|
Las mujeres de todo el mundo
son plenamente conscientes del sangrado menstrual y se preocupan por los cambios que éste
experimente. Las irregularidades menstruales causadas por anticonceptivos pueden hacer que
la clienta se niegue a comenzar a usar o a continuar usando los métodos anticonceptivos.
Los métodos modernos pueden influir profundamente
en las características de sangrado menstrual, las cuales pueden presentar trastornos
que van desde sangrado más abundante hasta sangrado prolongado o irregular, o hasta la
ausencia de sangrado.
Es posible que los proveedores no hablen de esos trastornos o los minimicen cuando
hablan de las opciones anticonceptivas con las clientas o cuando las mujeres se quejan de
esos efectos colaterales. Pueden señalar correctamente que algunos trastornos son
pasajeros o que pueden cambiar con el tiempo. A menos que las irregularidades de sangrado
causen problemas médicos, como anemia, es posible que tengan poca importancia para la salud. Sin embargo, algunas
mujeres no tolerarán cambios de sangrado que son aceptables para otras.
Según un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el que
participaron 5.322 mujeres de 10 países, las mujeres notan incluso pequeños cambios del
sangrado menstrual. La mayoría de las entrevistadas (mucho más de la mitad en la
mayoría de los países), incluidas las de zonas rurales y urbanas de diversos niveles
socioeconómicos y varios grupos religiosos, no querían que su ciclo menstrual cambiara.1
No obstante, las opiniones de las mujeres respecto a lo que constituye el sangrado
menstrual normal variaron notablemente en diferentes regiones del mundo debido, en parte,
a las variaciones naturales de las características del sangrado menstrual asociadas con
factores ambientales y genéticos. El estudio de la OMS reveló que las mujeres que no
usan la anticoncepción en todo el mundo, por ejemplo, el número promedio de días de
sangrado en tres meses osciló entre 12 días en las mexicanas a 18 días en las inglesas
(los ciclos de las inglesas fueron más frecuentes y el sangrado de cada ciclo duró
más).
En las mujeres que usan la anticoncepción también se han observado tales variaciones
étnicas en las características de sangrado. Otro análisis efectuado por la OMS de más
de 5.000 mujeres que usaban anticonceptivos orales combinados (AOC), inyectables o el
anillo vaginal liberador de progestina observó que las europeas tendían a tener sangrado
más frecuente que las asiáticas, latinoamericanas, africanas o caribeñas. Esto fue así
independientemente del método anticonceptivo usado. En cambio, las norteafricanas que
usaban inyectables fueron quienes tuvieron el sangrado y manchado más corto, los
intervalos sin sangrado más largos y las características de sangrado con menos
variaciones.2
Influencias culturales
Las normas religiosas y culturales de varias regiones del mundo también influyen en
las opiniones de las mujeres en cuanto al sangrado menstrual normal o aceptable y, en
muchos casos, influyen fuertemente en la vida cotidiana de las mujeres. Tales normas
determinan si una mujer tiene buena salud, si puede realizar tareas domésticas
cotidianas, tener relaciones sexuales o actividades sociales, visitar lugares religiosos e
incluso bañarse.
La religión prohibe a las musulmanas que están menstruando que oren, ayunen, toquen
ciertos libros sagrados o realicen algunos rituales de peregrinaje. A menudo, las
musulmanas consideran que la sangre menstrual es contaminante y que su suciedad es
contagiosa. Cuando están menstruando tienden a evitar acercarse a lactantes pequeños o a
mujeres embarazadas.
La doctora Laila Kafafi, asesora residente de investigación de FHI en El Cairo, opina:
"En Egipto, las toallas y la ropa manchada de sangre menstrual no se lavan con otros
artículos del hogar. Y, aunque la religión no prohibe a las mujeres que se duchen cuando
están menstruando, algunas musulmanas creen que no es saludable hacerlo".
En Yugoslavia, a veces se prohibe a las cristianas que asistan a festivales de la
iglesia y que realicen tareas domésticas cuando están menstruando.
La doctora Asha Mohamud, médica somalí que ha realizado investigaciones en problemas
de salud de las mujeres somalíes y es oficial principal de programas en Washington en el
Programa para Tecnología Apropiada en Salud, afirma: "Dada la realidad de los
estilos de vida modernos, muchas mujeres que están menstruando simplemente tienen que
realizar actividades domésticas, incluso si prefirieran no hacerlo. Lo interesante es que
las prohibiciones religiosas de varias actividades probablemente surgieron como un medio
para imponer prácticas comunes, con miras a proteger a las mujeres y aliviarles la carga
durante la menstruación".
La mayoría de las mujeres de la mayor parte de las regiones estudiadas por la OMS
consideraban que la menstruación era un suceso que se recibe con agrado. Este suceso
representa juventud, fertilidad y feminidad, y tranquiliza a las mujeres pues es señal de
que no están embarazadas. Con frecuencia, se considera que es crucial para la buena
salud, aunque esta idea es un concepto erróneo. Muchas mujeres también creen
erróneamente que la ausencia de menstruación puede causar cáncer, enfermedades del
corazón, problemas de la visión o enfermedades mentales. Así mismo, un estudio
realizado acerca de la aceptabilidad y el uso de métodos anticonceptivos en cinco grupos
(mujeres cubanas, haitianas, puertorriqueñas, afroestadounidenses y de Bahamas) reveló
que el sangrado menstrual regular generalmente se consideraba necesario para la buena
salud.3
Las mujeres que participaron en el estudio de la OMS expresaron opiniones diferentes,
aunque claras, acerca del tipo de sangrado que sería aceptable. Por ejemplo, la gran
mayoría de las mujeres preferían que su ciclo menstrual no cambiara, pero tendían a
preferir menos, en vez de más, sangrado si iban a ocurrir cambios. Es esencial que los
proveedores tengan en cuenta tales diferencias cuando consideren la aceptabilidad de
métodos anticonceptivos que hacen cambiar las características menstruales.
Trastornos comunes de sangrado causados por el uso de
métodos
| Método |
Trastornos
de sangrado |
| Norplant
|
Mayor número de días de
sangrado leve o manchado, o sangrado irregular |
| Inyectables
|
Inyectables sólo de
progestina (DMPA, NET-EN): episodios de sangrado irregular o prolongado, manchado durante
un período de tres a seis meses; después, amenorrea Inyectables combinados (Cyclofem,
Mesigyna): en la mayoría de las mujeres ocurre sangrado mensual previsible, pero algunas
experimentan sangrado frecuente, irregular o prolongado |
| Anticonceptivos orales
|
Píldoras sólo de progestina:
mayor número de días de sangrado leve o irregular; amenorrea Píldoras combinadas:
menor número de días de sangrado o reducción en la pérdida de sangrado menstrual;
manchado; amenorrea |
| DIU
|
DIU de cobre: aumento del
sangrado menstrual entre 30 y 50 por ciento DIU LNg: disminución considerable del
sangrado; amenorrea |
| Esterilización
|
Se necesitan más
investigaciones, pero los cambios menstruales que experimentan algunas mujeres tienden a
resultar de los cambios causados por la discontinuación de un método anterior |
Métodos hormonales
Los anticonceptivos hormonales, particularmente los métodos de sólo progestina de
acción prolongada como el Norplant, el inyectable trimestral acetato de
medroxiprogesterona de depósito (DMPA) y el inyectable bimensual enantato de noretindrona
(NET-EN) hacen cambiar las características del sangrado menstrual en la mayoría de las
usuarias. Los métodos sólo de progestina rara vez hacen aumentar el número de días de
sangrado abundante, pero a menudo hacen aumentar el número de días de sangrado leve o
manchado, el sangrado irregular y --particularmente en el caso de los inyectables-- la
amenorrea (ausencia de sangrado).
La posibilidad de tales cambios puede asustar a las mujeres. Por ejemplo, en un estudio
realizado por FHI en Indonesia, una mujer de 32 años que tenía dos hijos y que vivía en
la zona urbana decidió no usar el Norplant cuando se enteró de que una amiga suya había
experimentado sangrado irregular: "Vi que mi amiga estaba usando el implante y supe
que tenía sangrado una y otra vez. Me dio miedo usar ese método".4
La mayoría de las mujeres que usan el implante de seis cápsulas de Norplant
experimentan trastornos durante el primer año de uso. Con el tiempo, esos trastornos
menstruales tienden a desaparecer. Del mismo modo, aproximadamente el 75% de más de 1.000
mujeres de la India que usaban el implante de dos cápsulas Norplant-II sufrieron
trastornos de sangrado, principalmente "sangrado infrecuente, o "sangrado
frecuente o prolongado", durante el primer año de uso. Las características de
sangrado se normalizaron con el tiempo; sólo aproximadamente la tercera parte de unas 100
mujeres que continuaron participando en el estudio al cabo de cinco años notificaron
trastornos.5
En un estudio de 100 usuarias de Norplant II en Singapur, aproximadamente el 90% de las
participantes experimentaron "sangrado menstrual anormal" principalmente
sangrado irregular o prolongado-- en los primeros tres meses de uso; sin embargo, en
aproximadamente 60 mujeres que continuaron participando en el estudio al cabo de cinco
años, esos cambios habían disminuido a 30%.6
Cabe señalar que las cifras de discontinuación entre las usuarias de Norplant a causa
de irregularidades menstruales son relativamente bajas considerando el gran número de
usuarias que notifican características de sangrado irregular. En el estudio realizado en
la India, mientras el 75% de usuarias de Norplant II experimentaron irregularidades de
sangrado durante el primer año de uso, sólo 8% discontinuaron por esa razón. En un
análisis de varios estudios, los casos de discontinuación relacionados con la
menstruación antes de que hubieran transcurrido cinco años de tratamiento han oscilado
entre 4 y 31%.7 En ensayos clínicos de Norplant dirigidos por investigadores
de FHI en 11 países, aproximadamente el 16% de las usuarias habían dejado de usar
Norplant a causa de problemas menstruales al cabo de cinco años.8
Sin embargo, las tasas de discontinuación relativamente bajas de Norplant no siempre
son indicios exactos de la satisfacción de las mujeres con el método. Un estudio
efectuado en Senegal indicó que muchos proveedores fomentan fuertemente la continuidad
del uso,9 tal vez porque el método es relativamente costoso. "La mayoría
de las mujeres que tuvieron problemas para que se les extrajeran los implantes pidieron
que se los extrajeran antes de tiempo a causa de trastornos de sangrado, pero parece que
los proveedores no consideraron que esos trastornos eran lo suficientemente graves como
para justificar la extracción inmediata", dice Elizabeth Tolley, de FHI, coautora
del estudio.
El tratamiento de los trastornos de sangrado relacionados con Norplant puede ser eficaz
y debe ofrecerse como una opción. Pero se deben extraer los implantes si la mujer lo
pide.
Asesorar a las mujeres acerca de las ventajas y las desventajas de Norplant, y
animarlas a que expresen sus inquietudes en cuanto a efectos colaterales como los
trastornos menstruales, puede ser crucial para que la mujer se sienta bien y también
puede mejorar la aceptación del método. Así mismo, el asesoramiento deficiente puede
causar preocupaciones infundadas.
En un estudio llevado a cabo en Haití, tanto los proveedores como las clientas
notificaron que la posibilidad de que ocurriera sangrado prolongado o abundante a causa de
Norplant no se explicaba adecuadamente durante el asesoramiento.10 En cambio,
en un consultorio de los Estados Unidos, los proveedores describieron cuidadosamente el
tipo de sangrado que puede causar Norplant y hablaron de cómo las mujeres podrían
abordar esos cambios de sangrado (incluido cómo reducir el gasto que implica el manejo
del sangrado mediante el uso de minitoallas en vez de toallas más grandes o tampones).
Judi Norsigian, directora de programas del Boston Women's Health Book Collector y miembro
de un grupo asesor de FHI de investigaciones en anticonceptivos, dice que como resultado
de la información dada, el uso inicial de Norplant fue más bajo pero las tasas de
continuidad fueron mucho más elevadas que en otros consultorios de la misma zona.
No obstante, incluso el asesoramiento preliminar puede ser insuficiente para hacer
aumentar las tasas de continuidad. Una encuesta de 98 mujeres estadounidenses que se
habían hecho insertar y extraer el Norplant entre 1991 y 1994 observó que el
asesoramiento extenso que recibieron todas las clientas, excepto una, antes de la
inserción del implante no influyó en la decisión de hacérselo extraer. El sangrado
menstrual irregular fue la razón principal por la que pidieron la extracción.11
Por lo tanto, es posible que sea esencial abordar las preocupaciones de las mujeres acerca
de las irregularidades del sangrado menstrual en las visitas de seguimiento. La
participación de los esposos en las decisiones de planificación familiar también puede
hacer que los trastornos del sangrado causados por los anticonceptivos sean más fáciles
de aceptar.
Hay razones que justifican que los proveedores hagan hincapié en los beneficios de
ciertos cambios menstruales como la amenorrea. En circunstancias normales, la ausencia de
sangrado indica que hay un embarazo, lo cual puede causar ansiedad a las mujeres. Sin
embargo, la amenorrea puede ser una buena señal que indica que un método anticonceptivo
están surtiendo efecto. Un estudio de las características de sangrado de 234 mujeres que
usaban Norplant reveló que, al cabo de un año de uso, las mujeres que tenían ciclos
regulares corrían un riesgo mayor de que fracasara el método. La tasa de embarazo a los
cinco años en las usuarias que tenían ciclos regulares fue 17%, comparado con 4% en las
usuarias que tenían ciclos irregulares y 0% en las usuarias que tenían amenorrea.12
Inyectables sólo de progestina
La mayoría de las mujeres que usan inyectables sólo de progestina notifican sangrado
menstrual prolongado o irregular, o amenorrea en el primer año de uso. Durante los
primeros tres y seis meses de uso, los inyectables sólo de progestina se asocian con
episodios de sangrado irregular y prolongado. Más tarde, se asocian con amenorrea;
aproximadamente dos de cada tres usuarias de DMPA experimentan amenorrea a finales del
segundo año. El NET-EN causa trastornos en las características de sangrado en menor
grado que el DMPA y tiene menos probabilidades de causar amenorrea.13
Las tasas de discontinuidad a causa de trastornos menstruales asociados con el DMPA son
de aproximadamente 25% al cabo de un año. Sin embargo, en un ensayo realizado por la OMS,
el porcentaje de mujeres que dejaron de usar el método al cabo de un año a causa del
sangrado varió ampliamente en siete países: entre 3,5% en Jamaica y casi 59% en
Yugoslavia.14 Esto puede deberse, en parte, a diferencias culturales en cuanto
a la aceptabilidad de los trastornos de sangrado. Así mismo, se han observado variaciones
en diferentes poblaciones en estudios realizados con inyectables sólo de progestina. Por
ejemplo, las tailandesas absorben y eliminan el DMPA más rápidamente que las mexicanas.15
Y, en un estudio en el que participaron vietnamitas que usaban DMPA, el porcentaje de
usuarias que tenían características menstruales normales fue entre dos y tres veces
superior al que se había notificado en estudios anteriores relativos al DMPA en otras
poblaciones, tal vez debido a diferencias étnicas del metabolismo del fármaco.16
Además, el asesoramiento antes del tratamiento puede influir en las tasas de
discontinuación de uso del DMPA. Esto se demostró en un estudio en el que participaron
aproximadamente 400 mujeres de la China, la mitad de las cuales recibieron asesoramiento
intensivo antes del tratamiento y asesoramiento continuo acerca del DMPA, y la otra mitad
recibió sólo un asesoramiento breve. Al cabo de un año, las mujeres del grupo que
recibió asesoramiento intensivo notificaron más irregularidades menstruales (40%) que
las del otro grupo (26%), pero su tasa de discontinuación fue de 11% comparado con el 42%
que registró el grupo que recibió el asesoramiento habitual.17
En un estudio reciente en el que participaron aproximadamente 600 vietnamitas usuarias
del DMPA, el asesoramiento influyó en si las mujeres que tenían amenorrea seguían
usando el método.18 "Las mujeres que siguieron usando el método
notificaron haber recibido más asesoramiento y de mejor calidad del personal de salud,
así como de otras usuarias satisfechas, de familiares o del esposo", dice la doctora
Maxine Whittaker, médica radicada en Australia y asesora técnica del estudio realizado
en Vietnam, que fue financiado en parte por la OMS.
Inyectables mensuales
Los inyectables mensuales en los que se combina un estrógeno con progestina producen
ciclos menstruales más regulares. En la mayoría de las mujeres que usan esos
inyectables, el sangrado tiende a ocurrir de forma predecible una vez al mes después de
unos cuantos meses de uso.
En general, aproximadamente la mitad de las mujeres que usan inyectables mensuales
combinados experimentan sangrado irregular durante los primeros tres meses, mientras que
menos de la tercera parte de las usuarias de Cyclofem (25 mg de DMPA y 5 mg de cipionato
de estradiol) y Mesigyna (50 mg de NET-EN y 5 mg de valerato de estradiol) notificaron
características de sangrado irregular al cabo de un año.19
En un estudio efectuado por la OMS en el que se introdujo el Cyclofem en los programas
de planificación familiar de Indonesia, Jamaica, México, Tailandia y Túnez y se
administró dicho fármaco a unas 8.000 mujeres, las tasas de discontinuación asociadas
con los trastornos menstruales al cabo de un año oscilaron entre aproximadamente 3% en
Indonesia y hasta aproximadamente 40% en Túnez.20 Entre las razones por las
que las tasas de discontinuación varían tanto figuran las diferentes actitudes
culturales acerca de los trastornos.
Anticonceptivos orales
Como otros métodos de sólo progestina, las píldoras anticonceptivas sólo de
progestina (PSP o minipíldoras) generalmente producen menstruaciones irregulares o hacen
aumentar el número de días de sangrado leve. Pueden causar amenorrea.
Los anticonceptivos orales combinados, cuyo uso es mucho más común que el de las PSP,
generalmente hacen disminuir el número de días de sangrado y pérdida de sangre, y el
flujo menstrual disminuye 60% o más. Sin embargo, puede que haya ausencia de
menstruación, sangrado muy escaso, manchado o sangrado intermenstrual, y ello puede
inquietar a las mujeres. La amenorrea también puede ser un efecto colateral,
especialmente en las mujeres que usan píldoras con dosis baja de estrógeno.
DIU
Las mujeres que usan dispositivos intrauterinos (DIU) notifican frecuentemente aumento
de dolor y sangrado menstrual. En algunos estudios hasta un 80% de las usuarias del DIU se
quejan de esos trastornos. Con los DIU T de cobre, la pérdida de sangre menstrual aumenta
moderadamente (un aumento entre 30 y 50% de sangrado comparado con la pérdida promedio de
sangre que experimentan las mujeres que no usan métodos anticonceptivos modernos). No
obstante, las investigaciones realizadas por FHI en 23 países en desarrollo indican que
los trastornos de sangrado relacionados con el DIU T de cobre tienden a disminuir poco
después de los primeros meses de uso.21
El doctor Patrick Rowe, médico encargado de las investigaciones relativas al DIU en la
OMS, en Ginebra, dice que es difícil determinar las tasas de discontinuación a causa del
aumento del sangrado menstrual respecto a un DIU en particular porque "hay una gran
variación en las tasas de extracción por dolor o sangrado, incluso respecto al mismo
dispositivo, de un centro a otro y de un estudio a otro". Sin embargo, los problemas
de sangrado es decir, sangrado abundante, prolongado o irregular-- son la razón
principal por la que deja de usarse el DIU. En general, la tasa de discontinuación del
DIU relacionada con el sangrado oscila entre aproximadamente 7 y 15% al cabo de un año.
Los DIU liberadores de hormonas hacen reducir considerablemente el volumen del sangrado
menstrual. El Progestasert, que libera la hormona natural progesterona, es costoso, no se
puede obtener en todas partes y se ha aprobado sólo para un año de uso en Estados
Unidos. Un DIU liberador de levonorgestrel, llamado DIU-LNg, se puede obtener en varios
países europeos y asiáticos. El número de días de sangrado y manchado en las usuarias
del DIU-LNg es notablemente inferior al número de días en las no usuarias. Un porcentaje
considerable de usuarias experimenta amenorrea.
Un estudio multicéntrico realizado por la OMS en el que participaron más de 3.000
mujeres indicó que, al cabo de un año de uso, la tasa de extracción a causa de dolor o
sangrado así como amenorrea--era considerablemente mayor respecto al DIU-LNg que al DIU
T 380A de cobre.22 Al cabo de tres años de uso, esta diferencia en las tasas
de extracción por dolor o sangrado fue menos pronunciada, pero la diferencia en las tasas
de extracción por amenorrea fue más notable. Al cabo de tres años de uso, las tasas de
extracción a causa de dolor o sangrado respecto al DIU-LNg y al DIU T 380A de cobre
fueron de 17 y 11%, respectivamente. Las tasas de extracción a causa de amenorrea fueron
de 27 y 0,2%, respectivamente.23
"En el estudio de la OMS, no pareció que el asesoramiento que afirmaba que la
amenorrea era normal, y que no quería decir que las mujeres estaban embarazadas, hiciera
reducir las tasas de extracción del DIU-LNg relacionada con la amenorrea", opina el
doctor Rawe. Sin embargo, generalmente se recomienda que los proveedores sigan informando
a las posibles usuarias del DIU-LNg que la amenorrea no es una enfermedad, sino más bien
una señal de que el levonorgestrel está surtiendo efecto en el revestimiento del útero.
Además, la ausencia de sangrado puede tener beneficios médicos importantes. Reducir
la pérdida de sangrado menstrual y, por lo tanto, aumentar las reservas de hierro en el
cuerpo, es particularmente importante para las mujeres que tienen anemia. En varios
países el uso del DIU-LNg se ha aprobado no sólo para la anticoncepción sino también
para el tratamiento del sangrado menstrual excesivo. En algunos casos, puede usarse en vez
del tratamiento quirúrgico.24 La amenorrea puede ser incluso un alivio bien
recibido para las mujeres que tienen sangrado mensual normal, pero para quienes éste es
molesto o inconveniente.
Esterilización
En un estudio patrocinado por FHI y realizado por el Centro de Investigación y Control
de las Enfermedades Maternoinfantiles de Campinas (CEMICAMP), en el que participaron 236
mujeres entre 30 y 49 años de edad que se habían hecho esterilizar por lo menos cinco
años atrás, el cambio físico que se notificó con mayor frecuencia y que se atribuyó a
la esterilización estaba relacionado con la menstruación. Más de la tercera parte de
las mujeres esterilizadas del estudio notificaron un aumento del flujo menstrual.25
Otros estudios indican que la esterilización femenina puede causar trastornos menstruales
como menstruación dolorosa, sangrado abundante o manchado y cambios en la duración o la
regularidad del ciclo.
No obstante, las investigaciones también han demostrado que el método anticonceptivo
usado justo antes de la esterilización puede influir en lo que notifican las mujeres
acerca de los cambios de sangrado después del procedimiento. Por ejemplo, las mujeres que
han usado AO anteriormente están acostumbradas al sangrado leve que producen estos
anticonceptivos y notarán un aumento del sangrado cuando dejan de usarlos. Así mismo,
las usuarias del DIU, que están acostumbradas al sangrado más abundante producido por
este método, tenderán a notar una disminución del sangrado cuando dejan de usarlo.26
Es probable que estos cambios no se deban a la esterilización, sino más bien a la
discontinuación del método anticonceptivo anterior.
Se requieren más investigaciones para determinar si la esterilización puede causar
trastornos menstruales. Entre tanto, en un análisis de más de 200 estudios publicados
acerca de los cambios menstruales y hormonales que ocurren en las mujeres que se han
sometido a la esterilización tubárica se concluyó que, en los estudios bien
controlados, el procedimiento no se asoció con un aumento del riesgo de disfunción
menstrual, menstruación dolorosa o aumento de las molestias premenstruales en las mujeres
que se sometieron al procedimiento después de los 30 años de edad. Las mujeres que
tienen entre 20 y 29 años de edad y con antecedentes de disfunción menstrual antes de la
esterilización pueden correr un riesgo mayor de sufrir de esos trastornos, pero no
parecen experimentar considerables cambios hormonales.27
-- Kim Best
Referencias
- Snowden R, Christian B, eds. Patterns and Perceptions of
Menstruation, a World Health Organization International Collaborative Study in
Egypt, India, Indonesia, Jamaica, Mexico, Pakistan, Philippines, Republic of Korea, United
Kingdom and Yugoslavia. New York: Croom Helm, Long and Canberra and St. Martin's
Press, 1983.
- Belsey EM. Regional and individual variation in bleeding patterns
associated with steroid contraception. In Snow R, Hall PE, eds. Steroid Contraceptives
and Women's Response: Regional Variability in Side Effects and Pharmacokinetics. (New
York: Plenum Press, 1994)27-53.
- Scott CS. The relationship between beliefs about the menstrual cycle and
choice of fertility regulating methods within five ethnic groups. Int J Gynaecol Obstet
1975;13(3):105-9.
- Dwiyanto A, Faturochman, Suratiyah K, et al. Family Planning, Family
Welfare and Women's Activities in Indonesia, Final Report to the Women's Studies
Project. Research Triangle Park, NC: Population Studies Center, Gadjah Mada University
and Family Health International, 1997.
- Datey S, Gaur LN, Saxena BN. Vaginal bleeding patterns of women using
different contraceptive methods (implants, injectables, IUDs, oral pills) -- an Indian
experience. An ICMR Task Force Study. Contraception 1995;51(3):155-65.
- Biswas A, Leong WP, Ratnam SS, et al. Menstrual bleeding patterns in
Norplant-2 implant users. Contraception 1996;54(2):91-95.
- Coukell AJ, Balfour JA. Levonorgestrel subdermal implants. A review of
contraceptive efficacy and acceptability. Drugs 1998;55(6):861-87.
- Dunson TR, Krueger SL, Amatya RN. Risk factors for discontinuation of
Norplant implant use due to menstrual problems. Adv Contracept 1996;12(3):201-12.
- Tolley E, Nare C. Women's experiences with Norplant removal in four
clinics in Dakar. Unpublished paper. Family Health International, 1997.
- Tolley E, Théodore G, Carré-Théodore D, et al. Report of a study to
evaluate the provision of Norplant by non-physicians, Pignon, Haiti. Unpublished paper.
Family Health International and Comité de Bienfaisance de Pignon, 1996.
- Opara JU, Ernst FA, Gaskin H, et al. Factors associated with elective
Norplant removal in black and white women. J Natl Med Assoc 1997;89(4):237-40.
- Shoupe D, Mishell DR Jr, Bopp BL, et al. The significance of bleeding
patterns in Norplant implant users. Obstet Gynecol 1991;77(2):256-60.
- World Health Organization Task Force on Long-acting Agents for the
Regulation of Fertility. Multinational comparative clinical trial of long-acting
injectable contraceptives: norethisterone enanthate given in two dosage regimens and
depot-medroxyprogesterone acetate. Contraception 1983;28(1):1-20.
- World Health Organization. A multicentred phase III comparative trial of
depot-medroxyprogesterone acetate given three-monthly at doses of 100 mg or 150 mg: 1.
Contraceptive efficacy and side effects. Contraception 1986;34(3):223-35.
- Garza-Flores J, Guo-wei S, Hall PE. Population and delivery systems:
variability in pharmacokinetics of long-acting injectable contraceptives. In Snow R, Hall
PE, eds. Steroid Contraceptives and Women's Response: Regional Variability in Side
Effects and Pharmacokinetics. (New York: Plenum Press, 1994)69-83.
- Cuong DT, My Huong NT. Comparative phase III clinical trial of two
injectable contraceptive preparations, depot-medroxyprogesterone acetate and Cyclofem, in
Vietnamese Women. Contraception 1996;54(3):169-79.
- Lei Z, Wu S, Garceau RJ. Effect of pretreatment counseling on
discontinuation rates in women given depo-medroxyprogesterone acetate for contraception. Chung
Hua Fu Chan Ko Tsa Chih 1997;32(6):350-53.
- Thom NT, Anh PT, Larson A, et al. Introductory study of DMPA in Vietnam
-- an opportunity to strengthen quality of care in family planning service delivery.
Presentation at Lessons Learned Workshop, Hanoi, October 12, 1998.
- World Health Organization. Facts about once-a-month injectable
contraceptives: memorandum from a WHO meeting. Bull WHO 1993;71(6):677-89.
- Hall P. Task Force on Research on Introduction and Transfer of
Technologies for Fertility Regulation, Special Programme of Research, Development and
Research Training in Human Reproduction, World Health Organization. The introduction of
Cyclofem into national family planning programmes: experience from studies in Indonesia,
Jamaica, Mexico, Thailand and Tunisia. Contraception 1994;49(5):489-507.
- Rivera R, Farr G, Chi I-c. The Copper IUD: Safe and Effective. The
International Experience of Family Health International. Research Triangle Park, NC:
Family Health International, 1992.
- Rowe PJ. Research on intrauterine devices. In Van Look PFA, ed. Annual
Technical Report 1995. (Geneva: World Health Organization, 1996)140-41.
- D'Arcangues C, Griffin PD, von Hertzen H, et al. Technology development
and assessment. In Van Look PFA, ed. Annual Technical Report 1997. (Geneva: World
Health Organization, 1998)79.
- Luukkainen T, Toivonen J. Levonorgestrel-releasing IUD as a method of
contraception with therapeutic properties. Contraception 1995;52(5):269-76.
- Osis MJM, de Souza MH, Bento SF, et al. Estudo Comparativo sobre as
Consequencias da Laqueadura na Vida das Mulheres. Research Triangle Park, NC: CEMICAMP
and Family Health International, 1998.
- Chamberlain G, Foulkes J. Long-term effects of laparoscopic
sterilization on menstruation. South Med J 1976;69:1474-75.
- Gentile GP, Kaufman SC, Helbig DW. Is there any evidence for a
post-tubal sterilization syndrome? Fertil Steril 1998;69(2):179-86.
Manejo de los trastornos de sangrado |
Una vez que se ha excluido la posibilidad
de una enfermedad ginecológica, el primer paso para ayudar a las mujeres en el manejo de
los trastornos de sangrado causados por anticonceptivos, debe ser asesorarlas y
asegurarles que esos cambios son normales. Además, entre las recomendaciones para el
manejo de los trastornos de sangrado figuran las siguientes:
- Se pueden usar píldoras anticonceptivas orales para tratar los problemas de sangrado
asociados con los anticonceptivos sólo de progestina. Las píldoras que contienen 50 µg
de etinil estradiol y 250 µg de levonorgestrel cada una, tomadas diariamente durante 20
días consecutivos reducen considerablemente el número de días de sangrado en las
usuarias de Norplant.1
-
- El estrógeno puede ser útil en el tratamiento de problemas de sangrado asociados con
los anticonceptivos sólo de progestina. El sangrado uterino causado por Norplant también
se ha controlado con el uso diario de 50 µg de etinil estradiol durante 20 días, aunque
el estrógeno ha sido mucho menos eficaz que las píldoras anticonceptivas orales
combinadas.2
-
- Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides, como el ibuprofeno, reducen el
sangrado menstrual abundante asociado con los dispositivos intrauterinos (DIU).
Sin embargo, la necesidad de manejar los trastornos de sangrado causados por los
anticonceptivos es discutible, especialmente el uso de tratamientos hormonales (píldoras
combinadas o estrógeno) en las mujeres que ya usan métodos hormonales.
Judy Norsigian, directora de programas del Boston Women's Health Book Collective y
miembro de un grupo asesor de FHI en investigaciones de anticonceptivos, opina: "No
es buena idea jugar a la ruleta hormonal. Ofrecer otra cosa para contrarrestar el sangrado
no es necesariamente conveniente. Es mejor ofrecer a la mujer otro método".
El doctor Carlos Petta, de la Universidad de Campinas, Brasil, quien ha dirigido
amplios estudios de anticonceptivos inyectables, agrega: "Puesto que el sangrado en
general no plantea ningún riesgo para la salud, tener un poco de paciencia y esperar
hasta que los ciclos se regularicen podría ser la mejor estrategia. Pero, indudablemente,
si esto no es posible, se debe ofrecer otro método".
-- Kim Best
Referencias
- Alvarez-Sánchez F, Brache V, Thevenin F, et al. Hormonal treatment for
bleeding irregularities in Norplant implant users. Am J Obstet Gynecol 1996;174(3):919-22.
- AlvarezSánchez; Díaz S, Croxatto HB, Pavez M, et al. Clinical
assessment of treatments for prolonged bleeding in users of Norplant implants. Contraception
1990;42(1):97-109.
|
|