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FHI: Boletín trimestral de salud, Network en español

ETS y embarazos influyen en la salud de la mujer

Para las mujeres, el acto sexual puede tener dos consecuencias importantes para la salud: el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual (ETS). Muchos expertos ven los servicios de planificación familiar y de ETS como dos componentes esenciales de los programas de salud de la reproducción, y no como servicios separados con metas diferentes.

Network en español: Invierno 1997, Vol. 17, No. 2

Todos los derechos reservados, Family Health International, 1997. 
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Para las mujeres, el acto sexual puede tener dos consecuencias importantes para la salud: el embarazo y lasenfermedades de transmisión sexual (ETS). Dado que estas dos situaciones están tan estrechamente vinculadas, muchos administradores de consultorios animan al personal a ver los servicios de planificación familiar y de ETS como dos componentes esenciales de los programas de salud de la reproducción, y no como servicios separados con metas diferentes.

Muchos programas de planificación familiar ofrecen actualmente una variedad de actividades para la prevención de las ETS; entre ellas figuran las siguientes: informar acerca de los signos y síntomas de las ETS; informar si un método anticonceptivo elegido protege contra los riesgos de contraer ETS; asesorar a las mujeres para ayudarlas a mejorar sus técnicas de comunicación para que puedan hablar con sus compañeros respecto a la sexualidad; e informar a las parejas acerca de la relación que existe entre los comportamientos sexuales y los riesgos de contraer ETS.

Además, los consultorios de planificación familiar están capacitando al personal para que entienda los factores sociales, económicos y culturales que influyen en la toma de decisiones de las mujeres en materia de reproducción.

"La realidad es que el SIDA representa una amenaza para la vida familiar", dice la doctora Sunanda Ray, exbecaria de investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Zimbabwe. "Tenemos la responsabilidad de planificar las familias. Tenemos la responsabilidad de proteger a las familias, y la protección incluye la protección contra todo tipo de enfermedad. Es importante incluir la planificación familiar y la protección contra enfermedades en el paquete de salud de la reproducción."

Informar a las mujeres acerca de los riesgos que corren, de las formas de protegerse y de cómo expresar sus necesidades e inquietudes es una estrategia importante en la lucha por reducir las ETS y la infección por el VIH, además de prevenir el embarazo. Puesto que gran parte de esa información también ayuda a las mujeres a controlar su fertilidad, los expertos afirman que el vínculo entre la planificación familiar y los servicios de ETS es algo natural.

"Todo eso está vinculado", declara la doctora Florence Tadiar, de la Women's Health Care Foundation (WHCF -- Fundación para la Atención de Salud de la Mujer) de las Filipinas, donde se ofrecieron los servicios de ETS y de planificación familiar cuando los consultorios de la WHCF abrieron sus puertas por primera vez en los años 80. "Hay que ver a la mujer como un todo; enseñarle cosas que pueden proteger su salud, la salud de sus hijos y la salud de su esposo."

En todo el mundo, numerosos programas de atención de salud están trabajando para integrar los servicios de planificación familiar en los servicios de ETS, con el fin de educar a las mujeres, empoderarlas para que se comuniquen con sus compañeros y ayudarlas a mejorar su salud de la reproducción. Tres programas en Asia, América Latina y África ilustran la integración que ya está ocurriendo.

Responder a las necesidades

En Nepal, la Chitwan Static Clinic ha ofrecido servicios de planificación familiar y atención de salud maternoinfantil durante 12 años. En febrero de 1996, el consultorio empezó a ofrecer servicios de ETS, en parte porque el personal de atención de salud notó que un número cada vez mayor de clientas de planificación familiar sufría de infecciones del aparato reproductor.

En un programa innovador, el consultorio nepalés ofrece servicios de diagnóstico y tratamiento de ETS mediante el método sindrómico y, además, información acerca de la prevención de las ETS mediante un programa de extensión comunitaria. Durante los primeros 10 meses, el consultorio dio tratamiento a 416 mujeres y 95 hombres que sufrían de ETS y proporcionó programas de educación a muchos otros. La FPAN (Asociación de Planificación Familiar de Nepal) administra los servicios de ETS del consultorio Chitwan, los cuales reciben el apoyo del proyecto de FHI de Control y Prevención contra la Infección por el VIH/SIDA (AIDSCAP).

"La integración de los servicios de planificación familiar y los servicios de ETS ofrece una oportunidad o punto de entrada para que las mujeres soliciten servicios para condiciones de salud que las jóvenes nepalesas consideran algo delicado", escriben Joy Pollock y Asha Basnyat, de la oficina de AIDSCAP de Nepal. "Antes de la puesta en marcha de estos servicios, las mujeres se resistían a acudir a los hospitales o centros de salud públicos para recibir tratamiento contra las ETS debido a cuestiones de confidencialidad e ignorancia [por no reconocer los síntomas]. Los servicios que prestan los proveedores privados pueden ser muy costosos."

El consultorio informa que la demanda de esos servicios ha aumentado considerablemente, debido principalmente a la información transmitida de boca en boca, lo cual ha atraído a las mujeres de aldeas lejanas.

Aunque no se ha realizado ninguna evaluación oficial, el personal del AIDSCAP y de la FPAN considera que el programa está ayudando a empoderar a las mujeres al proporcionarles conocimientos acerca de la salud de la reproducción. Cuando las mujeres asisten a las sesiones de educación de ETS, "es como si alguien les dijera que esos síntomas no tienen que soportarse como si fuese su destino sino que realmente se pueden aliviar", dice Kari Hartwig, de la oficina regional asiática del AIDSCAP en Bangkok.

Con la introducción de los servicios de ETS, el consultorio Chitwan añadió horas los domingos y un horario para los días de semana. El personal del consultorio considera que posiblemente las horas adicionales animen a las mujeres de grupos de alto riesgo, como las trabajadoras del sexo comercial, a acudir al consultorio para recibir servicios de ETS cuando hay pocos clientes de planificación familiar. El programa ha tenido tanto éxito que la FPAN va a abrir dos consultorios nuevos de planificación familiar y ETS.

La información acerca de la prevención de las ETS, incluido el cambio de comportamiento y la comunicación de las parejas, se integra con otros componentes de la planificación familiar. Por ejemplo, el "Día Depo-Provera" solía reservarse para que las parejas acudieran al consultorio y se enteraran de este anticonceptivo hormonal inyectable y para que las mujeres recibieran el método si lo deseaban. Generalmente los que esperan en el consultorio no tienen donde sentarse. "Esto es una oportunidad excelente para presentar un videodrama sobre el SIDA y la infección por el VIH a los esposos que esperan a sus esposas", informa la doctora Bijaya Neupane, directora del consultorio.

Además de los servicios clínicos, el consultorio de la FPAN tiene un programa de instrucción a cargo de compañeras para asesorar a las mujeres en sus hogares respecto a los riesgos de contraer ETS y los síntomas de este tipo de infecciones y para distribuir condones. La FPAN, en colaboración con el personal de educación de extensión del General Welfare Pratisthan, ha capacitado a instructoras de compañeras para que remitan al consultorio de Chitwan a las mujeres que tal vez necesiten tratamiento médico. En septiembre de 1996, 35 de las 68 personas que recibieron tratamiento por síntomas de ETS fueron remitidas por trabajadoras comunitarias.

Antes de agregar los servicios de ETS, el consultorio de la FPAN ofrecía condones masculinos como método anticonceptivo. "El objetivo central del programa era la planificación familiar en el sentido tradicional. Los condones se promovían para limitar el tamaño de la familia, no para prevenir enfermedades", dice un informe de la doctora Bijaya Neupane. Hoy día, la FPAN proporciona asesoramiento a los clientes y sus compañeros sobre el uso del condón para prevenir las ETS y el SIDA, así como para prevenir el embarazo no planificado.

Para satisfacer la demanda prevista creada por los nuevos servicios de ETS, la FPAN contrató a más personal, incluida una enfermera, un ayudante de atención de salud y un educador de salud. El consultorio también capacitó al personal existente, incluidas enfermeras de planificación familiar, asesores, técnicos de laboratorio, ayudantes de atención de salud y supervisores de campo, para que trabajaran en el equipo de servicios relacionados con las ETS. El mismo personal que informa a los clientes acerca de las ETS también informa al personal en cuanto a la importancia que tiene la prevención de enfermedades en la salud de la familia. Los expertos recomiendan que los administradores hagan participar al personal en la planificación de nuevos servicios y ofrezcan capacitación complementaria continuamente.

Uno de los problemas que la FPAN ha afrontado es que las mujeres pobres no han podido pagar los medicamentos necesarios para el tratamiento de las ETS. Aunque el consultorio puede proporcionar gran cantidad de condones gratuitamente para prevenir las ETS, no tiene los medios para suministrar medicamentos gratuitos para el tratamiento. El personal tiene la esperanza de encontrar fuentes adicionales a nivel local para comprar medicamentos para esas clientas.

Actitudes de los proveedores

La Región del Hemisferio Occidental de la International Planned Parenthood Federation (IPPF - Federación Internacional de Planificación de la Familia) está realizando en Brasil, Honduras y Jamaica, países latinoamericanos, un proyecto piloto para integrar los servicios de ETS y de planificación familiar en los consultorios locales afiliados. El proyecto, financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), capacita a los proveedores para que consideren los servicios de ETS como un componente esencial en la atención de las necesidades de salud de la reproducción, y no como un servicio opcional agregado a los programas de planificación familiar.

Por regla general, el asesoramiento en planificación familiar ha centrado la atención en el suministro de métodos anticonceptivos, con el fin de ayudar a las mujeres a prevenir el embarazo no planificado. La incidencia cada vez mayor de casos de SIDA, unida a la mayor demanda de información por parte de los clientes de más información, está haciendo que los proveedores de servicios de planificación familiar amplíen el campo de sus conversaciones con los clientes de modo que se incluya el comportamiento sexual y los papeles que desempeñan los sexos, dice Julie Becker, de la IPPF.

"Todos los días, veo a una persona que, si no es ella quien tiene SIDA, o si no es su esposo quien tiene SIDA, es un primo, tío o hermano el que tiene SIDA o está infectado por el VIH", dice una consejera que trabaja en el consultorio de la Asociación Hondureña de Planificación de la Familia (ASHONPLAFA), en Honduras. "He tenido que ver tantos casos que ya no es extraño para mí."1

El programa de la IPPF capacita a los proveedores para que cambien el tema inicial de las sesiones de asesoramiento: de una charla acerca de métodos anticonceptivos a una charla acerca de la vida sexual del cliente. Por ejemplo, los proveedores pueden hacer las siguientes preguntas: Quién es su pareja sexual? Cree que su pareja tiene otras parejas? Qué opina de las otras relaciones de su pareja? Le satisface su vida sexual? Le da placer el acto sexual? Con estas preguntas se pueden entablar conversaciones acerca de las inquietudes que tiene el cliente respecto a las ETS y el embarazo no planificado, así como de las metas relativas a la fertilidad, que son factores importantes al elegir un método, afirma Becker.

"Anteriormente, solíamos hablar de los métodos y llegábamos a un acuerdo con la clienta", dice una consejera que trabaja en el consultorio de la ASHONPLAFA. "Pero ahora profundizamos más. Le preguntamos si tiene alguna infección... averiguamos si hay factores de riesgo... podemos hablar de otras cosas, como de las relaciones sexuales."2

La capacitación del personal fue un paso inicial importante en la integración de los servicios de ETS y de planificación familiar. En los tres países, una variedad de miembros del personal -- incluidos asesores, instructores, médicos, enfermeras, administradores, personal de apoyo, conductores y personal de limpieza-- asistieron a sesiones de dos o tres días de instrucción acerca del VIH y las ETS, la sexualidad y las técnicas de instrucción y asesoramiento. La capacitación adicional permitió que el personal hablara de temas más amplios relativos a la salud de la reproducción, los sexos y el poder, y la comunicación acerca de cuestiones sexuales.

Las sesiones también incluían capacitación en el uso correcto de condones, y el personal abordó la cuestión de los prejuicios contra los condones que, cuando se usan de forma típica, son un método anticonceptivo menos eficaz. Antes de las sesiones de capacitación, los proveedores tendían a recomendar condones como método de refuerzo, o como método de último recurso cuando otros métodos no estaban disponibles. Después, el personal pudo dar instrucciones en cuanto al uso del condón y promover su beneficio doble como método para prevenir el embarazo y las ETS. Algunos miembros del personal dijeron que ellos mismos habían empezado a usar condones.

Después de la capacitación, el uso del condón entre los clientes aumentó considerablemente. En Jamaica, se distribuyeron 245.000 condones en los consultorios de la IPPF en 1994, comparado con 60.000 en 1992. En Brasil, el 36 por ciento de los nuevos usuarios de planificación familiar pidieron condones.3 Además, un estudio realizado por FHI en Jamaica indica que muchas mujeres están pidiendo condones además de otro método anticonceptivo, lo cual pone de manifiesto que el uso del método doble se ha vuelto más aceptable.4

Un tema central de todas las sesiones de capacitación ha sido que la integración de los servicios puede mejorar la calidad total de la salud de mujeres y hombres y la sensibilidad respecto a la misma. Un médico de la Sociedade Civil Bem-estar Familiar no Brasil (BEMFAM) dijo lo siguiente: "Alguien puede ser un buen profesional, saber cómo insertar un DIU correctamente, saber exactamente cuál medicamento debe administrarse para tratar la gonorrea, pero su [método] debe incluir ver a la persona en su totalidad, de modo que atienda al cliente desde una perspectiva holística de salud y bienestar general."5

Al trabajar con las clientas, una de las metas del programa piloto de la IPPF es ayudar a las mujeres a que aprendan a hablar de cuestiones sexuales. Para muchas mujeres, hablar de la sexualidad con un compañero es tabú, lo cual imposibilita la negociación del uso del condón. Con frecuencia, las mujeres no tienen poder en una relación, y negarse a realizar un acto sexual puede acarrear consecuencias de violencia física y abandono.

"Muchas de las mismas cuestiones de comunicación y negociación vuelven a ocurrir en la prevención de la infección por el VIH y la prevención del embarazo", dice Becker. "Queremos lograr que las mujeres cambien su comportamiento para que puedan comunicarse y negociar, no sólo respecto al VIH, sino también respecto al embarazo. Estamos ayudando a empoderar a las mujeres para que aborden el tema de la sexualidad con su compañero. No se puede disociar la forma en que una mujer ve su vida sexual de la capacidad que tiene para hablar de su vida sexual. Si no puede hablar con su compañero, nunca podrá hacer que él use un condón."

En Brasil, más de 3.000 mujeres han participado en charlas en grupo que les permitió compartir inquietudes con otras mujeres acerca de cuestiones sexuales, por ejemplo antecedentes de ETS, riesgo y uso de condones, y "practicar" conversaciones con sus compañeros. "Compartir vivencias permite a las mujeres darse cuenta de que no son las únicas que sienten lo que sienten", dice Rita Badiani, de la BEMFAM.

Diálogos comunitarios

En Nigeria, país de África occidental, se está usando otro tipo de conversaciones de grupo como estrategia para reducir la incidencia de SIDA, ETS y embarazos no planificados. Se han celebrado diálogos comunitarios -- una serie de ocho conversaciones de grupos de opinión-- con trabajadores, mujeres que trabajan en el mercado y jóvenes para explorar sus percepciones de cómo los hombres y las mujeres se comunican al tratar una variedad de temas. Los diálogos, patrocinados por la Iniciativa de la Mujer de AIDSCAP, servirán en la elaboración de programas para mejorar la comunicación entre las parejas acerca de la salud de la reproducción.

"La meta es aumentar el grado de comunicación entre los sexos en el hogar, el lugar de trabajo y en la comunidad", dice la doctora Eka Esu Williams, consejera residente para AIDSCAP en Nigeria y presidenta de la Sociedad para las Mujeres contra el SIDA en África.

Al analizar los resultados de los diálogos, el personal de AIDSCAP concluyó que la comunicación entre hombres y mujeres debe ser menos formal y que se debe introducir el tema del SIDA en forma indirecta y sin intimidar. "Tenemos que hablar de por qué esta [enfermedad] nos afecta a todos", anota la doctora Williams. "La gente dice: 'Esa enfermedad concierne a las prostitutas. No tiene nada que ver con nosotros'. Tenemos que hablar por qué los hombres y las mujeres ven las cosas de forma distinta y reaccionan de forma distinta, y ver cómo podemos reducir esas líneas divisorias para que las personas se encuentren en el mismo punto de partida."

Al ayudar a los hombres y a las mujeres a hablar del SIDA, es posible que los programas puedan usar mensajes análogos a los que se usan para promover la planificación familiar, declara la doctora Williams. A menudo, los defensores de la planificación familiar han animado a las parejas a tener sólo los hijos que pueden mantener desde el punto de vista económico. Los mensajes de prevención del SIDA también podrían abordar la importancia que tiene la prevención de las enfermedades como medio de garantizar el futuro de la familia, afirma la doctora Williams. "Tenemos que explicar el SIDA en función de lo que va a ocurrirle a los hijos. Tenemos que presentarlo en función de lo que le ocurre a la familia, y no a la persona."

A fin de vincular la prevención del SIDA a la prevención del embarazo, la oficina de AIDSCAP en Nigeria está dando capacitación a los trabajadores de servicios del SIDA que incluye el tema relativo a planificación familiar. Además, los programas de instrucción de compañeros para los jóvenes se han ampliado y ahora incluyen charlas acerca del aborto, el embarazo y el SIDA. La doctora Williams añade que, combinar los servicios y las técnicas especializadas de planificación familiar y de ETS, puede ser una forma más eficaz y eficiente de prestar servicios de salud de la reproducción.

Como ocurre en Brasil, las charlas en grupo han resultado ser un medio eficaz de animar a las mujeres a expresar sus inquietudes acerca de la salud de la reproducción, y una forma de hacer que los hombres participen, dice la doctora Williams. También dice que en los grupos de charlas donde participan personas del mismo sexo, "las mujeres desarrollan un sentimiento de solidaridad" y adquieren seguridad en sí mismas al hablar de cuestiones sexuales. Con frecuencia, cuando se organizan charlas en grupo para las mujeres, los hombres se muestran interesados en asistir también. Las charlas en grupo pueden intimidar menos que la comunicación entre marido y mujer, afirma la doctora Williams. Puesto que no a todas las mujeres les es fácil hablar con sus compañeros acerca de las ETS y el SIDA, AIDSCAP ha capacitado a mujeres líderes para que hablen a grupos de hombres acerca de la prevención del SIDA.

-- Barbara Barnett

Referencias

  1. Becker J, Ureno M, Mora C. How Integration of HIV Prevention Has Helped Family Planning: Sexuality, The Essential Link. XIth International Conference on AIDS, Vancover, July 1996.
  2. Becker, Ureno, Mora.
  3. Becker J. Integration of HIV/STD prevention and family planning: Lessons learned by IPPF/WHR and the family planning associations in Honduras, Brazil and Jamaica. Presentation to USAID, Washington, September 12, 1996.
  4. Behets F, Ward E, Fox L, et al. Sexually transmitted diseases in women attending Jamaican family planning clinics and the lack of appropriate detection tools. Unpublished.
  5. Becker, Ureno, Mora.

Para mayor información, refiérase al sitio Web de Family Health International www.fhi.org

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