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A pesar de que muchos hombres dicen que no les gusta usar condones, el uso del condón
está aumentando considerablemente por ser una estrategia principal para la prevención
del SIDA entre las personas que corren riesgo.
Las ventas de condones mediante campañas de mercadeo
social han aumentado en forma espectacular en algunos países, con cifras de venta anuales
calculadas en decenas de millones donde hace un decenio apenas se usaban los condones. De
1991 a 1996, las ventas de mercadeo social aumentaron aproximadamente cinco veces en el
país africano de Etiopía (a 21 millones) y nueve veces en el país latinoamericano de
Brasil (a 27 millones). Un programa que comenzó en 1993 en Vietnam, Asia, ha duplicado
sus ventas año tras año a 31 millones en 1996.1
Guy Stallworthy, director de servicios técnicos de Population Services Interna-tional
(PSI), organización sin fines de lucro con sede en los Estados Unidos que coordina muchas
de las mayores campañas mundiales de mercadeo social de los condones, opina: "Las
campañas de mercadeo social han hecho los condones accesibles y en general asequibles;
anteriormente, el acceso y la asequibilidad eran grandes barreras para el uso de condones.
Las personas también son más conscientes respecto al riesgo personal. La toma de
conciencia del SIDA es mucho mayor ahora, y las campañas de comunicación han demostrado
que los condones son una solución eficaz".
Sin embargo, dicen Stallworthy y otros expertos, hay que usar incluso más condones en
los actos sexuales de alto riesgo. Hay muchos factores que influyen en la aceptación
limitada de los condones. Los conocimientos que tiene la persona, las actitudes y la
conciencia de riesgo son cruciales para su uso. La dinámica entre los compañeros
sexuales desempeña un papel crucial, por ejemplo si hay una comunicación franca en la
pareja acerca de la protección contra enfermedades y el embarazo no deseado, y si las dos
partes tienen relaciones sexuales voluntariamente. Las actitudes y opiniones de los
padres, líderes religiosos, compañeros, artistas y líderes políticos configuran las
normas comunitarias acerca de los condones.
Los hombres y las mujeres dan muchas razones para no usar los condones, incluido el
miedo de que éstos fallen, la falta de sensación o la interrupción del placer sexual, y
la falta de percepción del riesgo de enfermedad. Según los estudios realizados en 14
países por el Programa Global del SIDA, de la Organización Mundial de la Salud, la
razón más importante que la gente dio para no usar condones era que reducían el placer
sexual.2 Las mujeres mencionaron con frecuencia que temían las reacciones de los hombres
al sugerir el uso del condón. En un estudio realizado en Uganda entre 130 mujeres, una
mujer de 21 años dijo: "Lo usaría si es mi esposo quien lo sugiere". Otras
dijeron que no sugerían el uso por temor a que sus esposos pensaran que ellas eran
infieles.3
Stallworthy declara: "Es obvio que hemos aumentado el uso, que hemos satisfecho
una demanda que surgió con el SIDA. Pero, se está produciendo un efecto de
estancamiento? podemos persuadir a más personas a que usen condones? Para aumentar las
ventas en este momento, tenemos que cambiar las normas sociales".
Los expertos subrayan la importancia del cambio conductual
sostenible, no sólo persuadir a la persona a que pruebe una vez el condón. Donna
Flanagan, especialista de FHI en cambios de conducta, afirma: "El uso de los condones
ha aumentado porque las personas se están protegiendo a sí mismas y a sus familias
contra las enfermedades. Con los mensajes de prevención del SIDA, incluido el uso de
condones, tenemos que seguir motivando y recordando a las personas que cambien, porque la
mayoría de ellas preferirían no usar un condón. Pero también debemos tener en cuenta
los mensajes que alienten a hombres y mujeres para que sigan usando condones".
Fuera del matrimonio
Quiénes usan condones y en qué circunstancias? Algunos estudios recientes indican que
los condones se usan con más frecuencia fuera del matrimonio. En algunas regiones donde
las campañas de prevención del SIDA incluyen la promoción altamente visible de los
condones, el uso está aumentando también entre las parejas de casados.
A nivel mundial, sólo 5 por ciento de las casadas en edad de procrear notifican el uso
de condones cuando se les pregunta acerca de la opción de un método anticonceptivo. En
los países en desarrollo, 3 por ciento notifican el uso de condones, y sólo unos cuantos
países en desarrollo notifican más del 10 por ciento, incluidos la República de Corea,
Singapur, Costa Rica y Jamaica. (El uso de condones en unos cuantos países
industrializados también es elevado, por encima del 10 por ciento en los países
escandinavos y casi el 50 por ciento de todos los anticonceptivos que se usan en el
Japón.)4
Es difícil medir el uso de los condones porque pueden usarse esporádicamente, con
frecuencia fuera del matrimonio. Por ejemplo, en la Encuesta Demográfica y de Salud,
realizada en 1994 en Zimbabwe, el número de hombres casados que notificaron haber usado
condones durante las cuatro semanas anteriores con una mujer que no era su esposa era más
de cinco veces superior (60 por ciento) al número de aquellos que los usaron con su
esposa (12 por ciento). Las mujeres casadas notificaron haber usado condones el 38 por
ciento de las veces con hombres que no eran sus esposos y el 7 por ciento con sus esposos.
A pesar de esas cifras tan elevadas, sólo el 2 por ciento de las casadas notificaron el
uso de condones como su método primario de planificación familiar.5
En los lugares donde las campañas de mercadeo social han promovido fuertemente los
condones, las encuestas indican un aumento en el uso pero con tasas variables. Por
ejemplo, en la zona de las minas de oro de Sudáfrica, donde los hombres trabajan y viven
durante meses lejos del hogar, aproximadamente dos de cada tres de ellos usaban condones
en los actos sexuales fuera del matrimonio. Estos hombres también usaban condones más
frecuentemente con sus esposas; el uso en el acto sexual más reciente pasó del 18 por
ciento al 26 por ciento de 1995 a 1997. "Este incremento es importante, ante las
inquietudes que se han expresado acerca de los riesgos que corren las casadas de ser
infectadas por sus compañeros y su dificultad de negociar el uso de condones",
concluyó el informe de una encuesta de PSI.6 En contraste con estas tasas de uso
elevadas, una encuesta de PSI realizada en Lusaka, Zambia, zona que se ha visto gravemente
afectada por el SIDA, comprobó que sólo aproximadamente uno de cada tres hombres había
usado el condón durante el acto sexual más reciente fuera del matrimonio, y que sólo
uno de cada 10 hombres lo había usado con su esposa.7
Los jóvenes están usando más condones en los lugares donde las campañas se centran
en la juventud. Pero la doctora Ann McCauley, del programa FOCUS on Young Adults, con sede
en los Estados Unidos, dice: "En muchas zonas, todavía estamos en la etapa de
generar demanda entre los jóvenes. El problema clave de los jóvenes sigue siendo el
acceso. La mayoría de los adultos no aprueban las relaciones sexuales entre los jóvenes
solteros y, por lo tanto, no aprueban que se les dé fácil acceso a los condones. Los
farmacéuticos no se los venden a los jóvenes en muchos países. También, a muchos
jóvenes les da demasiada vergüenza pedir condones. Y el costo sigue siendo un obstáculo
en muchas zonas".
Las campañas de mercadeo social tratan de establecer una sólida lealtad a una marca
específica de condones. Esta lealtad parece haber producido un mayor uso por parte de los
adultos jóvenes de Lusaka. Entre los adultos jóvenes solteros sexualmente activos (de 15
a 24 años de edad), una de cada tres mujeres y más de dos de cada cinco hombres usaron
condón en el acto sexual más reciente con su pareja habitual. Aproximadamente uno de
cada ocho adultos jóvenes solteros usó el condón en el acto sexual más reciente.8
Desde la epidemia del SIDA, los hombres casados han demostrado más interés en usar
condones para la anticoncepción. En Ghana y Kenia, donde se efectuaron encuestas en 1988
y 1989, respectivamente, y de nuevo en 1993 en ambos países, el porcentaje de casados que
dijeron que les gustaría usar condones como método anticonceptivo aumentó
considerablemente. El porcentaje se triplicó en Ghana (pasó del 5 al 16 por ciento) y se
duplicó en Kenia (del 6 al 14 por ciento).9
Mercadeo social
El financiamiento internacional de las campañas de prevención del SIDA y,
especialmente, la expansión de los programas de mercadeo social en todas las regiones del
mundo, han hecho que los condones gocen de gran accesibilidad y disponibilidad. Hacia
1996, las campañas de mercadeo social se estaban realizando en 60 países en todo el
mundo.10 Estas campañas usan técnicas de mercadeo comercial, por ejemplo investigar los
mercados, someter a prueba los mensajes, poner anuncios y educar a los consumidores, como
también promover un mejor acceso a los productos y precios asequibles. Por lo general, se
subsidia el precio para animar a los compradores, al mismo tiempo que se procura dar
incentivos adecuados de ganancias para los comerciantes que los venden.
Las campañas de promoción de los condones han encontrado obstáculos. Por ejemplo,
todavía en 1990, la palabra "condón" se prohibía en las propagandas en Kenia.
Es posible que el acceso de los medios de información a las propagandas de los condones
haya mejorado después de que el arzobispo Desmond Tutu, destacado sudafricano que obtuvo
el premio Nóbel de la paz por combatir el apartheid, respaldara por televisión el uso de
los condones. Actualmente, las propagandas de los condones se permiten en muchos lugares
del mundo donde antes se restringían o prohibían.
Otros esfuerzos promocionales también han tenido éxito. En Nepal, se estableció una
concentración de ventas en las carreteras que comunican al país con la India, que los
camioneros y las trabajadoras de sexo comercial habían convertido en una zona de tasas
elevadas de transmisión del VIH. En 1994 sólo había tres distribuidores, pero ahora hay
docenas de farmacias, salones de té, ventas de bebidas alcohólicas y otros negocios que
actualmente ofrecen condones a lo largo de esas carreteras.11 En Tailandia, el gobierno
elaboró un programa nacional de "100 por ciento condones" en los
establecimientos de sexo comercial, que requería que las trabajadoras de sexo siempre
usaran condones. El uso de condones en los establecimientos de sexo comercial pasó de
aproximadamente 14 por ciento cuando el programa comenzó en 1989 a 90 por ciento en 1994
y se le atribuye el fuerte descenso de las tasas de ETS.12
Las campañas de prevención del SIDA se centran en los que tienen múltiples
compañeros sexuales, pero el mercadeo social también puede dar resultados en el uso de
los condones entre las parejas casadas. En Vietnam, una campaña iniciada en 1993 por DKT
International que anunciaba el condón "Trust" dio lugar a un marcado aumento de
las ventas entre las parejas casadas de las ciudades.13
Programas de planificación familiar
Antes del SIDA, los consultorios de planificación familiar generalmente no daban una
buena promoción a los condones. Los proveedores suponían que eran para proteger contra
las enfermedades y que no eran muy eficaces para prevenir el embarazo. En diferentes
grados, los programas de planificación familiar han comenzado a incorporar la prevención
de enfermedades y la importancia de los condones en su misión primordial de proporcionar
anticoncepción.
María Isabel Plata, directora ejecutiva de la Asociación Probienestar de la Familia
Colombiana (PROFAMILIA), que es el proveedor no gubernamental más importante de
planificación familiar en Colombia, dice: "Hemos hecho del uso de los condones parte
de nuestras presentaciones comunitarias habituales relativas a los métodos de
planificación familiar. Estamos promoviendo enérgicamente los condones, en especial
entre los jóvenes y en las clínicas para hombres". Y afirma que el uso ha aumentado
debido a la epidemia del SIDA.
Otro ejemplo llega de las afiliadas a la Federación Internacional de Planificación de
la Familia (IPPF) en Brasil, Honduras y Jamaica. En un principio, los tres programas
opusieron resistencia a la promoción de condones. La mayoría del personal nunca había
abierto un envoltorio de condón para que el cliente tocara el condón, ni había
demostrado cómo usar un condón correctamente.
En la capacitación del personal se utilizaron modelos de penes para practicar el uso
correcto de los condones y proporcionar otra información, incluidos los pormenores
relativos a cómo guardarlos, uso de lubricantes y técnicas de promoción. La
capacitación ayudó a superar la resistencia que oponía el personal, dice el doctor Ney
Costa, director de Sociedade Civil Bem-estar Familiar no Brasil (BEMFAM/Brasil).
"Antes, los miembros del personal posiblemente decían, 'aquí lo tiene'. Ahora hacen
que los clientes pongan los condones a un modelo y les explican cómo guardarlos".
El proyecto promovió los condones en un contexto más amplio de introducir la
sexualidad en la planificación familiar. Para aumentar el uso de los condones, la gente
necesita tener conocimientos acerca de la transmisión del VIH, qué tipos de
comportamientos sexuales pueden hacer correr a una persona un riesgo mayor de infección y
cómo cambiar esos comportamientos. Para que los consejeros puedan tratar esos temas deben
tener aptitudes para hablar de cuestiones delicadas y privadas. La gente debe cambiar sus
actitudes respecto a los condones, como por ejemplo reconociendo el riesgo que corren de
contraer infecciones. Y necesitan aptitudes, por ejemplo para saber cómo comunicarse con
un compañero o una compañera respecto a la importancia de usar un condón. Así mismo,
los clientes deben creer que los condones son eficaces.
En el proyecto de la IPPF, los miembros del personal clínico de Brasil, Honduras y
Jamaica emplearon demostraciones creativas. Algunos de ellos pusieron un condón en un
grifo para llenarlo de agua y demostrar a los clientes que éste no se revienta al
llenarse. Otros le pidieron a un voluntario que se pusiera un condón en el pie para
demostrar la elasticidad del condón. En sesiones de grupo para mujeres solamente, se
pasó una caja con condones desempacados para que cada mujer tocara los condones con los
ojos cerrados y describiera lo que tocaba. Las mujeres respondieron con palabras como
"suaves" y "húmedos". Un tema que había sido tabú se convirtió en
un tema de diversión.14
Muchos proveedores de planificación familiar y posibles usuarios de condones creen que
los condones no son fiables, pero las investigaciones de FHI han observado que la mayoría
de los casos en que los condones se rompen y se deslizan ocurre en una pequeña minoría
de usuarios. Mediante el asesoramiento se pueden determinar las personas que corren un
mayor riesgo de fracaso de los condones (que se rompan o se deslicen) y que tal vez
necesiten mayor información y atención en cuanto al uso sistemático y correcto.
"Los antecedentes de fracaso del condón y la menor experiencia con el uso de
condones son los factores de riesgo más importantes respecto al fracaso futuro",
dice Alan Spruyt, analista principal de investigaciones de FHI.
Spruyt y sus colegas dirigieron un estudio prospectivo entre 386 hombres que usaron
1.810 condones en México, Filipinas y la República Dominicana. Los hombres que
notificaron fracasos del condón durante el año anterior al estudio tenían más
probabilidades de experimentar fracasos durante el estudio, comparados con los que no
habían experimentado fracasos durante el año anterior al estudio.15 La mayoría de los
comportamientos que podrían conducir al fracaso del condón pueden corregirse enseñando
a los clientes el uso correcto, por ejemplo que no usen lubricantes a base de aceite (pues
éste debilita la integridad del látex), que no abran el paquete con los dientes o con
objetos puntiagudos y que no vuelvan a usar el condón.
-- William R. Finger
Referencias
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AIDS. Confronting AIDS - A World Bank Policy Research Report. (New York: Oxford
University Press, 1997) 112.
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Contraceptive Use, 1994, poster. New York: United Nations, 1995.
- Central Statistical Office (Zimbabwe) and Macro International, Inc.
Zimbabwe Demographic and Health Survey 1994, Summary Report. Calverton, MD: Central
Statistical Office and Macro International, Inc., 1995.
- Meekers D. Going Underground and Going After Women: Combating Sexual
Risk Behavior among Gold Miners in South Africa. PSI Research Division Working
Paper No. 13. (Washington: Population Services International, 1997) 15.
- Ezeh AC, Seroussi M, Raggers H. Men's Fertility, Contraceptive Use,
and Reproductive Preferences - DHS, Comparative Studies No. 18. (Calverton, MD: Macro
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- The World Bank, 164.
- Making prevention work - global lessons from the AIDS control and
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- Nelson KE, Celentano DD, Eiumtrakol S, et al. Changes in sexual behavior
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1996;335:297-303; Rojanapithayakorn W, Hanenberg R. The 100 percent condom program in
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- Goodkind D, Anh PT. Reasons for rising condom use in Vietnam. Int Fam
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- Spruyt A, Steiner MJ, Joanis C, et al. Identifying condom users at risk
for breakage and slippage: findings from three international sites. Am J Public Health
1998;88(2):239-44.
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