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El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) estima que se necesitarán
US$17.000 millones para financiar la atención de salud de la reproducción en los países
en desarrollo para el año 2000, de los cuales aproximadamente US$10.000 millones se
necesitarán para la planificación familiar.1 Actualmente, se gastan cerca de la mitad de
los fondos estimados necesarios para la planificación familiar; es decir, menos de
US$5.000 millones.
Debido a la limitación de recursos, los donantes principales están centrando su
atención en un número de países cada vez más reducido. La Agencia de los Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) tiene planeado disminuir gradualmente el
apoyo a la planificación familiar en países como Jamaica y Brasil, porque los programas
de estos países han avanzado lo suficiente. Es posible que la USAID canalice sus recursos
a otros países cuyas necesidades son más apremiantes.
El UNFPA también toma decisiones basadas en las necesidades del país. "Trabajamos
con los administradores de los programas nacionales, asignamos recursos a nivel
macroeconómico; cuántos recursos se asignan a los artículos de consumo, a la
capacitación y a otros sectores", dice el doctor Richard Osborn, funcionario
técnico principal del UNFPA.
Los gobiernos mismos de los países en desarrollo están en apuros para cerrar la brecha.
Actualmente, cerca de las dos terceras partes de los fondos de planificación familiar que
se gastan en todo el mundo proceden de los gobiernos de los países en desarrollo, aunque
casi todo esto lo representan siete países (China, India, Indonesia, México, Sudáfrica,
Turquía y Bangladesh).2
En muchos países, los programas a duras penas intentan resolver la cuestión de cómo
sostener los programas actuales y mucho menos pueden añadir nuevos servicios. Los
programas están considerando varios tipos de cargos a los usuarios y asociaciones
público-privadas. En todo el mundo, actualmente los consumidores proporcionan
aproximadamente el 14 por ciento de los fondos de la planificación familiar, pero el
porcentaje es más elevado en la mayoría de los países latinoamericanos. En unos cuantos
países, contribuyen el seguro, la seguridad social y otros arreglos entre el sector
público y el privado.
Entre los tipos de enfoques nuevos que se están considerando figuran la expansión de los
programas de mercadeo social, la facilitación de las ventas al por menor mediante la
eliminación de las limitaciones en materia de recetas y precios y la mejora de la calidad
de los servicios para que los clientes estén más dispuestos a pagar por los
anticonceptivos.3
Los gobiernos también están tratando de entender cómo los fondos de planificación
familiar encajan en sus presupuestos globales de atención de salud. Pero actualmente, no
es fácil para los planificadores a nivel nacional estimar cuánto van a gastar en los
servicios de planificación familiar o de salud de la reproducción.
"Se necesitan reglas empíricas estándar para que se puedan estimar los gastos
rápidamente y con bajo costo", expresa la doctora Barbara Janowitz, de FHI. FHI
está tratando de elaborar guías que puedan usarse para comparar los gastos de
planificación familiar y salud de la reproducción en distintos países. Los estudios
llevados a cabo en Bangladesh, Ecuador, Ghana, México y las Filipinas tratan de
determinar qué porción de los recursos del país se está gastando en servicios de
planificación familiar y para qué tipo de actividad, por ejemplo capacitación,
administración, prestación de servicios e información. Colaboran en esta investigación
el Proyecto de Evaluación en el Centro de Población de la Universidad de Carolina del
Norte y las organizaciones internas de cada país.
-- William R. Finger
Referencias
- United Nations Population Fund. Background note on the resource
requirements for population programmes in the years 2000-2015, July 1994. Unpublished
paper.
- Population Action International. Financing the future: Meeting the
demand for family planning, 1994.
- Lande RE, Geller JA. Paying for family planning. Population Reports
1991; Series J, No. 39
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