Muchos hombres y mujeres sufren de condiciones médicas
crónicas que deben tenerse en cuenta cuando eligen un método anticonceptivo o
deciden tener hijos. Los proveedores de planificación familiar deben saber si el cliente
tiene una condición crónica y aconsejarlo como corresponda.
Dado que la mayoría de los estudios de anticonceptivos que se realizan para obtener
aprobación de comercialización se efectúan con personas sanas, a menudo no existe
información relativa a la anticoncepción para las personas con problemas médicos
crónicos. Como resultado de ello, es posible que algunos proveedores recomienden métodos
anticonceptivos que parecen más apropiados para una persona con un problema médico
crónico que otras opciones disponibles, pero que son menos seguros o eficaces. Por
ejemplo, un proveedor puede ser demasiado cauteloso al recomendar a una pareja que use
métodos de barrera en vez de anticonceptivos orales, por miedo de que las hormonas en las
píldoras agraven la condición médica de la mujer, cuando en realidad tal vez no lo
hagan.1
En realidad, como en el caso de las mujeres sanas, la mayoría de los métodos
anticonceptivos son más seguros que un embarazo involuntario en las mujeres que sufren de
condiciones médicas crónicas. Por lo tanto, cuando aconsejan a las clientas acerca de
las opciones anticonceptivas, los proveedores deben establecer un equilibrio cuidadoso
entre los beneficios y los riesgos, la seguridad, la aceptabilidad y la efectividad de
varios métodos, en comparación con el embarazo. Un método que es muy seguro pero no muy
efectivo podría exponer a algunas mujeres a un alto riesgo de quedar embarazadas.
Los artículos del presente número de Network en español tratan sobre las
enfermedades crónicas principales que tienen consecuencias importantes en las decisiones
de anticoncepción. Entre las condiciones crónicas que se observan comúnmente en muchos
países en todo el mundo figuran hipertensión, diabetes, epilepsia, dolores de cabeza
intensos, malaria y otras enfermedades tropicales. Por ejemplo, los vermes parasitarios,
la malaria o la hipertensión afectan, cada uno, a más de 500 millones de personas en el
mundo.2 También se abordan otros problemas crónicos, como las discapacidades
físicas y mentales y el riesgo de contagio de las enfermedades de transmisión sexual.
La prestación de servicios de salud reproductiva de calidad para los clientes que
sufren de condiciones crónicas puede ser un proceso complejo que requiere varias
consideraciones importantes. Si una mujer que padece una condición médica crónica queda
embarazada, el embarazo mismo puede agravar sus problemas médicos. Los tratamientos
pueden hacerle daño a la madre o al feto durante el embarazo. Por otra parte, si una
mujer que padece una condición médica usa la anticoncepción, algunos métodos pueden
agravar su condición o las complicaciones conexas. Por último, una condición médica o
su tratamiento pueden influir en la eficacia de un método anticonceptivo.
Entre otras cuestiones clave que los proveedores deben considerar cuando atienden a
clientes que sufren de enfermedades o condiciones crónicas figuran las siguientes:
Opciones anticonceptivas: Como se señaló, es posible que una persona que sufre
de una enfermedad crónica no tenga la misma libertad que una persona sana de usar un
método en particular. Si una mujer que tiene una condición crónica prefiere un método
hormonal, los proveedores deben tener en cuenta que no todos los métodos hormonales son
iguales. Algunos contienen estrógeno, que tiene efectos en muchos órganos distintos y
tiene una amplia variedad de efectos que podrían ser importantes respecto a la
condición. Otros métodos hormonales no contienen estrógeno, o lo contienen en dosis muy
bajas, y tal vez no tengan esos efectos en los órganos.
Asesoramiento: Dadas las posibles interacciones entre la enfermedad y los
diversos métodos anticonceptivos, las personas con problemas crónicos generalmente
requieren más asesoramiento relativo a la anticoncepción que las parejas sanas. Además
de los riesgos y los beneficios de cada método, el asesoramiento debe considerar la
situación particular de la pareja, por ejemplo la capacidad de la mujer de concebir, el
momento oportuno si se desea un embarazo y la capacidad de la mujer o del hombre de
cumplir con un programa anticonceptivo.
El asesoramiento a fondo es particularmente importante para las mujeres que padecen
enfermedades crónicas que plantean graves riesgos en caso de embarazo. Si esas mujeres
deciden usar un método de barrera, por ejemplo, en el asesoramiento debe hacerse
hincapié en el uso sistemático y correcto del método para prevenir un embarazo
involuntario.
Condiciones múltiples: Con frecuencia, la clienta tiene más de una condición
o enfermedad crónica. Por ejemplo, una mujer diabética también puede tener problemas
vasculares como hipertensión o enfermedad isquémica del corazón. Los proveedores deben
recordar que el embarazo o el uso de anticonceptivos pueden plantear diferentes riesgos en
cada enfermedad o condición, y debe considerarse cada uno de ellos.
No sólo es importante la anticoncepción efectiva, sino también el hecho de que las
personas que sufren de enfermedades crónicas tal vez necesiten los servicios de otros
profesionales, generalmente médicos, y a veces también asistencia altamente
especializada para una enfermedad o una condición en particular. Las personas que se
especializan en atención de salud reproductiva deben ayudar a los clientes que tienen
enfermedades o condiciones crónicas a recibir otros servicios médicos apropiados.
-- Kim Best
Referencias
- Grimes DA, Mishell DR Jr, Speroff L. Introduction. Am J Obstet Gynecol
1993;168(6, part 2):1979.
- World Health Organization. The World Health Report 1998. Life in the
21st Century. A Vision for All. (Geneva: World Health Organization, 1998)48.