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Nota del editor: El estudio descrito en este artículo de Network
de 1997 fue publicado el 20 de agosto de 1998 en el New England Journal of Medicine, Vol.
339, No. 8, pp 504-10. "A Controlled Trial of Nonoxynol 9 Film to Reduce
Male-to-Female Transmission of Sexually Transmitted Diseases" fue escrito por Ronald
E. Roddy, Leopold Zekeng, Kelley A. Ryan, Ubald Tamoufe, Sharon S. Weir, y Emelita L.
Wong.
Un estudio de dos años realizado por FHI ha concluido que el uso de la lámina
espermicida es seguro pero no ofrece a las mujeres más protección contra la infección
por el VIH, la gonorrea o la clamidiasis, que la que se obtiene de los condones.
FHI colaboró con el Ministerio de Salud Pública de Camerún para llevar a cabo el
estudio en dicho país africano. El estudio, diseñado para evaluar una lámina
espermicida que contiene nonoxinol-9 (N-9) no examinó la cuestión de si al usarse el N-9
solo se obtiene protección contra las ETS. Ronald E. Roddy, MPH, epidemiólogo de FHI, y
Leopold Zekeng, PhD, del Ministerio de Camerún, especialista en infecciones por el VIH,
fueron los investigadores principales.
Los condones de látex ofrecen la mejor protección contra las ETS en las personas en
riesgo, pero muchas mujeres no pueden convencer a sus compañeros de que los usen. FHI
considera que se necesitan urgentemente medidas de protección que las mujeres puedan usar
y controlar.
"Lamentablemente, ésta no es una buena noticia para las mujeres, puesto que
teníamos la esperanza de que el N-9 aumentara las opciones disponibles que ellas tienen
para protegerse contra la infección por el VIH", afirmó el doctor Willard Cates
hijo, vicepresidente principal de asuntos biomédicos de FHI. "Debemos acelerar la
investigación que busca nuevos métodos para las mujeres en riesgo de contraer la
infección por el VIH y otras ETS." El VIH es el virus que causa el SIDA.
El N-9 se puede obtener en todo el mundo en muchas formas farmacéuticas, entre las
cuales figuran espumas, gels, supositorios y cremas. Por ejemplo, las mujeres que usan el
diafragma generalmente aplican crema o jalea de N-9 al diafragma, y algunos lubricantes de
condones de látex contienen dicho fármaco. Ninguno de esos otros productos se examinaron
en el estudio. Así mismo, el estudio sólo examinó a mujeres y no consideró si la
lámina de N-9 protege a los hombres.
El estudio fue financiado con una donación de $1,6 millones del National Institute of
Allergy and Infectious Diseases (NIAID - Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades
Infecciosas). "El uso correcto y sistemático del condón es sumamente eficaz, pero
las mujeres tienen que depender de la voluntad de sus compañeros de usar condones",
dice el doctor Rodney Hoff, del programa de prevención del SIDA, de NIAID. "Nosotros
y otros funcionarios de salud pública nos hemos comprometido a diseñar un método de
prevención de las ETS y la infección por el VIH que las mujeres puedan controlar. Este
estudio es parte de esa labor actual."
FHI considera que éste es el estudio más minucioso que se ha realizado hasta la fecha
en cuanto a un espermicida de N-9 y a la función que desempeñan los espermicidas en
proteger a las mujeres contra las ETS. Los resultados suscitan dudas acerca del beneficio
adicional que se obtiene del uso de la lámina de N-9 con los condones como medida
profiláctica contra las ETS. Pero no modifica la recomendación que hace FHI a las
personas en riesgo de contraer infección por el VIH y otras ETS: que deben usar los
condones de látex correcta y sistemáticamente. Otra opción que tienen muchas mujeres es
usar el condón femenino, que puede proteger contra las ETS si se usa sistemática y
correctamente. Además la abstinencia o una relación monógama entre parejas que no
están infectadas son las maneras más fiables de prevenir las ETS.
Otros estudios anteriores y a menor escala indicaron que el N-9 posiblemente reducía
el riesgo de contraer ETS bacterianas, pero no fueron concluyentes en cuanto a si el N-9
previene las infecciones por el VIH. En el nuevo estudio participaron 1.292 trabajadoras
del sexo en Camerún, que se ofrecieron como voluntarias en las clínicas para participar
en el estudio que se realizó entre marzo de 1995 y diciembre de 1996. Para poder
participar, las mujeres no podían estar infectadas por el VIH en el momento en que
iniciaban el estudio. De las voluntarias que reunieron los requisitos, terminaron el
estudio 478 mujeres que habían recibido una lámina anticonceptiva que contenía N-9 y
463 que habían recibido una lámina placebo que no contenía espermicida.
Cada mujer que pidió información acerca de la participación en el estudio recibió
asesoramiento para animarla a dejar de ser trabajadora del sexo (prostituta), actividad
que pone a las mujeres en una situación de gran riesgo de contraer la infección por el
VIH u otras ETS.
A las participantes voluntarias que permanecieron en la situación de riesgo se les dio
condones y se les instó a que los usaran en cada coito. Recibieron un nuevo suministro de
condones frecuentemente, fueron examinadas cada mes y recibieron tratamiento para las
infecciones.
"El personal del estudio de Camerún instó encarecidamente a las voluntarias a
que practicaran comportamientos sexuales de menos riesgo", dice el doctor Zekeng, de
Camerún. A las voluntarias de las ciudades de Yaundé y Duala se les dio asesoramiento
detallado y se les pidió que regresaran cada mes para recibir atención médica, la cual,
según cree FHI, redujo considerablemente los riesgos que de otro modo hubieran corrido.
"Se ayudó a las participantes a adoptar comportamientos de protección, los cuales
redujeron la tasa de infección en más de 50 por ciento", afirma el doctor Zekeng.
Respecto a las mujeres que terminaron el estudio, 147.996 coitos en el grupo que
utilizó la lámina de N-9 y condones se compararon con 146.942 coitos en el grupo que
recibió la lámina placebo y los condones. La tasa de transmisión del VIH fue casi la
misma en ambos grupos. De 100 mujeres que usaron la lámina de N-9 y condones durante un
año (100 años-mujer), 6,7 se infectaron con el VIH, comparadas con 6,6 infecciones por
el VIH entre las que usaron la lámina placebo y condones.
Las tasas comparables relativas a la gonorrea fueron de 33,3 infecciones en el grupo
que usó N-9 y condones y 31,1 en el grupo que recibió lámina placebo y condones, por
100 años-mujer. Las tasas de infección relativas a la clamidiasis fueron 20,6 en las
usuarias de N-9 y condones y 22,2 en las usuarias de la lámina placebo y condones, por
100 años-mujer.
Existe una inquietud en cuanto a la teoría de que el uso frecuente de N-9 posiblemente
aumente el riesgo de contraer ETS, puesto que el uso frecuente del fármaco puede causar
llagas que podrían propiciar la transmisión. Las mujeres que participaron en el estudio
notificaron haber usado la lámina con más frecuencia que la mayoría de las mujeres que
usan N-9. Este estudio no indicó ningún aumento del riesgo de contraer la infección por
el VIH ni otras ETS a causa del uso de la lámina de N-9, aunque sí ocurrieron lesiones
(llagas) con una frecuencia levemente mayor entre las mujeres que usaron el N-9. Se
observaron 42,2 lesiones por 100 años-mujer entre las mujeres que usaron N-9 y condones,
comparadas con 33,5 lesiones entre las que usaron la lámina placebo y condones.
El estudio tiene ciertas limitaciones. Dada la seria preocupación por la seguridad de
las participantes, se les aconsejó que usaran condones cada vez que tuvieran un coito, el
cual es el único método comprobado de protección. Puesto que pocas mujeres notificaron
haber usado la lámina sin condones, el estudio no puede determinar concluyentemente si la
lámina de N-9 sola ofrece protección contra el VIH u otra ETS.
En todo el mundo, aproximadamente las dos terceras partes de las personas infectadas
con el VIH viven en la región de África al sur del Sahara. Uno de los beneficios del
estudio, afirmó el doctor Cates, es que ha demostrado que la investigación acerca de la
prevención de la infección por el VIH entre las personas en alto riesgo de infección
puede realizarse conforme a las más altas normas de la ética.
La lámina que se empleó en el estudio se fabrica en Apothecus Pharmaceutical Corp.,
Oyster Bay, Nueva York, y se vende con el nombre de fábrica VCF Lámina Anticonceptiva
Disolvente.
La lámina anticonceptiva
de N-9 y el riesgo de contraer ETS
Las siguientes preguntas y respuestas, preparadas por Family Health International, se
agrupan para responder a preguntas típicas relativas a información general acerca del
N-9; el reciente estudio realizado por Family Health International y el Ministerio de
Salud Pública de Camerún; y las consecuencias en las políticas de salud pública.
Información general
Qué es el nonoxinol-9 (N-9)?
El nonoxinol-9 (N-9) es un fármaco que se asemeja a los detergentes que se ha empleado
durante más de 40 años en productos vaginales para prevenir el embarazo. El N-9 previene
el embarazo al romper la membrana exterior de los espermatozoides, con lo cual los
elimina. Puesto que el N-9 destruye los espermatozoides, también se conoce como
espermicida.
Cuáles productos contienen N-9?
En los Estados Unidos, el N-9 se encuentra en una variedad de espermicidas vaginales,
entre los cuales figuran gels, espumas, supositorios y láminas. Algunos de esos productos
se han concebido para usarse solos y otros para usarse con el diafragma o el capuchón
cervical. En otros países, el N-9 también se administra en tabletas espumantes
espermicidas. Así mismo, este fármaco se agrega a ciertos condones lubricados.
Todos los espermicidas contienen N-9?
No, pero la mayoría de los productos espermicidas que se venden en los Estados Unidos
emplean este fármaco. Entre otros espermicidas comunes que se usan en todo el mundo
figura el menfegol, fármaco usado en tabletas espumantes espermicidas (de uso
generalizado en Asia) y el cloruro de benzalconio (BZK), ingrediente que se usa
ampliamente en productos fabricados en Francia.
Es seguro el N-9 como anticonceptivo?
Sí. En 1980, basándose en tres decenios de experiencia clínica, la Administración
de los Estados Unidos de Alimentos y Medicamentos (FDA) determinó que el N-9 es seguro y
eficaz como anticonceptivo vaginal. La seguridad del N-9 para uso vaginal se ha demostrado
en estudios de seguridad en animales y por la ausencia de informes que indiquen reacciones
adversas significativas durante varios decenios de experiencia en seres humanos que han
usado productos espermicidas que contienen N-9 para la anticoncepción. En algunas
mujeres, el N-9 causa prurito y ardor vaginales, los cuales desaparecen cuando se deja de
usar el producto. El N-9 también puede causar síntomas análogos en los hombres.
Son todos los productos de N-9 iguales?
No. Estos productos pueden obtenerse en diferentes formas farmacéuticas, tales como
gels, cremas, espumas, supositorios y láminas. Así mismo, los productos espermicidas
comercializados emplean diferentes concentraciones de N-9 (que oscilan entre 52,5 mg y 150
mg en una dosis típica). La lámina que se empleó en el ensayo de FHI-Camerún de la
lámina de N-9 contiene 70 mg de dicho fármaco.
Resultados del estudio de Camerún
Por qué los científicos examinan el N-9, que es un
anticonceptivo, como método para prevenir las ETS?
En el laboratorio, el N-9 elimina el VIH y otros patógenos causantes de ETS al
destruir la capa exterior de los virus y las bacterias que causan las enfermedades, con lo
cual elimina dichos organismos. Así mismo, algunos estudio a pequeña escala realizados
con personas que usaban N-9 indicaron que posiblemente el anticonceptivo protegía contra
las ETS. Sin embargo, la capacidad del N-9 de prevenir la infección por el VIH u otras
infecciones durante el uso real no se ha estudiado rigurosamente.
Otra inquietud acerca del uso del N-9 para prevenir las ETS es si su uso frecuente, o
su uso en altas concentraciones, en realidad puede hacer que aumente el riesgo de
transmisión de las ETS. El uso frecuente o en altas concentraciones de dicho fármaco
puede irritar las células que recubren la vagina y el cuello uterino (produciendo
destrucción epitelial), lo cual produce inflamación, que teóricamente podría facilitar
el acceso del VIH y de otros microorganismos.
Qué concluyó el estudio FHI-Camerún acerca del N-9 y las
ETS?
Este estudio de dos años concluyó que el uso de la lámina de N-9 junto con condones
no ofrece a las mujeres más protección contra la infección por el VIH, la gonorrea o la
clamidiasis que la que se obtiene con los condones solos. También concluyó que el uso
del N-9 no hace aumentar el riesgo de contraer dichas ETS. El estudio no pudo determinar
si la lámina espermicida ofrece protección contra las ETS cuando se usa sola.
Cómo se realizó el estudio para llegar a esas
conclusiones?
En el estudio participaron 1.292 trabajadoras del sexo (prostitutas) en Camerún que se
ofrecieron como voluntarias en las clínicas para participar en el estudio, realizado
entre marzo de 1995 y diciembre de 1996. Se animó a todas las mujeres que consideraron
ofrecerse como voluntarias a que dejaran de practicar su comportamiento de riesgo (tener
compañeros múltiples) ya que éste las pone en una situación de gran riesgo de contraer
ETS. A las que continuaron con el comportamiento de riesgo y se inscribieron en el estudio
se les dio condones frecuentemente y se les instó a que los usaran en cada coito.
La condición para participar en el estudio era que las mujeres no estuvieran
infectadas por el VIH cuando se inscribieran. A las voluntarias se les pidió que usaran
la lámina de N-9 o una lámina placebo (inactiva), antes del coito. Se les explicó la
diferencia entre las dos láminas pero ellas no sabían si estaban usando la lámina que
contenía N-9 o placebo. Fueron examinadas periódicamente para determinar si había
infección por el VIH u otra ETS y se les preguntó si habían tenido síntomas que
pudieran adjudicarse al uso de la lámina.
De las voluntarias que llenaron los requisitos para participar, terminaron el estudio
478 participantes que usaron la lámina anticonceptiva que contenía N-9 y 463
participantes que usaron la lámina placebo que no contenía el espermicida. Tomando como
base un cuidadoso análisis estadístico que tenía en cuenta numerosos factores, incluido
el número de actos sexuales y si se habían utilizado condones también, se determinó
una tasa de transmisión de ETS respecto a cada grupo y esas tasas fueron comparadas.
Se les pagó a las participantes del estudio?
No. Las participantes recibieron exámenes médicos, atención y asesoramiento
gratuitos, condones y lámina que contenía N-9 o placebo gratuitos y se les reembolsó el
costo modesto de transporte para acudir a las clínicas.
Quién dirigió el estudio?
El estudio lo dirigieron investigadores científicos del Ministerio de Salud Pública
de Camerún y de Family Health International, organización de investigación sin fines de
lucro que se especializa en la salud de la reproducción. Lo patrocinó el National
Institute of Allergy and Infectious Diseases (NIAID - Instituto Nacional de Alergias y
Enfermedades Infecciosas) de los EE.UU.
Quién aprobó el estudio?
La importancia científica del estudio fue examinada y aprobada por un grupo de
científicos no gubernamentales que recomendaron que el NIAID financiara el estudio. Antes
de empezar el estudio, el protocolo del mismo fue examinado y aprobado por juntas
examinadoras de ética en Camerún y en Family Health International. En FHI, un Comité de
Protección de Seres Humanos vigila todas las investigaciones que tienen que ver con seres
humanos. Los ocho miembros votantes del grupo de expertos de FHI no son empleados de FHI
sino que vienen de diferentes campos profesionales, entre los cuales figuran el derecho,
los intereses de los consumidores y el clero.
Además, el NIAID examinó el estudio para cerciorarse de que satisfacía los
reglamentos del gobierno estadounidense en cuanto a la investigación biomédica. Para
cerciorarse de que el estudio se estaba llevando a cabo conforme a la ética y que las
voluntarias no estaban siendo expuestas a riesgos indebidos, la Junta de Vigilancia de
Datos y Seguridad, organismo de la NIAID independiente y compuesto por científicos de
universidades y otras instituciones que no tenían nada que ver con el estudio, examinó
los resultados intermedios durante la investigación. No se le pidió a la Administración
de los Estados Unidos de Alimentos y Medicamentos (FDA) que aprobara este estudio porque
el fabricante no estaba tratando de obtener aprobación especial de la FDA para usar esta
lámina para prevenir la infección por el VIH.
Quién pagó el estudio y cuánto costó?
El estudio se financió con una donación de $1,6 millones del National Institute of
Allergy and Infectious Diseases (NIAID) de los Estados Unidos. La Agencia de los Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional y la Fundación Mellon dieron apoyo financiero
para la elaboración del estudio.
Por qué se realizó el estudio en África y no en los
Estados Unidos?
En general, los estudios acerca de las enfermedades infecciosas se llevan a cabo con
las personas que están más expuestas a las enfermedades. En el mundo, dos de cada tres
personas infectadas con el VIH viven en África al sur del Sahara. Entre los trabajadores
del sexo en África al sur del Sahara el riesgo de infección por el VIH es
particularmente elevado. Dada la seria preocupación del estudio por promover el uso del
condón y reducir el riesgo de infección, una consecuencia deseable de realizar el
estudio en Camerún era promover las estrategias de prevención entre las mujeres que
corren un gran riesgo de contraer la infección por el VIH. Realizar el estudio en
Camerún no sólo mejora la calidad científica sino que reduce el riesgo de infección
por el VIH y otras ETS entre las participantes.
Por qué se estudió la lámina anticonceptiva de N-9 y no
otros productos que contienen N-9?
Se eligió la lámina de N-9 porque contiene una dosis baja (70 mg de N-9), con lo cual
se minimiza la posible irritación que pueda causar en el tejido vaginal. Además, ya se
puede obtener sin receta médica en los Estados Unidos, tiene buenas características de
seguridad y es relativamente fácil de usar. El costo relativamente bajo del producto
indicaba que tendría más probabilidades de ofrecerse para uso en países en desarrollo
como Camerún si se observaba que era eficaz para prevenir las ETS. La lámina que se usó
en el estudio se fabrica en la Apothecus Pharmaceutical Corp., compañía estadounidense
con sede en Oyster Bay, Nueva York. Según afirma la compañía, la lámina puede
obtenerse sin receta médica en más de 25.000 boticas y farmacias y la suministran más
de 6.000 clínicas de planificación familiar. La lámina se vende con el nombre de
fábrica VCF Lámina Anticonceptiva Disolvente.
Consecuencias para la salud pública
Cuáles son las consecuencias de este estudio para las
personas que corren el riesgo de contraer la infección por el VIH y otras ETS?
Lamentablemente, este estudio no es alentador para las personas que corren el riesgo de
contraer ETS, especialmente para las mujeres que no pueden convencer a sus compañeros de
que usen condones de látex. Para estas mujeres, el condón femenino es una opción que
puede ofrecer protección contra las ETS si se usa sistemática y correctamente. FHI
considera que se necesita urgentemente llevar a cabo investigaciones para elaborar nuevas
opciones que protejan a las personas contra el VIH y otras ETS.
Todo el que corra el riesgo de contraer ETS debe saber que el uso correcto y
sistemático de los condones de látex es considerado como la mejor medida de protección.
Se considera que la abstinencia y las relaciones monógamas entre parejas que no están
infectadas son las formas más fiables de evitar las infecciones.
Qué recomiendan actualmente los Centros de los Estados
Unidos para el Control y la Prevención de Enfermedades en cuanto a la prevención de la
infección por el VIH?
Actualmente, los CDC recomiendan el uso de condones de látex con espermicidas, o sin
ellos, para prevenir la transmisión del VIH entre las personas sexualmente activas que
corren riesgo. FHI apoya fuertemente esa recomendación. Actualmente no existen datos que
indiquen que los condones lubricados con espermicidas sean más eficaces que otros
condones lubricados en la protección contra la transmisión del VIH y otras ETS.
Investigaciones
seleccionadas en las que se estudiaron el N-9 y las ETS
| A continuación se presenta una bibliografía cronológica de
estudios clave del nonoxinol-9 (N-9) y la prevención de enfermedades de transmisión
sexual (ETS). En todos los estudios prospectivos en los que las participantes voluntarias
corrían el riesgo de contraer la infección por el VIH, se las animó a que usaran
condones de látex sistemática y correctamente. |
| Zekeng L, Feldblum PJ, Oliver RM, Kaptue L. Barrier contraceptive
use and HIV infec-tion among high-risk women in Cameroon [Uso de anticonceptivos de
barrera y la infección por el VIH entre las mujeres en alto riesgo en Camerún]. AIDS
1993; 7(5):725-31. Un estudio observacional realizado con 273 trabajadoras del sexo
en Camerún concluyó que las mujeres que usaban N-9 o condones de látex
sistemáticamente, registraban una reducción significativa de las tasas de infección por
el VIH; esta es la primera vez que un estudio ha notificado pruebas epidemiológicas de
que el N-9 posiblemente proteja contra el VIH. La mitad de las mujeres notificó haber
usado condones en el 63 por ciento o más de los coitos, y la otra mitad notificó haber
usado espermicidas en el 67 por ciento de los coitos como mínimo. Se indicó a las
participantes voluntarias que usaran condones masculinos lubricados sin espermicida y un
supositorio vaginal que contenía 100 mg de N-9, cada vez que tuvieran un coito. El
estudio, que duró 12 meses, lo realizaron el Servicio Nacional de Control del SIDA de
Yaundé y Family Health International.
Un análisis posterior de estos datos concluyó que el uso de supositorios vaginales
que contenían N-9 no hizo aumentar la incidencia de úlceras genitales. Las
investigaciones anteriores habían indicado que el uso frecuente de N-9 podía causar
irritación y ulceración genital. Las úlceras podrían constituir un factor de riesgo
para la infección por el VIH. (Weir SS, Roddy RE, Zekeng L, Feldblum PJ. Nonoxynol-9
use, genital ulcers, and HIV infection in a cohort of sex workers [Uso del nonoxinol-9,
úlceras genitales y la infección por el VIH en una cohorte de trabajadoras sexuales].
Genitourin Med 1995; 71:78-81). Otro análisis de la serie de datos concluyó que los
condones masculinos de látex ofrecían protección significativa contra la gonorrea. (Weir
SS, Feldblum PJ, Zekeng L, Roddy RE. The use of nonoxynol-9 for protection against
cervical gonorrea [El uso de nonoxinol-9 para la protección contra la gonorrea
cervicouterina]. Am J Public Health 1994; 84(6):910-14.)
Feldblum PJ, Weir SS. The protective effect of nonoxynol-9 against HIV infection
(carta) [El efecto protector del nonoxinol-9 contra la infección por el VIH]. Am J
Public Health 1994; 84(6):1032-34.
El reanálisis de los datos recopilados acerca de las trabajadoras del sexo de Camerún
reconfirmaron los resultados del estudio observacional original de que el uso del N-9
posiblemente ofrezca cierta protección contra el VIH. El reanálisis, efectuado por FHI,
observó que cuanto más sistemático era el uso del N-9, menores eran las tasas de
infección por el VIH. Los investigadores también observaron que la tasa de infección
por el VIH disminuía a medida que aumentaba el uso del condón.
Kreiss J, Ngugi E, Holmes K, Ndinya-Achola J, Waiyaki P, Roberts PL, Ruminjo I,
Sajabi R, Kimata J, Fleming TR, Anzala A, Holton D, Plummer F. Efficacy of nonoxynol-9
contraceptive sponge use in preventing heterosexual acquisition of HIV in Nairobi
prostitutes [Eficacia del uso de la esponja anticonceptiva de nonoxinol-9 en la
prevención de la transmisión heterosexual del VIH en prostitutas de Nairobi]. JAMA
1992; 268(4):477-82.
Un ensayo aleatorio controlado relativo al uso de la esponja anticonceptiva de N-9
entre trabajadoras del sexo en Nairobi, Kenia, concluyó que la esponja de N-9
aparentemente no protegía contra el VIH. En las mujeres que usaron dicha esponja se
triplicó la incidencia de úlceras genitales, que se han considerado factor de riesgo
para la transmisión del VIH, y un riesgo mayor de sufrir de vulvitis. Sin embargo, los
investigadores de la Universidad de Washington en Seattle, la Universidad de Nairobi, la
Universidad de Manitoba y el Instituto de Investigación Médica de Kenia que dirigieron
el estudio, afirmaron que en las usuarias de N-9 se había reducido el riesgo de contraer
gonorrea en un 60 por ciento. Se asignaron de forma aleatoria 74 mujeres para que usaran
la esponja de poliuretano que contenía N-9. Se pidió a las mujeres que se colocaran la
esponja cada día antes de tener relaciones sexuales, que usaran una esponja para cada dos
o tres compañeros sexuales y que se extrajeran la última esponja seis horas después del
último coito. A 64 mujeres se les pidió que se aplicaran un supositorio placebo vaginal
de glicerina (después una crema vaginal a base de agua) una vez al día antes del primer
coito del día.
Niruthisard S, Roddy RE, Chutivongse S. Use of nonoxynol-9 and reduction in rate of
gonococcal and chlamydial cervical infections [Uso de nonoxinol-9 y reducción de la tasa
de gonorrea y clamidiasis cervicouterinas]. Lancet 1992; 339:1371-75.
Los efectos del N-9 en la prevención de la clamidiasis y la gonorrea se examinaron en
este ensayo aleatorio controlado, que realizaron en 1990 en Bangkok, Tailandia, FHI y la
Universidad de Chulalongkorn. Los investigadores compararon las tasas de infección
observadas entre 186 mujeres que usaron una lámina de N-9 y condones con las de 157
mujeres que usaron condones con una lámina placebo. Las participantes voluntarias eran
mujeres que trabajaban en salas de masajes y que tenían un promedio de dos o tres
compañeros sexuales cada día. Los investigadores observaron que, en general, el uso del
N-9 hizo disminuir la tasa de gonorrea y clamidiasis cervicouterinas en 25 por ciento. En
las mujeres que usaron el N-9 en más del 75 por ciento de los coitos, la tasa de
infección disminuyó 40 por ciento. En las que lo usaron en menos actos sexuales, el N-9
aparentemente proporcionó poca protección contra la infección cervicouterina. Los
condones proporcionaron mayor protección contra la gonorrea y la clamidiasis que el N-9
solo. No se observaron diferencias en la aparición de úlceras genitales o de infecciones
vaginales por hongos en ninguno de los grupos. Las usuarias de N-9 se quejaron con mayor
frecuencia de irritación genital, ardor, prurito y dolor, aunque los síntomas no se
consideraron graves.
Rosenberg MJ, Rojanapithayakorn W, Feldblum PJ, Higgins JE. Effect of the
contraceptive sponge on chlamydial infection, gonorrhea and candidiasis: a comparative
trial [Efecto de la esponja anticonceptiva en la clamidiasis, la gonorrea y la
candidiasis: ensayo comparativo]. JAMA 1987; 257(17):2308-12.
Las mujeres que usaron una esponja que contenía N-9 registraron tasas menores de
clamidiasis (29 por ciento entre las usuarias de la esponja y 51 por ciento entre las no
usuarias al cabo de siete semanas) y la incidencia de gonorrea también fue menor entre
las usuarias de la esponja (8 por ciento en el grupo que usó N-9 comparado con 40 por
ciento en el grupo control), en un ensayo aleatorio controlado realizado en Bangkok,
Tailandia, y en el que participaron 492 trabajadoras del sexo de salas de masajes. Las
usuarias de la esponja registraron una incidencia mayor de candidiasis que las no usuarias
(12 por ciento comparado con 4 por ciento, respectivamente). A la mitad de las
participantes voluntarias se les asignó el uso de la esponja de N-9 y 246 fueron
asignadas para el grupo de control. Se pidió a las mujeres que siguieran usando su
método de planificación familiar habitual, que en la mayoría de los casos eran
anticonceptivos orales o inyectables, y se les animó a que usaran condones. El estudio
fue dirigido por FHI y el Ministerio de Salud Pública de Tailandia.
Louv WC, Austin H, Alexander WJ, Stagno S, Cheeks J. A clinical trial of nonoxynol-9
for preventing gonococcal and chlamydial infections [Ensayo clínico con nonoxinol-9 para
prevenir la gonorrea y la clamidiasis]. J Infect Dis 1988; 158:518-23.
En este estudio aleatorio controlado en el que participaron 818 mujeres, los
investigadores de la Universidad de Alabama en Birmingham y el Departamento de Salud del
Condado de Jefferson, Birmingham, evaluaron la capacidad del N-9 de prevenir la gonorrea y
la clamidiasis. Las participantes del estudio eran clientas de clínicas donde se tratan
enfermedades de transmisión sexual. Se pidió a un grupo de participantes que utilizara
un gel espermicida que contenía N-9 de venta en el comercio y al grupo de control se le
pidió que usara un placebo. Al cabo de seis meses, los investigadores concluyeron que las
mujeres que habían usado el N-9 tenían menos probabilidades de contraer gonorrea o
clami-diasis que las del grupo que había recibido placebo. Cuanto más sistemático era
el uso del N-9, menores eran las tasas de infección cervicouterina. Otro estudio,
publicado en el American Journal of Obstetrics and Gynecology en agosto de 1990, evaluó
el uso de espermicidas en el mismo grupo de mujeres y observó que las que usaban N-9
registraban una incidencia menor de tricomoniasis y vaginosis bacteriana que las del grupo
que recibió placebo. No se observó ninguna diferencia en la incidencia de candidiasis.
Kelaghan J, Rubin GL, Ory HW, Layde PM. Barrier-method contraceptives and pelvic
inflammatory disease [Métodos anticonceptivos de barrera y enfermedad pélvica
inflamatoria]. JAMA 1982; 248(2):184-87.
Los investigadores de los Centros de los Estados Unidos para el Control y Prevención
de Enfermedades observaron que las mujeres que usaban anticonceptivos de barrera
(condones, espermicidas de N-9, diafragmas con espermicida de N-9) tenían menos
probabilidades de contraer enfermedad pélvica inflamatoria (EPI) que las que usaban otros
anticonceptivos o las que no usaban ningún anticonceptivo. La EPI es una enfermedad grave
en las mujeres que puede causar infertilidad o la muerte. Los investigadores analizaron
los datos obtenidos en el Estudio de la Salud de la Mujer, amplio estudio multicéntrico
de casos y controles realizado en los Estados Unidos entre 1976 y 1978. Compararon los
métodos anticonceptivos que usaron 645 mujeres hospitalizadas por EPI con los métodos
que usaron 2.509 mujeres sin antecedentes de EPI. |
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