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Los expertos afirman que el fomento de los servicios comerciales de planificación
familiar para la gente que puede pagar es una forma de mejorar los servicios que se
prestan a los que no pueden hacerlo. Al atraer a algunos clientes al sector comercial, los
recursos públicos pueden usarse más eficazmente para atender a los clientes de bajos
recursos.
"Es necesario que los gobiernos determinen la función más adecuada que les
corresponde. Deben prestar servicios gratuitos para los que no pueden pagarlos, pero en
muchos países, la gente de clase media también utiliza esos consultorios públicos donde
se ofrecen servicios gratuitos", afirma Robert Bonardi, quien fue director adjunto
del proyecto recientemente finalizado Promoting Financial Investments and Transfers
(PROFIT-- Promoción de Inversiones y Transferencias Financieras), labor que coordinó
iniciativas del sector privado en todo el mundo.
Sin embargo, pocos países en desarrollo tienen un mercado comercial viable para los
anticonceptivos. Para que un sistema comercial tenga éxito se requieren proveedores bien
capacitados en el campo comercial, un sistema fiable de suministro de productos y un
conjunto de posibles clientes. Bonardi opina: "Hay que convencer a los consumidores
de que el sector privado puede beneficiarlos y que los precios de los servicios son
asequibles, de alta calidad y convenientes. Los gobiernos pueden desempeñar una función
de apoyo procurando que los reglamentos no constituyan un obstáculo para el sector
privado y que los programas públicos no compitan con el sector privado en forma
contraproducente".
El sector comercial puede incluir a médicos, consultorios, farmacias u hospitales que
generalmente no dependen de subsidios actuales de organismos públicos o donantes. Sin
embargo, pueden usarse fondos públicos para fomentar el interés de los consumidores en
el sector comercial.
En diversos sistemas políticos y culturas los investigadores han determinado varios
factores comunes que parecen ser esenciales para el éxito comercial. Entre ellos figuran
el nivel de urbanización, el número de médicos per cápita y el nivel de servicios
anticonceptivos gratuitos disponibles. "Puesto que la planificación familiar es un
mercado relativamente especializado, es necesario que exista una base de clientes
suficientemente grande para que una práctica médica comercial o un consultorio
sobreviva", dice William Winfrey de Futures Group International, organización con
sede en EE.UU. Así mismo, en los lugares donde hay más médicos per cápita tiende a
haber más médicos que trabajan en el sector privado, lo cual hace que un esfuerzo
comercial sea más viable. Winfrey señala que en los lugares donde la gente tiene acceso
a anticonceptivos gratuitos "ésta tiene pocos incentivos o ningún incentivo para
pagar por los mismos productos en un establecimiento comercial", a menos que haya
otros aspectos que la atraiga, como por ejemplo la conveniencia. Winfrey no ha observado
una relación entre la prevalencia de uso de anticonceptivos de un país y la
participación del sector comercial.1
La expansión del sector comercial en el campo de la planificación familiar
generalmente ha sido lenta debido a servicios públicos gratuitos, falta de información y
capacitación, restricciones legales y otras razones. Los anticonceptivos gratuitos
limitan la competitividad del sector privado, señala la doctora Jaikishan Desai, ex
analista de investigación de Futures Group International. Además, rara vez se promueven
los servicios anticonceptivos mediante anuncios publicitarios en los lugares donde los
servicios son gratuitos o baratos. Puesto que los anuncios publicitarios constituyen una
fuerte motivación en los consumidores cuando se trata de decidir cómo gastar los
ingresos disponibles, cuando no hay publicidad es menos probable que haya un interés
comercial.2
Conveniencia y acceso
A pesar de estos obstáculos, un fuerte mercado comercial en la planificación familiar
ha evolucionado en unos cuantos países en desarrollo, la mayoría en América Latina,
África del Norte y el Oriente Medio. El sector comercial proporciona aproximadamente el
60 por ciento de los anticonceptivos en Bolivia y Paraguay y más del 40 por ciento en la
mayoría de los demás países latinoamericanos, como también en Turquía, Egipto y
Jordania.3 Aunque el sector comercial es generalmente reducido en otras regiones del mundo
en desarrollo, recientemente algunos gobiernos han dado prioridad a la participación
comercial.
Para que el sector comercial de la planificación familiar sobreviva y se amplíe, los
consumidores deben tener incentivos para usar esos servicios. "Estos consumidores
prefieren los servicios del sector privado debido a conveniencia, mayor acceso, mayor
confidencialidad y mejor calidad", dice Don Levy, director del proyecto Social
Marketing for Change (SOMARC-- Mercadeo Social para el Cambio) del Future Group, y agrega
que, por ejemplo, los consumidores prefieren usar el mismo médico regularmente y recibir
servicios privados y personalizados, siempre y cuando el precio siga siendo asequible.
"Nuestra expansión en dirección de los servicios clínicos por conducto del sector
privado demuestra que los servicios asequibles respecto a los dispositivos intrauterinos
(DIU) o la esterilización, por ejemplo, gozan de mayor preferencia que los servicios
públicos menos costosos."
Los analistas debaten la viabilidad de ampliar el mercado comercial en los países
donde la prevalencia de uso de anticonceptivos es muy baja, especialmente en África al
sur del Sahara. Algunos dicen que el grado de interés por parte de los consumidores no es
suficiente para un sector comercial viable. Otra perspectiva, dice Winfrey, "es que
se puede influir en el sector comercial, desde las primeras etapas de elaboración de los
programas, para fomentar el crecimiento de los mismos con respecto a una mayor prevalencia
y sostenibilidad en materia de anticonceptivos".
Un análisis reciente del financiamiento y los costos de la planificación familiar en
África al sur del Sahara reveló que muchos países no estimulan al sector privado.
"Muchas de las limitaciones que enfrenta la expansión del sector comercial en
África al sur del Sahara se deben a que no se aprecia el potencial de colaboración entre
el sector público y el privado en el financiamiento o la prestación de servicios; para
que sea eficaz, el gobierno debe participar en todo esfuerzo que tienda a mejorar el
ambiente para ampliar el sector comercial", explica la doctora Barbara Janowitz,
directora de investigaciones en cuestiones económicas de FHI.
Algunos países africanos están tratando de eliminar leyes, reglamentos y otras
barreras estructurales que se oponen a la participación del sector privado. En Sudán,
por ejemplo, el gobierno puso a los anticonceptivos orales en su lista de medicamentos
esenciales, con lo cual se redujeron las barreras de importación y mejoró el suministro.
En Senegal, después de una reunión entre el Ministerio de Salud y la Asociación
Nacional de Farmacéuticos, se abolió el arancel que se imponía a los condones
importados.4
Capacitación de proveedores privados
Algunos organismos donantes y ministerios de salud pública ofrecen su ayuda para dar
capacitación en planificación familiar a los proveedores del sector privado. Algunos
también ayudan a establecer servicios en el lugar de empleo. Algunos proyectos en
Zimbabwe, Rumania, Indonesia, Jamaica y Turquía ilustran varias estrategias que ya están
en camino.
El Consejo Nacional de Planificación Familiar de Zimbabwe (ZNFPC), que coordina los
consultorios públicos de planificación familiar, está ofreciendo información y
capacitación en este campo a médicos, enfermeras, matronas y farmacéuticos del sector
privado. El proyecto también ha colaborado estrechamente con dos compañías de seguro
médico para dar publicidad al hecho de que la cobertura está a disposición de los
servicios de planificación familiar, y están alentando a las compañías farmacéuticas
a vender productos baratos al sector privado.
Roxana Rogers, asesora en planificación familiar en la Agencia de los Estados Unidos
para el Desarrollo Internacional en Zimbabwe e integrante de un comité de coordinación
de médicos, farmacéuticos, minoristas y otros más que están buscando formas de
promover los servicios comerciales, dice: "El sector público no pudo satisfacer toda
la demanda porque la gente que puede pagar los anticonceptivos está usando los
consultorios que ofrecen servicio gratuito. La gente ya estaba cambiando al sector
privado, pero en forma no coordinada. Nosotros pudimos lograrlo en una forma más
rápida".
Según una evaluación del sector comercial, el 6 por ciento de la población de
Zimbabwe está amparada por sociedades de asistencia médica, una forma de seguro privado.
La mayoría de los grupos ofrecen esta cobertura para la planificación familiar, pero
pocos miembros aprovechan esta opción. Además, la mayoría de los directores de
consultorios privados no sabían que podían presentar reclamaciones por servicios de
planificación familiar a las sociedades de asistencia médica. El proyecto también
instó a las compañías que tenían enfermeras para sus empleados a que las enviaran a un
cursillo de cuatro semanas relativo a servicios de planificación familiar. Y casi 200
educadores compañeros han recibido capacitación en ocho compañías para que hablen
especialmente con los hombres respecto a cuestiones de planificación familiar.5
Una campaña de información dirigida a los consumidores está poniendo interés en la
calidad y la conveniencia. Rogers afirma: "Las mujeres deben saber que pueden obtener
servicios de buena calidad de los proveedores privados. También debemos ayudar a los
proveedores para que tengan acceso a anticonceptivos baratos en el sector comercial".
En 1997, el comité coordinador trabajó estrechamente con el Ministerio de Finanzas para
reducir los aranceles que se imponían a los anticonceptivos.
Farmacéuticos y matronas
Dos grupos de proveedores comerciales que suelen subutilizarse son los farmacéuticos y
las matronas. El proyecto de Zimbabwe capacitó a 90 farmacéuticos del sector privado en
el suministro de servicios de planificación familiar. También elaboró una guía de
referencia rápida para los farmacéuticos relacionada con prácticas comerciales y
técnicas en materia de asesoramiento, comunicación y anticonceptivos, que distribuyó a
más de 300 farmacéuticos. La guía de referencia contó con la aprobación del
Ministerio de Salud, el ZNFPC, la Escuela de Medicina de la Universidad de Zimbabwe y la
Asociación de Farmacéuticos Minoristas. Andrew Vaughn, vicepresidente de la Asociación,
señala: "Este proyecto proporcionó la coordinación que necesitábamos. No
teníamos el tiempo ni los recursos para adoptar estas medidas por nuestra propia
cuenta".
El proyecto también asistió a seis farmacias modelo para que tuviesen disponible una
enfermera encargada de prestar asesoramiento en planificación familiar y realizar
exámenes mínimos de detección en un lugar tranquilo y privado. En Zimbabwe, los
farmacéuticos pueden distribuir anticonceptivos.
Un proyecto realizado en Rumania contó con la participación de la Asociación
Nacional de Farmacéuticos, el Departamento de Farmacia de la Universidad de Bucarest y un
organismo local de publicidad. El proyecto, coordinado por PROFIT, buscaba principalmente
la participación de los jóvenes en la planificación familiar. El proyecto capacitó a
195 farmacéuticos del sector privado, que en su mayoría eran mujeres, y elaboró un
manual escrito en un lenguaje sencillo que resumía la tecnología anticonceptiva y que
fue distribuido a 3.500 farmacéuticos.
Una campaña informativa y publicitaria por medio de la televisión, la radio, la
prensa, folletos y acontecimientos especiales animaban a las jóvenes a comprar
anticonceptivos en las farmacias; se usó la silueta de un joven y una joven y el lema
"Cuídate al amar. Tú puedes decidir cuándo tendrás un hijo". De 1996 a 1997,
la venta de anticonceptivos orales en farmacias privadas aumentó en 25 por ciento. Así
mismo, un estudio que comparó a 67 farmacéuticos capacitados con 102 farmacéuticos sin
capacitación reveló que los capacitados habían demostrado que conocían mejor los
mecanismos de acción, el uso correcto, los efectos secundarios y la eficacia.6
En algunos países, las matronas podrían proporcionar más servicios de
anticoncepción. El Ministerio de Salud de Indonesia ha capacitado a matronas, pero no hay
suficientes trabajos para ellas en el sector público. Para promover la participación de
estas matronas en el sector comercial, se puso en práctica un proyecto financiado con un
crédito rotatorio de US$1 millón en Indonesia mediante una asociación de matronas, el
programa nacional de planificación familiar y un banco importante. PROFIT proporcionó la
mitad del dinero para los préstamos, y el banco proporcionó la otra mitad, lo cual
permitió conceder préstamos con tasas de interés relativamente bajas para renovar los
consultorios, comprar equipo o adquirir suministros. Algunas matronas usaron los
préstamos para establecer una nueva práctica.
Entre las 372 matronas que participaron, la mayoría pidió prestada la cantidad
máxima de US$2.300 por 36 meses. Sólo el 6 por ciento de las prestatarias eran de las
aldeas, a pesar de los esfuerzos que se hicieron para animar la participación de las
aldeanas. Además de atraer a los clientes del sector público, es posible que el proyecto
esté ampliando el uso de los anticonceptivos en general. Alrededor del 12 por ciento de
las nuevas clientas de las prestatarias ya habían usado fuentes del sector público,
mientras que más del 75 por ciento de ellas nunca habían usado la planificación
familiar. El resto de las nuevas clientas ya habían solicitado los servicios de otros
proveedores del sector privado.7
PROFIT concluyó que las matronas y los farmacéuticos pueden ayudar a ampliar la
participación del sector comercial. "Los farmacéuticos pueden ser educadores
eficaces de planificación familiar, especialmente en los países donde pueden vender
píldoras anticonceptivas sin receta médica", dijo PROFIT en un informe de "las
lecciones aprendidas", escrito cuando el proyecto financiado por la USAID concluyó
en 1997. Del mismo modo, PROFIT observó que las matronas en Indonesia, las Filipinas y
Zimbabwe tenían un "fuerte deseo de extender sus servicios al sector privado y una
gran necesidad de asistencia para hacerlo".
Médicos del sector privado
También hacen falta medios innovadores, como programas dirigidos de capacitación,
para poder contar con la participación de los médicos del sector privado. En el país
caribeño de Jamaica, unos 200 médicos privados han asistido a una educación médica
continua mediante seminarios relativos a métodos de planificación familiar en un
período de tres años. El financiamiento de la USAID para la planificación familiar ha
ido disminuyendo gradualmente en Jamaica, lo cual está ejerciendo más presión en la
Junta Nacional de Planificación Familiar para que encuentre formas de hacer participar al
sector comercial.
Jamaica tiene una prevalencia elevada de uso de anticonceptivos (67 por ciento) y una
clase media considerable que puede pagar los servicios de planificación familiar. Aún
así, son pocos los médicos del sector privado que han estado proporcionando esos
servicios porque en los consultorios públicos se ofrecen productos gratuitamente. Según
una evaluación, los médicos del sector privado se oponían al uso de ciertos métodos
por falta de conocimientos. Por ejemplo, el 24 por ciento de los entrevistados creían
erróneamente que el anticonceptivo inyectable DMPA (acetato de medroxiprogesterona de
depósito), no era seguro y el 16 por ciento de ellos creían erróneamente que causaba
problemas graves de fertilidad.8
La Asociación Médica de Jamaica, que tiene oficinas en toda la isla, colaboró con
FHI y la Junta Nacional de Planificación Familiar en la elaboración de una serie de
seminarios de capacitación para médicos del sector privado. FHI ha llevado a cabo ocho
seminarios que abarcan la fisiología de la reproducción, una visión general de todos
los métodos anticonceptivos modernos y cuestiones especiales, por ejemplo planificación
familiar para los adolescentes. Más de 70 de los médicos que asistieron por lo menos a
seis de los ocho seminarios recibieron un certificado en planificación familiar por medio
de la Asociación Médica de Jamaica.
"Sabemos que los médicos del sector privado están muy interesados en ofrecer
servicios de planificación familiar; esperamos que este interés dé lugar a un
suministro de servicios mucho mayor por parte del sector comercial", afirma Lynn
Adrian, de FHI, quien trabajó en el proyecto.
Mercadeo social
El mercadeo social ha podido lograr que el sector privado participe en la distribución
de anticonceptivos, en especial la distribución de condones, para impedir la propagación
de las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH.
El mercadeo social aprovecha las estrategias de mercadeo comercial para un fin social,
generalmente vendiendo el producto a un precio subsidiado. Un proyecto típico forma una
red de distribuidores para la venta de anticonceptivos, familiariza a los consumidores con
el producto mediante anuncios publicitarios, usando con frecuencia un lema o símbolo que
pueda mostrarse en las tiendas y las farmacias participantes. En Uganda, millones de
condones se ofrecen gratuitamente por conducto del sector público, pero un programa de
mercadeo social sigue vendiendo anualmente varios millones más gracias a mensajes
dirigidos a segmentos particulares de la población. Un lema y un envoltorio interesantes
atraen a una clientela leal.
En varios proyectos, este modelo de mercadeo social se ha ampliado para promover tanto
a productos particulares como a los proveedores. En Turquía, por ejemplo, SOMARC fundó
una red de establecimientos comerciales de atención de salud para ofrecer servicios de
planificación familiar de alta calidad a precios asequibles. La red, llamada Kadin
Sagligi Ve Aile Planlamasi Hizmet Sistemi (KAPS), que significa Sistema de Servicios de
Planificación Familiar y de Salud de la Mujer, incluye más de 150 centros en Estambul.
La Fundación Turca de Planificación Familiar y de Salud (TFHPF), Marketing Systems y
AVSC International son socios en el empeño.
El proyecto contrató a proveedores para la red, elaboró un formulario de evaluación
del lugar para vigilar la calidad y, con el fin de promover las prácticas de calidad,
exigió que los proveedores que deseaban formar parte de KAPS enviaran a su personal a un
programa de capacitación de tres días.
KAPS negoció con los miembros de la red la reducción de los cargos, porque según las
encuestas de los consumidores los precios elevados desalentaban el uso. Por ejemplo,
varios hospitales redujeron en 30 por ciento los cargos de esterilización, y los miembros
de KAPS convinieron en colocar un tablero con los precios en la sala de recepción, para
que los consumidores se enteraran de los servicios que se ofrecían y los precios. KAPS
maneja una línea telefónica directa para responder preguntas de planificación familiar.
Así mismo, los promotores locales de la comunidad se comunican con las mujeres para
informarles acerca de los servicios.
Las encuestas de clientes revelaron que el porcentaje de clientas que recibieron
información relativa a la planificación familiar en el postparto pasó de casi 0 a 31
por ciento después del primer año de existencia de la red.9 "La red de servicios
está evolucionando y se está mejorando y reexaminando; el modelo se está sometiendo a
prueba en Nepal y las Filipinas", dice Levy, de SOMARC.
-- William R. Finger
Referencias
- Winfrey W, Heaton L, Dayaratna V. What drives the commercial sector for
family planning? a comparative analysis. Presentation at Population Association of America
meeting, Washington, March 27-29, 1997.
- Desai J. The private sector in family planning services: demand and
supply issues. Unpublished paper. The Futures Group International, 1997.
- Winfrey W, Heaton L, Fox T. The commercial sector in family planning:
preliminary results. Unpublished paper. The Futures Group International, 1997.
- Janowitz B, Measham D, West C. Family planning costs and financing in
sub-Saharan Africa -- Draft. Unpublished paper. Family Health International, 1997.
- Weinman JM. Private Sector Subproject, Zimbabwe. Final Evaluation
Report, September 1995-August 1997. Arlington, VA: PROFIT, 1997.
- Weinman JM. Private Sector Subproject, Romania. Final Evaluation
Report, October 1995-September 1997. Arlington, VA: PROFIT, 1997.
- Sherpick AR, Hopstock PJ. Baseline and Follow-up Data on Participants
in the PROFIT Revolving Loan Fund for Midwives (Indonesia). Arlington, VA: PROFIT,
1997.
- Bailey W, McDonald OP, Hardee K, et al. Family Planning Service
Delivery Practices of Private Physicians in Jamaica. Final Report. Kingston: National
Family Planning Board, 1994.
- Cisek CR, Cankatan H. Stimulating private health-care facilities to
increase and improve reproductive health services: the KAPS network in Turkey. Unpublished
paper. The Futures Group International, 1997.
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