Sala de lectura

FHI: Boletín trimestral de salud, Network en español

Actualización anticonceptiva:
Investigaciones confirman la eficacia del MELA

Las investigaciones recientes confirman que un tipo de lactancia materna para prevenir la concepción, llamado el método de amenorrea de la lactancia, o MELA, tiene una eficacia superior al 98 por ciento durante los seis primeros meses después del parto.

Network en español: Otoño 1996, Vol. 17, No. 1

Todos los derechos reservados, Family Health International, 1996. 
Network
es reimpresa con autorización de Family Health International.

BELLAGIO, Italia -- Las investigaciones recientes confirman que un tipo de lactancia materna para prevenir la concepción, llamado el método de amenorrea de la lactancia, o MELA, tiene una eficacia superior al 98 por ciento durante los seis primeros meses después del parto. Según datos recopilados durante varios años de millares de mujeres en más de una docena de países, las investigaciones también indican que el MELA puede ser confiable durante más tiempo; quizás hasta un año después del parto.

Durante años, los científicos han recomendado usar la amenorrea de la lactancia como método de regulación de la fertilidad.1 Sin embargo, las bases científicas para el uso de la lactancia materna para la anticoncepción viable sólo se establecieron firmemente cuando se analizaron las nuevas investigaciones.

Para usar el MELA correctamente, la mujer debe mantenerse amenorréica (no tener sangrado menstrual) desde el parto, amamantar completa o casi completamente y no deben haber transcurrido más de seis meses después del parto. Cuando cambia alguno de estos criterios, la mujer debe comenzar a usar inmediatamente otro método de planificación familiar si desea prevenir el embarazo.

Las investigaciones indican que es posible prolongar el criterio de seis meses a nueve o incluso 12 meses después del parto en ciertas condiciones, pero se requieren más estudios para cambiar dicho criterio.

Durante la lactancia materna, la ovulación (la liberación de un óvulo) se inhibe por una serie de respuestas fisiológicas al estímulo del pezón. El acto de succionar con más frecuencia o intensidad envía impulsos nerviosos al hipotálamo, en el cerebro de la madre, el cual, a su vez, inhibe la actividad ovárica. Cuando la lactancia materna disminuye, las probabilidades de ovulación aumentan.

Las investigaciones se coordinaron en estudios separados realizados por FHI, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Institute for Reproductive Health (IRH -- Instituto para la Salud de la Reproducción) de la Universidad de Georgetown. En diciembre de 1995, un grupo de expertos analizó los resultados de los estudios y publicó una declaración de consenso que decía: "Se ha establecido firmemente la eficacia del MELA en estudios prospectivos, y los programas deben considerar el MELA como un método adicional que aumenta las opciones de planificación familiar para las mujeres en el postparto."2

"Si se observan las tres reglas del MELA, las probabilidades de quedar embarazada son sumamente reducidas", manifiesta el doctor Roberto Rivera, director corporativo de asuntos médicos internacionales, de FHI, uno de los expertos en la reunión.

Resultado de las investigaciones

En un estudio a largo plazo, la OMS analizó la duración de la amenorrea de la lactancia respecto a las prácticas de lactancia materna elegidas por las mujeres. El estudio, realizado en Australia, Chile, Guatemala, India, Nigeria, China y Suecia, observó una eficacia de más del 99 por ciento en un análisis retrospectivo de las mujeres cuyas prácticas satisfacían los tres criterios del MELA. El IRH coordinó un estudio prospectivo entre las mujeres que usaban el MELA en Egipto, Alemania, Indonesia, Italia, México, Nigeria, las Filipinas, Suecia, el Reino Unido y los Estados Unidos. Se observó una tasa de eficacia de más del 98 por ciento. Ninguno de los estudios se ha publicado todavía.

Dos ensayos clínicos prospectivos coordinados por FHI también observaron que el MELA era sumamente confiable. En un estudio realizado en Paquistán con 391 madres que acababan de dar a luz, los investigadores observaron una tasa de embarazo de 0,6 por ciento cuando se satisfacían los criterios del MELA, es decir, menos de un embarazo por cada 100 mujeres.3 Se excluyeron del cálculo los períodos de abstinencia sexual o el uso de otros anticonceptivos, con lo cual se resolvió uno de los problemas de metodología que se habían planteado acerca de estudios anteriores de la amenorrea de la lactancia. Otro estudio de FHI, realizado en las Filipinas, condujo a conclusiones análogas.4 Estos ensayos clínicos confirmaron los resultados de un estudio prospectivo anterior relativo al MELA realizado en Chile, coordinado por el IRH, que había observado una tasa de eficacia de 99,5 por ciento, es decir, menos de un embarazo por cada 100 mujeres en seis meses.5

En la reunión celebrada en 1995 en Bellagio, Italia, los expertos convinieron en que el final de la amenorrea es el más importante de los tres criterios del MELA, puesto que la reanudación de la menstruación indica que la actividad ovárica ha vuelto a comenzar y, por lo tanto, también ha vuelto el riesgo de embarazo. "El regreso de la menstruación no siempre significa que ha ocurrido ovulación, pero sí significa que los ovarios ya no están inactivos", explica la doctora Kathy Kennedy, coordinadora de la reunión de expertos para FHI.

En el estudio de la OMS, incluso entre las mujeres que no amamantaban completa o casi completamente, las tasas de embarazo fueron bajas durante la amenorrea de la lactancia, es decir, menos de 1 por ciento durante los primeros seis meses. Aunque al parecer había pruebas considerables que indicaban la tolerancia de por lo menos cierto grado de alimentación suplementaria en el uso del MELA, los expertos consideraron que debía seguirse haciendo hincapié en la relación entre una rutina confiable de lactancia materna y la protección contra el embarazo no planificado. "Antes de que se decida hacer más flexible el requisito de lactancia completa o casi completa, el proveedor y la usuaria deben ser conscientes de que el estímulo causado por el acto de succionar es lo que produce la amenorrea y la protección afín contra el embarazo", se dijo en la declaración de consenso.

Respecto al criterio de seis meses, varios estudios observaron que entre las mujeres que amamantaban durante más de seis meses, incluso cuando le daban suplementos a los lactantes, la tasa de embarazo durante la amenorrea de la lactancia seguía siendo baja. "Si bien es cierto que las tasas fueron más elevadas que a los seis meses, tal vez sean lo suficientemente bajas para permitir que se extienda el uso del MELA hasta los nueve meses y, en ciertas situaciones, posiblemente hasta los 12 meses", informó el doctor Paul Van Look, quien coordinó el estudio de la OMS. Las tasas de embarazo fueron de aproximadamente 3 por ciento a los nueve meses y 4,5 por ciento a los 12 meses, lo que significa que el método es más confiable en uso típico que algunos anticonceptivos, como los métodos de barrera. No obstante, los expertos concluyeron que se requieren más investigaciones para establecer las condiciones en que se debe recomendar el uso prolongado del MELA. Las probabilidades de que el MELA sea eficaz después de los seis meses aumentan cuando las mujeres amamantan intensamente durante los primeros seis meses y cuando amamantan inmediatamente antes de administrar un alimento suplementario al lactante.6

Los científicos reconocieron otras cuestiones de investigación que quedan por responder. Por ejemplo, debe estudiarse el rendimiento del MELA bajo una amplia variedad de condiciones en el terreno, incluido el nivel de apoyo de parte de los

proveedores de servicios de planificación familiar que se requeriría para el uso eficaz del MELA.

Repercusión en el terreno

Además de confirmar la validez científica del MELA, la declaración de consenso efectuada por 24 expertos de universidades y organizaciones de investigación de nueve países, recomendó que "el método de amenorrea de la lactancia debe recibir el apoyo programático y normativo necesario para que esté disponible a nivel mundial".

A nivel mundial, más del 90 por ciento de las madres amamantan a sus bebés y podría aconsejárseles acerca del uso del MELA, el cual ofrece una forma natural de prevenir el embarazo inmediatamente después del parto. Pero la intensidad y la duración de la lactancia materna están disminuyendo debido a los modos de vida urbanos y otros cambios que han ocurrido en la era postindustrial. "La alimentación con biberón se ha visto como signo de modernización, como signo de progreso en muchos países en desarrollo, incluso en las zonas rurales", puntualizó el doctor Olukayode Dada del Centro de Investigación de Salud de la Reproducción en Sagamu, Nigeria, uno de los científicos que participaron en la reunión.

Los programas de planificación familiar generalmente no han promovido la lactancia materna. Como respuesta a ello, el IRH de la Universidad de Georgetown ha elaborado directrices para el uso del MELA en cinco idiomas y ha apoyado programas de servicios en casi 40 países. Las directrices explican el MELA, responden a las preguntas más usuales, resumen las opciones de anticonceptivos después del MELA y proporcionan otra información. "Ya hemos sometido a prueba el MELA en muchos entornos en condiciones variadas, incluso entre mujeres que presentaban un estado de nutrición insuficiente, trabajadoras y mujeres que utilizaban una amplia variedad de prácticas de lactancia materna", explica la doctora Miriam Labbok, directora del programa de lactancia materna del IRH, y afirma que esos esfuerzos han tenido éxito y originado solicitudes para que se amplíe el programa.

También indica que "además, cuando se hace hincapié en la introducción oportuna de un método complementario, el MELA conduce a una mayor aceptación de otros métodos después de que los criterios del MELA dejan de aplicarse", y añade que el uso oportuno de un método complementario adecuado debe considerarse como un componente importante del MELA.

Un estudio realizado en Ecuador, como parte del trabajo de terreno del IRH, demostró que el MELA podía introducirse con éxito como método anticonceptivo para las mujeres en el postparto. En cuatro clínicas administradas por el Centro Médico de Orientación y Planificación Familiar (CEMOPLAF), organización que presta servicios de planificación familiar y de salud maternoinfantil en todo el país, aproximadamente la tercera parte de las clientas en el postparto aceptaron el MELA (133 mujeres) durante un período de cinco meses. No hubo embarazos entre las que usaron el MELA correctamente, y se registró una tasa de embarazo de 2 por ciento entre todas las aceptantes.7 Un estudio ampliado de eficacia entre las aceptantes de 20 clínicas observó una tasa de embarazo de aproximadamente 2 por ciento. El CEMOPLAF ha agregado el MELA como opción anticonceptiva en sus 20 clínicas y está capacitando a sus 500 distribuidores comunitarios para que ofrezcan el MELA.

También se ha iniciado la introducción del MELA mediante programas de planificación familiar gubernamentales. Por ejemplo, en las Filipinas, el Programa de Planificación Familiar Nacional ha adoptado el MELA como método anticonceptivo en el postparto. Las Filipinas tienen una red nacional de 800 hospitales que participan en la Iniciativa de Hospitales Amigos del Niño y de la Madre, que es una labor mundial de la OMS y el UNICEF para fomentar la lactancia materna y establecer lazos entre la madre y el recién nacido inmediatamente después del parto.

"Todavía no existe una campaña en gran escala para promover el MELA en los hospitales", informa la doctora Rebecca Ramos, del programa de Women's Health and Safe Motherhood (Salud de la Mujer y Maternidad sin Riesgos) del Ministerio de Salud de las Filipinas, quien participó en la reunión de Bellagio y fue la investigadora principal del ensayo clínico realizado en Manila. "Se debe capacitar a los proveedores para que informen a las mujeres en cuanto a la ventajas de la lactancia materna y la importancia de usar otro método si cambia uno de los criterios para el MELA."

En la reunión de expertos, los participantes hicieron hincapié en que no estaban promoviendo el MELA más que otros métodos, sino que estaban validando su eficacia científica. "El MELA es parte de una elección informada", expresó la doctora Soledad Díaz, de Chile. "El mensaje que tenemos que transmitir es que el MELA constituye una opción adicional entre los métodos anticonceptivos adecuados para las mujeres lactantes."

El doctor Roger Short, del Royal Women's Hospital, en Victoria, Australia, agregó que "no estamos promoviendo la lactancia materna sólo por el MELA. También promovemos la lactancia materna por un sinnúmero de razones que salvan la vida del bebé". Entre otros beneficios, la lactancia materna promueve la supervivencia del niño mediante el espaciamiento adecuado de los nacimientos,8 ayuda a promover el desarrollo adecuado de los sistemas gastrointes-tinal9 e inmunitario10 del recién nacido y, al aumentar la inmunidad, reduce el riesgo de enfermedades como la meningitis y las infecciones del sistema respiratorio.11 Los beneficios para la madre también están bien establecidos, incluida la recuperación más rápida después del parto y la reducción del riesgo de cáncer de mama.

La lactancia materna protege a los bebés contra la diarrea, que es la causa principal de muerte infantil en los países en desarrollo, y proporciona nutrición excelente sin que exista el peligro de infección a causa de agua impura.12 A pesar de que el VIH, virus que causa el SIDA, puede transmitirse en la leche materna, la OMS y el UNICEF han dicho que en los lugares donde otras enfermedades infecciosas y la malnutrición sean las causas principales de muerte infantil, "la lactancia materna debe seguir siendo la recomendación estándar para las embarazadas, incluidas las que se sabe que están infectadas con el VIH, ya que el riesgo de que sus bebés contraigan la infección por la leche materna probablemente sea menor que el riesgo de morir por otras causas si se les priva de la lactancia materna".13

ogramas de planificación familiar deben ofrecer el MELA como una opción anticonceptiva temporal viable. "Si los programas de planificación familiar y los encargados de formular políticas empiezan a ofrecer el MELA como parte habitual de sus opciones de métodos de planificación familiar, la salud de las mujeres y los lactantes mejorará", afirma el doctor Van Look, quien presidió la reunión de expertos.

-- William R. Finger

Nota del editor: William R. Finger, redactor y editor científico de Network, asistió a la conferencia del MELA celebrada del 11 al 14 de diciembre de 1995, en Bellagio, Italia, auspiciada por FHI, el IRH y la OMS y con el apoyo financiero de la Fundación Rockefeller.

Referencias

  1. Kennedy KI, Rivera R, McNeilly A. Consensus statement on the use of breastfeeding as a family planning method. Contraception 1989;39(5): 477-96.
  2. Kennedy KI, Labbok MH, VanLook PFA. Consensus statement: Lactational amenorrhea method for family planning. Int J Gynecol Obstet 1996:54(1):55-57.
  3. Kazi A, Kennedy K, Visness CM, et al. Effectiveness of the lactational amenorrhea method in Pakistan. Fertil Steril 1995;64(4): 717-23.
  4. Ramos F, Kennedy KI, Visness CM. Effectiveness of the lactational amenorrhea method in preventing pregnancy in Manila, the Philippines. Unpublished paper.
  5. Pérez A, Labbok MH, Queenan J. Clinical study of the lactational amenorrhea method for family planning. Lancet 1992;339: 968-70.
  6. Cooney K, Nyirabukeye T, Labbok M, et al. An assessment of the nine-month lactational amenorrhea method (LAM-9) in Rwanda. Stud Fam Plann 1996;27(3):162-71.
  7. Wade KB, Sevilla F, Labbok MH. Integrating the lactational amenorrhea method into a family planning program in Ecuador. Stud Fam Plann 1994;25(3): 162-75.
  8. Thapa S, Short RV, Potts M. Breastfeeding, birth spacing and their effects on child survival. Nature 1988;335(6192): 679-82.
  9. Sheard NF, Walker WA. The role of breast milk in the development of the gastrointestinal tract. Nutrition Review 1988;46:1-8.
  10. Saarinen UM, Kajosaari M. Breastfeeding as prophylaxis against atopic disease: prospective follow-up study until 17 years old. Lancet 1995;346: 1065-69.
  11. Newman J. How breast milk protects newborns. Sci Am 1995;273(6):76-79.
  12. Feacham RG, Koblinski MA. Interventions for the control of diarrheal disease among young children; promotion of breastfeeding. Bull WHO 1984;62: 271-91.
  13. Consensus Statement, WHO/UNICEF Consultation on HIV Transmission and Breastfeeding, Geneva, 1992.

Para mayor información, refiérase al sitio Web de Family Health International www.fhi.org

Veáse la sección de Network


| Home | Planificación familiar | Salud materno neonatal | Cáncer cervical | Temas de salud relacionados | Instrumentos para capacitadores/as | Sala de lectura | Sitios relacionados en la Red | Búsqueda en ReproLine® | Instrumentos en el sitio en la Red

Búsqueda Rápida 

 

Derechos de autor © 1995-2003 por JHPIEGO Corporation. Todos los derechos reservados.

Last Updated: 09 Jul 2003

URL: http://www.reproline.jhu.edu/
Reproductive Health Online (ReproLine): a family planning, contraception and training website