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Cuando
hay hipertensión se debe elegir el método con cautela
Es posible que una mujer que tiene presión arterial alta (hipertensión) no tenga
tantas opciones adecuadas de métodos anticonceptivos como otras mujeres. Sus opciones
dependen de los antecedentes y la gravedad de su enfermedad, de la presencia de
complicaciones (como enfermedades vasculares conexas o daño de los órganos) y de si se
puede monitorear la presión arterial.
Se debe tener cautela cuando las mujeres que tienen hipertensión grave (180/110
milímetros de mercurio [mm Hg] o más, de presión sistólica sobre presión
diastólica)*; hipertensión con enfermedades vasculares conexas o hipertensión moderada
(160-179/100-109 mm Hg) consideran el uso de anticonceptivos orales combinados (AOC).1
En los países industrializados y en los países en desarrollo, las mujeres que tienen
presión arterial alta y que usan AO tienen, por lo menos, un riesgo relativo tres veces
mayor de sufrir ataque cardíaco o de apoplejía (obstrucción de un vaso sanguíneo del
cerebro) que las usuarias de AO que no tienen hipertensión. Las mujeres que tienen
presión arterial alta y que actualmente usan AO posiblemente corran un riesgo 10 veces
mayor de sufrir ataque hemorrágico de apoplejía (hemorragia cerebral por un vaso
sanguíneo) que las usuarias actuales que no tienen hipertensión.2 Estas
conclusiones expresadas por un cuadro internacional de expertos se basan en varios
estudios amplios, incluido el Estudio Colectivo de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) de Enfermedades Cardiovasculares y la Anticoncepción con Hormonas Esteroides, que
se realizó en 21 lugares en África, Asia, Europa y América Latina.
La combinación de hipertensión, tabaquismo y uso de AO hace aumentar
considerablemente el riesgo de cardiopatías coronarias. Por consiguiente, si una mujer
que padece hipertensión fuma, se le debe recomendar que deje de fumar y se le debe
ofrecer un método anticonceptivo que no sea un AO.3 (Cabe señalar al respecto
que un estudio en el que participaron 46.000 mujeres sanas no se observaron indicios de
consecuencias a largo plazo graves para la salud causadas por los AO, ni un riesgo mayor
de enfermedades cardiovasculares, varios años después de haber dejado de usar los AO.4
Poco se sabe acerca de los riesgos que entrañan los anticonceptivos sólo de
progestina cuando los usan las mujeres que tienen hipertensión. Un estudio de casos y
controles efectuado recientemente observó que, entre las mujeres hipertensas, las que
usaban píldoras sólo de progestina (PSP) tenían un poco más de probabilidades (1,3
veces más) de sufrir un ataque de apoplejía que las mujeres que no usaban las píldoras.
Sin embargo, esta diferencia no fue significativa desde el punto de vista estadístico ni
clínico porque el número de casos de ataques de apoplejía fue bajo. Los autores del
estudio recomendaron que se realizaran más investigaciones acerca de una posible
relación entre los anticonceptivos sólo de progestina y la hipertensión.5
Entre las recomendaciones relativas al uso de anticonceptivos por parte de mujeres
hipertensas figuran las siguientes:
Las mujeres que tienen antecedentes de hipertensión o que actualmente tienen
hipertensión leve (140-159/90-99 mm Hg): Los AO y los anticonceptivos inyectables
combinados (Cyclofem o Mesigyna) son menos adecuados. Entre las buenas opciones figuran
los métodos sólo de progestina (inyectables como el acetato de medroxiprogesterona de
depósito o DMPA, las píldoras sólo de progestina y Norplant), particularmente para las
mujeres que no fuman o que no sufren de diabetes, hiperlipidemia u obesidad (todas las
cuales constituyen una variedad de factores que contribuyen al riesgo de enfermedades del
corazón). Todos los tipos de dispositivos intrauterinos pueden usarse. La hipertensión
hace aumentar los riesgos de la anestesia general durante la esterilización.
Las mujeres que tienen hipertensión moderada (160-179/100-109 mm Hg): Los AO y
los inyectables combinados son menos adecuados, incluso si la presión arterial puede
chequearse periódicamente. Si la hipertensión moderada de una mujer empeora cuando usa
AO, ella debe dejar de usar este método. Todos los demás anticonceptivos son opciones
adecuadas, aunque los métodos de barrera son menos eficaces en el uso típico que otros
métodos. La hipertensión hace aumentar los riesgos de la anestesia general durante la
esterilización.
Las mujeres que tienen hipertensión grave (180/110 mm Hg o más) o enfermedades
vasculares conexas: Las mujeres que pertenecen a esta categoría no deben usar AO ni
inyectables combinados. La decisión de usar inyectables sólo de progestina como el DMPA
requiere un juicio clínico cuidadoso. Todos los demás métodos anticonceptivos, incluido
el Norplant y las píldoras sólo de progestina, que pueden dejarse de usar rápidamente,
son buenas opciones. Sin embargo, los métodos de barrera son menos eficaces en el uso
típico que los otros métodos modernos. La hipertensión hace aumentar los riesgos de la
anestesia general durante la esterilización.
Inquietudes relativas al embarazo
Los riesgos de la anticoncepción en las mujeres que sufren de hipertensión deben
sopesarse contra los riesgos relacionados con el embarazo. Dado que el embarazo recarga el
sistema circulatorio de la mujer, una embarazada hipertensa corre varios riesgos graves.
Entre las complicaciones que pueden ocurrir figuran la preeclampsia, que se caracteriza
por un aumento de la hipertensión, eliminación de proteínas en la orina e hinchazón de
las piernas. La preeclampsia puede causar convulsiones.
La salud del feto también corre riesgo. La circulación placentaria y fetal puede
verse afectada, y los órganos fetales pueden sufrir daño. Los embarazos hipertensos
también se asocian con un aumento del riesgo de retraso del crecimiento intrauterino,
parto prematuro y muerte fetal.6
Entre las medidas de control de la presión arterial alta en las mujeres que no están
embarazadas figuran: adelgazar, hacer ejercicio y reducir el consumo de sal y de alcohol.
Se debe animar a las mujeres embarazadas y a las no embarazadas a que dejen de fumar, ya
que esto empeora el daño de los vasos sanguíneos causado por la hipertensión.
Diversos medicamentos --metildopa, hidralazina y los bloqueadores beta--han podido
controlar con éxito la hipertensión en las mujeres embarazadas,7 aunque los
datos recopilados en estudios realizados con animales han planteado inquietudes de que los
inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina podrían hacerle daño al feto, por
lo cual, debe evitarse su uso en el embarazo.8
-- Kim Best
* La presión arterial deseable para las personas en edad reproductiva
generalmente se sitúa entre 100 y 140 mm Hg de presión sistólica y entre 80 y 100 mm Hg
de presión diástolica (cuanto más baja mejor). Se estima que en todo el mundo 690
millones de personas sufren de hipertensión.
Las mujeres diábeticas
necesitan anticoncepción
Por Roberto Rivera, MD
FHI Director de Asuntos Médicos Internacionales
En general, el embarazo agrava las complicaciones de la diabetes. Al mismo tiempo, la
diabetes puede tener efectos negativos en el resultado del embarazo. Para las diabéticas
que desean quedar embarazadas, el control de la diabetes es esencial antes de tratar de
quedar embarazadas; entretanto, se debe usar la anticoncepción.
El acceso a opciones anticonceptivas efectivas suele ser parte importante del manejo
médico de las diabéticas en edad de procrear. Además de darles asesoramiento acerca de
sus opciones anticonceptivas, se les deben explicar los posibles riesgos de embarazo.
El porcentaje de diabéticas en edad de procrear varía de una población a otra. La
Organización Mundial de la Salud estudió la prevalencia de diabetes y el deterioro de la
tolerancia a la glucosa en las mujeres de 20 a 39 años de edad en 29 grupos demográficos
de 19 países. Aunque la diabetes por sí sola era poco común en la mayoría de los
grupos, la prevalencia de esta enfermedad y el deterioro de la tolerancia a la glucosa
combinadas sobrepasó el 10% en aproximadamente un tercio de los grupos demográficos. Por
ejemplo, la prevalencia de estas condiciones fue superior al 10% entre los
afroestadounidenses y los hispanos en los Estados Unidos.9
Los efectos del embarazo varían de una diabética a otra, conforme, principalmente, a
la predisposición genética, la edad, el número de embarazos anteriores, la duración de
la diabetes y la presencia de complicaciones vasculares. En general, los cambios
hormonales relacionados con el embarazo pueden acelerar o agravar las complicaciones
vasculares de la diabetes. Por esta razón, la mayoría de los especialistas médicos
están de acuerdo en que el embarazo no es recomendable para las mujeres diabéticas que
tienen complicaciones vasculares avanzadas, como retinopatía (enfermedad ocular no
inflamatoria) o nefropatía (enfermedad renal). Las mujeres que padecen esas condiciones
deben considerar el uso de métodos muy eficaces, permanentes o reversibles.
El efecto que tiene la diabetes en el resultado del embarazo puede ser grave. Los hijos
de mujeres diabéticas corren un riesgo mayor de sufrir malformaciones congénitas, nacer
prematuramente, morir antes de nacer y ser anormalmente grandes. Así mismo, los hijos de
diabéticas corren un riesgo mayor de sufrir de diabetes.
Salvo unas cuantas excepciones, las mujeres diabéticas tienen las mismas opciones
anticonceptivas que las no diabéticas.
Métodos hormonales: Los anticonceptivos orales (AO) combinados de dosis baja no
tienen efectos clínicos importantes en el metabolismo de la glucosa ni en el control de
la diabetes, y las directrices internacionales actuales indican que, en general, las
diabéticas que no tienen enfermedades vasculares pueden usar estos anticonceptivos.
Ningún estudio ha indicado que el uso de AO acelere el avance de las enfermedades
vasculares de la diabetes.
Sin embargo, a las mujeres que padecen nefropatía, retinopatía, neuropatía
(enfermedad del sistema nervioso periférico) u otra enfermedad vascular, o que han tenido
diabetes durante más de 20 años, no se les recomienda el uso de AO debido a la
posibilidad de que éstos tengan efectos adversos en la condición cardiovascular de estas
mujeres. Dados los altos riesgos relacionados con el embarazo en estas mujeres, se debe
considerar el uso de otros métodos anticonceptivos eficaces. Los inyectables sólo de
progestina (DMPA y NET-EN) son menos adecuados porque tal vez pueden afectar al
metabolismo de los lípidos y podrían influir en el avance de la nefropatía, la
retinopatía y otras enfermedades vasculares; por otra parte, las diabéticas, incluidas
las que tienen enfermedades vasculares, pueden usar los implantes y las píldoras sólo de
progestina sin peligro.
Dispositivos intrauterinos (DIU): Los DIU de cobre, como el TCu-380 A, se
consideran seguros para las diabéticas, ya sea que tengan enfermedades vasculares o no.
Como ocurre con las mujeres sanas, los DIU no se recomiendan para las mujeres diabéticas
que corren riesgo de tener enfermedades de transmisión sexual, puesto que la inserción
del DIU puede aumentar el riesgo de enfermedad pélvica inflamatoria (EPI).10
Según un estudio, la preocupación de que la efectividad del DIU disminuye en las
mujeres insulinodependientes parece ser infundada. En un estudio relativo a la inserción
de DIU de cobre en 103 mujeres insulinodependientes y en 119 mujeres no diabéticas, las
tasas de embarazo involuntario en ambos grupos fueron análogas y bajas (ocurrió un
embarazo en cada grupo).11
Esterilización: El embarazo puede tener efectos devastadores en las mujeres
diabéticas que ya sufren de enfermedades vasculares, en particular de nefropatía y
retinopatía, las cuales pueden avanzar y producir insuficiencia renal o ceguera,
respectivamente. Estas mujeres y sus compañeros deben considerar la ligadura tubárica o
la vasectomía como métodos anticonceptivos. Sin embargo, la mujer o el hombre que opte
por esos métodos debe ser plenamente consciente del carácter permanente de éstos.
Además, la vasectomía empieza a surtir efecto varias semanas o varios meses después de
haberse efectuado el procedimiento.
La esterilización debe realizarse sólo cuando la diabetes esté bajo control. Tal vez
se requiera apoyo médico adicional cuando se esteriliza a una diabética que tenga
complicaciones vasculares.
Métodos de barrera y el método de planificación familiar natural: Estos
métodos también deben formar parte de las opciones anticonceptivas para las diabéticas.
Sin embargo, la tasa más elevada de embarazos involuntarios asociada con el uso de estos
métodos puede exponer a algunas diabéticas a los riesgos inaceptables de un embarazo
peligroso. Estos métodos tal vez no sean la mejor opción para una diabética que tenga
enfermedades vasculares. Debe informarse a las mujeres que estén interesadas en usar esos
métodos, mediante un asesoramiento detallado, que la efectividad fiable depende del uso
sistemático y correcto de los métodos.
El DMPA es una buena
opción para las mujeres con drepanocitosis
Por David Grimes, MD
Vicepresidente de Asuntos Biomédicos, de FHI
La drepanocitosis puede afectar a la fertilidad de hombres y mujeres, especialmente la
de los hombres jóvenes.12 Sin embargo, las personas que padecen esta
enfermedad pueden concebir y tal vez necesiten acceso a la anticoncepción.
Según una encuesta realizada en el Reino Unido, el 64% de las mujeres que padecían
drepanocitosis habían tenido un embarazo no deseado.13 Aunque muchas mujeres
que padecen esta enfermedad tienen embarazos fructuosos, la enfermedad las pone en un
riesgo mucho mayor de mortalidad y morbilidad materna y fetal, incluidos el aborto
espontáneo y el retraso del desarrollo intrauterino.14
La mayoría de los métodos anticonceptivos son apropiados para las mujeres que tienen
drepanocitosis, pero la primera opción para muchas de ellas pueden ser las inyecciones de
acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA). El DMPA no sólo proporciona
anticoncepción reversible sumamente efectiva, sino que también puede prevenir crisis de
drepanocitosis dolorosas (en las que los glóbulos rojos obstruyen los vasos sanguíneos).
En un estudio realizado en Jamaica se compararon las inyecciones de DMPA con placebo entre
23 mujeres que padecían drepanocitosis y se determinó una considerable disminución de
las crisis de dolor.15
Cuando se sufre de drepanocitosis, la hipoxia (reducción de oxígeno en el torrente
sanguíneo) da lugar al desarrollo de hematíes falciformes (deformación de los glóbulos
rojos). Estos hematíes deformes se amontonan y se quedan atascados en los vasos
sanguíneos minúsculos. Cuando la obstrucción de los vasos sanguíneos alcanza cierto
nivel, se reduce el suministro sanguíneo a los tejidos, lo cual produce una crisis
dolorosa de drepanocitosis.
 |
| Ilustración suministrada por el doctor Eugene Orringer de UNC
Clinical Research Center en la que muestra cómo las células drepanocíticas (derecha)
obstruyen el vaso sanguíneo, a diferencia de los glóbulos rojos normales de la sangre
(izquierda). |
El uso de anticonceptivos orales combinados (AO) por parte de las mujeres que sufren de
drepanocitosis ha sido algo controvertido por mucho tiempo. Existen muchas pruebas que
demuestran que el uso de los AO hacen aumentar el pequeño riesgo de tromboembolismo
(coagulación) en las mujeres en general, pero numerosos estudios han demostrado que las
mujeres con drepanocitosis pueden usar los AO sin peligro.
No se han realizado estudios de casos y controles ni estudios prospectivos de cohortes
para examinar la relación entre los AO y la formación de coágulos sanguíneos en las
mujeres que sufren de drepanocitosis.16 Sin embargo, en un estudio
estadounidense los investigadores encontraron sólo efectos insignificantes de los AO en
las pruebas de coagulación y viscosidad sanguíneas de cinco pacientes. En otras 26
mujeres, estudiadas desde tres meses hasta nueve años, sólo una tuvo un leve aumento en
la frecuencia de crisis de drepanocitosis después de haber comenzado a usar los AO.17
En un estudio similar en la misma institución estadounidense, los investigadores no
encontraron pruebas de que los AO agravaran la evolución de la drepanocitosis en las 71
mujeres que los habían usado durante 10 años.18 Otros estudios de
observación confirmaron que los AO son seguros para las mujeres que padecen esta
enfermedad.19
Las recomendaciones relativas al uso de los AO por parte de las mujeres que sufren de
drepanocitosis son muy variadas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que
los beneficios que el uso de los AO tiene para la salud de las mujeres que sufren de
drepanocitosis son mayores que los posibles riesgos. No obstante, en gran parte de Europa,
la enfermedad es una contraindicación para su uso.
Todos los demás métodos anticonceptivos son apropiados desde el punto de vista
médico para las mujeres o los hombres que sufren de drepanocitosis.
Otros métodos hormonales: Se sabe poco acerca de los efectos de las píldoras
sólo de progestina o de los anticonceptivos inyectables combinados en las mujeres que
sufren de drepanocitosis. En cuanto al Norplant, un estudio de 25 mujeres realizado en
Nigeria indicó que los implantes subdérmicos de levonorgestrel no tenían efectos
notables en la sangre de las mujeres que sufrían de drepanocitosis.20 El hecho
de que el Norplant proporciona concentraciones más bajas de progestina en la sangre que
el DMPA tal vez explique por qué los beneficios asociados al DMPA en las mujeres que
sufren de drepanocitosis no se observa con el uso del Norplant.
Dispositivos intrauterinos (DIU): La mayor pérdida de sangre relacionada con
los DIU T de cobre es motivo de cierta preocupación respecto a las mujeres que sufren de
anemia. No obstante, la OMS considera que los beneficios que los DIU de cobre ofrecen para
la salud de las mujeres que sufren de drepanocitosis son mayores que los posibles riesgos.
La OMS no impone restricciones al uso de los DIU liberadores de progestina, que hacen
disminuir la pérdida de sangre durante la menstruación.
Esterilización: Tanto los hombres como las mujeres que sufren de drepanocitosis
corren más riesgos quirúrgicos, por ejemplo complicaciones pulmonares, cardíacas o
neurológicas. Sin embargo, puesto que la esterilización femenina puede requerir
anestesia general, la vasectomía suele ser una mejor opción, incluso para los hombres
que sufren de drepanocitosis, debido al uso de anestesia local.
Métodos de barrera: Los métodos de barrera, incluidos los condones y
diafragmas, son métodos anticonceptivos aceptables, pero tal vez sea preferible usar
otros métodos más eficaces para reducir la posibilidad de un embarazo involuntario y de
alto riesgo. Un estudio en Ghana concluyó que el simple cambio de un método de barrera a
otro más fiable, por ejemplo los anticonceptivos orales, el DMPA o la esterilización,
"reduciría considerablemente el número de defunciones y de enfermedades
relacionadas con el embarazo entre las mujeres que sufren de drepanocitosis" en
África al sur del Sahara. El estudio, realizado por FHI y el Hospital Korle-Bu en Accra,
comparó el número de embarazos involuntarios por método elegido por las mujeres con
drepanocitosis, la cual es más común en África al sur del Sahara que en otras partes
del mundo.21
Los métodos hormonales
pueden influir en los dolores de cabeza
Por David Grimes, MD
Vicepresidente de Asuntos Biomédicos, de FHI
Los dolores de cabeza figuran entre las condiciones médicas más comunes que
experimentan las mujeres en edad de procrear. Se deben tener en cuenta varias cuestiones
cuando se examinan las opciones anticonceptivas con esas mujeres.
De interés particular es el uso de anticonceptivos orales combinados (AO) por parte de
las mujeres que padecen dolores de cabeza intensos y recurrentes con síntomas
neurológicos focales (incluidos algunos tipos de jaqueca), comparados con los dolores de
cabeza de tensión. Los dolores de cabeza de tensión --la forma más común de dolor de
cabeza-- se asocian a menudo con estrés y generalmente son dolores sordos y constantes.
Las mujeres que sufren de dolores de cabeza de tensión pueden usar AO y otros métodos
anticonceptivos hormonales sin peligro.
No menos del 15% de las mujeres
notifican haber tenido jaquecas,22 de las cuales existen dos tipos. El primero
ocurre con aura y síntomas como trastornos de la visión, por ejemplo puntos
centelleantes, líneas en zigzag o disminución de la visión en algunos campos. También
puede haber mareos o debilidad en un lado del cuerpo, generalmente seguidos de dolor
palpitante en un lado de la cabeza. El segundo tipo de jaqueca --sin aura-- no se asocia
con síntomas neurológicos y tiende a afectar a ambos lados de la cabeza. Ambos tipos de
jaqueca tienden a ser pulsátiles y a asociarse con náuseas, vómito o pérdida del
apetito.
Existe preocupación de que las mujeres que padecen jaquecas pueden correr un riesgo
mayor de sufrir de un ataque de apoplejía cuando toman AO, pero no hay datos contundentes
que apoyen esa idea. En un estudio de casos y controles realizado en el Reino Unido, en el
que participaron 568 mujeres jóvenes hospitalizadas por ataque de apoplejía, no se
comprobó que existiera una relación entre la jaqueca y el ataque de apoplejía en las
usuarias de píldoras de alta dosis.23 La Sociedad Internacional del Dolor de
Cabeza, organización integrada por neurólogos, está de acuerdo con la conclusión de
que las mujeres que padecen jaquecas y toman píldoras anticonceptivas no corren un riesgo
mayor de sufrir de un ataque de apoplejía.24
Un estudio de casos y controles llevado a cabo recientemente reveló una relación
significativa entre la jaqueca y el ataque de apoplejía causado por tromboembolia. Se
observó que las mujeres que sufrían de jaqueca tenían un riesgo tres veces mayor de
experimentar este tipo de ataque que las mujeres que no tenían antecedentes de jaqueca.
Sin embargo, el uso de AO no hizo aumentar el riesgo.25
Los AO no están contraindicados para las mujeres que sufren de jaquecas sin aura. La
Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las mujeres que sufren de jaquecas
con aura no usen AO, aunque no hay pruebas concluyentes que respalden esa recomendación.
La afirmación de que los AO agravan las jaquecas en sí es discutible. Algunos datos
indican que el uso de AO hace aumentar la intensidad y la frecuencia de las jaquecas; no
obstante, no menos de la tercera parte de las mujeres que sufren de jaquecas notifican que
su condición ha mejorado con el uso de AO.26 Aproximadamente el 60% de las
mujeres que padecen jaquecas tienen los dolores de cabeza justo antes de la menstruación
o durante esta, y es posible que algunas mujeres que sufren de jaquecas menstruales
sientan alivio al demorar las menstruaciones con el uso de AO. Se ha observado que las
mujeres que extienden el régimen de uso de las píldoras activas de tres semanas a un
período que dura entre seis y 12 semanas sin interrupción experimentan un alivio de los
problemas relacionados con la menstruación, incluida la jaqueca menstrual.27
Las mujeres que sufren de dolores de cabeza cuando toman AO o cuyos dolores de cabeza
empeoran u ocurren con más frecuencia deben dejar de tomar los AO por un tiempo para ver
si experimentan una mejoría. Si una mujer desarrolla un dolor de cabeza intenso,
persistente o de diferente tipo debe ser evaluada de inmediato para determinar si hay
problemas neurológicos.
Entre las consideraciones que deben tenerse en cuenta cuando se recomienda el uso de
otros métodos anticonceptivos para las mujeres que padecen jaquecas figuran las
siguientes:
Anticonceptivos inyectables combinados: Las directrices de la OMS relativas a
anticonceptivos inyectables combinados como Cyclofem y Mesigyna no son distintas de las
relativas a los AO combinados. Su uso no está contraindicado para las mujeres que sufren
de jaquecas sin aura, pero no se recomiendan para las que sufren de jaquecas con aura.
Métodos sólo de progestina de acción prolongada: El uso de acetato de
medroxiprogesterona de depósito (DMPA), enantato de noretindrona (NET-EN) o implantes
subdérmicos de levonorgestrel (Norplant) pueden hacer aumentar la frecuencia de dolores
de cabeza intensos.28 Esta consideración es importante ya que estos métodos
no pueden dejar de usarse fácilmente si surgen problemas.
Dispositivos intrauterinos (DIU): El uso del DIU T de cobre no está
restringido. Hay cierta preocupación de que los DIU liberadores de levonorgestrel
(DIU-LNg) puedan hacer que los dolores de cabeza se intensifiquen, aunque no hay
restricciones relativas al uso del dispositivo motivadas por esta razón.
Esterilización: No se ha observado que los dolores de cabeza hagan aumentar los
riesgos asociados con la esterilización tubárica o con la vasectomía.
Los medicamentos para la
epilepsia pueden afectar al método
El embarazo en las mujeres epilépticas puede ser peligroso. Entre las complicaciones
de las convulsiones debidas a la epilepsia sin tratar durante el embarazo figuran
traumatismos fetales o maternos y sufrimiento neonatal. El uso de medicamentos
anticonvulsivos para tratar la epilepsia --por ejemplo, ácido valproico o fenitoína-- se
ha asociado con mayores porcentajes de defectos congénitos en los recién nacidos de
madres epilépticas.
Debido a estos riesgos, la anticoncepción efectiva es especialmente importante. Los
dispositivos intrauterinos (DIU) de cobre son buenas opciones anticonceptivas para las
epilépticas, como lo es la esterilización voluntaria . Los métodos de barrera pueden
ser buenas opciones para las epilépticas que pueden usarlos en forma sistemática y
correcta.
No obstante, el uso de la mayoría de los métodos hormonales por parte de las mujeres
epilépticas es motivo de preocupación.
Anticonceptivos orales combinados (AO): Los AO no parecen influir en la
frecuencia o la gravedad de las convulsiones.29 Sin embargo, algunos
medicamentos antiepilépticos --por ejemplo, fenobarbital, fenitoína, carbamazapina y
parametadiona-- pueden acelerar el metabolismo de la progestina o del estrógeno
contenidos en los AO combinados.30 Esto puede reducir la efectividad de los
anticonceptivos, lo cual puede permitir que ocurra un embarazo y exponer al feto a los
efectos de los medicamentos anticonvulsivos que pueden causar anormalidades.
Por consiguiente, el uso de los AO con menos de 35 mg de etinil estradiol es menos
adecuado. Se debe considerar más bien el uso de una píldora de dosis más elevada si el
manchado persiste por más de tres meses. Puesto que el estrógeno puede cambiar el
metabolismo de los anticonvulsivos, las concentraciones séricas de estos medicamentos
también se deben chequear después de haber iniciado el uso de los AO.31
Métodos sólo de progestina: Se ha demostrado que los medicamentos
anticonvulsivos aceleran el metabolismo de levonorgestrel, lo cual reduce la efectividad
anticonceptiva.32 Por lo tanto, el Norplant no es una buena opción para las
epilépticas que usan tales medicamentos. No obstante, la alta concentración de
progestina en el inyectable de acetato de medroxiprogesterona de depósito (DMPA) no sólo
hace efectivo este método en las mujeres que toman medicamentos anticonvulsivos, sino que
se ha demostrado que reduce la frecuencia de las convulsiones.33 El DIU
liberador de levonorgestrel es otra opción anticonceptiva excelente para las mujeres
epilépticas.
-- Kim Best
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