Al llegar hasta las comunidades rurales y los barrios aislados de las
ciudades, los programas de distribución comunitaria pueden atender las
necesidades insatisfechas en materia de anticoncepción. Cuando la
prevalencia de uso de la anticoncepción es muy baja, los programas
comunitarios también pueden generar una demanda de planificación
familiar.1
Aunque existen muchas variedades, los programas de distribución
comunitaria generalmente tratan de llevar los métodos anticonceptivos y
la información relativa a la planificación familiar a las personas
donde éstas viven, en lugar de hacer que las personas acudan a los
consultorios o a otros lugares para recibir esos servicios. Con
frecuencia, la estrategia implica la participación de miembros de la
comunidad que han sido capacitados para desempeñar la labor de
trabajadores de planificación familiar.2
En todo el mundo se ha observado que los servicios comunitarios
pueden hacer aumentar el uso de anticonceptivos. El uso de
anticonceptivos aumenta más cuando los trabajadores de distribución
comunitaria pueden ofrecer a los clientes una amplia variedad de métodos,
ya sea directamente o mediante remisiones.
En Turquía, los trabajadores de distribución comunitaria
proporcionan anticonceptivos orales combinados (AO) y condones, y
remiten a las clientas que desean usar dispositivos intrauterinos (DIU)
o someterse a la esterilización voluntaria. En un centro de acción en
Ankara de 110.000 personas de bajos ingresos, el porcentaje de mujeres
que usan anticonceptivos modernos ha aumentado de 36% a 74% en cuatro años.
En otras zonas atendidas por la Asociación de Planificación Familiar
de Turquía se han observado aumentos similares: de 21% a 62% en
Adana-Mersin, y de 32% a 50% en Estambul.3
En un programa de distribución comunitaria en Malí, el uso de
anticonceptivos casi se triplicó en aldeas donde los AO se añadieron a
los métodos de barrera, los cuales ya estaban disponibles. No existían
centros de salud ni ventas comerciales de anticonceptivos en la zona
atendida. Antes de la introducción de los AO, la prevalencia de uso de
anticonceptivos era de aproximadamente 12% en 54 aldeas en las que se
habían ofrecido condones y espermicidas. La prevalencia de uso de
anticonceptivos aumentó a 31% en 18 aldeas seis meses después de
haberse ofrecido también AO, mientras que la prevalencia aumentó menos
(a 21%) en las otras 36 aldeas, donde no se ofrecieron AO. Antes del
programa, que incluía actividades para motivar a posibles clientes, la
prevalencia de uso era de sólo 1%.4
El doctor Seydou Doumbia, colaborador de programas del Population
Council de Malí y que ayudó a analizar los resultados de este proyecto
de distribución comunitaria en ese país, opina: "Después de la
capacitación, los trabajadores de distribución comunitaria de Malí
pudieron dar información exacta acerca del uso de AO a las clientas
nuevas, determinar contraindicaciones para el uso de AO, recetar píldoras
sin peligro y mantener en seguimiento a todas las clientas que tomaban
píldoras".
La introducción de inyectables a la combinación de métodos de
distribución comunitaria sigue siendo limitada. Pero, en México, el
inyectable mensual combinado Cyclofem ha sido suministrado por
trabajadores de distribución comunitaria. Se observaron tasas de
continuidad de uso más elevadas entre unas 650 mujeres de las zonas
rurales atendidas por trabajadores de distribución comunitaria que
entre aproximadamente 2.800 mujeres de zonas urbanas y suburbanas que
acudieron a centros de salud: 37% frente a 24% al cabo de un año,
respectivamente.5 En Ghana, los trabajadores comunitarios
ofrecieron el inyectable trimestral acetato de medroxiprogesterona de
depósito (DMPA) a más de 1.000 mujeres en un estudio piloto realizado
por el Centro de Salud Navrongo.6
Dos estudios efectuados en las zonas rurales de Bangladesh entre 1975
y 1981 concluyeron que un programa de distribución comunitaria que
ofrecía una amplia variedad de métodos, asesoramiento especializado,
seguimiento estricto, asistencia para efectos secundarios y buenos
sistemas de remisión era más eficaz que uno basado en uno o dos métodos
distribuidos por trabajadores no calificados. Además, se mantuvieron
tasas más elevadas de aceptación y de continuidad de uso.7
Cuando principalmente mujeres analfabetas, de edad avanzada y viudas
distribuyeron AO y condones a hombres y mujeres en 150 aldeas, sólo 17%
de las clientas notificaron estar usando las píldoras tres meses después
de la distribución. Al cabo de 18 meses, la prevalencia de uso de las píldoras
había bajado a 9%. Los conocimientos relativos a los condones
aumentaron con el tiempo, pero el método nunca tuvo mucha acogida. En
el segundo estudio, realizado en 70 aldeas, se agregaron inyectables a
la combinación de métodos, y mujeres casadas de las aldeas que sabían
leer distribuyeron los anticonceptivos. También se estableció un
sistema de remisión para ayudar a las clientas que sufrían efectos
secundarios, puesto que los efectos secundarios de las píldoras ocurrían
con frecuencia y desanimaban a algunas usuarias. Al cabo de un año, la
prevalencia de uso de anticonceptivos había aumentado de 10% a 32%. La
tasa de continuidad de un año de uso del DMPA fue de 69%. (Un proyecto
que trató de obtener los mismos resultados iniciales con el DMPA fue
menos alentador, pues su tasa de continuidad de un año de uso del
inyectable fue de 30%. Esta disminución se atribuyó a escasez de
personal, contacto imprevisible entre la clienta y el proveedor, falta
de capacitación y apoyo médicos, y falta de respaldo técnico.)8
-- Kim Best
Referencias
- 1. Phillips JF, Greene WL, Jackson EF. Lessons
from community-based distribution of family planning in Africa.
Presentation at the IUSSP Seminar on Reproductive Change in
Sub-Saharan Africa, Nairobi, Kenya, November 2-4, 1998; Simmons R,
Baqee L, Koenig MA, et al. Beyond supply: the importance of female
family planning workers in rural Bangladesh. Stud Fam Plann
1988;19(1):29-38.
- 2. Bertrand J. Recent lessons from operations
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Operations Research: Helping Family Planning Programs Work Better.
New York: Wiley-Liss, Inc., 1991.
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- 4. Doucouré A, Djeneba D, Touré F, et al. The
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- 7. Phillips JF, Stinson W, Bhatia S. The
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Thana of Bangladesh: A Compendium of Findings for the 1975-1980
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- 8. Phillips JF, Hossain MB, Huque AA, et al. A
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