Incluso después de haber tenido un coito sin protección, las mujeres pueden prevenir
el embarazo si usan un método anticonceptivo de fácil acceso, como cierto tipo de
anticonceptivos orales, que si se usan como se indica, en dosis altas después de una
relación sexual sin protección, son seguros y su eficacia preventiva del embarazo es de
75 por ciento1.
A pesar de no ser tan eficaces como un método regular, esta "anticoncepción de
emergencia" puede prevenir el embarazo no deseado en las mujeres que han sido
víctimas de agresión sexual, han olvidado usar un método anticonceptivo regular o lo
han usado incorrectamente, o cuando les ha fallado un método anticonceptivo. La
anticoncepción de emergencia puede protegerlas contra un aborto en condiciones de riesgo
-- que causa hasta 70.000 muertes anuales entre las mujeres de los países en desarrollo2
-- y puede prevenir complicaciones del embarazo que ponen en peligro la vida de las
mujeres que son demasiado jóvenes o demasiado viejas para tener un hijo sin riesgos.
"La anticoncepción de emergencia debe destacarse como una opción en los
servicios de planificación familiar", dice el doctor Roberto Rivera, director
corporativo de asuntos médicos internacionales de FHI. "Desempeña una función
importante como método de respaldo, particularmente en el uso de los métodos de barrera,
y debe proveerse al mismo tiempo que éstos." FHI considera que el uso de los
métodos de barrera con la anticoncepción de emergencia como respaldo es un tipo de
método doble.
Los anticonceptivos orales que se usan para la anticoncepción de emergencia no
provocan aborto porque surten su efecto antes de que empiece el embarazo. Se cree que
estas píldoras anticonceptivas de emergencia modifican el revestimiento del útero, o
endometrio, con lo cual evitan la implantación.3 En algunos casos, es posible que
también interfieran en la ovulación o la fecundación, o en la fase luteínica. El uso
de la píldora en casos de emergencia es seguro, incluso en las mujeres que no deben usar
anticonceptivos orales normalmente.
Los anticonceptivos orales combinados, tomados en una dosis de por lo menos 100
microgramos (mcg) de etinilestradiol y 0,5 miligramos (mg) de levonorgestrel, pueden
usarse para la anticoncepción de emergencia si se toman dentro de un período de 72 horas
desde el momento de la relación sexual sin protección y se repite la dosis 12 horas más
tarde. También se pueden tomar dosis de píldoras de sólo progestinas que contengan un
total de 0,75 mg de levonorgestrel si se toman dentro de un período de 48 horas y se
repite la dosis al cabo de 12 horas.
En junio, un grupo asesor de la Administración de los Estados Unidos de Alimentos y
Medicamentos (FDA) concluyó unánimemente que ciertos anticonceptivos orales aprobados
para uso diario también son seguros y eficaces como píldoras anticonceptivas de
emergencia. El grupo dijo que se sabía que las siguientes dosis de seis marcas surtían
efecto: dos tabletas por dosis de Ovral, de Wyeth, o cuatro tabletas de las marcas
Nordette, Lo/Ovral o Triphasil (píldoras amarillas solamente), de Wyeth, o cuatro
tabletas de las marcas Levlen o Tri-Levlen (píldoras amarillas solamente), de los
Laboratorios Berlex.
La anticoncepción de emergencia puede realizarse de otras maneras: dentro de un
período de 72 horas, hay que tomar una antiprogestina (una sola dosis de 600 mg de
mifepristona) o insertarse un dispositivo intrauterino que contenga cobre, dentro de un
período de cinco días.
Consenso de Bellagio
A pesar de la seguridad y la eficacia de las píldoras anticonceptivas de emergencia,
muchos proveedores no se deciden a ofrecerlas. En una conferencia internacional celebrada
en 1995, en Bellagio, Italia, acerca de la anticoncepción de emergencia, algunos expertos
de FHI, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de otras organizaciones dijeron a
grandes rasgos que la anticoncepción de emergencia no estaba disponible en forma
generalizada por tres razones principales: las mujeres y los proveedores no están
informados al respecto, pocos productos se han comercializado para ese fin y muchos
programas de salud no los ofrecen.4
La declaración de consenso de Bellagio dice: "Las mujeres de todo el mundo deben
tener acceso a estos métodos seguros y eficaces para prevenir el embarazo no
deseado". "Tenemos que hacer el acceso a la anticoncepción de emergencia una
realidad."
Muchos defensores de la salud de la mujer están de acuerdo. La información acerca de
la anticoncepción de emergencia "es información que toda mujer debe recibir",
dice Judy Norsigian del Boston Women's Health Book Collective, que publica Our Bodies,
Ourselves (Nuestro cuerpo, nosotras), manual de salud para la mujer que ha tenido mucho
éxito.
El entusiasmo generado por la anticoncepción de emergencia está aumentando a medida
que los organismos internacionales, los investigadores y los proveedores ven su utilidad.
"Ya tenemos los suministros para el método", dice la doctora Charlotte
Ellerston, asociada de programas en el Population Council, en Nueva York. "Ahora lo
único que hace falta es dar información. Cuando se trata de anticoncepción de
emergencia, la información constituye el método mismo. Simplemente necesitamos una nueva
mentalidad."
Algunos trabajadores de salud ofrecen con entusiasmo la anticoncepción de emergencia,
mientras que otros tienen motivos para no proporcionarla. Una encuesta de 1994 que
realizó la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF) observó que
muchos proveedores se muestran reacios a ofrecer la anticoncepción de emergencia porque
temen que exista alguna relación con el aborto, porque el personal no ha recibido la
capacitación para ofrecerla y por otras razones.5
Otros proveedores han manifestado su preocupación de que el acceso a la
anticoncepción de emergencia pueda reducir las probabilidades de que algunas mujeres se
nieguen a tener relaciones sexuales que no desean, o que las mujeres vayan a usar este
método en vez de la anticoncepción regular, con lo cual se exponen a un mayor riesgo de
embarazo no deseado y de enfermedades de transmisión sexual.
La doctora Ellerston señala que no es probable que las mujeres usen las píldoras
anticonceptivas de emergencia en forma excesiva. Afirma que "Las mujeres no usarían
las píldoras anticonceptivas de emergencia como método permanente porque este tipo de
píldora es menos eficaz que los otros métodos. Estas píldoras también tienen algunos
efectos secundarios desagradables que creemos no animarían a las mujeres a usarlas una y
otra vez." Por ejemplo, las náuseas son comunes entre las usuarias. Dice que se
están realizando estudios para determinar cómo usan la anticoncepción de emergencia las
mujeres.
Los expertos están de acuerdo en que estas cuestiones deben abordarse pero no deben
impedir que los proveedores ofrezcan la anticoncepción de emergencia a las mujeres que la
necesitan. "Es importante no negarles a las mujeres este método", dice la
doctora Pramilla Senanayake, subsecretaria general de la IPPF. Añade que la educación de
los proveedores es de suma importancia. La anticoncepción de emergencia "debe formar
parte del programa normal de educación de médicos, enfermeras, parteras y proveedores de
servicios de salud".
Según un estudio de FHI, la comunicación con proveedores, encargados de formular
políticas y mujeres es un paso esencial para cambiar las actitudes.6 La comunicación
puede aumentar el acceso, afirman los autores, "al enriquecer los conocimientos que
tienen los proveedores acerca de la anticoncepción de emergencia, al hacer que más
mujeres sepan que existe y dónde obtenerla y al vencer los obstáculos políticos".
A menudo, las mujeres que buscan la anticoncepción de emergencia se sienten
avergonzadas y tienen miedo, pues pueden ser adolescentes que han tenido su primer
contacto sexual, o mujeres que han sido víctimas de agresión sexual.
Debido a estas circunstancias especiales, las actitudes de los proveedores son muy
importantes al asesorar a las posibles usuarias, según unas directrices elaboradas por
Pathfinder International.7 De acuerdo con esas directrices, "las mujeres que
necesitan la anticoncepción de emergencia están afrontando una crisis personal grave.
Hágalas sentir seguras de que usted está preparado para ayudarlas. Evite un
asesoramiento prolongado que pueda incomodarlas."
El mejor asesoramiento es el que no trata de juzgar e incluye información relativa a
eficacia, ventajas, desventajas, efectos secundarios y otras características de los
anticonceptivos orales. Las directrices dicen que, si es apropiado, los asesores también
deben presentar opciones de anticoncepción después del uso de las píldoras
anticonceptivas de emergencia.
Directrices aclaradoras
Un mayor número de mujeres no usan las píldoras anticonceptivas de emergencia porque
existe confusión respecto a lo que son y a la forma en que deben usarse.
Dado que comúnmente se llaman "píldoras de la mañana siguiente", algunas
mujeres y algunos proveedores creen erróneamente que éstas no se pueden tomar después
de la mañana siguiente o que deben tomarse dentro de un período de unas cuantas horas
después de la relación sexual. Otras confunden la anticoncepción de emergencia con el
RU 486 (mifepristona), que puede usarse para la anticoncepción de emergencia pero que se
conoce más como agente para inducir el aborto.
Las píldoras anticonceptivas orales combinadas que se usan después del coito son las
mismas que se usan como método anticonceptivo regular, pero que se toman en dosis más
altas de dos o cuatro tabletas. A pesar de que las dosis hormonales en los anticonceptivos
orales combinados cuando se usan para la anticoncepción de emergencia son altas, su
duración en el organismo es corta y pueden usarse sin riesgos, incluso las mujeres que
sufren de problemas cardiovasculares. Según la OMS, la única contraindicación absoluta
para el uso de los anticonceptivos orales de emergencia es el embarazo.8 Si una mujer ya
está embarazada, no debe usar la anticoncepción de emergencia. Pero si una mujer
embarazada se toma las píldoras por error, no hay pruebas de que éstas le hagan daño al
feto.9
Las píldoras anticonceptivas de emergencia se han usado durante varios decenios, pero
las directrices acerca de su uso son contradictorias, dice la doctora Linda Potter,
científica de salud pública de FHI. Ella y Tara Nutley, oficial de programas de FHI,
finalizaron recientemente una comparación de las directrices relativas a estas píldoras,
que utilizaban ocho organizaciones e investigadores. Las contraindicaciones sugeridas, las
interacciones medicamentosas y otras cuestiones variaron notablemente.
Mejora de la disponibilidad
Las píldoras anticonceptivas de emergencia son seguras y eficaces, pero no siempre son
convenientes. Hasta 50 por ciento de las mujeres que usan anticonceptivos orales
combinados para la anticoncepción de emergencia sufren de náuseas, y muchas de estas
mujeres vomitan, lo cual puede reducir la eficacia de las píldoras.10 Además, el plazo
para empezar a tomarlas es tan corto que las mujeres que tienen que recorrer grandes
distancias para ir a los consultorios se pueden desanimar o no pueden llegar a tiempo para
recibir las píldoras. Por ejemplo, muchos consultorios cierran los fines de semana, que
es cuando la anticoncepción de emergencia se necesita con más frecuencia.
Varios estudios internacionales están examinando cómo hacer más accesibles y útiles
los métodos anticonceptivos de emergencia para una gran variedad de mujeres. Por ejemplo,
Cooperación Sur a Sur en Salud de la Reproducción está comparando la administración
vaginal de píldoras anticonceptivas de emergencia con el uso por vía oral, en un ensayo
en el que participan 600 mujeres en seis países.
Hasta el momento, ambos métodos de administración parecen tener la misma eficacia en
la prevención del embarazo, dice el doctor Josue Garza-Flores, director del Centro de
Asistencia en Reproducción Humana, situado en la Ciudad de México, e investigador en el
estudio, pero afirma que, al parecer, la administración vaginal no reduce las náuseas y
el vómito. Sin embargo, puesto que la administración vaginal evita que se vomiten las
píldoras, ello puede evitar la repetición de la dosis después del vómito.
La OMS también está buscando la forma de reducir los efectos secundarios en un ensayo
en el que participan 2.200 mujeres en 15 países, dice el doctor Paul Van Look, director
asociado del Programa Especial de Investigación, Desarrollo y Formación de
Investigadores sobre Reproducción Humana, de la OMS.
La doctora Fabienne Grou, de la Universidad de Montreal, está realizando un estudio
para saber si los anticonceptivos orales combinados son eficaces como anticonceptivos de
emergencia si se empiezan a tomar después de haber transcurrido 72 horas desde que se
tuvo la relación sexual sin protección.
"Si surte efecto en 40 ó 50 por ciento de las mujeres, sería suficiente"
para las mujeres que no tienen otra opción, dice la doctora Grou. Pero se le ha planteado
el problema de encontrar participantes para su estudio: las mujeres de Quebec reciben en
la escuela información acerca de la anticoncepción de emergencia y pocas la piden cuando
ya han transcurrido 72 horas.
La doctora Ellertson, de Population Council, está preparando un estudio análogo en el
que se examinarán diferentes regímenes, por ejemplo administrar otras progestinas,
prolongar el límite de 72 horas o administrar una dosis de hormonas en vez de dos.
Aprobación limitada
Hasta el momento, pocos productos se han comercializado o etiquetado para uso en la
anticoncepción de emergencia. En muchos países las mujeres o los proveedores obtienen
las píldoras necesarias simplemente de un paquete de anticonceptivos orales combinados
para uso mensual.
En los Estados Unidos, la medida adoptada en junio por el Comité Asesor de la FDA
sobre Medicamentos para la Salud de la Reproducción tal vez prepare el terreno para el
etiquetado de los anticonceptivos orales combinados para uso en la anticoncepción de
emergencia. No obstante, ninguna compañía farmacéutica ha solicitado oficialmente la
aprobación de la FDA para comercializar las píldoras para la anticoncepción de
emergencia concretamente.
"Probablemente existe suficiente información en la literatura publicada para
aprobar ese uso, si recibiéramos una solicitud [de una compañía farmacéutica]",
dice el doctor Philip Corfman, médico de la FDA. La FDA no puede aprobar el reetiquetado
de medicamentos para nuevos usos sin una solicitud.
En otros países, las píldoras anticonceptivas de emergencia han sido aprobadas, y se
han envasado y etiquetado en forma distinta de los anticonceptivos orales mensuales, para
que no haya confusión en cuanto a su uso. La Schering, con sede en Berlín, vende dos
productos --PC4 y Tetragynon-- para la anticoncepción de emergencia, principalmente en
Europa Occidental. Cada paquete contiene un folleto informativo para la usuaria y cuatro
píldoras que contienen levonorgestrel y etinilestradiol.
La Schering considera que dichas píldoras deben venderse con receta solamente, dice
Lutz Schaffran, director de planificación familiar internacional de la Schering. Por esa
razón, esta compañía farmacéutica no vende este tipo de píldoras en Asia y América
Latina, donde los anticonceptivos orales normalmente se venden sin receta en farmacias.
A pesar de esas restricciones, las píldoras anticonceptivas de emergencia se están
haciendo más accesibles. Por ejemplo, la Schering está vendiendo las píldoras a los
gobiernos africanos que las solicitan porque en África, a diferencia de América Latina y
Asia, es más probable que sean los consultorios y los profesionales médicos quienes las
proporcionen, dice Schaffran.
Vietnam y América Latina
En Vietnam, los proveedores de atención de salud rara vez ofrecen la anticoncepción
de emergencia. Una encuesta realizada en 1995 por el Population Council en la Ciudad de Ho
Chi Minh observó que los proveedores sabían muy poco acerca de las píldoras
anticonceptivas de emergencia, dice la doctora Nguyen thi Nhu Ngoc, vicedirectora del
Hospital Hungvuong e investigadora principal del estudio.
Pero Vietnam ha ampliado la variedad de opciones --que antes se limitaban a los DIU y
la ligación de trompas-- y ahora incluye las píldoras anticonceptivas orales. La doctora
Nguyen dice que en una reunión celebrada recientemente en la que participaron 300
proveedores vietnamitas, muchos de ellos manifestaron interés en incorporar la
anticoncepción de emergencia en su práctica; pero antes de hacerlo, tienen que aprender
cómo proporcionar el método correctamente.
Pathfinder International está empezando a impartir este tipo de educación en Hanoi; y
este año dará capacitación relativa a las píldoras anticonceptivas de emergencia a 300
farmacéuticos, que son los trabajadores de atención de salud que proporcionan el grueso
de los anticonceptivos orales en Vietnam. La organización también elaborará
instrucciones para las clientas, dice Cathy Solter, asociada de servicios médicos de
Pathfinder.
En la mayoría de los países de América Latina la anticoncepción de emergencia es
prácticamente inaccesible, principalmente porque se confunde con el aborto, dice el
doctor Garza-Flores, de la Ciudad de México. En América Latina el aborto se restringe y
se estigmatiza.
Durante los últimos 18 meses, el doctor Garza-Flores ha estado ofreciendo la
anticoncepción de emergencia en su consultorio, y aproximadamente 80 mujeres, jóvenes en
su mayoría, la han solicitado. Para beneficiar a más mujeres, el doctor Garza-Flores
está trabajando con la comisión nacional de derechos humanos de México, que ayuda a las
víctimas de agresión sexual. Dice que espera convencer a la comisión para que ponga a
la disposición de las mujeres información acerca de la anticoncepción de emergencia.
El Brasil también está adoptando medidas para hacer accesible este tipo de
anticoncepción. En marzo, el Ministerio de Salud y el Population Council organizaron una
reunión a nivel nacional como seguimiento de la conferencia de Bellagio que se celebró
el año pasado. En la reunión se elaboraron recomendaciones de política que se
distribuirán en todo el país, dice el doctor Juan Díaz, asociado principal del
Population Council en el Brasil.
El grupo recomendó que se incluyera la anticoncepción de emergencia en las normas
técnicas del Ministerio; que los anticonceptivos orales combinados sean el método
elegido en el Brasil; y que se promueva el acceso a la anticoncepción de emergencia.11
Según dice el grupo, "Todas las mujeres en edad de reproducción que corren el
riesgo de tener un embarazo no deseado deben tener acceso a la anticoncepción de
emergencia".
-- Carol Lynn Blaney
Carol Lynn Blaney, ex escritora de planta de Network, es escritora científica
independiente y vive en San José, California, EE.UU.
Referencias:
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emergency contraception. Fam Plann Perspect 1996;28(2):58-64, 87.
- World Health Organization. Abortion: A Tabulation of Available Data on the
Frequency and Mortality of Unsafe Abortion, 2nd ed. Geneva: World Health Organization,
1994.
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- Consensus statement on emergency contraception. Contraception
1995;52:211-13.
- Senanayake P. Emergency contraception: The International Planned Parenthood
Federation's experience. Int Fam Plann Perspect 1996;22(2):69-70.
- Robinson ET, Metcalf-Whittaker M, Rivera R. Introducing emergency contraceptive
services: Communications strategies and the role of women's health advocates. Int Fam
Plann Perspect 1996;22(2):71-75, 80.
- Pathfinder International. Emergency contraceptive pills (ECPs) service delivery
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- Improving Access to Quality Care in Family Planning: Medical Eligibility
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- Trussell.
Population Council, Brazilian Ministry of Health. Final Report
of the 1st Brazilian Workshop on Emergency Contraception: A Technical Advisory Group for
Its Use in Brazil. Brasilia: Brazilian Ministry of Health, 1996.
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