Los métodos de planificación familiar basados en la conciencia de la propia
fertilidad son aquellos que dependen de la capacidad de la mujer de identificar los días
durante cada ciclo menstrual en que hay más probabilidades de que el coito produzca un
embarazo. La identificación exacta de esos días potencialmente fecundos es una técnica
que requiere que la mujer aplique los conocimientos que tiene acerca de su fertilidad.
Este conocimiento se llama "conciencia de la propia fertilidad".
Si una mujer puede identificar sus días potencialmente fecundos, la pareja puede usar
esa información para programar el coito ya sea para evitar o lograr un embarazo. Las
parejas que tienen conocimientos básicos acerca de su fertilidad pueden estar en mejores
condiciones de comprender el funcionamiento de los métodos de planificación familiar y
de elegir el método más adecuado para sus circunstancias.
Si están usando un método de barrera o el coito interrumpido, comprenderán más
claramente la importancia de usar el método que han elegido, en forma sistemática y
correcta durante los días potencialmente fecundos. Así mismo, probablemente
comprenderán que la mayoría de los métodos de planificación familiar no afectarán a
su fertilidad a largo plazo.
Además, cuando una mujer observa habitualmente sus signos de fertilidad, incluido el
sangrado y las secreciones cervicales, tiene más probabilidades de detectar un cambio en
sus patrones usuales y puede solicitar asistencia de salud en un estadio temprano de un
problema de salud que se esté desarrollando.
No está disponible de forma generalizada
La conciencia de la propia fertilidad puede usarse eficazmente con tres distintos
métodos durante el período de fertilidad: el coito interrumpido, el uso de un método de
barrera o la abstinencia. La expresión "planificación familiar natural", o
PFN, se usa a menudo para referirse a la abstinencia durante el período de fertilidad.
Algunas parejas prefieren usar un método de barrera o la interrupción del coito, pero
sólo durante el período de fertilidad. A las parejas que corren bajo riesgo de contraer
ETS, esta estrategia les permite tener coitos sin protección durante parte del ciclo,
eliminando así la necesidad de usar un método de barrera durante cada coito. Esto puede
ser muy importante en zonas donde los anticonceptivos son costosos o la oferta es
inadecuada o no es de fiar.
Desafortunadamente, la mayoría de los programas de planificación familiar no informan
cuando se trata de la conciencia de la propia fertilidad, la cual podría ayudar a las
parejas a usar los métodos de barrera o el coito interrumpido con más eficacia. Por
ejemplo, muchas parejas no usan los métodos de barrera o el coito interrumpido
sistemáticamente. Si las parejas sólo necesitaran usar los métodos de barrera o el
coito interrumpido durante unos cuantos días de cada ciclo, su uso sistemático durante
dichos días podría mejorar y la eficacia anticonceptiva podría aumentar.
Se dispone de poca información científica respecto a la forma en que las parejas
combinan el ser conscientes de la fertilidad con el uso de métodos de barrera o el coito
interrumpido para prevenir el embarazo. La mayoría de las encuestas en el mundo no
recopilan información acerca del uso simultáneo de la conciencia de la propia fertilidad
y los métodos de barrera o el coito interrumpido. Si bien es cierto que unos cuantos
estudios publicados indican que combinar la conciencia de la propia fertilidad con el uso
de métodos de barrera o el coito interrumpido durante el período de fertilidad es una
posibilidad aceptable en lugar de usar los métodos de barrera o el coito interrumpido
todo el tiempo, se requieren más investigaciones para someter a prueba la eficacia de
esos métodos.
Más exactitud
En las últimas décadas ha sido posible identificar con más exactitud el período de
fertilidad, gracias a que las investigaciones que utilizan pruebas hormonales y
ultrasonografía han demostrado la relación entre los patrones de los signos de
fertilidad y el comienzo y el final del período de fertilidad.
Los principales indicadores que se usan actualmente se obtienen con la conciencia de la
propias secreciones cervicales, el seguimiento de la temperatura basal corporal, el uso de
cálculos de calendario basados en la duración del ciclo o el uso de una combinación de
dichos indicadores. Las investigaciones han demostrado que el uso de una combinación de
indicadores es más eficaz que el uso de un solo indicador.
Ya en el siglo XVIII, los investigadores habían notado la relación entre las
secreciones cervicales y la concepción en los seres humanos, pero fue sólo en los años
60 y 70 que se realizaron estudios clínicos para someter a prueba la fiabilidad del uso
de las secreciones cervicales para identificar el período de fertilidad. En los años 20,
los investigadores observaron que la temperatura corporal basal (en reposo) de la mujer
aumentaba durante la última parte del ciclo menstrual, pero sólo en los años 60 se
realizaron estudios clínicos para someter a prueba la exactitud del uso de la temperatura
corporal basal para identificar el final del período de fertilidad.
En los años 30, los investigadores descubrieron que el período de fertilidad ocurre
durante unos cuantos días en el medio del ciclo, y se elaboraron métodos de cálculo
para identificar el período de fertilidad. Desde los años 70, se han descrito otros
signos "menores" indicadores de la fertilidad, como por ejemplo cambios de la
posición del cuello uterino.
Nuevos avances
Se están ideando formas para ser más conscientes de la fertilidad. Por ejemplo, se
están sometiendo a prueba nuevas técnicas que no requieren la observación diaria de los
signos de fertilidad para identificar el comienzo y el final del período de fertilidad.
Las fórmulas recientemente elaboradas son mejores para identificar el período de
fertilidad y son más fáciles de usar que las reglas antiguas del método del calendario,
que han existido desde los años 30.
Si se puede comprobar que las tasas de fracaso anticonceptivo asociadas con estas
nuevas reglas son comparables con otros métodos que dependen del usuario, se puede
ofrecer a las parejas un método sencillo y barato que no requiera la interpretación de
los signos de fertilidad diariamente. Se requieren estudios sobre el terreno para
establecer las tasas de fracaso de estas nuevas reglas para identificar el período de
fertilidad. Actualmente se está realizando un estudio piloto con una de las nuevas reglas
en el Brasil.
También se están elaborando estuches de pruebas que se pueden realizar en el hogar
para predecir la ovulación. Se están realizando ensayos clínicos para evaluar un nuevo
dispositivo de prueba en el hogar que determina los días de fertilidad potencial mediante
la observación de la duración del ciclo y la identificación de metabolitos hormonales
en la orina. Este dispositivo, elaborado por Unipath, Ltd., en el Reino Unido, tiene una
luz roja y una verde que indica si un día es potencialmente fecundo o no. A pesar de que
este tipo de estuche de prueba en el hogar dará a conocer a un nuevo público métodos
basados en la conciencia de la propia fertilidad, el costo de los dispositivos puede ser
prohibitivo para muchas parejas en los países en desarrollo.
Se requiere la elaboración de directrices para combinar la conciencia de la propia
fertilidad con el uso de métodos de barrera o el coito interrumpido. Como primer paso en
ese proceso, las autoras están realizando un ensayo clínico aleatorio en la Universidad
de Oxford, en el Reino Unido, para determinar el efecto de la educación relativa a la
conciencia de la propia fertilidad en los usuarios de condones. Se están evaluando los
patrones de uso del condón y la adopción de comportamientos de riesgo para determinar si
la educación relativa a la conciencia de la propia fertilidad mejora el uso sistemático
del condón durante el período de alta fertilidad en el ciclo de la mujer.
Cuantas más opciones existan para las parejas, más probabilidades habrá de que
encuentren un método que les convenga. Si en los consultorios de planificación familiar
se hablara más abiertamente de las estrategias de conciencia de la propia fertilidad, las
parejas tal vez se sentirían más cómodas al hablar de cómo están usando sus métodos
realmente. En tal caso, los proveedores estarían en mejores condiciones de aconsejar a
las parejas en cuanto a la forma de usar su método con más eficacia.
-- Virginia Lamprecht and Cecilia Pyper
Virginia Lamprecht es colaboradora principal de investigación en el Fertility
Awareness and Natural Family Planning Division de la Universidad de Georgetown, en
Washington.
Cecilia Pyper es médica de familia y psicoterapista del Department of Public Health
and Primary Care, de la Universidad de Oxford, Reino Unido.
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