El proceso de implementación de guías es complejo y abarca a
individuos en muchos niveles del sistema de salud. No existe un proceso
único que funcione en todos los países; más bien, el desarrollo y la
implementación de las guías se tienen que adaptar específicamente a
cada país en que se apliquen. Por ejemplo, en algunos países donde el
sistema de salud está descentralizado, el proceso de desarrollo podría
tener lugar a dos niveles: el nivel nacional donde se fijan los
lineamientos de políticas y el nivel estatal o distrital donde se
desarrollan las guías para la prestación de servicios. Este documento
describirá un proceso para el desarrollo de las guías que refleja la
situación común en muchos países pero ello no se debe interpretar
como el único patrón a través del cual se definen y establecen las guías.
Desarrollo de las guías
En un marco lógico, primero se deberían establecer las políticas
en salud materno neonatal, y las guías nacionales para la prestación
de servicios se desarrollarían basándose en esas políticas. En
realidad, con frecuencia las guías para la prestación de servicios se
desarrollan primero y se utilizan entonces para influenciar las políticas
nacionales en salud reproductiva. En países con un compromiso político
limitado hacia la maternidad saludable, podría resultar eficaz iniciar
el desarrollo de las políticas logrando primero el consenso entre los líderes
de la comunidad de atención de salud sobre la necesidad de estandarizar
la forma en que se prestan los servicios y de cambiar la forma en que se
hace la capacitación clínica. Si bien es posible que los pasos
indicados a continuación no se den en la secuencia presentada, y ni
siquiera al mismo nivel del sistema de salud, se describen como un
conjunto de actividades esenciales que se tienen que cumplir para
implementar las guías a nivel del proveedor de salud.
Identificar a las partes interesadas y lograr consenso sobre la
necesidad de introducir cambios
Por lo general, la implementación de los estándares de atención
requiere de cambios en las políticas nacionales de salud, por ejemplo,
otorgar autoridad a las enfermeras obstetrices para recetar, incluir los
medicamentos materno neonatales de importancia crítica en la lista de
medicamentos esenciales y decidir si la comunidad debe pagar por los
servicios de salud materna. Sin embargo, para iniciar este proceso,
tiene que existir la voluntad política para introducir cambios. La
voluntad política requiere que los que formulan las políticas
comprendan los problemas planteados, que estén motivados para el
cambio, y que tengan los recursos y las habilidades para efectuar y
aplicar el cambio.
Varias agencias de salud de
Zambia dan los pasos preliminares para el desarrollo de guías
El proceso de desarrollo de guías clínicas en salud materna en
Zambia se inició con la sensibilización de las principales
partes interesadas. Para comenzar, se invitó al Programa de SMN a
actualizar las habilidades de un grupo de docentes y profesionales
de salud en el campo de la obstetricia, incluidos obstetras/ginecólogos
que fueron seleccionados para fortalecer el currículo de
obstetricia. Dicho equipo trabajó con el Consejo Nacional de
Enfermería y el Departamento de Obstetricia y Ginecología del
Hospital de Enseñanza Universitario para desarrollar e
implementar un conjunto prototípico de protocolos en salud
materno neonatal. Utilizando estos protocolos se reforzaron dos
centros de práctica en Lusaka, en el Hospital de Enseñanza
Universitario y en una clínica distrital que presta servicios en
salud materna. Igualmente, el equipo encargado de fortalecer el
currículo de obstetricia (15 docentes y profesionales de salud)
fue actualizado en las habilidades claves en salud materno
neonatal. El equipo revisó el currículo oficial de obstetricia y
sugirió cambios, basados en los protocolos y en el alcance
ampliado del ejercicio definido en la Ley de Enfermeras y
Obstetrices. Dicho documento fue aprobado y se pondrá en práctica
apenas se dé el visto bueno.
El personal encargado de salud reproductiva en
la Junta Central de Salud de Zambia, en el Departamento de
Obstetricia y Ginecología del Hospital Docente Universitario, y
en el Consejo Nacional de Enfermería ha sido sensibilizado
respecto a la necesidad de desarrollar guías clínicas. Se
distribuyeron ejemplares de Manejo de las complicaciones del
embarazo y el parto/Managing Complications in Pregnancy and
Childbirth y del borrador de Essential Maternal Health Care
Clinical Guidelines and Protocols for Uganda (Guías y protocolos
clínicos para la atención esencial en salud materna en Uganda) a
las personas claves con poder decisorio. A consecuencia de ello,
la Junta Central de Salud de Zambia incluyó en su plan de acción
para 2001, el desarrollo de guías clínicas en salud materna, y
se desarrolló un cronograma preliminar. En el ínterin, el
personal encargado de salud materno neonatal continúa
sensibilizando al personal de alto nivel de la Junta Central de
Salud de Zambia. El equipo de SMN de Zambia está trabajando para
concluir el cronograma, lograr un acuerdo sobre el proceso y crear
un grupo de trabajo técnico para las guías. |
Algo fundamental para el proceso de las políticas es la identificación
de las partes interesadas, a nivel nacional y local. Las partes
interesadas por la maternidad saludable se encuentran en los ministerios
de salud, otros ministerios pertinentes (por ejemplo, asuntos de la
mujer, finanzas, educación), órganos reglamentarios de la salud (por
ejemplo, consejos de enfermería), universidades, ONG, organizaciones
voluntarias privadas, asociaciones profesionales, grupos femeninos, y
agencias donantes y de asistencia técnica, entre otros. También se
identifican partes interesadas representativas a nivel regional,
distrital y comunitario, y se delinean los asuntos que ellos consideren
como posibles soluciones u obstáculos pertinentes a los problemas que
se enfrentan para lograr una maternidad saludable. Esta información se
utiliza para guiar el desarrollo de las estrategias para los cambios de
las políticas. Además de ser un grupo multisectorial, las partes
interesadas son multidisciplinarias: formuladores de políticas,
proveedores de salud, supervisores, gerentes, educadores, funcionarios
del sector privado, líderes comunitarios y usuarios.
| Partes interesadas de Nepal
identifican los desafíos para la implementación de estándares
en favor de la maternidad saludable
Durante el proceso de planificación para la
implementación de las guías nacionales de Nepal, llamadas
Reproductive Health Clinical Protocols (Protocolos clínicos en
salud reproductiva), las partes interesadas identificaron los
siguientes desafíos que se tendrían que resolver para la
implementación eficaz de los protocolos:
- Desafíos relacionados a las políticas
- patrón de transferencia frecuente del
personal
- moral baja entre el personal
- asignación irregular del personal a las
zonas rurales
- supervisión y apoyo inadecuados para los
proveedores
- sistemas inadecuados de logística para
los suministros
- Desafíos relacionados a los donantes
- necesidad de mejorar la coordinación
entre los donantes
- gran parte de la colaboración estaba
impulsada por personalidades individuales
- agendas de la oficina central de las
agencias donantes que están en conflicto con las metas
gubernamentales
- Desafíos relacionados a la capacitación
- proveedores de salud con habilidades básicas
inadecuadas
- sitios de capacitación con bajo número
de casos
- mucho tiempo requerido para la capacitación
- Demanda baja de los servicios
- carencia de acceso a las comunidades
rurales
- percepciones diferentes entre los
miembros de la comunidad respecto al embarazo, el parto y
las enfermedades
- diferencias de casta, clase y género
entre los proveedores de salud y los miembros de la
comunidad
A consecuencia de esta identificación de los
desafíos por las partes interesadas fue posible desarrollar
estrategias para superar los obstáculos antes de que se
procediera con la implementación. |
Una vez se identifican las partes interesadas, se hacen esfuerzos de
información, promoción y defensa para garantizar que se integren al
proceso. Si no están motivadas para introducir cambios y no sienten que
el proceso les pertenece, es poco probable que se produzcan cambios
significativos. Los medios para generar este sentimiento de propiedad se
manifestarán de diferente forma en los distintos países: seminarios
educativos, simposios nacionales, talleres de actualización técnica,
reuniones populares e individuales, etc. Pero independientemente de la
metodología, una necesidad común es que las partes interesadas cuenten
con información precisa, actualizada y mundial sobre los desafíos
planteados a la salud materno neonatal, y la solución de los mismos.
Tienen que disponer además de información basada en la evidencia sobre
las mejores prácticas, para así convencer a los responsables de tomar
decisiones sobre la necesidad de introducir cambios. Este tipo de
información se puede obtener con facilidad de organizaciones como la
OMS, el Programa de SMN de JHPIEGO, etc. (Refiérase al Cuadro
1)
Creación de un grupo consultor nacional
Garantizar que los proveedores de salud proporcionen la atención
materno neonatal de conformidad con los estándares establecidos en las
guías para la prestación de servicios, es un desafío. Tomará varios
años lograrlo y requerirá un apoyo entusiasta y continuo de numerosos
sectores ajenos a la salud, así como también del ministerio de salud.
Los países que han tratado de implementar las guías exclusivamente a
través de los esfuerzos del ministerio de salud han obtenido, en
general, resultados desalentadores. La mayor probabilidad de éxito está
vinculada al establecimiento de un comité o grupo consultor dinámico,
multidisciplinario y multisectorial por la maternidad saludable. La
estructura de este grupo, su autoridad y su ubicación dentro o fuera
del gobierno varía de un país a otro, pero todos los países que han
logrado el éxito en reducir los niveles elevados de la mortalidad
materno neonatal han contado con algún tipo de comité activo por la
maternidad saludable, con gran visibilidad y con una jerarquía elevada.
Este comité, o un subgrupo del mismo, puede encabezar la preparación
de los documentos sobre lineamientos de políticas y las guías para la
prestación de servicios. De tener suficiente autoridad, puede invitar a
líderes apropiados a que contribuyan a los estándares y guías,
organizar pruebas de campo de las guías y su revisión, promover y
defender su aprobación y adopción, y fomentar su implementación a los
niveles regional y distrital.
Este tipo de grupo es extremadamente útil, por no decir esencial,
para el proceso de desarrollo e implementación de las guías. Una vez
que las partes interesadas hayan sido identificadas y hayan logrado
consenso sobre la necesidad de introducir cambios, el grupo se debe
crear a la mayor brevedad posible. En ese momento es cuando el
entusiasmo es alto y las partes interesadas están más dispuestas a
comprometerse con este esfuerzo. Por lo general, los miembros del grupo
son personas bien conocidas y respetadas en los campos relacionados con
la maternidad saludable. Podrían ser líderes del gobierno,
universidades, instituciones de salud y ONG locales; el grupo podría
incluir además, entre otros, a individuos privados que gocen de
respeto. Su voz colectiva tiene el peso necesario para lograr que los
programas avancen más allá de los obstáculos inevitables que surgen.
Incluso después de que los estándares se hayan logrado, será
necesario revisar las prácticas a medida que se disponga de nueva
información. Por lo tanto, el grupo consultor nacional se debe
considerar como un grupo consultor permanente o semipermanente. En
algunos casos, el grupo consultor para la implementación de las guías
podría ser un subcomité del comité nacional por la maternidad
saludable.
Desarrollar y revisar las versiones preliminares de los
lineamientos nacionales de políticas
Las políticas que comprenden los estándares nacionales incluyen las
prioridades y capacidades apremiantes en salud materno neonatal de un país.
Los estándares nacionales, basados en las mejores prácticas, tienen
que ser aceptados e introducidos dentro de un marco realista de las
necesidades, recursos disponibles y prioridades programáticas del país.
La revisión de los lineamientos nacionales de políticas implica
adaptar las mejores prácticas para que correspondan a esas necesidades,
capacidades y recursos específicos. Es raro que exista sólo una mejor
práctica y con frecuencia, son múltiples, quedando en manos de las
partes interesadas determinar cuáles son las que cubren mejor sus
necesidades y prioridades.
Las declaraciones nacionales de las políticas tienen que
esquematizar y apoyar sistemas eficaces de logística, de provisión de
salud, de capacitación y supervisión, así como las adjudicaciones
monetarias para implementar las guías para la prestación de servicios
y para alcanzar estándares de atención reconocidos a nivel nacional.
Pueden ser desarrolladas, o con mayor frecuencia revisadas, por un
subgrupo del grupo consultor nacional o comité por la maternidad
saludable, o por otro grupo de las partes interesadas.
A medida que aumenta la descentralización de los servicios de salud
y prevalecen más las concepciones de pago de una tarifa por el
servicio, y a medida que un número mayor de organizaciones comunitarias
participa en el manejo de las instalaciones de salud, el grupo de las
partes interesadas que redacta o revisa los documentos sobre los
lineamientos de políticas por lo general incluye, en la actualidad,
representantes de los proveedores de salud y de las comunidades que serán
servidas. Esta representación garantiza que las políticas
desarrolladas reflejen las prioridades pertinentes a la atención de
salud de ambos grupos. Los estándares de atención así desarrollados
proporcionan a la comunidad la orientación necesaria para evaluar y
promover estos servicios.
Para redactar o revisar las políticas de los estándares nacionales,
las partes interesadas usan, por lo general, materiales de recurso
aceptados a nivel internacional y determinan cuál es el mejor modo de
aplicarlos dentro del contexto de su propio país. Este proceso
establece un nivel de calidad alcanzable dentro de las posibilidades y
limitaciones de la situación nacional (tomando en consideración las
necesidades, los recursos y las prioridades), fomentando, al mismo
tiempo, entre las partes interesadas a todos los niveles, un sentimiento
de propiedad de los documentos resultantes.
Los documentos de políticas deben destacar todos los aspectos de los
servicios en salud materno neonatal (atención prenatal, parto normal,
tratamiento de las emergencias, atención postparto, atención neonatal,
nutrición) y sus vínculos con otros servicios en salud reproductiva
(por ejemplo, atención postaborto, planificación familiar). Deben
incluir información sobre el manejo de los casos, y fijar estándares
para la prestación y supervisión de los servicios en salud materno
neonatal, para la participación comunitaria, para la relación con
otros servicios en salud reproductiva, y para los equipos y suministros
requeridos. Los documentos de políticas y los estándares que
establecen, se convierten en declaraciones prácticas cuando se utilizan
para desarrollar o modificar las guías para la prestación de
servicios, las guías para la supervisión, los materiales de capacitación,
las listas de medicamentos y suministros, y otros instrumentos que
mejoran el desempeño del proveedor.
| Diferentes partes interesadas de
Guinea revisan y validan los lineamientos de políticas después
de realizar un análisis situacional
En abril de 2000, el Ministerio de Salud de
Guinea solicitó que USAID proporcionara asistencia técnica para
revisar el documento nacional sobre la maternidad saludable. USAID
transmitió esa solicitud al Programa de SMN y en julio de 2000,
el equipo revisor nacional por la maternidad saludable hizo un análisis
situacional de la salud materna en Guinea. Dicho análisis se basó
en los hallazgos de las visitas hechas por el equipo, junto con
proveedores de salud con experiencia como evaluadores, a puntos de
prestación de servicios en siete prefecturas rurales y cuatro
comunas urbanas, cubriendo las cuatro regiones geográficas del país.
Inmediatamente después del análisis
situacional, se realizó un taller (con un enfoque participativo)
para redefinir el punto central estratégico, los objetivos y las
actividades del programa por la maternidad saludable. Los treinta
participantes del taller fueron un grupo variado de partes
interesadas incluidos inspectores regionales y de prefecturas,
proveedores de salud de todos los niveles del sistema
descentralizado de salud de Guinea y representantes de ONG locales
e internacionales. La información derivada del taller de revisión
se utilizó para concluir una versión preliminar revisada del
documento del programa por la maternidad saludable (lineamientos
de políticas). En noviembre de 2000, el equipo revisor nacional
realizó un taller para la validación del documento, con la
colaboración del Programa de SMN, con el fin de determinar la
versión final del documento y desarrollar un plan de acción
nacional por la maternidad saludable. |
Desarrollar y revisar las versiones preliminares de las guías
nacionales para la prestación de servicios
El desarrollo de guías para la prestación de servicios basadas en
estándares nacionales aceptados, o a ser aceptados en breve, puede ser
un proceso complicado. Su desarrollo exitoso depende del órgano de
consulta nacional, u otro grupo designado, que impulse las revisiones y
adapte las guías a las necesidades, prioridades y recursos específicos
del país. El grupo de redacción, que comprende escritores, revisores y
a veces inclusive un asesor legal, trabaja a partir de materiales de
recurso internacionales para generar guías únicas que sean apropiadas
para el país. Debido a la naturaleza técnica de las guías, si el
grupo de redacción no incluye a profesionales de salud con experiencia,
dichas personas se pondrán a disposición del mismo para consultas.
El desarrollo de las guías para la prestación de servicios exige
cierta información sobre la situación de los servicios de salud en el
país. Cuando no se dispone de esta información, con frecuencia se hace
una evaluación de las necesidades para recopilar todo lo que falte. Por
lo general no es necesaria una evaluación completa, exhaustiva y
costosa, pero sí puede resultar de gran utilidad una evaluación
dirigida y en pequeña escala de las necesidades, concebida y diseñada
para llenar las brechas y encontrar respuestas a las interrogantes de
importancia crítica.
El proceso para el desarrollo de las guías también incluirá
discusiones en un grupo más amplio para recibir retroalimentación,
someter a prueba su realismo, y para la aprobación y refrendamiento de
su adopción. El grupo más amplio incluirá a miembros de las
profesiones de salud, organizaciones de servicios, donantes,
asociaciones profesionales, instituciones educativas, representantes
comunitarios y usuarios.
Las guías nacionales para la prestación de servicios traducen los
estándares internacionales en instrucciones prácticas y apropiadas
para los proveedores calificados. Proporcionan detalles sobre cómo será
el gerenciamiento y la prestación de servicios, y quienes lo harán.
Por lo general incluyen protocolos para la realización de tareas específicas
en salud materno neonatal, listas de medicamentos, equipos y
suministros, y medidas de apoyo, tales como las prácticas para la
prevención de infecciones. Las guías permiten que la prestación de
atención de salud, la capacitación, la supervisión, el apoyo logístico
y las prácticas gerenciales sean constantemente de alta calidad a todos
los niveles del sistema de salud. Ellas proporcionan, además, los
medios para estandarizar las prácticas para la prestación de dicha
atención, las cuales son necesarias para apoyar una atención de salud
clínica de calidad. Sin embargo, las guías sólo se pueden implementar
con eficacia cuando las políticas las apoyan, cuando se cuenta con la
infraestructura y los recursos necesarios y con sistemas de apoyo
eficaces para la atención de salud, y cuando tanto la comunidad como
los proveedores las consideran y sienten como propias.
| Guías para la prestación de
servicios de Uganda a ser utilizadas en la capacitación y en la
prestación de servicios
El proceso para desarrollar las guías de atención
esencial en salud materno neonatal (prestación de servicios) en
Uganda comprendió una serie de actividades participativas con un
grupo de más de 30 destacados proveedores de salud y encargados
de la toma de decisiones. Estas actividades incluyeron
actualizaciones técnicas en salud materno neonatal para las
principales partes interesadas, mejor acceso a la información
sobre prácticas eficaces, redacción y revisión de secciones
individuales del documento propuesto para las guías, y reuniones
para presentar y criticar las versiones finales en borrador que se
produjeron. El resultado es un documento, Essential Maternal &
Neonatal Care Clinical Guidelines for Uganda (Guías clínicas
para la atención esencial en salud materno neonatal en Uganda),
el cual se concentra en el mejoramiento de la supervivencia
materno neonatal mediante mejoras en la atención prenatal, el
trabajo de parto y parto, la atención postnatal, el manejo de las
complicaciones del aborto, la anticoncepción postparto y la
prevención de infecciones.
Estas guías para la prestación de servicios
proporcionan estándares básicos de atención en salud materno
neonatal para ayudar a los proveedores en el proceso de la toma de
decisiones para los servicios. Las mismas constituirán documentos
de recurso fundamentales para la capacitación, el mejoramiento de
la calidad, las iniciativas de información, la educación y
comunicación, y para los programas de prestación de la atención
de salud. La forma participativa en que se desarrollaron las guías
garantizó no sólo que reflejaran y respondieran a las
necesidades e inquietudes verdaderas sino además, que fomentaran
una aceptación e implementación amplias cuando se las utilice en
los programas de salud materno neonatal.
El documento Essential Maternal & Neonatal
Care Clinical Guidelines for Uganda, que adaptó partes esenciales
del documento recurso de la OMS titulado Manejo de las
complicaciones del embarazo y el parto/Managing Complications in
Pregnancy and Childbirth, ha sido fundamental para moldear políticas
claves y documentos de capacitación, como el Minimum Package of
Reproductive Health Services for Uganda (Paquete mínimo de
servicios en salud reproductiva en Uganda), para el internado médico
en obstetricia y ginecología, y el componente del currículo de
pregrado para obstetricia sobre la atención esencial en salud
materno neonatal. El documento ha servido también como modelo
para esfuerzos similares en otros países de la región oriental y
meridional de África, los cuales han expresado interés en
adaptarlo a sus propias necesidades. |
Validar los documentos preliminares sometiéndolos a revisión por
partes interesadas claves ajenas al grupo consultor
Para lograr una propiedad nacional verdadera, los lineamientos de políticas
requieren una revisión concienzuda por las partes interesadas y después,
por un grupo más amplio de partes interesadas ajenas al grupo
consultor. Las guías para la prestación de servicios, debido a su
naturaleza técnica, requieren un proceso de revisión más extenso.
Primero son sometidas a prueba de campo por grupos de proveedores a
diferentes niveles y en diferentes tipos de instalaciones, y por
diferentes grupos centrales del personal encargado de los servicios de
salud. Con frecuencia, la versión preliminar de las guías se tiene que
convertir en listas de verificación supervisorias o en materiales de
capacitación para someterlos a pruebas de campo. Los sitios donde se
realizan las pruebas proporcionan retroalimentación la cual es
analizada por el comité de redacción. Esta retroalimentación no sólo
incluye la reacción del sistema de prestación de la atención de salud
a las guías sino además, la respuesta de los usuarios y de la
comunidad. Ello conduce a la revisión del documento de las guías con
miras a prepararlo para su refrendamiento final y oficial.
Colaboración entre las agencias
garantiza pruebas exitosas de campo y la validación de las guías
en Nepal
A través de una estrecha colaboración del gobierno con una serie
de organizaciones bilaterales e internacionales, agencias
cooperantes y ONG, se desarrollaron guías para la prestación de
servicios en salud reproductiva en Nepal. Las agencias que
cooperaron con el gobierno de Su Majestad incluyeron USAID, el
FNUAP, DFID, German Technical/Development Assistance Organization
(GTZ) y la OMS. Las guías fueron entonces sometidas a pruebas de
campo a través de la colaboración con otras dos agencias: Redd
Barna y United Missions to Nepal. Después de las pruebas de
campo, fueron sometidas a una extensa revisión y se recopilaron
en siete volúmenes titulados Reproductive Health Clinical
Protocols (Protocolos clínicos en salud reproductiva.) Los
protocolos fueron diseñados para brindar a todos los grupos
centrales de proveedores de salud, orientación específica sobre
cómo tratar las condiciones comunes y cómo tomar decisiones clínicas.
A pesar de los muchos desafíos, la experiencia en Nepal demostró
que la colaboración entre muchas organizaciones puede ser exitosa
para desarrollar, someter a prueba y difundir guías que contengan
los estándares de atención nacionales. |
Refrendar oficialmente el documento sobre los lineamientos de políticas
y las guías para la prestación de servicios
Una vez repasados y revisados, según se requiera, por lo general los
documentos sobre las políticas requieren la aprobación plena del
gobierno. Los canales, individuos y niveles gubernamentales requeridos
para esa aprobación varían ampliamente de un país a otro, pero la
necesidad de una aprobación oficial es ineludible para que los estándares
se apliquen de manera eficaz y congruente en la provisión de salud a
nivel nacional.


