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Después de dar a luz, la mujer tiene que atender al recién nacido --tarea
particularmente difícil para las mujeres que son madres por primera vez-- y tratar de
recuperarse del embarazo y del parto. Muchas mujeres en el posparto también desean
espaciar los nacimientos o limitar su número, para proteger su propia salud y la de sus
recién nacidos.
A pesar de esas necesidades especiales, los servicios de salud suelen prestar poca
atención a la atención en el posparto, incluida la necesidad de empezar la
anticoncepción cuando la fertilidad regresa. Por ejemplo, en Ecuador, las tres cuartas
partes de las mujeres asisten a visitas prenatales, pero sólo la tercera parte recibe
atención de posparto.1 En un estudio realizado en dos hospitales de Kenia, el 92 por
ciento de las mujeres en el posparto informaron que deseaban usar la planificación
familiar, pero sólo el 2 por ciento salió del hospital con un método anticonceptivo
después del parto.2 En todo el mundo, aproximadamente la tercera parte de las mujeres que
tienen una necesidad insatisfecha de planificación familiar están embarazadas o han dado
a luz recientemente.3
Cuál es la mejor forma de prestar servicios a las mujeres en el posparto? La
Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF) anima a sus afiliadas a
integrar la planificación familiar en otros servicios, afirma la doctora Pramilla
Senanayake, subsecretaria general de la organización. "Les hemos dicho: 'Para las
mujeres que están atendiendo es mucho mejor la estrategia integral, por lo tanto, traten
de coordinar otros grupos en la prestación de atención en el posparto y cooperen con
ellos'", agrega. Esta estrategia previene la duplicación de servicios y de labor de
expertos, reduce los costos y responde al llamamiento de la Conferencia Internacional
sobre la Población y el Desarrollo, celebrada en 1994 en El Cairo, relativo a los
servicios integrados.
Cuándo comenzar los
métodos después del embarazo
Madres
lactantes |
Madres
no lactantes |
Inmediatamente
- MELA (protección hasta seis meses)
- Condones (masculino o femenino)
- Espermicidas
- Esterilización
Inmediatamente o esperar
- Inserción del DIU entre las primeras 48 horas1 o después de 6 semanas
Esperar seis semanas
- Diafragma
- Capuchón cervical
- Esponja
- Métodos sólo de progestina (PSP, Norplant, DMPA)
Esperar seis meses
- Anticonceptivos orales combinados (píldoras o inyectables)2
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Inmediatamente
- Condones (masculino o femenino)
- Espermicidas
- Esterilización
- Métodos sólo de progestina (PSP, Norplant, DMPA)
Inmediatamente o esperar
- Inserción del DIU en las primeras 48 horas1 o depués de seis semanas
Esperar tres semanas
- Anticonceptivos orales combinados (píldoras o inyectables)
Esperar seis semanas
- Diafragma
- Capuchón cervical
- Esponja
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Mujeres
en el posaborto
(Primer trimestre) |
Hombres
|
| Inmediatamente
|
Vasectomía (esterilización masculina):
cualquier pareja la puede usar inmediatamente después del embarazo. |
Mujeres
en el posaborto
(Segundo trimestre) |
Notas:
- El riesgo de expulsión puede ser mayor si el DIU se inserta después de los primeros 10
minutos y 48 horas después del parto, comparado con las inserciones inmediatas.
-
- Se puede empezar después de seis semanas sólo si la lactancia materna está bien
establecida y no hay otras opciones disponibles o aceptables. En general, los
anticonceptivos orales combinados no se recomiendan para las mujeres que están
amamantando.
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Inmediatamente
- Condones (masculino o femenino)
- Espermicidas
- Métodos sólo de progestina (PSP, Norplant, DMPA)
- Esterilización
- Anticonceptivos orales combinados (píldoras o inyectables)
Inmediatamente o esperar
- Inserción del DIU en las primeras 48 horas1 o después de seis semanas
Esperar seis semanas
- Diafragma
- Capuchón cervical
- Esponja
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) está adoptando medidas análogas. En mayo,
la OMS convocó a un grupo de expertos para determinar cómo abordar las necesidades de
las mujeres en el posparto y las de sus recién nacidos. El informe del grupo, previsto
para finales de año, recomendará la atención adecuada en el posparto para la madre y el
niño, incluidos la nutrición, el apoyo social y la prevención de la infección por el
VIH, además de la planificación familiar.
El doctor Roberto Rivera, director corporativo de asuntos médicos internacionales de
FHI, afirma: "La integración de la planificación familiar en los servicios
maternoinfantiles es esencial. Es la mejor forma de atender a las necesidades de salud de
la reproducción en el posparto que son cada vez mayores". También dice que ofrecer
una variedad de servicios --incluida la planificación familiar pero sin limitarse a
ella-- protege la salud de la mujer y de sus hijos, previene el uso forzado de
anticonceptivos y mejora la calidad de la atención.
Los proveedores de México, Chile, Zambia, las Filipinas y de otras partes están
estableciendo servicios integrados de posparto que incluyen la planificación familiar.
Muchos de ellos vinculan la atención maternoinfantil al suministro de anticonceptivos;
otros hacen hincapié en la lactancia para mejorar la salud de la madre y del lactante al
tiempo que se obtiene protección anticonceptiva, y otros vinculan los servicios
prenatales y de planificación familiar al seguimiento en el posparto.
Recursos limitados
Es posible que a los proveedores que tienen pocos recursos, poco tiempo y poca
capacitación les parezca una tarea abrumadora ofrecer una variedad de servicios. Pero es
posible que se logre satisfacer a más clientes, realizar un buen seguimiento y mejorar la
atención de salud, dice el doctor Enrique Suárez, director de la Federación Mexicana de
Asociaciones Privadas de Salud y Desarrollo Comunitario (FEMAP), organización no
gubernamental mexicana que empezó a ofrecer servicios perinatales integrados a principios
de los años ochenta. Y agrega: "Hay que ver a la persona en su totalidad y
considerar que tiene otras necesidades además de la planificación familiar. De lo
contrario, no puede haber comunicación con ella".
Actualmente, los servicios perinatales de la FEMAP funcionan de la siguiente forma:
aproximadamente 10.000 promotores comunitarios remiten a las embarazadas a las clínicas
de la FEMAP en todo México para que reciban atención prenatal. Durante los
reconocimientos periódicos, los médicos o las enfermeras les informan acerca de
nutrición, desarrollo fetal y lactancia. Las mujeres también se someten a exámenes para
detectar cáncer del aparato reproductor y enfermedades de transmisión sexual y se las
asesora acerca de la planificación familiar. Cuando llega el momento del parto, las
mujeres acuden a uno de los siete hospitales de la FEMAP o a un hospital vinculado a la
organización, donde los trabajadores de salud ofrecen atención médica y refuerzan los
mensajes que se dieron a las mujeres durante las visitas prenatales.
Después de que las mujeres regresan a sus hogares, los promotores vuelven a ponerse en
contacto con ellas y les dan más información relativa a los métodos de planificación
familiar, si es necesario, y les recuerdan que regresen a la clínica de la FEMAP para los
exámenes periódicos de posparto. Estas visitas combinan la atención maternoinfantil,
incluidas las vacunas, el apoyo a la lactancia, los exámenes médicos y otros servicios.
Muchos proveedores informan que para las mujeres es importante vincular la atención
infantil a los exámenes periódicos en el posparto, porque muchas de ellas regresan por
sus hijos, pero no lo harían por ellas mismas.
Actualmente, cerca del 40 por ciento de las clientas de la FEMAP regresan para hacerse
exámenes periódicos de posparto, comparado con menos del 5 por ciento en 1981, cuando el
programa empezó. La tasa de servicios prenatales es aún mejor: aproximadamente el 80 por
ciento de las clientas embarazadas de la FEMAP se benefician de ellos. La educación de
las mujeres en atención preventiva de salud, especialmente durante el período prenatal,
es esencial para el éxito del programa, afirma el doctor Suárez.
Durante las consultas perinatales de planificación familiar, las mujeres eligen entre
una variedad de métodos anticonceptivos disponibles, por ejemplo, píldoras, condones,
esterilización quirúrgica voluntaria y el dispositivo intrauterino (DIU). La tasa de
continuidad de utilización de anticonceptivos es elevada: aproximadamente 72 por ciento
al cabo de cinco años. Puesto que la FEMAP está en condiciones de brindar un seguimiento
excelente, también puede ofrecer una variedad de métodos a corto y largo plazo con la
seguridad de que se atenderán las necesidades de las mujeres, opina el doctor Suárez.
Poder tener una opción anticonceptiva disponible después del parto es importante
porque los intervalos más prolongados entre un nacimiento y otro mejoran la salud del
lactante y de la madre. El riesgo de morir durante la infancia que corre un niño nacido
antes de que hayan transcurrido dos años desde el nacimiento de un hermano es más del
doble que el riesgo que corre un niño nacido después de un período más largo, y hay
más probabilidades de que un niño nacido muy poco después de un parto anterior sea
prematuro.4
El Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (ICMER) también ofrece un programa de
salud integrado de posparto, que empezó en un entorno de investigación y luego se
estableció en el Consultorio San Luis de Huechuraba, clínica de un barrio pobre de
Santiago. Mediante el programa, se invita a las mujeres a acudir con sus lactantes para
reconocimientos periódicos de salud durante muchos meses. Entre los componentes del
programa figuran el asesoramiento adaptado a cada clienta; el manejo de la lactancia; la
anticoncepción y la salud maternoinfantil; y el trabajo en equipo entre los proveedores.
Las participantes dicen que aprecian la información y el trato respetuoso que les da
el personal, afirma la doctora Soledad Díaz, directora del programa. Las participantes
registraban tasas de continuidad de utilización de anticonceptivos superiores al 95 por
ciento si cumplían un año en el programa, y presentaban tasas más elevadas de lactancia
comparadas con las mujeres de Santiago que no participaban.
La doctora Díaz declara: "La práctica del amamantamiento unido a la amenorrea de
la lactancia exige mucho de las mujeres, y es posible que éstas necesiten apoyo del
sistema para que continúen haciéndolo durante mucho tiempo. Si se brinda dicho apoyo,
posiblemente contribuya a una interacción positiva entre el equipo de salud y las
clientas, particularmente si las madres perciben los beneficios que dicha práctica tiene
en el crecimiento y la salud del lactante". Tales interacciones pueden hacer que los
anticonceptivos y las intervenciones sean más aceptables, agrega.
Anticoncepción en el posparto
Las mujeres que están en el período de posparto tienen necesidades especiales en
materia de salud, como por ejemplo requisitos particulares de anticonceptivos. Los DIU,
los métodos de barrera y los anticonceptivos hormonales son apropiados para el período
de posparto, pero el asesoramiento relativo a su uso puede ser diferente del que se da
para el uso corriente, en especial respecto a las mujeres que amamantan. Los proveedores
deben estar al tanto de las restricciones e informar a las clientas al respecto para
brindar una cobertura anticonceptiva eficaz y proteger al niño que se alimenta de leche
materna.
Por ejemplo, el DIU es una buena opción para la mayoría de las mujeres después del
embarazo, incluidas las que están amamantando. Sin embargo, los DIU deben insertarse en
el transcurso de 48 horas después del parto o esperar hasta que hayan transcurrido seis
semanas, para reducir el riesgo de expulsión (durante las 48 horas después del parto, el
riesgo de expulsión es mínimo cuando se inserta inmediatamente, es decir, dentro de un
período de 10 minutos desde el momento del parto). Los métodos de barrera que requieren
ajuste, como el diafragma, deben empezar a usarse al cabo de seis semanas. Aunque la
esterilización se puede realizar en cualquier momento, algunos expertos consideran que es
preferible posponerla hasta que hayan transcurrido por lo menos cuatro semanas después
del parto para reducir el riesgo de infección.
Los métodos hormonales sólo de progestina (como los inyectables, el Norplant y las
píldoras sólo de progestina) pueden empezar a usarlos inmediatamente después del parto
las mujeres que no estén amamantando, pero las que sí están amamantando deben posponer
su uso hasta que hayan transcurrido seis semanas después del parto, ya que las hormonas
se transfieren de la madre al lactante mediante la leche materna. Aunque no se han
notificado efectos adversos entre los niños expuestos a hormonas sintéticas durante la
lactancia, la mayoría de los expertos recomiendan posponer el uso como medida de
precaución por motivos teóricos.
Por lo general, las mujeres que están amamantando, deben posponer durante seis meses
el uso de métodos hormonales combinados (los que contienen estrógeno), incluidos los
anticonceptivos orales y ciertos inyectables, pero si la lactancia está bien establecida
y no hay otras opciones anticonceptivas disponibles o aceptables, pueden empezar a usarlos
al cabo de seis semanas. En general, los métodos hormonales combinados no se recomiendan
para las mujeres que están amamantando, a menos que no existan otras opciones aceptables,
ya que el estrógeno puede hacer disminuir la cantidad de leche materna. Algunos expertos
recomiendan que las mujeres que no están amamantando pospongan el uso de métodos
hormonales combinados hasta que hayan transcurrido tres semanas después del parto, aunque
no se sabe de ningún riesgo causado por el uso inmediato, salvo el riesgo muy leve de que
ocurran problemas de coagulación sanguínea.
Una opción anticonceptiva excelente para las mujeres en el posparto es el método de
lactancia y amenorrea (MELA), que si se usa correctamente es eficaz por lo menos en un 98
por ciento. El uso correcto exige que la menstruación no se haya reanudado, que la mujer
amamante completa o casi completamente y que su niño sea menor de seis meses de edad.
Educar acerca del MELA y promover su uso puede ser una forma ideal de prestar atención
integrada de posparto. Al promover la lactancia completa durante seis meses, la educación
relativa al MELA puede producir otros benéficos para la salud de la madre y el niño. Los
lactantes que se alimentan de leche materna reciben protección inmunológica contra las
infecciones intestinales, además de recibir una nutrición excelente. La lactancia
también agiliza la involución del útero después del parto, disminuye el sangrado del
posparto y es posible que proteja contra el cáncer de mama. Los proveedores que han
recibido capacitación relativa al MELA y otra atención de posparto pueden cerciorarse de
que la práctica del amamantamiento esté marchando bien y que el lactante y la madre
gocen de buena salud.
Las mujeres que usan el MELA deben estar preparadas para usar otro método
anticonceptivo cuando las condiciones para el MELA dejan de existir. Los servicios
integrados que tienen un componente relativo al MELA pueden cerciorarse de que las nuevas
madres reciban los métodos de planificación familiar que ellas elijan cuando los
necesiten. Por otra parte, como ocurre con otros métodos anticonceptivos, salvo el
condón, el MELA no protege contra el VIH, virus que causa el SIDA.
Los servicios de planificación familiar y de salud de Ecuador, las Filipinas, Zambia y
otros países han empezado a promover el uso del MELA para mejorar la salud y las
prácticas de anticoncepción. Por ejemplo, en Zambia, las mujeres que se hacen exámenes
periódicos prenatales o en el posparto en las clínicas públicas pueden hablar con
asesores del Movimiento de Vida Familiar, que es una organización no gubernamental, para
recibir asesoramiento acerca de técnicas adecuadas de la lactancia y el MELA.
Kristin Cooney, directora de lactancia y salud maternoinfantil del Instituto de Salud
Reproductiva de la Universidad de Georgetown, en Washington, dice: "A las mujeres les
parece muy conveniente estar en la clínica y obtener lo que necesitan". A algunos
proveedores les preocupa que las mujeres que usan el MELA no procedan al uso de otros
métodos eficaces de planificación familiar. Sin embargo, agrega que en Zambia, como en
otros países, el MELA animó a las mujeres a empezar a usar otros anticonceptivos.
La capacitación: un paso esencial
Un paso esencial para mejorar o establecer servicios de posparto es la capacitación
para usar métodos anticonceptivos en el posparto y vincular la atención de salud para la
mujer a la planificación familiar y la atención infantil. La capacitación puede
diseñarse para atender necesidades especiales.
- Con frecuencia, en las zonas rurales de las Repúblicas de Asia Central las mujeres
hacen un largo viaje hasta el hospital sólo para dar a luz. En 1996, FHI realizó una
serie de talleres de capacitación en planificación familiar, que incluía temas de
posparto, para más de 100 médicos generales, obstetras-ginecólogos, pediatras y
parteras de la región. La doctora Irina Yacobson, asistente de capacitación clínica de
FHI que participó en los talleres afirma: "Es muy importante aprovechar la
oportunidad que brinda esta única visita al hospital para asesorar a las mujeres y
ayudarlas a considerar sus opciones anticonceptivas. A las mujeres les interesa reducir el
número de embarazos o espaciar el nacimiento de sus hijos, especialmente porque la
economía de la región es tan mala. Pero no están al tanto de las opciones
anticonceptivas que tienen a su disposición".
Agrega que la capacitación de una variedad de especialistas era importante porque las
mujeres ven a distintos médicos, lo cual depende de si están embarazadas o en el
período de posparto. Los talleres abarcaban los métodos apropiados para la
anticoncepción en el posparto, entre ellos el DIU, los condones, los inyectables y el
método de lactancia y amenorrea (MELA).
- En las regiones donde las mujeres están más acostumbradas a buscar atención de salud,
la capacitación puede usarse para mejorar los servicios de posparto. En años recientes,
FHI dirigió una serie de talleres de planificación familiar en el posparto en América
Latina. Estas conferencias examinaron el estado en que se encontraba la atención de
posparto en la región, exploraron las opciones para mejorar la atención, describieron el
uso de anticonceptivos en el posparto y animaron a los participantes a integrar los
servicios de posparto en los programas existentes o a establecer nuevos servicios.
-
- Algunos países usan la capacitación para llegar hasta las mujeres subatendidas en el
período de posembarazo y para mejorar el acceso a la atención y la calidad de la misma.
En Egipto, AVSC International (AVSC) está capacitando a los proveedores para que ofrezcan
ligaciones tubáricas a las mujeres que tienen probabilidades de tener un embarazo con
alto riesgo. También está capacitando a los trabajadores de atención de salud para que
se pongan en contacto con las mujeres en los períodos inmediatos de posparto y posaborto
y les ofrezcan información acerca de la planificación familiar y la opción de hacerse
insertar un DIU antes de ser dadas de alta. El Programa de Salud de la Reproducción sin
Riesgos se ha establecido en cinco hospitales, que se usarán como centros de
capacitación para ampliar más los servicios en el sector público.
"En Egipto, la planificación familiar es tradicionalmente un servicio ambulatorio
y no está integrado en la atención de posparto" afirma Georgeanne Neamatalla Kumar,
directora principal de programas de AVSC que dirige el proyecto, cuyo objetivo es
fortalecer y vincular la planificación familiar a otros servicios a lo largo de los
períodos perinatal y de posparto.
AVSC asiste a los proveedores en la elaboración de normas de práctica, sistemas de
registro e información de los clientes y mejores prácticas de prevención de
infecciones, agrega Kumar. AVSC también orienta al personal de todos los niveles
--incluidos los administradores, el personal de limpieza y los trabajadores de atención
de salud-- para que reconozcan a las mujeres en alto riesgo y las remitan para que reciban
asesoramiento acerca de la prevención del embarazo.
- Carol Lynn Blaney |
Servicios prenatales
Muchos expertos afirman que el asesoramiento en planificación familiar para la
anticoncepción en el posparto debería tener lugar varios meses antes del nacimiento, y
también después de éste. El asesoramiento prenatal para la anticoncepción en el
posparto --especialmente para los métodos a largo plazo, tales como la esterilización
quirúrgica y los DIU-- permite a la mujer tomar una decisión más informada sin la
presión del tiempo. El asesoramiento prenatal también puede ayudar a educar a la mujer
acerca de su fertilidad. Por ejemplo, en todo el mundo muchas mujeres usan el regreso de
sus períodos menstruales, y no el final del embarazo, como señal de que deben volver a
usar la anticoncepción. Sin embargo, el regreso de la menstruación puede indicar que la
fertilidad regresó semanas antes.
Según las investigaciones, las necesidades de las mujeres y el momento considerado
como oportuno pueden ser diferentes en los proveedores. Por ejemplo, un estudio que
realizó el Instituto de Salud Infantil en Estambul, Turquía, observó que la mayoría de
las 184 mujeres que se entrevistaron durante el posparto habían querido recibir
información de planificación familiar durante las visitas prenatales, mientras que otras
mujeres prefirieron el período inmediatamente después del parto, o 40 días después de
éste. También querían información relativa a la atención del lactante. Muchas mujeres
que querían información de anticonceptivos no la recibieron en absoluto. Por otra parte,
los proveedores pensaron que la información de planificación familiar debía ofrecerse
principalmente después del parto, a las mujeres que corrían un alto riesgo de tener
embarazos difíciles.5
Los programas que "ofrecen sólo una gama limitada de anticonceptivos y obligan a
las mujeres a aceptarlos inmediatamente después del parto, pueden ser criticados y
acusados de que usan tácticas coercitivas", afirma la doctora Beverly Winikoff,
directora del programa de salud de la reproducción del Population Council. "Hay que
tener una perspectiva más amplia acerca de lo que quiere la gente. Nosotros pensamos que
es más lógico que las mujeres y los proveedores tengan mayor flexibilidad;" por
ejemplo, ofrecer una variedad de métodos y fechas de iniciación.
Al tener en cuenta las necesidades de las mujeres, los proveedores pueden aprovechar
los momentos más oportunos para darles información. En el hospital materno y neonatal de
Sfax, Túnez, que comenzó a ofrecer servicios integrados de posparto hace más de diez
años, se instó a las mujeres a que regresaran después de 40 días para que les hicieran
un examen médico a ellas y a sus recién nacidos. La visita incluía la planificación
familiar. El período de 40 días tiene un significado cultural y religioso para los
musulmanes, de modo que las tunecinas se acordaron de la fecha y estaban ansiosas de
participar. Más del 83 por ciento regresó a las visitas de seguimiento.6
En otros lugares de África, los proveedores están notando la demanda de servicios
integrados de calidad, dice la doctora Karen Stein, asociada del programa del Population
Council. También afirma: "Con frecuencia, las mujeres discontinúan los métodos no
sólo porque reciben información errónea o insuficiente acerca de las ventajas,
desventajas y efectos colaterales, sino porque sus otras necesidades de salud de la
reproducción no se satisfacen, y tienden a culpar al método" por las infecciones
del aparato reproductor u otros problemas. Y agrega: "Los proveedores están
comenzando a abordar esa cuestión". Afirma que las mujeres en el período perinatal
necesitan información acerca de muchos temas importantes; por ejemplo, el proceso de
recuperación, qué se debe comer, los síntomas de las infecciones, cuándo se pueden
reanudar las relaciones sexuales, cuándo es demasiado el sangrado en el posparto, cómo
reconocer las enfermedades y qué hacer durante las diferentes etapas de desarrollo y
crecimiento de los recién nacidos.
Sin embargo, muchos servicios de planificación familiar se siguen ofreciendo en
diferentes lugares mediante sistemas separados de los servicios de atención de salud
maternoinfantil. En tales casos, afirma el doctor Rivera, de FHI, el primer paso hacia la
integración sería la coordinación de los servicios y su prestación en el mismo lugar.
Los servicios coordinados son más convenientes y menos costosos para las clientas y
ofrecen una atención de mejor calidad. En los lugares donde hay pocos servicios,
capacitar a los proveedores de salud maternoinfantil para que ofrezcan planificación
familiar sería otro paso importante.
Los proveedores de servicios de planificación familiar suelen oponerse a la
integración porque temen perder a las clientas, reducir su eficacia o agotar los
recursos. Pero la integración de los servicios mejora la atención que se da a las
clientas y, en algunos casos, se paga por sí sola.
Aproximadamente 70 por ciento de las clientas de la FEMAP, en especial familias de
bajos ingresos, pagan por sus servicios, lo cual permite que la organización sea
autosuficiente. El doctor Enrique Suárez afirma: "Nuestra estrategia es tener alto
volumen, alta calidad y precios bajos. Tenemos procedimientos muy eficaces y reducción de
costos. Es un equilibrio delicado".
Algunos afiliados de la IPPF han respondido al llamamiento de atención integrada con
cierta inquietud de que el método diluya la planificación familiar. La doctora
Senanayake, de IPPF, dice: "Cuando uno ha hecho bien algo durante 40 años, la idea
de ampliación y diversificación siempre es desafiante y amenazadora. Pero nosotros no
queremos restarle importancia a la planificación familiar. No queremos socavarla, sino
ampliarla y enriquecerla mediante el forjamiento de vínculos y la labor en las áreas
más amplias de la salud sexual y de la reproducción".
--Carol Lynn Blaney
Carol Lynn Blaney, antigua colaboradora de Network, escribe sobre temas científicos
y reside en San José, California, EE.UU.
Referencias
- Pan American Health Organization/Family Health International. Postpartum
and Postabortion Family Planning in Latin America: Interviews with Health Providers,
Policy-makers and Women's Advocates in Ecuador, Honduras and Mexico WP97-02. (Research
Triangle Park: Family Health International, 1997) 13.
- Bradley J, Lynam P, Gachara M, et al. Unmet family planning demand:
evidence from two sites in Kenya. Jour Obst Gyn East Cent Afr 1993; 11:20-23.
- Robey B, Ross J, Bhushan I. Meeting unmet need: new strategies. Population
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- Potts M, Thapa S. Child Survival: The Role of Family Planning.
(Research Triangle Park, NC: Family Health International, 1991) 8.
- Bulut A. Postpartum service delivery, Istanbul, Turkey. In Rethinking
Postpartum Health Care, Proceedings of a Seminar, December 10-11, 1992. (New York:
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- Coeytaux F, Winikoff B. Celebrating mother and child on the fortieth
day: The Sfax, Tunisia postpartum program. Quality/Calidad/Qualite 1989; 1:1-24.
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