edad. Los investigadores
describieron una tendencia reproductiva que incluye lo siguiente:
matrimonio a una edad temprana (el 47% de las mujeres ya se han casado
cuando cumplen 17 años de edad), primer hijo a los 21 años de edad y un
promedio de 2,6 nacimientos antes de cumplir los 30 años de edad, y es a
esta edad que aumenta la demanda de planificación familiar. Otro estudio
observó que las mujeres y los hombres asociaban la planificación
familiar con "dejar de tener hijos". No estaban familiarizados con el
concepto de espaciar los nacimientos.8
Respecto a los hombres y las mujeres de más edad, las razones por las
que no usan la anticoncepción son diversas. Entre ellas figuran la falta
de acceso a métodos y a información, temor a que el compañero no esté
de acuerdo, temor a los efectos secundarios, temor a perder la fertilidad
y el hecho de preferir hijos varones.
Para los proveedores de servicios de salud que trabajan con las
personas de más edad que usan la anticoncepción por primera vez, una
estrategia importante es hacer que las mujeres y los hombres sepan que
tienen opciones. María Isabel Plata, de PROFAMILIA, dice: "Si una
persona es muy pobre, no puede planificar nada asistir a la escuela, ir
al trabajo, mejorar su casa-- ni siquiera tiene una casa. La idea de
planificar, crear un futuro, no forma parte del universo de esa persona".
Los anticonceptivos pueden usarse no sólo para poner fin a la
procreación sino también para posponer o espaciar los nacimientos a fin
de mejorar la salud de la madre y del niño. Los trabajadores de salud
pueden explicarles a las parejas que pueden elegir entre métodos
permanentes y reversibles. Y deben explicarles que los efectos secundarios
pueden manejarse o reducirse a un mínimo.
Además, los trabajadores de salud pueden educar a las familias y la
comunidad, no sólo al usuario de anticonceptivos. La doctora Puri, de
India, opina: "Visitamos a las mujeres que han tenido a su primer hijo y
les hablamos del espaciamiento. Hablamos con los hombres y con la familia
en conjunto. Hemos observado que los programas tienen que dirigirse a
grupos diferentes. La forma en que abordamos las cuestiones debe estar a
tono con las cuestiones delicadas para las comunidades en las que
trabajamos".
La Asociación de Planificación Familiar de la India tiene 22
consultorios que prestan algunos tipos de servicios a los hombres. El uso
del condón ha aumentado, y la preocupación suscitada por el SIDA ha
hecho que los hombres se interesen más activamente en su propia salud
reproductiva y en la salud de sus esposas. La doctora Puri recomienda que
los programas de planificación familiar tengan horarios especiales para
los hombres, incluidas horas de servicio en el consultorio que no
coincidan con las horas de trabajo de los hombres.
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Mujeres
con dos o más hijos que usan por primera vez anticonceptivos
(Porcentaje entre todas las mujeres que usan la anticoncepción) |
| Asia |
|
| Bangladesh |
52 |
| India (Uttar
Pradesh) |
79 |
| África |
|
| Ghana |
40 |
| Tanzanía |
55 |
| América latina |
|
| Bolivia |
45 |
| Colombia |
24 |
| República Dominicana |
37 |
Fuente: Encuesta Demográfica y de Salud.
Uso en secreto
Para muchas mujeres, el uso de anticonceptivos sin la aprobación del
esposo o el apoyo de la comunidad es una decisión difícil y peligrosa
que puede hacer que sean excluidas de la comunidad o que los esposos las
hagan objeto de violencia, las abandonen o se divorcien de ellas. Por
consiguiente, algunas mujeres comienzan a usar la anticoncepción en
secreto, sin que lo sepa el esposo.
La doctora Ulin, de FHI, opina: "Los proveedores deben saber si la
mujer acude con el consentimiento de su esposo o si acude sin que él lo
sepa. En el caso de las usuarias secretas, los proveedores deben
garantizarles que el servicio es absolutamente confidencial".
Un pequeño estudio en Malí dirigido por FHI y el Centre d'Etudes et
de Recherche sur la Population pour le Devéloppement (CERPOD), como parte
del Proyecto de Estudios de la Mujer, observó que aproximadamente la
tercera parte de las 55 mujeres que habían usado la anticoncepción por
primera vez habían acudido a un consultorio de planificación familiar
sin que lo supieran sus esposos. 9 Siete de las 17 usuarias
secretas dijeron que eran demasiado tímidas o que tenían demasiado miedo
para hablar de la planificación familiar con el esposo, y las demás
dijeron que habían tratado de hacerlo pero que habían notado oposición,
incluida la preocupación de que la planificación familiar fuera contra
las enseñanzas religiosas.
Más de la mitad de las usuarias secretas del estudio de Malí
eligieron anticonceptivos inyectables porque consideraban que este método
era más fácil de usar en secreto. Sin embargo, muchas mujeres que
eligieron los anticonceptivos orales dijeron que ésta también era una
buena opción, porque podían esconder cuidadosamente los paquetes de píldoras.
El Population Council calcula que en los países donde la prevalencia
de uso de anticonceptivos es menos de 10%, el uso secreto de métodos
representa una cifra considerable de usuarias. Por ejemplo, en el distrito
urbano de Ndola, en Zambia, 7% de aproximadamente 800 mujeres
entrevistadas dijeron que usaban la planificación familiar sin que lo
supiera el esposo.10 El estudio, efectuado en Zambia y dirigido
por el Population Council y el Centro Africano de Investigación en Políticas
de Población, reveló que entre las razones del uso secreto figuraban las
siguientes: desaprobación de la anticoncepción por parte del esposo, el
deseo del esposo de tener muchos hijos y la dificultad que tenían el
marido y la mujer de comunicarse en cuanto a la planificación familiar.
Las mujeres también dijeron que habían comenzado a usar la planificación
familiar para mejorar la salud y el bienestar de los hijos que ya tenían.
Una mujer opinó: "Una simplemente observa lo que está ocurriendo en el
hogar. Si no hay apoyo, una comienza a usar la píldora en secreto. Los
hijos se ven tristes y descuidados, no tienen ropa, andan a la deriva, no
tienen comida y empiezan a pedir limosna en las calles".
Un estudio realizado en Uganda observó que el 15% de las mujeres que
usaban la planificación familiar lo hacían sin que lo supiera el esposo;
mientras que en la zona rural de Kenia, el 20% de las mujeres dijeron que
usaban la planificación familiar en secreto.11
Los programas de planificación familiar pueden ayudar a las mujeres
que usan métodos en secreto ofreciéndoles una variedad de opciones
anticonceptivas y ayudándolas a manejar los efectos secundarios. Como
explicó una participante del estudio de Zambia: "La mujer tiene que
elegir un método que no tenga efectos secundarios, porque si los
experimenta el esposo se pondrá furioso y le dirá que no cuente con él
para resolver el problema". También se debe animar a los hombres a
aprender más acerca de la planificación familiar.
Adolescentes
Muchos adultos jóvenes no usan la anticoncepción cuando tienen la
primera relación sexual; es posible que la empiecen a usar sólo varios
meses después. Hay muchas razones por las que la idea de usar la
anticoncepción ocurre posteriormente. Por ejemplo, muchos adolescentes no
prevén cuándo van a tener relaciones sexuales, no saben dónde o cómo
obtener planificación familiar, o simplemente les da demasiada vergüenza
pedir métodos anticonceptivos o el personal clínico o los farmacéuticos
se niegan a proporcionarles los métodos. Otros tal vez no entienden cuándo
ocurre la época fértil en el ciclo menstrual de la mujer, piensan que
están muy jóvenes para que ocurra un embarazo o tienen miedo de que el
uso de anticonceptivos perjudique la fertilidad.
Una joven de Zimbabwe explicó a los investigadores de FHI: "Da miedo
usar píldoras o una inyección regularmente, especialmente a nuestra
edad. Tenemos miedo de que el uso de condones haga reducir nuestras
probabilidades de quedar embarazadas cuando nos casemos".12
En Jamaica, una encuesta nacional realizada en 1997 con adultos jóvenes
de 15 a 24 años de edad reveló que cuanto mayores fueran los
adolescentes cuando habían tenido la primera relación sexual, había más
probabilidades de uso de la anticoncepción. Entre los que habían tenido
la primera relación sexual cuando eran menores de 14 años, el 41% de las
niñas y el 17% de los muchachos dijeron que habían usado la anticoncepción.
Entre los que la habían tenido entre 18 y 24 años de edad, casi las dos
terceras partes de las mujeres y 53% de los hombres usaron la anticoncepción.
Una relación estable, mayores ingresos familiares y mayor nivel de
educación también influyeron en el uso de la anticoncepción en la
primera relación sexual.13
Una encuesta efectuada por FHI entre adolescentes jamaiquinos de menos
edad (que estaban en 7o y 8o grado) observó una
falta similar de uso de anticonceptivos en la primera relación sexual. Un
poco más de las dos terceras partes de las 51 niñas sexualmente activas
y menos de la tercera parte de los 251 muchachos sexualmente activos
notificaron haber usado anticonceptivos en la primera relación sexual. El
método preferido era el condón. Los adultos jóvenes tenían opiniones
mixtas acerca de la planificación familiar; la mayoría de ellos dijeron
que el uso de anticonceptivos es un comportamiento que denota
responsabilidad, mientras que otros opinaron que la anticoncepción es sólo
para la gente que tiene compañeros múltiples. En las charlas de grupos
de opinión, un muchacho dijo que si alguien usaba condones sus compañeros
lo ridiculizarían, se burlarían de él y lo "llamarían niñito". Otro
joven, respecto al uso de condones, dijo: "amo la vida y no quiero tener
nada que ver con el SIDA".14
En otros países se observaron tendencias similares. En Kenia, un
estudio realizado con 2.059 estudiantes de la escuela secundaria reveló
que sólo el 25% de los muchachos y 28% de las niñas usaban
anticonceptivos en la primera relación sexual.15 En la Ciudad
de México, un estudio de más de 1.000 adultos jóvenes, de 10 a 25 años
de edad, también observó un uso reducido de anticonceptivos en la
primera relación sexual.16
En Colombia, los trabajadores de planificación familiar están
tratando de cambiar la tendencia de los adolescentes de comenzar a tener
relaciones sexuales sin usar anticonceptivos, dice María Isabel Plata de
PROFAMILIA. La mayoría de los clientes jóvenes acuden a las clínicas de
PROFAMILIA "porque ya son activos sexualmente y están preocupados o se
han asustado porque han creído que ha ocurrido un embarazo, y acuden para
que se les haga una prueba de embarazo", agrega.
Para animar a los jóvenes a usar la anticoncepción en la primera
relación sexual, PROFAMILIA distribuye información relativa a
anticonceptivos y trata de facilitar a los adolescentes la obtención de métodos.
La organización tiene un servicio de consulta telefónica directa,
proporciona anticoncepción de emergencia y anima a los hombres jóvenes a
usar la anticoncepción.
María Isabel Plata dice: "Con los hombres jóvenes, hablamos del
respeto que merece la jovencita, de la autoestima y la sexualidad. Ellos
se vuelven más receptivos, menos machistas, más democráticos y
comienzan a tener en cuenta lo que ella desea y lo que pueden hacer en
cuanto a la cuestión de la anticoncepción. Comenzamos a trabajar con la
idea de la responsabilidad compartida".
-- Barbara Barnett
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