|
Por lo general, los servicios de posembarazo se centran en las mujeres y los niños,
pero unos cuantos programas y estudios innovadores están buscando formas de hacer
participar a los hombres. Generalmente, esas estrategias hacen hincapié en el
asesoramiento de planificación familiar.
El asesoramiento en el posaborto dado a los hombres puede ayudar a prevenir la
repetición de abortos al recalcar la necesidad de usar sistemáticamente la
anticoncepción fiable para prevenir los embarazos no deseados. El contacto en el período
del posparto con el compañero de la mujer brinda la oportunidad de educar a los hombres
acerca del valor de espaciar los nacimientos, que es un factor importante puesto que el
hombre suele influir considerablemente en la decisión de la pareja de usar la
planificación familiar.
En el mundo, aproximadamente el 30 por ciento de las parejas depende de métodos
anticonceptivos que requieren la participación o la cooperación activa del hombre, como
el uso de condones, la vasectomía, el método del coito interrumpido o la abstinencia.1
Las encuestas realizadas en África y Asia han revelado que, salvo África occidental,
más del 70 por ciento de los hombres aprueban la planificación familiar.2 En siete
países africanos, las parejas que habían hablado acerca de la planificación familiar el
año anterior tenían cuatro veces más probabilidades de usar la anticoncepción que las
parejas que no lo habían hecho.3
La comunicación entre las parejas y con los proveedores es un componente importante
del uso de la anticoncepción. Pero las barreras culturales que impiden a hombres y
mujeres hablar de la sexualidad, la falta de proveedores capacitados para asesorar a los
hombres, los procedimientos del sistema sanitario que desalientan a los hombres a usar los
servicios, y las propias actitudes de los hombres respecto a la salud de la reproducción,
todo ello puede obstaculizar esta comunicación y la participación de los hombres en
general.
Lo ideal sería que todos recibieran educación toda la vida acerca de la salud de la
reproducción, incluidos los hombres. Pero, en general, éstos tienen menos probabilidades
de buscar atención de salud que las mujeres. El período perinatal es cuando posiblemente
los hombres se pongan en contacto con el sistema de salud por conducto de sus esposas. Los
expertos afirman que las intervenciones "amigas de las parejas" pueden mejorar
la atención de salud, incluida la planificación familiar.
Los hombres pueden participar en la planificación familiar y la asistencia posembarazo
en varios niveles, afirma Nick Danforth, presidente del grupo especial sobre los hombres y
la salud de la reproducción de la Asociación Estadounidense de Salud Pública. En el
nivel más elemental, pueden apoyar a sus esposas cuando éstas decidan usar o elegir un
anticonceptivo. Luego, pueden usar métodos anticonceptivos masculinos. Y en un nivel
todavía más alto de participación, pueden hablar de los planes futuros de procreación
con sus esposas y hacerse más responsables de la salud de sus hijos.
En el proceso de hacer participar a los hombres, los proveedores no deben descuidar el
asesoramiento individual y otros servicios para las mujeres, ni sus derechos y
necesidades, dicen los expertos. El doctor Dale Huntington, asociado del Population
Council en El Cairo afirma: "Proteger la confidencialidad de las mujeres y respetar
sus derechos son cuestiones fundamentales que deben abordarse cuidadosamente. Es
importante comprender lo que los esposos necesitan saber y lo que las mujeres desean que
ellos sepan".
Mensajes cruciales
Respecto al asesoramiento acerca de la planificación familiar en el posembarazo, las
parejas deben saber cuándo retorna la fertilidad de la mujer. Después de un aborto, la
fertilidad retorna rápidamente (las 3/4 partes de las mujeres ovulan en un período de 3
semanas), por lo tanto, lo más seguro es comenzar la anticoncepción inmediatamente
después del procedimiento.4 Una mujer que no esté amamantando después del parto puede
volver a ser fértil dentro de un lapso de seis semanas después del alumbramiento. Si una
mujer está usando el método de la lactancia y amenorrea (MELA), que incluye el
amamantamiento completo, el regreso de la fertilidad generalmente se retrasa varios meses.
Durante el período del posembarazo, todos los métodos masculinos -condones,
vasectomía, abstinencia y coito interrumpido- son apropiados para las mujeres que
amamantan, puesto que esos métodos no tienen efectos en la leche materna.5
Los condones son vitales si la pareja corre riesgo de contraer el SIDA y otras
enfermedades de transmisión sexual (ETS); no obstante, muchos proveedores y clientes
necesitan educación acerca de cómo usarlos adecuadamente. La abstinencia en el posparto
se practica en muchas culturas, pero la planificación familiar natural es difícil de
usar después de un alumbramiento debido a los ciclos menstruales impredecibles. El
método del coito interrumpido se usa comúnmente en algunas culturas; a menudo por las
parejas que han tenido experiencias negativas con otros métodos de planificación
familiar o que no pueden usarlos por razones de salud.6 Y algunos programas están
animando a los hombres a que se sometan a la vasectomía después del parto o el aborto de
sus compañeras para prevenir embarazos no deseados.
Además de darles información acerca de la planificación familiar, a los hombres
también se les pueden transmitir mensajes relativos a su propia salud de la
reproducción, como la prevención y el tratamiento de las ETS y la detección del
cáncer. También puede animárseles a participar en los cuidados de los hijos, aprender
el valor que representa tener una hija y apreciar la importancia de apoyar a sus esposas
durante la lactancia, incluido el uso del MELA. El apoyo que el compañero puede brindar a
la mujer es uno de los requisitos principales para que la lactancia materna tenga éxito.
Para llegar hasta los hombres, los proveedores pueden dar mensajes en cuanto a la forma
en que la planificación familiar y otras intervenciones de salud en el posparto influyen
en la vida cotidiana, declara Mary Nell Wegner, directora de la iniciativa "Los
hombres como socios", de AVSC International, y agrega: "Con frecuencia, el
interés de los hombres gira en torno a las cuestiones económicas. Éste puede ser un
aspecto que pueden abordar los asesores". Y añade que para que las intervenciones
sean eficaces, también deben ser específicas de cada cultura y tener en cuenta las
necesidades del hombre y la mujer.
Participación durante el posaborto
En Egipto, un estudio realizado recientemente por el Population Council reveló que las
mujeres que se hospitalizaban para recibir tratamiento por abortos incompletos se
preocupaban de que sus esposos y familiares las presionaran durante la recuperación.7 En
particular, temían ser castigadas por no poder tener un embarazo a término. Las mujeres
no esperaban recibir apoyo de sus esposos, sino que simplemente tenían la esperanza de
que no les causaran preocupación.
Para ayudar a mejorar la recuperación de esas mujeres, la doctora Nahla Abdel Tawab y
el doctor Huntington del Population Council están estudiando la forma de asesorar a los
esposos. En seis hospitales en el alto Egipto, con colegas de la Sociedad Egipcia de
Asistencia de Fertilidad, trabajaron con aproximadamente 400 parejas, divididas
aleatoriamente en dos grupos. Todas las mujeres que dieron su consentimiento para
participar en el estudio recibieron asesoramiento en el posaborto relativo a una variedad
de temas.
Los hombres de un grupo también recibieron información relativa a la salud mientras
sus esposas recibían tratamiento. La información cubría cinco temas: la necesidad de
recuperación de sus esposas; los signos físicos de alerta que indican complicaciones en
el posaborto; la importancia de los alimentos ricos en hierro para prevenir la anemia; el
retorno de la fertilidad en sus esposas, y la posible necesidad de anticoncepción para
espaciar los nacimientos, limitar el número de hijos o, en caso de aborto no provocado,
darle al sistema reproductor de la mujer un período de descanso.
Se entrevistó a las mujeres al cabo de 30 días desde la fecha del alta, para
determinar si el hecho de que sus esposos hubieran recibido asesoramiento influía en su
recuperación y uso de anticonceptivos. Los resultados del estudio se emplearán para
elaborar un programa de asesoramiento para los hombres.
Aunque los resultados todavía no están disponibles, el doctor Huntington observa
algunas tendencias interesantes. Puesto que muchas de las mujeres que recibieron
tratamiento por complicaciones del aborto llegaron al hospital sangrando considerablemente
o con otras complicaciones, era frecuente que la experiencia atemorizara a la pareja. Sin
embargo, en muchos casos, el personal del hospital no tenía en cuenta a los esposos.
Los hombres que participaron en el asesoramiento apreciaban la atención que se les
prestaba. Los asesores -en su mayoría médicos de sexo masculino- se sentían cómodos
hablando con ellos y les ayudaban a calmar sus temores. El doctor Huntington afirma:
"Hacer participar a los esposos es relativamente fácil y ellos aceptan esa
participación inmediatamente. Esto satisface una necesidad, la de los esposos, y
esperamos que también satisfaga la de las pacientes".
En Turquía, también se está animando a los hombres a que participen en la atención
de posaborto de sus esposas. En ese país, el aborto provocado es legal hasta la décima
semana de embarazo, y muchas mujeres tienen repetidos abortos provocados. Este servicio
puede obtenerse en el sector privado y público. No obstante, los servicios de aborto y de
planificación familiar no están bien vinculados.
La participación de los hombres es particularmente importante en Turquía porque la
repetición de muchos abortos provocados es resultado del fracaso de los métodos
anticonceptivos, especialmente el del coito interrumpido. Un estudio observó que en
Turquía las tres cuartas partes de las mujeres que solicitaron servicios de aborto
estaban usando el método del coito interrumpido en el momento de la concepción.8
Además, muchas parejas no se dan cuenta de que los abortos repetidos pueden poner en
peligro la salud y perjudicar la fertilidad.
Por lo que respecta a las casadas, el aborto no puede realizarse sin el consentimiento
del esposo, lo cual constituye una barrera para obtenerlo. Pero el doctor John M. Pile, de
AVSC International (AVSC) y unos médicos turcos encontraron la forma de aprovechar ese
requisito. Animaron a los hospitales que ofrecían servicios de aborto a que asesoraran a
los hombres mientras se daba tratamiento a sus esposas.
Algunos miembros del personal simplemente proporcionaban a los esposos un folleto
informativo de planificación familiar. Otros hospitales daban asesoramiento a grupos y a
parejas relativo a la planificación familiar y las enfermedades de transmisión sexual,
los riesgos inherentes a los abortos repetidos y el procedimiento mismo del aborto. Pile
afirma que los hombres tenían muchos conceptos erróneos acerca de los métodos
anticonceptivos de las mujeres, y esas sesiones habían ayudado a disiparlos. Agrega que
la labor no fue costosa y que fue relativamente fácil realizarla.
El Hospital de Maternidad de Konak, en Izmir, Turquía, ofreció un programa más
amplio, con servicios de asesoramiento y de vasectomía en el lugar. Según un estudio
realizado en 1994, el 3 por ciento de los hombres eligieron el procedimiento quirúrgico,
comparado con una prevalencia inferior al 1 por ciento en todo el país.9 El uso general
de anticonceptivos es elevado en los hospitales que asesoran a los hombres después del
aborto de sus esposas. Por ejemplo, en 1995, en el Hospital de Mujeres de Zekai Tahir
Burak, en Ankara, casi un 98 por ciento de las parejas que habían recibido asesoramiento
eligieron un método anticonceptivo después del aborto.
Participación durante el posparto
En el Hospital Çapa, en Estambul, unos investigadores de la Universidad de Estambul y
de la Universidad de Johns Hopkins observaron que los hombres también deseaban participar
en la atención de salud perinatal. También notaron que muchos esposos sentían
curiosidad por el desarrollo del feto y deseo de atender a sus esposas y sus recién
nacidos, pero no sabían qué hacer. Las mujeres también dijeron que deseaban tener el
apoyo de sus esposos.10
Para encontrar la mejor forma de hacer participar a los hombres, los investigadores
sometieron a prueba tres intervenciones de salud. Ofrecieron sesiones de asesoramiento en
grupo a ambos miembros de la pareja, establecieron un servicio de consulta telefónica
directa para responder a preguntas relacionadas con el posparto y elaboraron un folleto
informativo de salud perinatal.
A pesar de que los hombres afirmaron que deseaban participar en la atención de
posparto, relativamente pocos asistieron a las sesiones de grupo o usaron el servicio de
consulta telefónica; y dijeron que no lo habían hecho debido a las largas horas de
trabajo y a la falta de tiempo libre. Más bien, prefirieron leer el folleto. Para futuras
intervenciones, los investigadores recomendaron fomentar la participación de los hombres,
pero sin insistir en ello.
En México se está comenzando a utilizar otra estrategia para hacer participar a los
hombres en el período perinatal. Su programa nacional de planificación familiar en el
posparto ha centrado la atención principalmente en ofrecer a las mujeres dos métodos
anticonceptivos -el DIU y la esterilización- durante el período inmediato de posparto.
El éxito que ha tenido en beneficiar a las mujeres ha hecho de él un modelo en el mundo
en desarrollo, pero ha sido criticado por el número limitado de métodos que se ofrecen,
por la notificación de que se ha presionado a las mujeres para que los acepten, y por la
inquietud de que el ofrecimiento de métodos durante el parto o posparto inmediato no es
algo ideal.
Para fomentar el uso de métodos masculinos, el Ministerio de Salud de México está
haciendo planes para trabajar con AVSC para asesorar a los hombres durante el período
prenatal acerca de la vasectomía, junto con el asesoramiento de sus compañeras. A partir
del año próximo, los hombres podrán elegir hacerse la vasectomía en el mismo hospital
donde sus esposas dan a luz -incluso al mismo tiempo- o hacérsela en un centro de salud
familiar en cualquier momento. El Instituto Mexicano del Seguro Social ya ofrece servicios
de vasectomía en el posparto.
Quizás sea más fácil ofrecer servicios de vasectomía en los centros de salud, pero
vincularlos a la atención en el posparto es una medida simbólica importante, afirma el
doctor Alcides Estrada, director de las oficinas regionales de AVSC en América Latina y
el Caribe. Añade que al hacer hincapié en las "vasectomías en el posparto"
los proveedores se acuerdan de hablar con las parejas en el período perinatal acerca de
los métodos masculinos. "Es importante hacer participar a los hombres en la salud de
la reproducción en todo momento que tengamos contacto con ellos."
-- Carol Lynn Blaney
Carol Lynn Blaney, antigua escritora de Network, escribe sobre temas científicos y
reside en San José, California, EE.UU.
Referencias
- Pile JM, Bumin C, Ciloglu A, et al. Involving men as partners in
reproductive health: lessons learned from Turkey. AVSC Working Paper No. 11, Draft. New
York: AVSC International, 1997.
- Ezeh A. Reproductive preferences and behaviour: how men and women
compare. Planned Parenthood Challenges 1996;2:5-19.
- McCauley AP, Robey B, Blanc AK, et al. Opportunities for women through
reproductive choice. Population Reports, 1994;Series M(12).
- Balogh SA, Cole LP. Contraceptive services for the postpartum and
postabortion woman. In Gynecology and Obstetrics. Eds, Droegemueller W, Sciarra JJ.
(Philadelphia: J.B. Lippincott, 1994) 1-11.
- Rivera R, Kennedy K, Balogh S. Postpartum Contraception:
Contraceptive Technology Update Series. Research Triangle Park, NC: Family Health
International, 1994.
- Oodit G. Withdrawal: a time-honoured but risky method? Planned
Parenthood Challenges 1996;2:25.
- Huntington D, Nawar L, Abdel Hady, D. An Exploratory Study of the
Psycho-social Stress Associated with Abortions in Egypt: Final Report. Cairo: The
Population Council, 1995.
- Huntington D, Dervisoglu AA, Pile J, et al. The quality of abortion
services in Turkey. Int J Gynecol Obstet 1996;53(1):41-49.
- Pile.
- Istanbul University Institute of Child Health. Postpartum Family
Planning and Health in Istanbul: Bringing Fathers into the Picture. Final Report. Unpublished
paper. Istanbul: Istanbul University Institute of Child Health, 1996.
|