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Cómo implementar estándares mundiales de atención en salud materno neonatal
a nivel de los proveedores de salud: Una estrategia para difundir y usar las guías
Robert H. Johnson, MD, MPH
Para tratar los problemas de salud materno neonatal en los países en desarrollo se requiere un estándar de atención que defina el nivel de desempeño, mejore la calidad de los servicios prestados y en última instancia, reduzca la mortalidad materno neonatal. Los estándares de atención se deben basar en la información científica más avanzada y concentrarse en la mujer y su bebé dentro del contexto familiar y comunitario. Los estándares de un país están incorporados en sus lineamientos de políticas y sus guías para la prestación de servicios.
El documento de los lineamientos de políticas es más general y proporciona el esquema básico para la prestación de servicios, mientras que las guías para la prestación de servicios contienen información técnica detallada que los proveedores de salud necesitan para implementar los lineamientos nacionales de políticas al proporcionar la atención a los pacientes. Los países pueden usar materiales de recurso internacionales, por ejemplo, los desarrollados por la OMS y JHPIEGO, como base para sus documentos de políticas nacionales, pudiendo también adaptarlos para crear guías para la prestación de servicios que sean específicas al país, sólidas desde el punto de vista clínico y actualizadas.
El desarrollo y la implementación de las guías nacionales es un proceso complejo que abarca muchos niveles del sistema de salud. Las actividades esenciales que se tienen que cumplir a nivel nacional, regional y/o distrital para la implementación de las guías, a nivel del proveedor de salud, por lo general incluyen una serie de pasos:
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identificar a las partes interesadas y lograr consenso sobre la necesidad de introducir cambios;
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crear un grupo consultor nacional;
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desarrollar y revisar las versiones preliminares de los lineamientos nacionales de políticas;
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desarrollar y revisar las versiones preliminares de las guías nacionales para la prestación de servicios;
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validar los documentos preliminares sometiéndolos a una revisión por parte de las partes interesadas claves ajenas al grupo consultor;
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refrendar oficialmente el documento sobre los lineamientos de políticas y las guías para la prestación de servicios;
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difundir los lineamientos de políticas y las guías a nivel nacional;
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difundir los lineamientos de políticas y guías a nivel regional y distrital;
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garantizar que existan los sistemas necesarios para apoyar la provisión de una atención de calidad;
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motivar a los proveedores y garantizar que tengan las habilidades necesarias; y
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garantizar la participación de la comunidad.
Para que los lineamientos de políticas y las guías nacionales tengan un efecto a nivel de la prestación de servicios, es necesario contar con sistemas eficaces de recursos humanos, capacitación, supervisión, suministros, aspectos logísticos, medicamentos y equipos, referencias, monitoreo y evaluación. Dichos sistemas apoyan la
implementación de las guías y son apoyados por ellas, además de ayudar a garantizar la provisión de atención de alta calidad plasmada en los estándares nacionales. Por último, los miembros de la comunidad tienen que percibir estos estándares como un derecho propio y, entonces, movilizarse para lograr su implementación plena y eficaz ya que, en última instancia, los estándares se implementan para beneficiar a las mujeres, a sus recién nacidos y a sus comunidades.
Este documento estratégico se basa en el proceso DAU definido y descrito por la OMS para la implementación de los materiales de orientación técnica por parte de programas y agencias internacionales. El mismo ofrece numerosas recomendaciones prácticas para la implementación de las guías a nivel del país y de los proveedores de salud.
Tal y como se describe en el presente documento, el proceso de implementación de las guías para la prestación de servicios a nivel de los proveedores de salud comienza con el desarrollo o mejoramiento de las guías en un país dado. Los materiales de recurso internacionales, desarrollados por organizaciones internacionales de asistencia técnica como la OMS, UNICEF, las agencias y contratistas de USAID (por ejemplo, BASICS, JHPIEGO, Save the Children), sirven como fuentes de información sobre las mejores prácticas y sobre las bases de la evidencia, pudiendo incluso proporcionar un prototipo que puede servir de base para las guías nacionales. Estos materiales internacionales apoyan el desarrollo de las guías nacionales pero para los fines de este documento, el desarrollo y la distribución de los materiales de recurso internacionales en sí no se consideran parte del proceso de desarrollo e implementación de las guías nacionales.
Es un error común concebir la implementación de las guías como un proceso lineal que comienza con el desarrollo de documentos prototípicos mundiales y concluye con su implementación por los proveedores de salud de un país. De hecho, los materiales de recurso internacionales sólo sirven como modelos o inspiración para los encargados de tomar decisiones y los planificadores del país que esté tratando de reducir la mortalidad materno neonatal. Las autoridades nacionales, trabajando con sus colaboradores, toman de esos materiales la información actualizada sobre las mejores prácticas, sobre los estándares de atención y sobre la evidencia para dichos estándares y prácticas, y a partir de ahí, formulan documentos, únicos y singulares, de lineamientos nacionales de políticas y guías para la prestación de servicios. Aun cuando la versión final de los documentos nacionales se parezca mucho a los materiales de recurso internacionales, son dos entidades totalmente diferentes. Una vez que el equipo nacional termina con los recursos internacionales, los deja de lado. Los documentos vigentes y vivientes son los propios del país, y son éstos los que se implementan a nivel nacional. Este informe estratégico describe el proceso de implementación de las guías desde este punto de vista.
La reducción de la mortalidad materno neonatal sigue siendo uno de los mayores desafíos al desarrollo humano. Durante el último decenio, los proyectos para reducir la mortalidad materno neonatal se han concentrado en diferentes intervenciones, incluido el enfoque del riesgo, la capacitación de las parteras tradicionales y el mejoramiento de la nutrición materna, sin lograr las mejoras previstas.
Si bien el problema de reducir la mortalidad materno neonatal es complejo, la Consulta Técnica por la Maternidad Saludable de 1997, celebrada en Sri Lanka, llegó a la conclusión de que la intervención individual más importante por la maternidad saludable es la presencia de un asistente de partos calificado1 durante el trabajo de parto y el parto, y la disponibilidad de un medio de transporte para el traslado de la paciente a un centro con atención obstétrica de emergencia en caso de presentarse una emergencia.2
¿Cómo podemos garantizar que los proveedores sean competentes para proporcionar atención en salud materno neonatal? En el campo de la salud, al igual que en muchas otras profesiones, la base para prestar servicios de alta calidad consiste en el uso de estándares. Los estándares de atención informan a los proveedores de salud qué es lo que se espera de ellos y lo que deben hacer para prestar servicios de alta calidad en todos y cada uno de los niveles del sistema de salud. Los mismos especifican el continuo de atención necesario para mejorar los resultados para la madre y para el recién nacido. Los estándares fomentan la calidad de la atención, proporcionada en la forma más apropiada por el personal más apropiado. La probabilidad de garantizar una atención de alta calidad aumenta cuando los asistentes calificados realizan su trabajo de manera competente, competencia que es verificada comparando el desempeño con estándares de atención basados en la evidencia. Más aún, los estándares pueden fortalecer a las mujeres y a las comunidades, brindándoles un instrumento para promover y defender una atención de salud mejor.
El presente documento examina las vías críticas para implementar las guías nacionales para la prestación de servicios a nivel del proveedor de salud. Estas guías se deberán desarrollar en armonía con los lineamientos nacionales de políticas que, a su vez, hayan sido revisados de conformidad con estándares mundiales utilizando material de recurso internacional y basado en la evidencia. Este documento proporciona orientación a los ministerios de salud y a las agencias que los apoyan en sus esfuerzos por mejorar la calidad de la atención en sus países.
1Los asistentes de partos calificados se definen como "personas con habilidades para la asistencia del trabajo de parto, el parto y el recién nacido (por ejemplo, médicos, obstetrices y enfermeras) que hayan sido capacitadas hasta lograr la pericia en las habilidades para el manejo de los partos normales, [así como también] para diagnosticar y manejar o referir los casos complicados". MotherCare Policy Brief 3, mayo de 2000.
2MotherCare. 2000. Policy Brief 3. Improving Provider Performance: The Skilled Birth Attendant. (Cmo mejorar el desempeño del proveedor: el asistente de partos calificado). Resumen de una reunión de MotherCare, 2 al 4 de mayo de 2000.
  
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