En todo el mundo, los hombres y las mujeres jóvenes se ven afectados por un porcentaje
desproporcionado de embarazos no planificados, enfermedades de transmisión sexual (ETS),
incluida la infección por el VIH, y otros problemas graves de salud de la reproducción.
Aproximadamente la mitad de las infecciones por el VIH en el mundo ocurre entre las
personas de 25 años y menores de 25 años de edad, según la Organización Mundial de la
Salud (OMS). En los países industrializados, dos de cada tres ETS ocurren entre los
menores de 24 años de edad, y se cree que la proporción de jóvenes infectados es
incluso mayor en los países en desarrollo.1
Más del 10 por ciento de todos los nacimientos anuales se registran entre las mujeres
de 15 a 19 años de edad, según la Population Reference Bureau (PRB - Oficina de
Referencias Demográficas), con sede en Washington. Incluso cuando el embarazo de las
mujeres jóvenes casadas es planificado, los riesgos de la salud de las madres
adolescentes y sus bebés pueden ser graves. Dado que el organismo no ha madurado
completamente, el riesgo de mortalidad materna es entre dos y cuatro veces más alto en
las adolescentes embarazadas que en las embarazadas mayores de 20 años de edad. La
mortalidad infantil también es mayor entre las madres adolescentes: generalmente 30
porciento más elevada en los recién nacidos de madres de 15 a 19 años de edad que en
los nacidos de mujeres de 20 años de edad o mayores.2
Aproximadamente 2 millones de adolescentes de los países en desarrollo se someten a
abortos en condiciones de riesgo cada año,3 y la tercera parte de todas las mujeres que
acuden al hospital para recibir asistencia médica por complicaciones a causa del aborto
son menores de 20 años. Entre las jóvenes que se someten a abortos en condiciones de
riesgo, los problemas de salud a corto plazo pueden incluir infecciones o lesiones a causa
del procedimiento mismo, como perforaciones del útero, laceraciones del cuello uterino o
hemorragia. Entre las complicaciones a largo plazo figuran el riesgo mayor de embarazo
ectópico, infección pélvica crónica y tal vez infertilidad.
En los artículos que se presentan a continuación, Network examina varias cuestiones
que influyen en la calidad de los servicios de salud de la reproducción que se prestan a
este vulnerable grupo de edad:
- Las perspectivas de género, determinadas en gran medida por condiciones sociales y
culturales, configuran la forma en que los adolescentes perciben la sexualidad y
desempeñan una función importante en el acceso a la información y los servicios.
-
- La educación de salud sexual generalmente retrasa el inicio de la vida sexual activa
entre los jóvenes, y les ayuda a evitar comportamientos de riesgo cuando comienzan a
tener relaciones sexuales.
-
- Los programas para la juventud que tienen éxito suelen compartir ciertas
características, como la participación de los adultos jóvenes, los padres y los
líderes comunitarios durante la planificación.
-
- Las presiones psicológicas y sociales que a menudo afrontan los jóvenes son
consideraciones importantes cuando se prestan los servicios de salud de la reproducción.
-
- Los medios de información, incluidos afiches, dramatizaciones, radiodifusiones y
publicaciones, pueden informar a los jóvenes acerca de cuestiones importantes de salud de
la reproducción y dónde pueden obtener servicios.
También se incluye en este número un cuadro de métodos anticonceptivos, con
comentarios relativos al uso de cada método por los adolescentes.
Con frecuencia, la definición de "adolescencia" y "estado adulto"
varía de una cultura a otra. En la mayoría de las culturas, la adolescencia generalmente
comienza con la pubertad, pero la edad en que las personas son consideradas adultas
varía. Una joven estudiante puede ser considerada todavía una adolescente en un país
dado, mientras que su contraparte de la misma edad en otro país puede estar casada,
comenzando una familia y ser considerada una persona adulta. En este número de Network,
la expresión "adultos jóvenes" se usa a menudo para referirse tanto a los
adolescentes como a las personas en sus primeros años de edad adulta, es decir, en
algunas culturas las personas que ya casi cumplen 20 años y en otras las que han cumplido
un poco más de 20 años.
Referencias
- Cates W, McPheeters M. Adolescents and sexually transmitted diseases,
current risks and future consequences. Presented at the Workshop on Adolescent
Sexuality and Reproductive Health in Developing Countries: Trends and Innovations,
National Research Council, March 25, 1997, Washington.
- Risks and Realities of Early Childbearing Worldwide: Issues in Brief.
New York: The Alan Guttmacher Institute, 1997.
- The World's Youth 1996. Chart. Washington: Population Reference
Bureau, 1996.