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BELLAGIO, Italia -- Las investigaciones recientes confirman que un tipo de lactancia
materna para prevenir la concepción, llamado el método de amenorrea de la lactancia, o
MELA, tiene una eficacia superior al 98 por ciento durante los seis primeros meses
después del parto. Según datos recopilados durante varios años de millares de mujeres
en más de una docena de países, las investigaciones también indican que el MELA puede
ser confiable durante más tiempo; quizás hasta un año después del parto.
Durante años, los científicos han recomendado usar la amenorrea de la lactancia como
método de regulación de la fertilidad.1 Sin embargo, las bases científicas para el uso
de la lactancia materna para la anticoncepción viable sólo se establecieron firmemente
cuando se analizaron las nuevas investigaciones.
Para usar el MELA correctamente, la mujer debe mantenerse
amenorréica (no tener sangrado menstrual) desde el parto, amamantar completa o casi
completamente y no deben haber transcurrido más de seis meses después del parto. Cuando
cambia alguno de estos criterios, la mujer debe comenzar a usar inmediatamente otro
método de planificación familiar si desea prevenir el embarazo.
Las investigaciones indican que es posible prolongar el criterio de seis meses a nueve
o incluso 12 meses después del parto en ciertas condiciones, pero se requieren más
estudios para cambiar dicho criterio.
Durante la lactancia materna, la ovulación (la liberación de un óvulo) se inhibe por
una serie de respuestas fisiológicas al estímulo del pezón. El acto de succionar con
más frecuencia o intensidad envía impulsos nerviosos al hipotálamo, en el cerebro de la
madre, el cual, a su vez, inhibe la actividad ovárica. Cuando la lactancia materna
disminuye, las probabilidades de ovulación aumentan.
Las investigaciones se coordinaron en estudios separados realizados por FHI, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Institute for Reproductive Health (IRH --
Instituto para la Salud de la Reproducción) de la Universidad de Georgetown. En diciembre
de 1995, un grupo de expertos analizó los resultados de los estudios y publicó una
declaración de consenso que decía: "Se ha establecido firmemente la eficacia del
MELA en estudios prospectivos, y los programas deben considerar el MELA como un método
adicional que aumenta las opciones de planificación familiar para las mujeres en el
postparto."2
"Si se observan las tres reglas del MELA, las probabilidades de quedar embarazada
son sumamente reducidas", manifiesta el doctor Roberto Rivera, director corporativo
de asuntos médicos internacionales, de FHI, uno de los expertos en la reunión.
Resultado de las investigaciones
En un estudio a largo plazo, la OMS analizó la duración de la amenorrea de la
lactancia respecto a las prácticas de lactancia materna elegidas por las mujeres. El
estudio, realizado en Australia, Chile, Guatemala, India, Nigeria, China y Suecia,
observó una eficacia de más del 99 por ciento en un análisis retrospectivo de las
mujeres cuyas prácticas satisfacían los tres criterios del MELA. El IRH coordinó un
estudio prospectivo entre las mujeres que usaban el MELA en Egipto, Alemania, Indonesia,
Italia, México, Nigeria, las Filipinas, Suecia, el Reino Unido y los Estados Unidos. Se
observó una tasa de eficacia de más del 98 por ciento. Ninguno de los estudios se ha
publicado todavía.
Dos ensayos clínicos prospectivos coordinados por FHI también observaron que el MELA
era sumamente confiable. En un estudio realizado en Paquistán con 391 madres que acababan
de dar a luz, los investigadores observaron una tasa de embarazo de 0,6 por ciento cuando
se satisfacían los criterios del MELA, es decir, menos de un embarazo por cada 100
mujeres.3 Se excluyeron del cálculo los períodos de abstinencia sexual o el uso de otros
anticonceptivos, con lo cual se resolvió uno de los problemas de metodología que se
habían planteado acerca de estudios anteriores de la amenorrea de la lactancia. Otro
estudio de FHI, realizado en las Filipinas, condujo a conclusiones análogas.4 Estos
ensayos clínicos confirmaron los resultados de un estudio prospectivo anterior relativo
al MELA realizado en Chile, coordinado por el IRH, que había observado una tasa de
eficacia de 99,5 por ciento, es decir, menos de un embarazo por cada 100 mujeres en seis
meses.5
En la reunión celebrada en 1995 en Bellagio, Italia, los expertos convinieron en que
el final de la amenorrea es el más importante de los tres criterios del MELA, puesto que
la reanudación de la menstruación indica que la actividad ovárica ha vuelto a comenzar
y, por lo tanto, también ha vuelto el riesgo de embarazo. "El regreso de la
menstruación no siempre significa que ha ocurrido ovulación, pero sí significa que los
ovarios ya no están inactivos", explica la doctora Kathy Kennedy, coordinadora de la
reunión de expertos para FHI.
En el estudio de la OMS, incluso entre las mujeres que no amamantaban completa o casi
completamente, las tasas de embarazo fueron bajas durante la amenorrea de la lactancia, es
decir, menos de 1 por ciento durante los primeros seis meses. Aunque al parecer había
pruebas considerables que indicaban la tolerancia de por lo menos cierto grado de
alimentación suplementaria en el uso del MELA, los expertos consideraron que debía
seguirse haciendo hincapié en la relación entre una rutina confiable de lactancia
materna y la protección contra el embarazo no planificado. "Antes de que se decida
hacer más flexible el requisito de lactancia completa o casi completa, el proveedor y la
usuaria deben ser conscientes de que el estímulo causado por el acto de succionar es lo
que produce la amenorrea y la protección afín contra el embarazo", se dijo en la
declaración de consenso.
Respecto al criterio de seis meses, varios estudios observaron que entre las mujeres
que amamantaban durante más de seis meses, incluso cuando le daban suplementos a los
lactantes, la tasa de embarazo durante la amenorrea de la lactancia seguía siendo baja.
"Si bien es cierto que las tasas fueron más elevadas que a los seis meses, tal vez
sean lo suficientemente bajas para permitir que se extienda el uso del MELA hasta los
nueve meses y, en ciertas situaciones, posiblemente hasta los 12 meses", informó el
doctor Paul Van Look, quien coordinó el estudio de la OMS. Las tasas de embarazo fueron
de aproximadamente 3 por ciento a los nueve meses y 4,5 por ciento a los 12 meses, lo que
significa que el método es más confiable en uso típico que algunos anticonceptivos,
como los métodos de barrera. No obstante, los expertos concluyeron que se requieren más
investigaciones para establecer las condiciones en que se debe recomendar el uso
prolongado del MELA. Las probabilidades de que el MELA sea eficaz después de los seis
meses aumentan cuando las mujeres amamantan intensamente durante los primeros seis meses y
cuando amamantan inmediatamente antes de administrar un alimento suplementario al
lactante.6
Los científicos reconocieron otras cuestiones de investigación que quedan por
responder. Por ejemplo, debe estudiarse el rendimiento del MELA bajo una amplia variedad
de condiciones en el terreno, incluido el nivel de apoyo de parte de los
proveedores de servicios de planificación familiar que se requeriría para el uso
eficaz del MELA.
Repercusión en el terreno
Además de confirmar la validez científica del MELA, la declaración de consenso
efectuada por 24 expertos de universidades y organizaciones de investigación de nueve
países, recomendó que "el método de amenorrea de la lactancia debe recibir el
apoyo programático y normativo necesario para que esté disponible a nivel mundial".
A nivel mundial, más del 90 por ciento de las madres amamantan a sus bebés y podría
aconsejárseles acerca del uso del MELA, el cual ofrece una forma natural de prevenir el
embarazo inmediatamente después del parto. Pero la intensidad y la duración de la
lactancia materna están disminuyendo debido a los modos de vida urbanos y otros cambios
que han ocurrido en la era postindustrial. "La alimentación con biberón se ha visto
como signo de modernización, como signo de progreso en muchos países en desarrollo,
incluso en las zonas rurales", puntualizó el doctor Olukayode Dada del Centro de
Investigación de Salud de la Reproducción en Sagamu, Nigeria, uno de los científicos
que participaron en la reunión.
Los programas de planificación familiar generalmente no han promovido la lactancia
materna. Como respuesta a ello, el IRH de la Universidad de Georgetown ha elaborado
directrices para el uso del MELA en cinco idiomas y ha apoyado programas de servicios en
casi 40 países. Las directrices explican el MELA, responden a las preguntas más usuales,
resumen las opciones de anticonceptivos después del MELA y proporcionan otra
información. "Ya hemos sometido a prueba el MELA en muchos entornos en condiciones
variadas, incluso entre mujeres que presentaban un estado de nutrición insuficiente,
trabajadoras y mujeres que utilizaban una amplia variedad de prácticas de lactancia
materna", explica la doctora Miriam Labbok, directora del programa de lactancia
materna del IRH, y afirma que esos esfuerzos han tenido éxito y originado solicitudes
para que se amplíe el programa.
También indica que "además, cuando se hace hincapié en la introducción
oportuna de un método complementario, el MELA conduce a una mayor aceptación de otros
métodos después de que los criterios del MELA dejan de aplicarse", y añade que el
uso oportuno de un método complementario adecuado debe considerarse como un componente
importante del MELA.
Un estudio realizado en Ecuador, como parte del trabajo de terreno del IRH, demostró
que el MELA podía introducirse con éxito como método anticonceptivo para las mujeres en
el postparto. En cuatro clínicas administradas por el Centro Médico de Orientación y
Planificación Familiar (CEMOPLAF), organización que presta servicios de planificación
familiar y de salud maternoinfantil en todo el país, aproximadamente la tercera parte de
las clientas en el postparto aceptaron el MELA (133 mujeres) durante un período de cinco
meses. No hubo embarazos entre las que usaron el MELA correctamente, y se registró una
tasa de embarazo de 2 por ciento entre todas las aceptantes.7 Un estudio ampliado de
eficacia entre las aceptantes de 20 clínicas observó una tasa de embarazo de
aproximadamente 2 por ciento. El CEMOPLAF ha agregado el MELA como opción anticonceptiva
en sus 20 clínicas y está capacitando a sus 500 distribuidores comunitarios para que
ofrezcan el MELA.
También se ha iniciado la introducción del MELA mediante programas de planificación
familiar gubernamentales. Por ejemplo, en las Filipinas, el Programa de Planificación
Familiar Nacional ha adoptado el MELA como método anticonceptivo en el postparto. Las
Filipinas tienen una red nacional de 800 hospitales que participan en la Iniciativa de
Hospitales Amigos del Niño y de la Madre, que es una labor mundial de la OMS y el UNICEF
para fomentar la lactancia materna y establecer lazos entre la madre y el recién nacido
inmediatamente después del parto.
"Todavía no existe una campaña en gran escala para promover el MELA en los
hospitales", informa la doctora Rebecca Ramos, del programa de Women's Health and
Safe Motherhood (Salud de la Mujer y Maternidad sin Riesgos) del Ministerio de Salud de
las Filipinas, quien participó en la reunión de Bellagio y fue la investigadora
principal del ensayo clínico realizado en Manila. "Se debe capacitar a los
proveedores para que informen a las mujeres en cuanto a la ventajas de la lactancia
materna y la importancia de usar otro método si cambia uno de los criterios para el
MELA."
En la reunión de expertos, los participantes hicieron hincapié en que no estaban
promoviendo el MELA más que otros métodos, sino que estaban validando su eficacia
científica. "El MELA es parte de una elección informada", expresó la doctora
Soledad Díaz, de Chile. "El mensaje que tenemos que transmitir es que el MELA
constituye una opción adicional entre los métodos anticonceptivos adecuados para las
mujeres lactantes."
El doctor Roger Short, del Royal Women's Hospital, en Victoria, Australia, agregó que
"no estamos promoviendo la lactancia materna sólo por el MELA. También promovemos
la lactancia materna por un sinnúmero de razones que salvan la vida del bebé".
Entre otros beneficios, la lactancia materna promueve la supervivencia del niño mediante
el espaciamiento adecuado de los nacimientos,8 ayuda a promover el desarrollo adecuado de
los sistemas gastrointes-tinal9 e inmunitario10 del recién nacido y, al aumentar la
inmunidad, reduce el riesgo de enfermedades como la meningitis y las infecciones del
sistema respiratorio.11 Los beneficios para la madre también están bien establecidos,
incluida la recuperación más rápida después del parto y la reducción del riesgo de
cáncer de mama.
La lactancia materna protege a los bebés contra la diarrea, que es la causa principal
de muerte infantil en los países en desarrollo, y proporciona nutrición excelente sin
que exista el peligro de infección a causa de agua impura.12 A pesar de que el VIH, virus
que causa el SIDA, puede transmitirse en la leche materna, la OMS y el UNICEF han dicho
que en los lugares donde otras enfermedades infecciosas y la malnutrición sean las causas
principales de muerte infantil, "la lactancia materna debe seguir siendo la
recomendación estándar para las embarazadas, incluidas las que se sabe que están
infectadas con el VIH, ya que el riesgo de que sus bebés contraigan la infección por la
leche materna probablemente sea menor que el riesgo de morir por otras causas si se les
priva de la lactancia materna".13
ogramas de planificación familiar deben ofrecer el MELA como una opción
anticonceptiva temporal viable. "Si los programas de planificación familiar y los
encargados de formular políticas empiezan a ofrecer el MELA como parte habitual de sus
opciones de métodos de planificación familiar, la salud de las mujeres y los lactantes
mejorará", afirma el doctor Van Look, quien presidió la reunión de expertos.
-- William R. Finger
Nota del editor: William R. Finger, redactor y editor científico de Network,
asistió a la conferencia del MELA celebrada del 11 al 14 de diciembre de 1995, en
Bellagio, Italia, auspiciada por FHI, el IRH y la OMS y con el apoyo financiero de la
Fundación Rockefeller.
Referencias
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amenorrhea method in preventing pregnancy in Manila, the Philippines. Unpublished paper.
- Pérez A, Labbok MH, Queenan J. Clinical study of the lactational
amenorrhea method for family planning. Lancet 1992;339: 968-70.
- Cooney K, Nyirabukeye T, Labbok M, et al. An assessment of the
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- Wade KB, Sevilla F, Labbok MH. Integrating the lactational amenorrhea
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- Thapa S, Short RV, Potts M. Breastfeeding, birth spacing and their
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- Sheard NF, Walker WA. The role of breast milk in the development of the
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- Saarinen UM, Kajosaari M. Breastfeeding as prophylaxis against atopic
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- Newman J. How breast milk protects newborns. Sci Am 1995;273(6):76-79.
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- Consensus Statement, WHO/UNICEF Consultation on HIV Transmission and
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