Los investigadores que trabajan en la elaboración de microbicidas, que podrían dar a
las mujeres un medio de protegerse contra las enfermedades de transmisión sexual, están
solicitando las opiniones de las mujeres para asegurarse de que la nueva tecnología va a
satisfacer sus necesidades.
Las mujeres participarán en muchos aspectos de la elaboración de microbicidas, incluidos
la realización de los ensayos clínicos y la introducción del método en la
planificación familiar y los programas de salud de la reproducción. Los investigadores
estiman que habrán de transcurrir entre siete y diez años antes de que se apruebe un
producto microbicida para uso generalizado.
Los microbicidas pueden ofrecer un método de barrera no anticonceptivo controlado por la
mujer que proteja contra el SIDA y la infección por el VIH al obstruir los virus o las
bacterias de las enfermedades de transmisión sexual. Podría estar contenido en un gel o
película que se insertaría en la vagina, bastante parecido a los espermicidas
disponibles. Una formulación modificada también podría ofrecer protección
anticonceptiva.
"Tradicionalmente, la elaboración de anticonceptivos ha sido impulsada por el campo
biomédico, por los descubrimientos científicos", afirma Christa Coggins, miembro
del personal del Population Council. Sin embargo, la investigación de microbicidas está
pidiendo las perspectivas de las mujeres para guiar la investigación antes de que se
hagan los descubrimientos. El Population Council está realizando una labor en
colaboración con la International Women's Health Coalition (IWHC--Coalición
Internacional para la Salud de la Mujer), cuya sede está en los Estados Unidos, y con el
Pacific Institute for Women's Health (Instituto del Pacífico para la Salud de la Mujer).
En 1994 se celebró una reunión entre los científicos y los defensores de la salud de la
mujer, y los grupos de mujeres participarán en las fases posteriores. "La
participación de los defensores de la salud de la mujer en los ensayos clínicos
beneficia tanto a los participantes en el estudio como a los científicos", dice
Amparo Claro, coordinadora de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Salud de la
Mujer, en Chile, y una de las defensoras de la salud que trabajan con el Population
Council. Al trabajar con los científicos en los lugares de los ensayos clínicos,
"los defensores de la salud de la mujer pueden establecer una comunicación abierta y
significativa con los participantes en el estudio, que proporcionaría, a los
científicos, reacciones más exactas y completas con respecto al producto".1
El Population Council planifica los ensayos clínicos de Fase I de un microbicida no
anticonceptivo en los Estados Unidos, Finlandia, Chile, Australia y la República
Dominicana, afirma Christa Coggins. También dice que un segundo estudio, que usará
grupos de enfoque y entrevistas para determinar las preferencias de las mujeres respecto a
la formulación microbicida -en película, métodos de inserción vaginales o gel- se
realizará en la Costa de Marfil, Zimbabwe, Tailandia y los Estados Unidos.
-- Barbara Barnett
Referencias
- Partnership for Prevention: A Report of a Meeting Between Women's
Health Advocates, Program Planners and Scientists. New York: The Population Council,
1994.