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Se están realizando esfuerzos para mejorar los condones, diafragmas y dispositivos
similares cuyo mecanismo de acción consiste en proporcionar una barrera física entre los
espermatozoides y el óvulo.
Los organismos de investigación, incluidas FHI y la Organización Mundial de la Salud, y
la industria privada están explorando el uso de nuevos materiales para los condones
masculinos, como el poliuretano (plástico) en vez del látex, y nuevos diseños, como los
condones flojos en vez de los ceñidos que actualmente se usan. El primer condón de
plástico se introdujo el año pasado en Europa y los Estados Unidos. Los condones de
plástico ofrecen varias ventajas, entre ellas, la posibilidad de que su tiempo de
conservación sea mayor que el tiempo que duran los de látex, permitir una mejor
sensación durante el coito y ser compatible con lubricantes a base de aceite, que
destruye el látex.
El condón femenino de poliuretano, que puede usarse para la anticoncepción y la
prevención de ETS, se está estudiando para determinar si puede usarse más de una vez.
Si el dispositivo se puede limpiar y volver a usarse en forma segura y eficaz, se podría
reducir el costo para las usuarias. FHI está realizando estudios en México para evaluar
la aceptabilidad del método, incluidas las actitudes del compañero. Se están estudiando
otros tipos de condones femeninos, incluido el Condón Bikini, que se usa como pantaleta,
y otro producto llamado "Women's Choice", que se inserta con un aplicador.
Se está perfeccionando la esponja anticonceptiva, que no se ofrece en muchos países. La
Protectaid, una nueva esponja, está en venta en el Canadá. El dispositivo, hecho de
poliuretano, contiene gel F-5, que es una combinación de tres espermicidas (nonoxinol 9,
cloruro de benzalconio y colato sódico) en dosis bajas. Los fabricantes consideran que
estas concentraciones bajas de espermicidas reducirán la irritación de la mucosa
vaginal. En Europa está en venta una esponja que contiene cloruro de benzalconio (BZK).
Sin embargo, ya no se fabrica la esponja Today, que contenía nonoxinol 9 y estaba en
venta en los Estados Unidos.
El diafragma tiene la ventaja de ser un método controlado por la mujer, que previene el
embarazo y, al parecer, reduce los riesgos de contraer algunas ETS, incluidas la gonorrea
y la clamidiosis, así como la enfermedad pélvica inflamatoria. No obstante, a muchas
mujeres les parece que el dispositivo es inconveniente, porque tiene que insertarse antes
del coito, y desagradable por su untuosidad, ya que tiene que usarse con un gel y una
crema espermicida. Los investigadores están explorando otras formas para hacer que el uso
de este dispositivo sea más fácil y más atrayente.
En Brasil, las mujeres de tres clínicas participaron en un estudio para comparar la
eficacia anticonceptiva del diafragma cuando se usa con espermicida durante el coito, y
cuando no se usa con espermicida pero se usa continuamente. Los investigadores observaron
que el espermicida no mejoró la eficacia en forma significativa y que el costo del
espermicida y el desagrado por su untuosidad tal vez dificultaron el uso correcto.1 No
obstante, puesto que los espermicidas también actúan como microbicidas, muchos
investigadores señalan que es posible que el diafragma sin espermicida puede ofrecer poca
protección contra las ETS. Un estudio realizado en Londres observó tasas de embarazo
relativamente altas, pero tasas de continuidad prometedoras, entre 110 mujeres que usaron
continuamente un diafragma que no requería ajuste (no era necesario que un médico lo
ajustara) sin espermicida. La tasa de embarazo accidental anual fue de 24,1 embarazos por
100 mujeres.2
Se ha elaborado un nuevo tipo de diafragma (hecho de silicona en vez de látex) y
actualmente se está llevando a cabo un estudio de la eficacia y la aceptabilidad de este
dispositivo en Brasil. Según afirma el doctor Carlos Petta del Centro de Investigaciones
y Control de la Enfermedades Materno-infantiles de Campinas (CEMICAMP), el diafragma,
empleado sin espermicida y usado continuamente por las mujeres del estudio, se extrae
sólo para lavarse. Este diafragma se fabrica en diferentes colores, lo cual, según creen
los investigadores, puede hacerlo más atrayente para las mujeres.
Otro nuevo método, el Escudo de Lea, es una barrera en forma de copa que cubre el cuello
uterino. Este dispositivo tiene una válvula que permite el drenaje de secreciones
cervicouterinas y el flujo menstrual, y tiene un asa en forma de U para facilitar su
extracción. Por ser de caucho de silicona, puede usarse hasta 48 horas. El Programa de
Desarrollo e Investigación de Anticonceptivos (CONRAD), con sede en los Estados Unidos,
ha realizado estudios acerca de la seguridad y la eficacia de este dispositivo, que con el
tiempo tal vez se pueda obtener sin acudir a un proveedor de servicios de salud.
El tampón diafragma Gynaeseal, de venta en Australia, tiene una cámara interior y una
funda exterior. La cámara interior tiene una válvula de sentido único que permite el
paso del flujo menstrual; y las secreciones cervico-uterinas se acumulan en la funda
exterior.
También se están perfeccionando los capuchones cervicales, en venta principalmente en
los Estados Unidos y Europa. El capuchón, en forma de cúpula pequeña, se usa con
espermicida y puede insertarse 40 horas antes del coito, y no debe extraerse antes de que
hayan transcurrido por lo menos ocho horas después del coito. Entre los efectos
secundarios figuran olor vaginal, desgarrones vaginales e irritación cervicouterina. Así
mismo, algunas usuarias del capuchón cervicouterino han notificado tasas más elevadas de
infecciones de las vías urinarias, como ocurre también con las usuarias del diafragma.
FHI y el CONRAD están evaluando en los Estados Unidos la seguridad y eficacia de un nuevo
tipo de capuchón cervicouterino. El Femcap, que está hecho de caucho de silicona, es un
dispositivo en forma de sombrero con borde ancho volteado hacia arriba. Éste se ajusta en
el cuello uterino, está diseñado para usarse hasta por un período de 48 horas y puede
ser eficaz sin espermicida.
-- Barbara Barnett
Referencias
- Ferreira AE, Araújo MJ, Regina CH, et al. Effectiveness of the
diaphragm, used continuously, without spermicide. Contraception 1993; 48(1): 29-35.
- Smith C, Garr G, Feldblum PJ, et al. Effectiveness of the
non-spermicidal fit-free diaphragm. Contraception 1995; 51:289-91.
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