Muchas parejas en el mundo emplean rituales, métodos con hierbas y prácticas
análogas para regular la fertilidad por razones culturales, económicas o personales. Si
bien es cierto que muchas de estas creencias y prácticas son completamente ineficaces
como métodos anticonceptivos, y algunas son incluso nocivas, algunos aspectos de estas
creencias autóctonas pueden utilizarse para promover mejor la planificación familiar.
Las prácticas que no son nocivas -- como los rituales o las narraciones -- pueden
ofrecer formas innovadoras de enseñar cómo funciona el cuerpo humano, informar acerca de
la anticoncepción moderna, o promover el uso correcto y sistemático.
Los proveedores que se familiarizan con las creencias culturales acerca de la
fertilidad, pueden comunicarse más eficazmente con los hombres y las mujeres respecto a
sus opciones anticonceptivas. Los programas pueden beneficiar a nuevos grupos de clientes
si sus servicios se consideran parte de un contexto más amplio que tiene en cuenta el
entendimiento histórico de la comunidad relativo a la fertilidad.
Grace Delano, directora ejecutiva de la Asociación para la Salud de la Reproducción y
la Familia, en Nigeria, dice que los proveedores ganan credibilidad si enseñan la
planificación familiar de modo que no se excluyan o ridiculicen las creencias
tradicionales.
"Incluso antes de la introducción de los métodos modernos, los africanos ya
tenían métodos de regulación de la fertilidad", afirma. "Consulté con mi
madre, que tenía 90 años, y trabajé con curanderos, para enterarme de los métodos
tradicionales. Pensé que si empezaba con lo conocido, se me facilitaría la tarea de
cambiar las actitudes. Todo lo que diga a partir de ese punto se considerará parte de la
cultura".
La cultura nigeriana recurre a muchos mitos, rituales y al uso de hierbas para tratar
de regular la fertilidad de la mujer. Delano, que escribió un libro para documentar los
conceptos populares acerca de la regulación de la fertilidad en Nigeria, trabaja con
organizaciones locales de planificación familiar para ayudarles a utilizar esas creencias
en la promoción de una buena atención de salud de la reproducción.
A los proveedores les aconseja que hablen con sus clientes de sus creencias o
prácticas personales. Por ejemplo, algunas costumbres prohiben las relaciones sexuales
prematrimoniales y otras exigen que la madre se abstenga durante tres años después del
parto, lo cual promueve el espaciamiento adecuado de los nacimientos. En el país vecino
de Níger, el Comité de Prácticas Tradicionales que Influyen en la Salud de las Mujeres
y los Niños ha identificado varias prácticas culturales que deben promoverse, entre
ellas, abstenerse después del parto y posponer la consumación del matrimonio hasta que
la novia cumpla cierta edad.1
Delano les enseña a los proveedores a aprovechar los rituales inofensivos para
promover la aceptación de la planificación familiar moderna. En un ritual que existe en
Nigeria, se cree que colocar en el suelo un objeto hecho de plumas rojas, llamado
"teso", impide que un hombre tenga relaciones sexuales con una adolescente hasta
que el hechizo se anule.
El simple hecho de hablar del teso puede ayudar a las mujeres a entender que la
planificación familiar no es algo nuevo, y que en casi todas las culturas, durante
milenios, se han realizado intentos de reducir los nacimientos.
Muchas de esas creencias no tienen efectos nocivos en la salud de la mujer y pueden
ayudarle a sentir que tiene control de su propia fertilidad. Entre éstas figuran ideas
erróneas de que el embarazo puede prevenirse cuando las mujeres evitan exponerse al sol o
a la luna en ciertas épocas o cuando llevan un amuleto, como arañas muertas, dientes de
niños o brazaletes de piel de leopardo (puesto que se cree que el leopardo ahuyenta los
embarazos no deseados). Entre otros ejemplos figuran beber té de varias raíces y hierbas
inocuas, saltar o estornudar después del coito para desalojar los espermatozoides.
Creencias contraproducentes
Sin embargo, algunas costumbres y prácticas pueden ser peligrosas o contraproducentes
y deben frenarse. La creencia que existe en Nigeria de que tener relaciones sexuales
durante la menstruación hace que las personas se vuelvan albinas no es nociva, pero puede
aumentar el riesgo de embarazos. Por regla general, la mujer es infértil durante la
menstruación, pero prohibir las relaciones sexuales durante la menstruación posiblemente
fomente dichas relaciones cuando hay más probabilidades de que la mujer sea fecunda.
La práctica nociva de las duchas vaginales con agua caliente, sal, vinagre, limón o
potasio después del coito es común en África, y no debe fomentarse. Este método
ineficaz puede introducir agentes infecciosos en el útero de la mujer y causar daño
permanente, incluida la infertilidad.
Entre otras tradiciones de prevención del embarazo que son nocivas figuran: comer
arsénico y semillas de ricino; beber agua que se ha usado para lavar cadáveres; y
empapar algodón en rama en pimienta e insertarlo en la vagina como método de barrera.2
El collar de 28 cuentas
En casi todas las culturas, las joyas han representado una función importante en las
relaciones sexuales, incluidas las creencias acerca de la fertilidad. Durante siglos se
han usado amuletos y dijes para promover el romance y también para evitar el embarazo.
El Institute for Reproductive Health (IRH) de la Universidad de Georgetown, en
Washington, el Population Council, en Nueva York, y el Center for Research of Maternal and
Child Disease (CEMICAMP), organización sin fines de lucro de planificación familiar en
Brasil, tienen en proyecto estudiar el uso de un collar de 28 cuentas para ayudar a las
mujeres a estar al corriente de su ciclo menstrual y saber cuándo es mayor el riesgo de
concebir.
La primera cuenta del collar es roja, para indicar el primer día de la menstruación;
las siete cuentas que siguen son de color marrón, e indican los días de infertilidad. A
éstas les siguen 11 cuentas blancas, que indican el período de fertilidad, y las cuentas
fluorescentes indican los días en que la mujer ovula. El collar tiene un elástico negro
que sirve de marcador y que se mueve de cuenta en cuenta para seguir el ciclo. Las cuentas
fluorescentes que indican los días de ovulación brillan en la oscuridad, como recuerdo
vívido cuando el collar está cerca de la cama de la mujer en la noche.3
"A pesar de la actitud negativa de la mayoría de los proveedores respecto a los
métodos de planificación familiar natural (PFN), todas las encuestas realizadas en
Brasil indican que la prevalencia del método del ritmo ocupa el tercer lugar, después de
la esterilización quirúrgica y la píldora", señala el doctor Aníbal Faúndes de
la Universidade Estadual de Campinas en São Paulo, quien ayudó a iniciar el concepto del
estudio y es consultor de estudios. "Ello significa que existe una demanda del
método y que no puede ignorarse. Sin embargo, muchas de las parejas que lo utilizan lo
emplean incorrectamente. Debe usarse cualquier tipo de artefacto que pueda ayudar a las
parejas a usar el método del ritmo con más eficacia." En Brasil, el IRH y el
CEMICAMP tienen proyectado observar a 100 parejas para determinar qué tan fácil les
resulta aprender a usar el método del collar, y proponen estudiar después a 2.000
parejas para determinar la eficacia anticonceptiva del método.
En Bolivia, el IRH está trabajando con los Servicios Católicos de Socorro para
someter a prueba un "método del calendario de regla sencilla" de planificación
familiar. La regla simplificada ayudaría a las mujeres a reconocer los días en que son
fecundas, sin que tengan que registrar o seguir el curso de cambios físicos del moco
cervical o de la temperatura corporal.4
Los proveedores elegirían entre cuatro fórmulas de PFN, según el ambiente cultural y
las necesidades de la clienta. Aunque se dispone del método tradicional del calendario,
también habría una regla muy sencilla, llamada la "regla general", que exige
simplemente la abstinencia desde el noveno día hasta el 19o día del ciclo de la mujer.
El IRH tiene proyectado estudiar la eficacia de la enseñanza del método de la regla
sencilla.
"Algunas poblaciones quieren espaciar los nacimientos pero no desean usar un
método moderno, y sin embargo, el método tradicional del calendario puede ser muy
intensivo", afirma Virginia Lamprecht del IRH; y manifiesta que el método modificado
tiene en cuenta esas limitaciones y preferencias culturales.
-- Sarah Keller
Referencias
- Proceedings: Regional Conference on Increasing Access and Improving the
Quality of Family Planning and Selected Reproductive Health Services in Francophone
Sub-Saharan Africa, Ouagadougou, Burkina Faso, March 12-17, 1995. Durham: Family Health
International, 1995.
- Delano G. Guide to Family Planning, New Edition. (Ibadan: Spectrum Books
Ltd., 1990) 25.
- Institute for Reproductive Health, Georgetown University, Center for
Research on Maternal and Child Disease. Evaluation of the "Collar" Method of
Natural Family Planning. Washington: Georgetown University Medical Center, 1995.
- Flavier JM. How to bring pills to the villagers. Singapore J Obstet
Gynecol 1984; 15(1): 103-8.
- Lamprecht V, Grummer-Strawn L. Development of a new algorithm to
identify the fertile phase of the menstrual cycle. Georgetown University Medical Center,
Institute for Reproductive Health. Unpublished paper.
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