Las parejas que usan condones masculinos de látex correcta y sistemáticamente se
protegen contra el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual (ETS). No obstante,
dado que los condones los coloca el usuario en el momento del acto sexual, generalmente no
son anticonceptivos tan eficaces como los métodos hormonales y los dispositivos
intrauterinos, los cuales no están relacionados con el coito.
Para ayudar a las usuarias de condones a prevenir un embarazo no planificado, algunos
funcionarios de salud recomiendan la anticoncepción de emergencia (AE) como método de
planificación familiar de refuerzo. La AE, en forma de anticonceptivos orales, puede
proporcionarse a las usuarias de condones (o a las usuarias de otros métodos de barrera,
como el diafragma o los espermicidas) como método de precaución, para que se use cuando
se tenga una relación sexual sin protección o cuando fracasa un método. Los expertos
dicen que tales medidas podrían mejorar el acceso a la anticoncepción de emergencia y el
uso de ésta.
En una reunión de expertos internacionales, celebrada en 1995 en Bellagio, Italia, y
patrocinada por la Fundación Rockefeller, una declaración de consenso acerca de la
anticoncepción de emergencia recomendó que las mujeres que eligieran los métodos de
barrera o la abstinencia periódica como método anticonceptivo "deberían recibir
información acerca de los anticonceptivos de emergencia, y cuando fuese apropiado se les
debería proporcionar dichos anticonceptivos para uso en el futuro.1
El uso de los condones como método principal de anticoncepción y el uso de las
píldoras anticonceptivas de emergencia (PAE) como método de refuerzo es una nueva
estrategia de uso del "método doble". Anteriormente, muchos proveedores
recomendaban a las parejas el uso de píldoras y condones; pero las píldoras eran el
método principal de prevención del embarazo y los condones se usaban para la prevención
de las ETS.
Se están realizando varios estudios para determinar la eficacia de la administración
de PAE a las usuarias de condones antes de que surja la necesidad inmediata.2 En uno de
ellos, FHI está haciendo planes para investigar la probabilidad de que ocurra embarazo
entre las usuarias de condones que reciben asesoramiento solamente, comparadas con las
usuarias de condones que reciben asesoramiento y el método anticonceptivo de emergencia
conocido con el nombre de pauta de Yuzpe (dos dosis altas de anticonceptivos orales
combinados). El estudio observará a dos grupos de mujeres durante tres meses, para
examinar si el condón se usa sistemáticamente, determinar la frecuencia del uso de PAE y
la aceptabilidad del método.
"Muchas personas están empezando a recomendar que todas las usuarias de métodos
de barrera reciban píldoras anticonceptivas de emergencia por adelantado, para que las
usen cuando no hayan usado el método de barrera o cuando el método haya fallado; por
ejemplo si el condón se rompe", afirma la doctora Elizabeth Raymond, de la división
de estudios clínicos de FHI. "Sin embargo, se teme que el tener las PAE en el hogar
podría dar lugar a que algunas mujeres usaran los métodos de barrera en forma menos
sistemática, con lo cual podría aumentar el riesgo de que quedaran embarazadas o
contrajeran una ETS. El estudio evaluará y comparará el uso de condones en los dos
grupos."
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también está realizando un estudio con
3.000 personas en la China, para comparar a las que usan condones masculinos con las que
usan condones y píldoras sólo de progestina que contienen levonorgestrel, como método
de refuerzo. El Centro de Planificación Familiar Dean Terrace, en Edimburgo, Escocia,
está realizando un estudio análogo con aproximadamente 1.000 mujeres cuyos compañeros
usan condones.
En Sudáfrica, las PAE se están proporcionando como anticoncepción de refuerzo en
tres provincias -- Gauteng, la provincia noroccidental y la provincia septentrional-- como
parte de un estudio para introducir el uso del método doble. Este estudio, dirigido por
el Hospital Baragwanath, en Soweto, con fondos de la OMS, proporcionará datos acerca de
las actitudes y prácticas de las usuarias, además de los requisitos de distribución.
Recientemente, Sudáfrica aprobó la venta de la píldora anticonceptiva de emergencia
PC4, que también se comercializa con el nombre de Tetragynon.
Además de la investigación relativa a la prestación de servicios, también se
prevén estudios para saber más acerca de los mecanismos de acción de las PAE, incluido
un estudio dirigido por FHI. Actualmente, los científicos piensan que el mecanismo de
acción de las píldoras consiste en inhibir la ovulación y hacer el revestimiento del
útero menos adecuado para la implantación del óvulo y reducir la velocidad con que el
óvulo pasa por las trompas de Falopio.3
Algunos expertos afirman que proporcionar las PAE antes de que se necesiten podría
beneficiar sobre todo a las usuarias de condones. Un estudio realizado en Nueva Gales del
Sur, Australia, observó que el 22 por ciento de las mujeres que solicitaban servicios de
aborto habían usado condones en el momento de la concepción. Muchas mujeres notificaron
que el condón se había deslizado o se había roto, debido al uso incorrecto.4 Otro
estudio de mujeres que solicitaron servicios de aborto en Inglaterra reveló que, de las
309 clientas que quedaron embarazadas cuando usaban condones, 45 se dieron cuenta de que
el condón había fallado, pero sólo 20 trataron de usar la anticoncepción de
emergencia.5
Según expertos, los proveedores que dan a las clientas PAE antes de tener una
relación sexual sin protección deben informar a las clientas lo siguiente:
- cómo y cuándo deben usar las PAE
- las posibles complicaciones que puede producir el uso de PAE (náuseas, vómito,
sangrado uterino irregular, sensibilidad mamaria anormal)
- problemas debido a los cuales la mujer debe solicitar tratamiento adicional (dolor en la
parte baja del abdomen, ausencia de la menstruación tres semanas o más después de
haberse tomado las PAE)
- qué hacer si fallan las PAE (el riesgo de desarrollo fetal es prácticamente nulo, pero
es posible que la mujer necesite ser remitida para que reciba atención de seguimiento).
Ciertos anticonceptivos orales combinados, administrados en dosis más elevadas de lo
acostumbrado, pueden utilizarse como píldoras anticonceptivas de emergencia. Con el
método de Yuzpe, la mujer debe tomar una dosis inicial de 100 microgramos (mcg) de
etinilestradiol y 1 miligramo (mg) de norgestrel o 100 mcg de etinilestradiol y 0,5 mg de
levonorgestrel dentro de un período de 72 horas a partir del momento del acto sexual sin
protección. Después de esta dosis, la mujer debe tomarse una segunda dosis al cabo de 12
horas. En 1996, un grupo de expertos asesores de la Administración de los Estados Unidos
de Alimentos y Medicamentos concluyó que, según los resultados, las siguientes
dosificaciones de seis marcas tenían efectos seguros y eficaces: dos tabletas por dosis
de la marca Ovral o cuatro píldoras por dosis de las marcas Lo/Ovral, Nordette, Levlen,
Tri-Levlen o Triphasil (sólo las píldoras activas amarillas).
Las píldoras anticonceptivas de emergencia son seguras para toda mujer que ha tenido
una relación sexual sin protección, incluidas las mujeres que no pueden usar la píldora
regularmente debido a problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares.6 No se
requieren exámenes de laboratorio, frotis de Papanicolaou, dicen los expertos.
Ciertas píldoras sólo de progestina también pueden usarse como anticonceptivo de
emergencia. Se están realizando más estudios para determinar su eficacia. Las clientas
deben tomar una dosis que contenga 0,75 mg de levonorgestrel dentro de un período de 48
horas a partir del momento del acto sexual sin protección, seguida de una segunda dosis
12 horas después.
Los DIU de cobre, si se colocan dentro de un período de cinco días a partir del acto
sexual sin protección, también pueden usarse como anticonceptivos de emergencia. Sin
embargo, dado que el uso del DIU no se recomienda para las parejas que corren riesgo de
contraer ETS, este método no sería ideal para las parejas que usan condones como método
de protección contra las ETS.
La anticoncepción de emergencia puede prevenir aproximadamente el 75 por ciento de los
embarazos que hubieran ocurrido si este tipo de anticoncepción no se hubiera empleado.7
Sin embargo, la anticoncepción de emergencia no protege contra las ETS.
-- Barbara Barnett
Referencias
- Consensus statement on emergency contraception. Contraception
1995; 52(4):211-12.
- Consortium for Emergency Contraception. Update on Emergency
Contraception. October 1996.
- Hatcher RA, Trussell J, Stewart F, et al. Emergency Contraception:
The Nation's Best Kept Secret. Atlanta: Bridging the Gap Communications Inc., 1995.
- Weisberg E. Practical problems which women encounter with available
contraception in Australia. Aust N Z J Obstet Gynecol 1994; 34(3): 312-15.
- Bromham DR, Cartmill RS. Knowledge and use of secondary contraception
among patients requesting termination of pregnancy. BMJ 1993: 306(6877): 556-57.
- Improving Access to Quality Care in Family Planning: Medical
Eligibility Criteria for Contraceptive Use. Geneva: World Health Organization. 1996.
- Trussell J, Ellertson C, Stewart F. The effectiveness of the Yuzpe
regimen of emergency contraception. Fam Plann Perspect 1996; 28: 58-64, 88.