Sala de lectura

FHI: Boletín trimestral de salud, Network en español

Los nuevos usuarios tienen diversas necesidades

El acceso deficiente a los servicios y el temor a los efectos secundarios pueden desanimar a las personas.

Network en español: Verano 1999, Vol. 19, No. 4

Todos los derechos reservados, Family Health International, 1999. 
Network
es reimpresa con autorización de Family Health International.

Las personas que usan la anticoncepción por primera vez son un grupo diverso. Algunos son adolescentes que comienzan a usar anticonceptivos varios meses después de la primera relación sexual y corren el riesgo de un embarazo no planificado o de contraer una enfermedad de transmisión sexual. Algunos son hombres y mujeres adultos que no quieren usar anticonceptivos antes de haber tenido un hijo y haber comprobado su fertilidad. Otros son hombres y mujeres de más edad que no empiezan a usar anticonceptivos antes de haber tenido el número deseado de hijos o ya están listos para dejar de procrear.

La falta de acceso a los servicios, la falta de información acerca de los métodos disponibles y de cómo surten efecto, y los temores relativos a los efectos secundarios pueden desanimar a los hombres y las mujeres y hacer que no empiecen a usar anticonceptivos. Además, las normas culturales ­como preferir una familia numerosa, el hecho de que se valora más a un hijo varón que a una hija, la categoría que da el ser madre y el control que ejerce el hombre en el comportamiento de la mujer-- pueden influir en el comienzo del uso de la anticoncepción.

Los trabajadores de planificación familiar deben ser conscientes de las necesidades, inquietudes y experiencias múltiples de las personas que usan la anticoncepción por primera vez.

La doctora Priscilla Ulin, investigadora y directora del Proyecto de Estudios de la Mujer de FHI que se terminó recientemente, opina: "Para muchos hombres y mujeres, el uso de anticonceptivos no forma parte de un plan a largo plazo en sus vidas. Con frecuencia, el uso de anticonceptivos es una reacción. Es una respuesta al miedo a que haya ocurrido un embarazo, un embarazo no planificado, un embarazo no deseado o demasiados embarazos".

"Hay muchas mujeres que quisieran usar anticonceptivos pero que no lo hacen. Tienen la preocupación infundada de que la anticoncepción les puede causar enfermedades o hacerlas estériles, por lo cual les da miedo correr ese riesgo antes de haber tenido el número de hijos deseado. A veces las nuevas usuarias son usuarias secretas, especialmente cuando son las primeras en tomar una decisión que va contra las normas sociales y culturales de la comunidad."

Los trabajadores de salud pueden ayudar a las mujeres y a los hombres a comprender el valor del uso de la anticoncepción como una forma de espaciar, posponer o poner fin a la procreación.

Mujeres y hombres de más edad

Para algunas parejas, la idea de planificar la familia es aceptable. Sin embargo, no desean espaciar o limitar los nacimientos antes del primer embarazo o antes de haber tenido el número de hijos deseado.

En Zimbabwe, el Proyecto de Estudios de la Mujer de FHI observó una tendencia en la vida reproductiva de las mujeres. En promedio, la primera menstruación ocurrió a los 14 años de edad, la primera relación sexual a los 18 años, el matrimonio a los 19 años y el primer embarazo a los 20 años, según una muestra nacional de casi 2.500 mujeres. En la mayoría de las mujeres el uso de anticonceptivos por primera vez no ocurrió antes del primer nacimiento. Sólo 11% de las mujeres notificaron haber usado la planificación familiar cuando tuvieron la primera relación sexual, y el porcentaje del uso bajó a 9% cuando se casaron. Sin embargo, la proporción pasó a 58% después del primer nacimiento.1

Una mujer explicó: "Es absolutamente necesario que la pareja tenga un hijo antes de empezar a usar la anticoncepción. Por qué practicaría uno la planificación familiar si ni siquiera tiene una familia? Nunca se sabe lo que la anticoncepción puede hacerle al organismo de la mujer. Puede que la vuelva estéril antes de que haya tenido aunque sea un hijo".2

Otros estudios realizados en África y en otros lugares también han indicado que muchas parejas creen que deben tener un hijo antes de usar la anticoncepción. En Turquía, una encuesta entre 918 mujeres casadas de 15 a 44 años de edad observó que el 73% de ellas no empezaron a usar la anticoncepción antes del primer nacimiento. Casi la mitad de las que usaban un método habían elegido el coito interrumpido, por miedo a los efectos secundarios de los métodos modernos.3 En Bangladesh, una encuesta de 128 parejas observó que la tercera parte de las mujeres y la mitad de los hombres dijeron que las mujeres debían comprobar su fertilidad antes de usar la planificación familiar. Los métodos tradicionales, como la abstinencia, las preparaciones herbáceas y el coito interrumpido, se usaban mucho en los primeros años de la vida reproductiva de las mujeres, especialmente durante el intervalo entre el matrimonio y el primer hijo.4

Las mujeres de más edad que solicitan métodos anticonceptivos por primera vez en las clínicas de la Asociación Probienestar de la Familia (PROFAMILIA) en Colombia generalmente desean el dispositivo intrauterino (DIU) o la esterilización, dice María Isabel Plata, directora ejecutiva. Aunque es su primera visita a la clínica, a menudo no es la primera vez que tratan de usar la anticoncepción. Muchas han probado los condones o las píldoras, que pueden obtener sin receta en dicho país. Están cansadas de usar métodos a corto plazo o han quedado embarazadas porque han usado los métodos incorrectamente.

En la India, la mayoría de las mujeres que usan la anticoncepción por primera vez están interesadas en métodos permanentes y no reversibles, dice la doctora Nina Puri, presidenta de la Asociación de Planificación Familiar de la India (FPAI). Y agrega: "Tradicionalmente, el concepto de la planificación familiar en la India ha sido aceptado". Pero muchas mujeres comienzan a usar anticonceptivos después de haber tenido tres hijos o más. También dice: "En realidad no querían venir para espaciar los nacimientos, y no tenían suficiente información acerca de los métodos temporales".

La Encuesta Nacional de Salud Familiar de la India, en la que participaron casi 90.000 mujeres en edad de procrear casadas alguna vez, observó que sólo 4% de las mujeres que no tenían hijos estaban usando la planificación familiar. La cifra pasó a 19% en las mujeres que habían tenido un hijo, a 46% en las que habían tenido dos hijos y a más de 50% en las que habían tenido tres hijos o más.5

Tradicionalmente, el Gobierno de la India ha promovido la esterilización masculina y femenina en sus programas de planificación familiar. La preferencia está cambiando, pero para muchas parejas la esterilización es el primer y el único método anticonceptivo que usan. En la encuesta nacional, la esterilización era el método preferido, y pocas mujeres sabían que existían métodos reversibles o los usaban.

La esterilización también es el anticonceptivo principal en otras partes. Los estudios realizados en 19 países, dirigidos por la Encuesta Demográfica y de Salud, observaron que la tercera parte de las mujeres esterilizadas en Indonesia y las dos terceras partes de las de Sri Lanka no habían usado ningún método anticonceptivo moderno antes de someterse a la esterilización. El 53% de las mujeres de Kenia y el 36% de las de Botswana dijeron que no habían usado ningún método moderno antes de la esterilización. En América Latina y el Caribe, el porcentaje de mujeres que no habían usado un método moderno antes de la esterilización osciló entre 17% en Trinidad y Tabago y 54% en Bolivia.6

En un estudio de FHI realizado en Nepal se encuestaron 817 mujeres esterilizadas y se observó que, para el 81% de ellas, la esterilización era el primer método anticonceptivo que habían usado, aunque el 93% sabía de por lo menos un método moderno temporal que podía usarse para espaciar los nacimientos.7 Casi el 40% de las mujeres que se habían esterilizado tenían cinco hijos o más, y casi las dos terceras partes de las mujeres eran menores de 29 años de edad. Los investigadores describieron una tendencia reproductiva que incluye lo siguiente: matrimonio a una edad temprana (el 47% de las mujeres ya se han casado cuando cumplen 17 años de edad), primer hijo a los 21 años de edad y un promedio de 2,6 nacimientos antes de cumplir los 30 años de edad, y es a esta edad que aumenta la demanda de planificación familiar. Otro estudio observó que las mujeres y los hombres asociaban la planificación familiar con "dejar de tener hijos". No estaban familiarizados con el concepto de espaciar los nacimientos.8

Respecto a los hombres y las mujeres de más edad, las razones por las que no usan la anticoncepción son diversas. Entre ellas figuran la falta de acceso a métodos y a información, temor a que el compañero no esté de acuerdo, temor a los efectos secundarios, temor a perder la fertilidad y el hecho de preferir hijos varones.

Para los proveedores de servicios de salud que trabajan con las personas de más edad que usan la anticoncepción por primera vez, una estrategia importante es hacer que las mujeres y los hombres sepan que tienen opciones. María Isabel Plata, de PROFAMILIA, dice: "Si una persona es muy pobre, no puede planificar nada ­asistir a la escuela, ir al trabajo, mejorar su casa-- ni siquiera tiene una casa. La idea de planificar, crear un futuro, no forma parte del universo de esa persona".

Los anticonceptivos pueden usarse no sólo para poner fin a la procreación sino también para posponer o espaciar los nacimientos a fin de mejorar la salud de la madre y del niño. Los trabajadores de salud pueden explicarles a las parejas que pueden elegir entre métodos permanentes y reversibles. Y deben explicarles que los efectos secundarios pueden manejarse o reducirse a un mínimo.

Además, los trabajadores de salud pueden educar a las familias y la comunidad, no sólo al usuario de anticonceptivos. La doctora Puri, de India, opina: "Visitamos a las mujeres que han tenido a su primer hijo y les hablamos del espaciamiento. Hablamos con los hombres y con la familia en conjunto. Hemos observado que los programas tienen que dirigirse a grupos diferentes. La forma en que abordamos las cuestiones debe estar a tono con las cuestiones delicadas para las comunidades en las que trabajamos".

La Asociación de Planificación Familiar de la India tiene 22 consultorios que prestan algunos tipos de servicios a los hombres. El uso del condón ha aumentado, y la preocupación suscitada por el SIDA ha hecho que los hombres se interesen más activamente en su propia salud reproductiva y en la salud de sus esposas. La doctora Puri recomienda que los programas de planificación familiar tengan horarios especiales para los hombres, incluidas horas de servicio en el consultorio que no coincidan con las horas de trabajo de los hombres.

 Mujeres con dos o más hijos que usan por primera vez anticonceptivos
(Porcentaje entre todas las mujeres que usan la anticoncepción)

 Asia  
 Bangladesh  52
 India (Uttar Pradesh)  79
 África  
 Ghana  40
 Tanzanía  55
 América latina  
 Bolivia  45
 Colombia  24
 República Dominicana  37
Fuente: Encuesta Demográfica y de Salud.

Uso en secreto

Para muchas mujeres, el uso de anticonceptivos sin la aprobación del esposo o el apoyo de la comunidad es una decisión difícil y peligrosa que puede hacer que sean excluidas de la comunidad o que los esposos las hagan objeto de violencia, las abandonen o se divorcien de ellas. Por consiguiente, algunas mujeres comienzan a usar la anticoncepción en secreto, sin que lo sepa el esposo.

La doctora Ulin, de FHI, opina: "Los proveedores deben saber si la mujer acude con el consentimiento de su esposo o si acude sin que él lo sepa. En el caso de las usuarias secretas, los proveedores deben garantizarles que el servicio es absolutamente confidencial".

Un pequeño estudio en Malí dirigido por FHI y el Centre d'Etudes et de Recherche sur la Population pour le Devéloppement (CERPOD), como parte del Proyecto de Estudios de la Mujer, observó que aproximadamente la tercera parte de las 55 mujeres que habían usado la anticoncepción por primera vez habían acudido a un consultorio de planificación familiar sin que lo supieran sus esposos. 9 Siete de las 17 usuarias secretas dijeron que eran demasiado tímidas o que tenían demasiado miedo para hablar de la planificación familiar con el esposo, y las demás dijeron que habían tratado de hacerlo pero que habían notado oposición, incluida la preocupación de que la planificación familiar fuera contra las enseñanzas religiosas.

Más de la mitad de las usuarias secretas del estudio de Malí eligieron anticonceptivos inyectables porque consideraban que este método era más fácil de usar en secreto. Sin embargo, muchas mujeres que eligieron los anticonceptivos orales dijeron que ésta también era una buena opción, porque podían esconder cuidadosamente los paquetes de píldoras.

El Population Council calcula que en los países donde la prevalencia de uso de anticonceptivos es menos de 10%, el uso secreto de métodos representa una cifra considerable de usuarias. Por ejemplo, en el distrito urbano de Ndola, en Zambia, 7% de aproximadamente 800 mujeres entrevistadas dijeron que usaban la planificación familiar sin que lo supiera el esposo.10 El estudio, efectuado en Zambia y dirigido por el Population Council y el Centro Africano de Investigación en Políticas de Población, reveló que entre las razones del uso secreto figuraban las siguientes: desaprobación de la anticoncepción por parte del esposo, el deseo del esposo de tener muchos hijos y la dificultad que tenían el marido y la mujer de comunicarse en cuanto a la planificación familiar. Las mujeres también dijeron que habían comenzado a usar la planificación familiar para mejorar la salud y el bienestar de los hijos que ya tenían. Una mujer opinó: "Una simplemente observa lo que está ocurriendo en el hogar. Si no hay apoyo, una comienza a usar la píldora en secreto. Los hijos se ven tristes y descuidados, no tienen ropa, andan a la deriva, no tienen comida y empiezan a pedir limosna en las calles".

Un estudio realizado en Uganda observó que el 15% de las mujeres que usaban la planificación familiar lo hacían sin que lo supiera el esposo; mientras que en la zona rural de Kenia, el 20% de las mujeres dijeron que usaban la planificación familiar en secreto.11

Los programas de planificación familiar pueden ayudar a las mujeres que usan métodos en secreto ofreciéndoles una variedad de opciones anticonceptivas y ayudándolas a manejar los efectos secundarios. Como explicó una participante del estudio de Zambia: "La mujer tiene que elegir un método que no tenga efectos secundarios, porque si los experimenta el esposo se pondrá furioso y le dirá que no cuente con él para resolver el problema". También se debe animar a los hombres a aprender más acerca de la planificación familiar.

Adolescentes

Muchos adultos jóvenes no usan la anticoncepción cuando tienen la primera relación sexual; es posible que la empiecen a usar sólo varios meses después. Hay muchas razones por las que la idea de usar la anticoncepción ocurre posteriormente. Por ejemplo, muchos adolescentes no prevén cuándo van a tener relaciones sexuales, no saben dónde o cómo obtener planificación familiar, o simplemente les da demasiada vergüenza pedir métodos anticonceptivos o el personal clínico o los farmacéuticos se niegan a proporcionarles los métodos. Otros tal vez no entienden cuándo ocurre la época fértil en el ciclo menstrual de la mujer, piensan que están muy jóvenes para que ocurra un embarazo o tienen miedo de que el uso de anticonceptivos perjudique la fertilidad.

Una joven de Zimbabwe explicó a los investigadores de FHI: "Da miedo usar píldoras o una inyección regularmente, especialmente a nuestra edad. Tenemos miedo de que el uso de condones haga reducir nuestras probabilidades de quedar embarazadas cuando nos casemos".12

En Jamaica, una encuesta nacional realizada en 1997 con adultos jóvenes de 15 a 24 años de edad reveló que cuanto mayores fueran los adolescentes cuando habían tenido la primera relación sexual, había más probabilidades de uso de la anticoncepción. Entre los que habían tenido la primera relación sexual cuando eran menores de 14 años, el 41% de las niñas y el 17% de los muchachos dijeron que habían usado la anticoncepción. Entre los que la habían tenido entre 18 y 24 años de edad, casi las dos terceras partes de las mujeres y 53% de los hombres usaron la anticoncepción. Una relación estable, mayores ingresos familiares y mayor nivel de educación también influyeron en el uso de la anticoncepción en la primera relación sexual.13

Una encuesta efectuada por FHI entre adolescentes jamaiquinos de menos edad (que estaban en 7o y 8o grado) observó una falta similar de uso de anticonceptivos en la primera relación sexual. Un poco más de las dos terceras partes de las 51 niñas sexualmente activas y menos de la tercera parte de los 251 muchachos sexualmente activos notificaron haber usado anticonceptivos en la primera relación sexual. El método preferido era el condón. Los adultos jóvenes tenían opiniones mixtas acerca de la planificación familiar; la mayoría de ellos dijeron que el uso de anticonceptivos es un comportamiento que denota responsabilidad, mientras que otros opinaron que la anticoncepción es sólo para la gente que tiene compañeros múltiples. En las charlas de grupos de opinión, un muchacho dijo que si alguien usaba condones sus compañeros lo ridiculizarían, se burlarían de él y lo "llamarían niñito". Otro joven, respecto al uso de condones, dijo: "amo la vida y no quiero tener nada que ver con el SIDA".14

En otros países se observaron tendencias similares. En Kenia, un estudio realizado con 2.059 estudiantes de la escuela secundaria reveló que sólo el 25% de los muchachos y 28% de las niñas usaban anticonceptivos en la primera relación sexual.15 En la Ciudad de México, un estudio de más de 1.000 adultos jóvenes, de 10 a 25 años de edad, también observó un uso reducido de anticonceptivos en la primera relación sexual.16

En Colombia, los trabajadores de planificación familiar están tratando de cambiar la tendencia de los adolescentes de comenzar a tener relaciones sexuales sin usar anticonceptivos, dice María Isabel Plata de PROFAMILIA. La mayoría de los clientes jóvenes acuden a las clínicas de PROFAMILIA "porque ya son activos sexualmente y están preocupados o se han asustado porque han creído que ha ocurrido un embarazo, y acuden para que se les haga una prueba de embarazo", agrega.

Para animar a los jóvenes a usar la anticoncepción en la primera relación sexual, PROFAMILIA distribuye información relativa a anticonceptivos y trata de facilitar a los adolescentes la obtención de métodos. La organización tiene un servicio de consulta telefónica directa, proporciona anticoncepción de emergencia y anima a los hombres jóvenes a usar la anticoncepción.

María Isabel Plata dice: "Con los hombres jóvenes, hablamos del respeto que merece la jovencita, de la autoestima y la sexualidad. Ellos se vuelven más receptivos, menos machistas, más democráticos y comienzan a tener en cuenta lo que ella desea y lo que pueden hacer en cuanto a la cuestión de la anticoncepción. Comenzamos a trabajar con la idea de la responsabilidad compartida".

-- Barbara Barnett

Referencias

  1. Mhloyi MM, Mapfumo OM. Zimbabwe: The Effect of Family Planning on Women's Participation in the Development Process. Research Triangle Park, NC: Family Health International, 1998.
  2. Mhloyi MM. Family planning and women's participation in the development process. In Mhloyi M, ed. Women's Participation in the Development Process: The Role of Family Planning. (Harare: Friedrich Ebert Stiftung, 1998)32-52.
  3. Breslin M. Fearing side effects, many Turkish women choose traditional contraceptives. Int Fam Plann Perspect 1997;23(3):139-40.
  4. Gray A, Chowdhury JH, Caldwell B, et al. 'Traditional' Family Planning in Bangladesh, Summary Report. Dhaka: Population Council, 1997.
  5. 5. Donovan P. About 40% of Indian women practice contraception; only one in four users rely on reversible methods. Int Fam Plann Perspect 1995;21(2):81-82.
  6. Rutenberg N, Landry E. A comparison of sterilization use and demand from the Demographic and Health Surveys. Int Fam Plann Perspect 1993;19(1):4-13.
  7. Thapa S, Friedman M. Female sterilization in Nepal: a comparison of two types of service delivery. Int Fam Plann Perspect 1998;24(2):78-83.
  8. Final Report, Nepal Family Planning Communications Survey. Unpublished paper. Johns Hopkins School of Public Health, Center for Communication Programs, Population Communication Services and Valley Research Group, 1997.
  9. Konaté MK, Castle S. The Impact of Family Planning on the Lives of Women in the District of Bamako, Mali: Interim Report after Third Round of Interviews. Unpublished paper. Family Health International, 1999.
  10. Biddlecom AE, Fapohunda BM. Covert contraceptive use: prevalence, motivations, and consequences. Stud Fam Plann 1998;29(4):360-72.
  11. Blanc AK, Wolff B, Gage A, et al. Negotiating Reproductive Outcomes in Uganda. Calverton, MD: Macro International, 1996; Rutenberg N, Watkins SC. The buzz outside the clinics: conversations and contraception in Nyanza Province, Kenya. Stud Fam Plann 1997;28(4):290-307.
  12. Taruberekera N. The impact of family planning on young women's academic achievement and vocational goals. In Mhloyi M, ed. Women's Participation in the Development Process: The Role of Family Planning. (Harare: Friedrich Ebert Stiftung, 1998)99.
  13. Friedman JS, McFarlane CP, Morris L. Jamaica Reproductive Health Survey 1997. Young Adult Report: Sexual Behavior and Contraceptive Use among Young Adults. Atlanta: U.S. Department of Health and Human Services, 1999.
  14. Jackson J, Leith J, Lee A. The Jamaica Adolescent Study. Research Triangle Park, NC: Family Health International, 1998.
  15. Karagu K, Zabin LS. Contraceptive use among high school students in Kenya. Int Fam Plann Perspect 1995;21(3):108-13.
  16. García-Baltazar J, Figueroa-Perea JC, Reyes-Zapata H, et al. Características reproductivas de adolescentes y jóvenes en la Ciudad de México. Salud Pública de México 1993;35(6):682-91.

Para mayor información, refiérase al sitio Web de Family Health International www.fhi.org

Veáse la sección de Network


| Home | Planificación familiar | Salud materno neonatal | Cáncer cervical | Temas de salud relacionados | Instrumentos para capacitadores/as | Sala de lectura | Sitios relacionados en la Red | Búsqueda en ReproLine® | Instrumentos en el sitio en la Red

Búsqueda Rápida 

 

Derechos de autor © 1995-2003 por JHPIEGO Corporation. Todos los derechos reservados.

Last Updated: 09 Jul 2003

URL: http://www.reproline.jhu.edu/
Reproductive Health Online (ReproLine): a family planning, contraception and training website