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La vasectomía es la esterilización quirúrgica que se realiza en el hombre y es un
método anticonceptivo que se considera permanente. Es muy seguro, tiene pocos efectos
secundarios y se ha notificado que las tasas de embarazo anuales con este método son
inferiores al 1 por ciento.
A pesar de todas esas ventajas, la vasectomía se usa de forma generalizada sólo en
unos cuantos países, entre los cuales figuran China, India, Tailandia, Corea, Reino
Unido, Canadá y Estados Unidos. Aproximadamente 45 millones de parejas en el mundo
dependen de la vasectomía como método anticonceptivo, en comparación con 150 millones
de mujeres esterilizadas1, a pesar de que la esterilización masculina es más segura y
fácil de realizar.
En muchos países en desarrollo no se ofrece este procedimiento de forma generalizada.
Y cuando sí se ofrece y los hombres han oído hablar de éste, muchos de ellos tienen la
idea incorrecta de que el procedimiento afecta al funcionamiento sexual del hombre y que
disminuye su fuerza. Las campañas para mejorar el acceso a la vasectomía pone de relieve
varias lecciones importantes: que se requiere capacitar a un número suficiente de
proveedores para que se ofrezcan fácilmente los servicios; que las campañas de
promoción continuas fomentan el uso de la vasectomía; y que las clínicas para los
hombres u otras características que los hacen sentir cómodos ayudan a promover el uso.
El asesoramiento competente también es esencial para tener éxito.
"Con mucho esfuerzo para proporcionar todos esos elementos hemos visto un progreso
lento pero alentador", explica Evelyn Landry, de AVSC International (AVSC) en Nueva
York, quien ha trabajado en la expansión de los servicios de vasectomía en los países
en desarrollo durante más de 20 años. No obstante, incluso en Brasil, Colombia, Kenia y
México, donde se han realizado programas modelo, la proporción de parejas casadas en
edad de procrear que usan la vasectomía, aunque está aumentando, sigue siendo de 1 por
ciento o menos.
Aunque se considera que la vasectomía es uno de los métodos anticonceptivos
disponibles más eficaces, no se han llevado a cabo estudios a largo plazo acerca de su
eficacia, que sean análogos a los realizados acerca de la esterilización femenina. Las
parejas que dependen de la vasectomía deben usar otro método durante varias semanas
después del procedimiento, hasta que ya no haya espermatozoides en el eyaculado del
hombre. El examen de una muestra de semen después de la vasectomía puede ayudar a
determinar cuándo ocurre eso.
Algunos estudios pequeños realizados recientemente plantean interrogantes acerca del
tiempo que hay que esperar después de la vasectomía para que en el hombre haya
azoospermia (ausencia de espermatozoides vivos en el semen) e indican que el tiempo que toma llegar al estado de azoospermia varía ampliamente.
Los proveedores deben informar a los clientes que la vasectomía, como otros métodos
anticonceptivos, no es perfecta y que puede haber fracasos.
Mitos y hechos
A menudo, los hombres están poco dispuestos a considerar la vasectomía a causa de
información errónea y mitos. Un estudio realizado en Colombia observó que tanto los
hombres como las mujeres todavía creen, erróneamente, que la vasectomía afecta al
funcionamiento sexual del hombre.2 La vasectomía no afecta la producción de las hormonas
masculinas que controlan el vigor sexual, la erección o las características masculinas
como el vello facial o el tono muscular. Lo único que hace el método es impedir que haya
espermatozoides en el eyaculado. En el procedimiento, el proveedor corta los conductos
deferentes, por los cuales los espermatozoides se desplazan desde los testículos hasta la
uretra durante la eyaculación. Después de la vasectomía los testículos siguen
produciendo espermatozoides que a la larga se degeneran y se excretan, como ocurre con
otras células del cuerpo.
Hasta hace pocos años, muchos hombres de los países en desarrollo nunca habían oído
hablar del procedimiento. Por ejemplo, en 1988, sólo el 35 por ciento de los hombres y el
20 por ciento de las mujeres de Kenia lo conocían, según informó la Encuesta
Demográfica y de Salud, un programa con sede en los Estados Unidos que ayuda a los
países en desarrollo a realizar encuestas relativas a la fertilidad, la planificación
familiar y la salud maternoinfantil. Cinco años después, tras campañas de promoción y
capacitación de los proveedores por parte de AVSC y otros, el 56 por ciento de los
hombres y el 41 por ciento de las mujeres conocían la vasectomía, y la mayoría sabía
dónde podían obtenerse los servicios.3 Joseph Dwyer, director de los programas de AVSC
en África oriental y del sur, afirma: "Los hombres estaban más interesados en
obtener información acerca de la planificación familiar, incluida la vasectomía, de lo
que habíamos pensado. Han asistido con entusiasmo a las sesiones educacionales y tomado
todos los folletos".
Después de recibir información acerca del método, los hombres necesitan servicios
que sean sensibles a sus necesidades. Las clínicas están progresando en prestar
servicios a los hombres, pero toma tiempo adaptarse a los clientes de sexo masculino. Un
estudio realizado recientemente en Kenia reveló que cuando los hombres solicitaban
información para someterse a la vasectomía, aproximadamente la mitad de las clínicas
visitadas no estaban preparadas adecuadamente para atenderlos. Según el estudio:
"Era evidente que los proveedores se sentían incómodos respecto a la
vasectomía", y los clientes se sentían "como si hubieran invadido el espacio
de las mujeres". Los asesores que fueron calificados como deficientes o regulares
respecto a su actitud eran todos del sexo femenino. El informe concluyó: "Esto
resulta de la inexperiencia con la vasectomía como método de planificación familiar, la
experiencia limitada en el asesoramiento que se da a los hombres y la reducida posibilidad
de hablar francamente acerca de ese tipo de cuestiones con un hombre"4. En el
estudio, realizado junto con varios organismos de planificación familiar, cuatro hombres
que habían recibido capacitación en buenas técnicas de asesoramiento y vasectomía
hicieron un total de 14 visitas a siete clínicas diferentes. El personal de las clínicas
no sabía que, como parte del estudio, los hombres estaban fingiendo ser clientes.
Al decidir someterse a una vasectomía, las parejas necesitan información acerca de la
importante función que desempeña la vasectomía en una variedad de opciones de
planificación familiar. Unas entrevistas realizadas con 218 parejas en seis países
revelaron que "tanto los hombres como las mujeres afirmaron que su preocupación por
la salud de la mujer era la razón principal" para someterse a la vasectomía. Por
consiguiente, el informe concluyó que "animar a los hombres a someterse a la
vasectomía por el bien de sus compañeras, y hacer hincapié en que al hombre le
corresponde el 'turno' de responsabilizarse de la planificación familiar, podrían ser
estrategias eficaces de promoción"5. AVSC realizó dicho estudio en Bangladesh,
Kenia, México, Rwanda, Sri Lanka y Estados Unidos.
Otro elemento que se observó a lo largo del estudio fue la importancia de los amigos
en ayudar a informar a las parejas. La información comunicada verbalmente por clientes
satisfechos, la publicidad y promoción estructuradas son los factores más importantes
para ampliar el uso en Sri Lanka, opina la doctora Sriani Basnayake, directora médica de
la Asociación de Planificación Familiar de Sri Lanka.
Técnica sin bisturí
La vasectomía "sin bisturí" (VSB), ideada por primera vez en China durante
los años 70, se ha difundido rápidamente en todo el mundo. Con un instrumento parecido a
un fórceps para punzar el escroto en vez de hacer una incisión con un bisturí, la VSB
ayuda a reducir los temores y hace que la operación sea más rápida, fácil y segura, y
menos dolorosa que el método tradicional de la incisión. En la vasectomía tradicional,
el proveedor hace una o dos incisiones, cada una de 1 ó 2 cm de largo, para llegar hasta
los conductos deferentes. En la VSB, se sostienen fijamente los conductos con una grapa
justo debajo de la piel, de modo que el fórceps pueda puncionar la piel, tomar un
conducto y sacarlo para cortarlo y ocluirlo. Ambos métodos para llegar al escroto
requieren anestesia local con una aguja, pero la VSB requiere sólo la inserción de una
aguja, en lugar de las dos o más que requiere la incisión estándar.
La VSB es menos dolorosa y causa menos problemas de sangrado. En un estudio aleatorio
multinacional patrocinado por FHI realizado con 1.428 hombres (705 se habían sometido a
la VSB y 723 la incisión estándar), en el grupo de VSB sólo hubo 10 hombres con
hematomas (coágulos de sangre), comparado con 67 en el grupo estándar, y sólo uno tuvo
infección en el sitio de entrada, comparado con ocho que tuvieron incisiones. El grupo de
VSB también notificó haber sufrido considerablemente menos dolor.6
El estudio observó otros beneficios. Los hombres que se habían sometido a la VSB
reanudaron las relaciones sexuales antes que los del otro grupo. Así mismo, la duración
de la operación de la mayoría de los hombres que se sometieron a la VSB fue de seis
minutos o menos, comparada con la duración de la incisión estándar, que fue de siete
minutos o más. FHI realizó el estudio en Brasil, Guatemala, Indonesia, Sri Lanka y
Tailandia. Se les pidió a los hombres que regresaran dos veces para informar si habían
tenido complicaciones o quejas, entre tres y 15 días después de la vasectomía y al cabo
de 10 semanas, cuando se les hizo un examen del semen. En Tailandia, un estudio limitado
de aproximadamente 1.200 hombres que fueron atendidos por la Asociación de Desarrollo
Comunitario y Población durante el Festival de la Vasectomía en el Cumpleaños del Rey,
en 1987, observó que el grupo que se había sometido a la VSB había sufrido
considerablemente menos complicaciones.7
Susan McMullen, de la división de ensayos clínicos de FHI, opina: "Ahora sabemos
que con el método sin bisturí los hombres se recuperan más rápido y tienen menos
probabilidades de sufrir de contusión o infecciones. Además, la eficacia es la misma y
los hombres no tienen que preocuparse por una incisión".
Aparte del temor y las incomodidades temporales, los problemas de salud son
relativamente infrecuentes. Aunque todavía existen inquietudes en cuanto a si la
vasectomía puede hacer aumentar el riesgo de cáncer de la próstata o del testículo,
los resultados de investigaciones recientes indican que no existe una relación entre el
cáncer y la vasectomía.8
Campañas de promoción
Las campañas recientes han tratado de ampliar y mejorar los servicios de vasectomía,
especialmente en los países latinoamericanos. Un análisis de seis proyectos de
expansión de la vasectomía realizados en Brasil, Colombia y México concluyó que la
promoción de la vasectomía tiene más éxito si se cuenta con la participación de las
esposas. "Por ejemplo, la vasectomía se puede presentar a las mujeres como una
alternativa para la esterilización femenina, especialmente cuando sean más receptivas a
esa información, como en el período del posparto", concluyó Ricardo Vernon, del
Population Council. El estudio reveló que la participación de los hombres que se han
sometido a la vasectomía para fomentar el uso entre otros hombres ayuda a despertar
interés en el procedimiento, y es importante contar con un personal bien capacitado para
detectar y aconsejar a los posibles clientes para remitirlos.9
El estudio también observó que la promoción a través de los medios de información
es útil, especialmente en las ciudades donde es mejor el acceso al método. La
Asociación Probienestar de la Familia Colombiana (Profamilia), que es el proveedor más
grande de planificación familiar en Colombia, realizó una campaña de cinco meses por la
radio y la prensa para promover los servicios que se prestan a los hombres, incluida la
vasectomía, como experimento en cuatro clínicas de cuatro ciudades de tamaño mediano.
Cada clínica también contrató a un promotor para que diera charlas en las clínicas y
en las comunidades. Para hacer una comparación en el estudio, se incluyeron dos clínicas
de Profamilia que no habían usado la promoción a través de los medios de información.
En las clínicas que emplearon la promoción, el número de vasectomías se duplicó con
creces en un año (de un promedio de 57 pasó a 125 por clínica), comparado con un
aumento considerablemente menor en las dos clínicas control (de 40 a 63 por clínica).
Sin embargo, resulta costoso mantener las campañas con los medios de información. El
estudio de Profamilia y otro similar que se realizó en la organización brasileña
Promocão de Paternidade Responsavel (PROPATER), observaron que las características
sociodemográficas de los hombres que se habían enterado de la vasectomía a través de
los medios de información eran análogas a las de los que se habían enterado de ella a
través de otras fuentes, como la información comunicada verbalmente. Vernon opina:
"Debe hacerse hincapié en los medios de información que llegan hasta el mayor
número de posibles aceptadores".
Mary Nell Wegner, directora del programa de AVSC "Men as Partners" (los
hombres como socios) afirma: "La experiencia de AVSC en Kenia indica que lo ideal
sería que las campañas a través de los medios de información se mantuvieran durante
más de un año". Ocho hombres de Kenia que habían elegido la vasectomía y que
formaban parte de un grupo de opinión "mencionaron que las campañas de los medios
de información a corto plazo pueden ser perjudiciales porque los escépticos en cuanto al
procedimiento o temerosos de que se trate de una conspiración, se sienten vindicados
cuando la campaña termina de repente".
Es posible que el uso de clínicas para los hombres o salas de espera especiales para
los hombres fomenten el uso. Vernon y sus colegas informan lo siguiente en un análisis de
cuatro clínicas diseñadas para atender a los hombres: "Profamilia obtuvo muchos
logros en la promoción de la vasectomía cuando estableció dos clínicas para los
hombres en Bogotá y Medellín, en 1985. El uso de esta estrategia de segregación
completa como la de estas clínicas tal vez tenga éxito en culturas conservadoras en las
que la vasectomía sigue siendo un método desconocido y poco solicitado".10
-- William R. Finger
Referencias
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Central Bureau of Statistics, and Macro International, 1994.
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Kenya: lessons from a mystery client survey. Reprod Health Matters 1996;7:115-21.
- Landry E, Ward V. Perspectives from couples on the vasectomy decision: a
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- Vernon R, Ojeda G and Vega A. Making vasectomy services more acceptable
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